Desde la primera infancia, la boca es la parte del cuerpo que nos lleva a conocer formas y sabores, y resulta de vital importancia su cuidado, ya que a través de ella ingerimos los alimentos que nos garantizan la vida, aunque también pueden ingresar virus y bacterias perjudiciales, por ello se dice que es la puerta de entrada a nuestro organismo.
La atención que debemos tener con ella se incrementa debido a que a través de ella podemos conocer los primeros síntomas de otras enfermedades. El contacto de las bocas, la saliva y los fluidos pueden generar desde infecciones leves hasta afecciones crónicas.
Según el Dr. Iván Malagón, las alteraciones que se presentan en la boca y que son anuncios de posibles enfermedades en el resto del organismo, pueden ser:
1) Llagas en la boca: son la primera señal de un problema del sistema inmune, cambios hormonales, carencia de vitaminas, estrés, exposición excesiva a los rayos del sol, trastornos autoinmunes e incluso, en algunos casos, de algún tumor.
2) Mal aliento: puede ser generado por una mala higiene, también se puede deber a la enfermedad conocida como halitosis, sin embargo el mal aliento puede indicar desnutrición, faringitis, abscesos, candidiasis oral, sinusitis, tuberculosis, glucemia mal controlada en diabéticos, o enfermedades como la xerostomía (boca seca), insuficiencia renal o la disfunción hepática severa o reacción a determinados fármacos.
3) Color y textura de la lengua: la presencia de manchas pueden ser señal de alteraciones renales, de riego sanguíneo, de anomalías vasculares, problemas gastrointestinales o anemias.
Por la boca también se pueden contraer enfermedades tales como la mononucleosis, que es una infección viral que se manifiesta por fatiga, falta de apetito, dolor de cabeza y fiebre alta. El Citomegalovirus que es una infección similar a la mononucleosis, pero puede traer complicaciones a las embarazadas.
La Gingivitis, una enfermedad bacteriana que afecta directamente la placa dental, pero que puede ser contagiada a través de los besos, ya que, si besas a una persona con gingivitis y no cuidas tus dientes, estos empezaran a lesionarse, según la American Dental Association. También estas bacterias que pueden llegar a la boca a través de los besos pueden devenir en la formación de Caries.
Infección por estreptococo, esta enfermedad bacteriana causa una tremenda infección de garganta y sus síntomas son similares a los de una angina.
Enfermedades de transmisión sexual, Según la American Social Health Association, está documentado que los virus de enfermedades como la gonorrea, el mismo herpes y la sífilis pueden estar presentes en la saliva. Por lo que, afirman, pueden contraerse a través de besos.
La Hepatitis B, que está presente en la sangre también puede estarlo en la saliva. Y el contagio suele ocurrir cuando dos fluidos de riesgo se encuentran: la sangre infectada y la saliva de una herida bucal.
Por ello es importante mantener una revisión continua de la boca y los dientes, para además de conservar una salud bucal, detectar a tiempo enfermedades que pueden traer serias consecuencias en nuestro organismo.
La atención que debemos tener con ella se incrementa debido a que a través de ella podemos conocer los primeros síntomas de otras enfermedades. El contacto de las bocas, la saliva y los fluidos pueden generar desde infecciones leves hasta afecciones crónicas.
Según el Dr. Iván Malagón, las alteraciones que se presentan en la boca y que son anuncios de posibles enfermedades en el resto del organismo, pueden ser:
1) Llagas en la boca: son la primera señal de un problema del sistema inmune, cambios hormonales, carencia de vitaminas, estrés, exposición excesiva a los rayos del sol, trastornos autoinmunes e incluso, en algunos casos, de algún tumor.
2) Mal aliento: puede ser generado por una mala higiene, también se puede deber a la enfermedad conocida como halitosis, sin embargo el mal aliento puede indicar desnutrición, faringitis, abscesos, candidiasis oral, sinusitis, tuberculosis, glucemia mal controlada en diabéticos, o enfermedades como la xerostomía (boca seca), insuficiencia renal o la disfunción hepática severa o reacción a determinados fármacos.
3) Color y textura de la lengua: la presencia de manchas pueden ser señal de alteraciones renales, de riego sanguíneo, de anomalías vasculares, problemas gastrointestinales o anemias.
Por la boca también se pueden contraer enfermedades tales como la mononucleosis, que es una infección viral que se manifiesta por fatiga, falta de apetito, dolor de cabeza y fiebre alta. El Citomegalovirus que es una infección similar a la mononucleosis, pero puede traer complicaciones a las embarazadas.
La Gingivitis, una enfermedad bacteriana que afecta directamente la placa dental, pero que puede ser contagiada a través de los besos, ya que, si besas a una persona con gingivitis y no cuidas tus dientes, estos empezaran a lesionarse, según la American Dental Association. También estas bacterias que pueden llegar a la boca a través de los besos pueden devenir en la formación de Caries.
Infección por estreptococo, esta enfermedad bacteriana causa una tremenda infección de garganta y sus síntomas son similares a los de una angina.
Enfermedades de transmisión sexual, Según la American Social Health Association, está documentado que los virus de enfermedades como la gonorrea, el mismo herpes y la sífilis pueden estar presentes en la saliva. Por lo que, afirman, pueden contraerse a través de besos.
La Hepatitis B, que está presente en la sangre también puede estarlo en la saliva. Y el contagio suele ocurrir cuando dos fluidos de riesgo se encuentran: la sangre infectada y la saliva de una herida bucal.
Por ello es importante mantener una revisión continua de la boca y los dientes, para además de conservar una salud bucal, detectar a tiempo enfermedades que pueden traer serias consecuencias en nuestro organismo.