¿Sabías que el exceso de grasa en el cuerpo se origina a causa de un desequilibrio entre lo que comes y la energía que gastas diariamente? Pues sí, ese molestoso rollito en el abdomen o esa “piel de naranja” en forma de celulitis y aunque tan difícil de eliminar es muy fácil de crear en el cuerpo: si los alimentos que consumes son altos en grasas y/o azúcares como frituras, mantequilla, mayonesa, dulces, jugos de cartón y refrescos la cantidad de energía que estarás ingiriendo será mayor que la que gastas al realizar tus actividades diarias, haciendo que todos estos alimentos se acumulen en forma de grasa.
Fracciona y disminuye el volumen de las comidas: puedes realizar las 3 comidas principales más 2 o 3 meriendas en el día, de este modo el estómago permanecerá lleno por más tiempo y te dará más saciedad durante el día.
Mastica bien los alimentos y pon atención mientras comes: de este modo tu tiempo de comida será más lento permitiendo así al cerebro reconocer que tu estómago ya está lleno. Recuerda que la alimentación es un proceso que debes “hacer de manera consciente”.
Duerme al menos 7 horas cada día. Durante el sueño actúan ciertas hormonas que te ayudarán a quemar la grasa y construir masa muscular con más facilidad si descansas completamente.
Varía tus comidas: así podrás comer de todos los grupos de alimentos sin aburrirte y tu alimentación podrá ser equilibrada.
Consume de 8 a 10 vasos de agua al día. Puedes ingerir té (natural o de bolsita), infusiones de frutas o manzanilla.
Planifica y realiza un plan de ejercicio: ajustado a tus gustos, tiempo y edad, realízalo por lo menos 3 veces a la semana por 30 o 45 minutos. Te ayudará a sentirte bien contigo y a tener la motivación que necesitas para lograr tu meta.
Descansa, diviértete, distráete adecuadamente, mantén contacto con la naturaleza y ten relaciones armónicas con los demás.
Fracciona y disminuye el volumen de las comidas: puedes realizar las 3 comidas principales más 2 o 3 meriendas en el día, de este modo el estómago permanecerá lleno por más tiempo y te dará más saciedad durante el día.
Mastica bien los alimentos y pon atención mientras comes: de este modo tu tiempo de comida será más lento permitiendo así al cerebro reconocer que tu estómago ya está lleno. Recuerda que la alimentación es un proceso que debes “hacer de manera consciente”.
Duerme al menos 7 horas cada día. Durante el sueño actúan ciertas hormonas que te ayudarán a quemar la grasa y construir masa muscular con más facilidad si descansas completamente.
Varía tus comidas: así podrás comer de todos los grupos de alimentos sin aburrirte y tu alimentación podrá ser equilibrada.
Consume de 8 a 10 vasos de agua al día. Puedes ingerir té (natural o de bolsita), infusiones de frutas o manzanilla.
Planifica y realiza un plan de ejercicio: ajustado a tus gustos, tiempo y edad, realízalo por lo menos 3 veces a la semana por 30 o 45 minutos. Te ayudará a sentirte bien contigo y a tener la motivación que necesitas para lograr tu meta.
Descansa, diviértete, distráete adecuadamente, mantén contacto con la naturaleza y ten relaciones armónicas con los demás.