La piel es uno de los órganos más importantes del cuerpo, puesto que protege del entorno, proporciona apariencia y sentido del tacto.
Pero cuando llega a secarse se percibe tirante, escamosa, cuarteada, causa comezón; aparecen granos, estrías y están los poros abiertos; mostrando una imagen opaca y envejecida.
La sequedad de la piel se debe a la falta de hidratación que produce un deterioro en el aspecto de la cara y extremidades; manifestándose en arrugas, asperezas, pequeñas grietas hasta enrojecimiento, inflamación.
Un cutis seco acelera el envejecimiento y es más propenso a factores exógenos que alteran la piel corporal.
como-hidratar-la-piel
Las causas de la sequedad son:
Alimentación: deficiencia en vitaminas A, B7, C y zinc.
Cambios estacionales.
Condiciones climáticas agresivas: aire caliente, frío o seco.
Deshidratación.
Dietas extremas.
Enfermedades (acné, hipotiroidismo, psoriasis, eczema).
Factores hereditarios.
Influencias hormonales.
La luz ultravioleta (UV).
Medicamentos: ciertas drogas y tratamientos médicos (como radioterapia, diálisis o quimioterapia).
Productos químicos agresivos.
Tabaquismo: la nicotina y las toxinas del humo de los cigarrillos pueden disminuir significativamente la circulación sanguínea, reduciendo la tasa metabólica dentro de la piel.
Esta condición principalmente aqueja a las mujeres sin dejar de lado a los hombres y va más allá de la estética. Pues es un problema que requiere cuidado, la piel es la cara visible del ser humano y por ende debe estar sana, hidratada y lucir joven. Aquí te presentamos consejos para combatir la piel seca:
Baños de vapor nocturnos.
Consuma aguacate: su riqueza en vitamina E estimula la formación de colágeno.
Evite el aire seco al igual que el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
Hidrátese (beba ocho vasos diarios de agua).
Incluya suplementos vitamínicos en la alimentación resaltando las vitaminas A, D y E, que tienen efectos rejuvenecedores.
Mantenga hábitos de limpieza facial y corporal adecuados.
No se exponga de manera desprotegida al sol.
Reduzca las duchas con agua caliente.
Séquese la piel de manera delicada.
Utilice los aceites de Argán, Acai y Maíz, que hidratan y protegen contra la sequedad, para hacerse masajes. También el aceite de oliva, ya que suaviza y proporciona humedad.
Emplee productos sin alcohol, perfumes o colorantes para evitar la irritación.
Pero cuando llega a secarse se percibe tirante, escamosa, cuarteada, causa comezón; aparecen granos, estrías y están los poros abiertos; mostrando una imagen opaca y envejecida.
La sequedad de la piel se debe a la falta de hidratación que produce un deterioro en el aspecto de la cara y extremidades; manifestándose en arrugas, asperezas, pequeñas grietas hasta enrojecimiento, inflamación.
Un cutis seco acelera el envejecimiento y es más propenso a factores exógenos que alteran la piel corporal.
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Las causas de la sequedad son:
Alimentación: deficiencia en vitaminas A, B7, C y zinc.
Cambios estacionales.
Condiciones climáticas agresivas: aire caliente, frío o seco.
Deshidratación.
Dietas extremas.
Enfermedades (acné, hipotiroidismo, psoriasis, eczema).
Factores hereditarios.
Influencias hormonales.
La luz ultravioleta (UV).
Medicamentos: ciertas drogas y tratamientos médicos (como radioterapia, diálisis o quimioterapia).
Productos químicos agresivos.
Tabaquismo: la nicotina y las toxinas del humo de los cigarrillos pueden disminuir significativamente la circulación sanguínea, reduciendo la tasa metabólica dentro de la piel.
Esta condición principalmente aqueja a las mujeres sin dejar de lado a los hombres y va más allá de la estética. Pues es un problema que requiere cuidado, la piel es la cara visible del ser humano y por ende debe estar sana, hidratada y lucir joven. Aquí te presentamos consejos para combatir la piel seca:
Baños de vapor nocturnos.
Consuma aguacate: su riqueza en vitamina E estimula la formación de colágeno.
Evite el aire seco al igual que el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
Hidrátese (beba ocho vasos diarios de agua).
Incluya suplementos vitamínicos en la alimentación resaltando las vitaminas A, D y E, que tienen efectos rejuvenecedores.
Mantenga hábitos de limpieza facial y corporal adecuados.
No se exponga de manera desprotegida al sol.
Reduzca las duchas con agua caliente.
Séquese la piel de manera delicada.
Utilice los aceites de Argán, Acai y Maíz, que hidratan y protegen contra la sequedad, para hacerse masajes. También el aceite de oliva, ya que suaviza y proporciona humedad.
Emplee productos sin alcohol, perfumes o colorantes para evitar la irritación.