Preparar un examen no es algo sencillo, requiere tiempo y dedicación además de equilibrar el estudio con otras actividades como el trabajo. Sin duda es un período de mucho estrés y luego de darlo, empezamos a tener diferentes reacciones al esperar el resultado.
Mirá las 5 cosas, seguro te vas a sentir identificado/a con alguna
#5 Felicidad absoluta
Al momento de salir del examen y entregarlo, sentís un gran alivio y te invade la felicidad absoluta. Finalmente tenes tiempo para dormir, descansar, salir, podés hacer todo lo que se te antoje y no tienes que tocar un libro por un tiempo.
¡Se siente muy bien!
#4 Analizarlo una y otra vez
A medida que pasan los días, la felicidad del momento disminuye y no podés evitar analizar cada pregunta del examen y tus respuestas.
Tu tranquilidad desaparece cuando empezás a dudar si contestaste bien.
#3 Ocupar la mente
No hay nada que puedas hacer hasta la llegada del resultado, así que tratas de distraer tu mente con todo lo que puedas para no pensar más en tus respuestas.
Desde mirar tele hasta dormir la siesta o salir a bailar...(eso último ningun taringuero lo hace e.e)
#2 Pensar en todas las posibilidades
Se acerca el resultado y tenés que enfrentar la posibilidad del fracaso. Así que debes pensar en qué harás cuando eso ocurra, cómo se lo dirás a tus padres, como evitar que te castiguen, qué pasará si no puedes recibirte o graduarte, qué otras carreras podés estudiar ¡pensas en absolutamente todo!
#1 Aceptación
Justo antes de que los resultados estén disponibles, te das cuenta que no hay nada que puedas hacer y que preocuparte no te ayudará.
Comenzas a pensar en el esfuerzo que has hecho en el semestre y te das cuenta que no todo está perdido…
Sin duda a todas nos pasa lo mismo en el momento de esperar por el examen, la preocupación, la duda, el análisis, la ansiedad hasta que después de pasar por todos esos estados nos relajamos y nos damos cuenta de que no hay nada que podamos hacer más que esperar.
¿Te sentiste identificado/a con alguno de estos sentimientos?