Las axilas no suelen exponerse mucho a la mirada de los otros, menos en invierno. Pero no por esto tenés que dejar de cuidarlas. Hay muchos factores que pueden irritarlas, oscurecer la zona o generar infecciones.
Te dejamos 5 tips para mantenerlas sanas y lindas:
1. Exfolialas semanalmente: Para eliminar las células muertas, que son las que le dan esa pigmentación oscura al área y generan picazón. Para exfoliarlas podés recurrir a productos ya elaborados o hacer un exfoliante mezclando azúcar con aceite de oliva. La frecuencia recomendada es una vez por semana, preferentemente por la noche ya que durante el descanso es cuando las células se reproducen más rápido.
2. Mantené un peso saludable: El sobrepeso puede generar el surgimiento de verrugas y oscurecimiento dérmico (pseudoacantosis nigricans, un trastorno pigmentario relacionado con la obesidad). La recomendación es comer sano y consultar a un médico.
3. Depilate sin dañarlas: Si te depilás con maquinita de afeitar intentá renovala con frecuencia y no la presiones contra tus axilas. Si tenés piel sensible es recomendable que uses cremas depilatorias.
4. Dejalas respirar: La ropa ajustada genera fricción en la piel, esto puede desarrollar una dermatitis. Por eso es importante utilizar ropa que no ajuste la zona y la deje respirar. También es importante la selección del tejido, preferible que no sea sintético. Los tejidos que no dejan respirar la axila generalmente son aquellos que nos hacen transpirar con mal olor porque estimulan la acumulación de bacterias.
5. Elegí un buen desodorante: Tratá de usar productos hipoalergénicos, que no tengan alcohol entre sus componentes. Utilizá antitranspirantes que contengan productos que protejan tu piel, como la dimeticona o glicerina.
Te dejamos 5 tips para mantenerlas sanas y lindas:
1. Exfolialas semanalmente: Para eliminar las células muertas, que son las que le dan esa pigmentación oscura al área y generan picazón. Para exfoliarlas podés recurrir a productos ya elaborados o hacer un exfoliante mezclando azúcar con aceite de oliva. La frecuencia recomendada es una vez por semana, preferentemente por la noche ya que durante el descanso es cuando las células se reproducen más rápido.
2. Mantené un peso saludable: El sobrepeso puede generar el surgimiento de verrugas y oscurecimiento dérmico (pseudoacantosis nigricans, un trastorno pigmentario relacionado con la obesidad). La recomendación es comer sano y consultar a un médico.
3. Depilate sin dañarlas: Si te depilás con maquinita de afeitar intentá renovala con frecuencia y no la presiones contra tus axilas. Si tenés piel sensible es recomendable que uses cremas depilatorias.
4. Dejalas respirar: La ropa ajustada genera fricción en la piel, esto puede desarrollar una dermatitis. Por eso es importante utilizar ropa que no ajuste la zona y la deje respirar. También es importante la selección del tejido, preferible que no sea sintético. Los tejidos que no dejan respirar la axila generalmente son aquellos que nos hacen transpirar con mal olor porque estimulan la acumulación de bacterias.
5. Elegí un buen desodorante: Tratá de usar productos hipoalergénicos, que no tengan alcohol entre sus componentes. Utilizá antitranspirantes que contengan productos que protejan tu piel, como la dimeticona o glicerina.