Nunca hemos escondido nuestro amor por la comida, pero siempre se tiene que ser cuidadoso con lo que ponés en tu plato. Sólo en Estados Unidos hay 48 millones de casos de enfermedades transmitidas por los alimentos, llegando a morir cerca de tres mil personas en un año, según la Administración de Alimentos y Drogas (Food and Drug Administration) de ese país. Esto motivó a Bill Marler, un especialista en intoxicación alimentaria, a establecer una lista de alimentos que jamás deberías comer si querés seguir sano.

1. PRODUCTOS PRE LAVADOS Y PRE CORTADOS
Son productos que, al pasar por tantos procesos, fueron muy tocados y, con eso, contraen más microbios de los que cualquier persona quisiera ingerir.
Es mejor comprar productos que van a durar tres o cuatro días y que sabes que son naturales y sin procesar.
2. MARISCOS CRUDOS
Los mariscos, en general, se dedican a filtrar el mar. Por lo que agarran todo lo que hay y, si hay algo contaminado, el marisco también se va a contaminar, y si no lo coces, las bacterias seguirán vivas y llegarán hasta tu organismo.
Cabe destacar que, durante el 2008, los productos del mar fueron la principal causa de enfermedades transmitidas por los alimentos.
3. BROTES CRUDOS
La alfalfa y otras raíces se están haciendo cada vez más populares por sus propiedades. Pero Marler destaca que suelen tener Escherichia Coli y los brotes de salmonela que se asocian a las pequeñas verduras y que la única manera de evitarlos, es cocinándolos.
4. HUEVOS CRUDOS O POCO COCINADOS
Si pensabas que para ser musculoso como Schwarzenegger o rudo como Rocky tenías que comerte unos huevos crudos a la mañana, estás muy equivocado, porque es mucho más probable que eso te lleve a un hospital. Los huevos crudos son uno de los principales transmisores de la salmonela, como los brotes.
5. CARNES ROJAS MAL COCINADAS
Si sos fanático de las hamburguesas o los asados, tenes que poner atención al proceso de cocción de las carnes. Tienen que ser cocinadas a más de 70º celsius para poder extinguir cualquier enfermedad bacteriana que el corte pudiera traer producto de su procesamiento.
6. JUGOS Y LECHE SIN PASTEURIZAR
La pasteurización consiste en someter el producto a la temperatura de 80º celsius y, después, bajarla de golpe. Esto asegura la aniquilación de cualquier microorganismo peligroso para tu cuerpo.
Si disfrutabas tomar la leche directo de la ubre de tu vaca, te recomiendo que mejor dejes de hacerlo cuanto antes.

1. PRODUCTOS PRE LAVADOS Y PRE CORTADOS
Son productos que, al pasar por tantos procesos, fueron muy tocados y, con eso, contraen más microbios de los que cualquier persona quisiera ingerir.
Es mejor comprar productos que van a durar tres o cuatro días y que sabes que son naturales y sin procesar.
2. MARISCOS CRUDOS
Los mariscos, en general, se dedican a filtrar el mar. Por lo que agarran todo lo que hay y, si hay algo contaminado, el marisco también se va a contaminar, y si no lo coces, las bacterias seguirán vivas y llegarán hasta tu organismo.
Cabe destacar que, durante el 2008, los productos del mar fueron la principal causa de enfermedades transmitidas por los alimentos.
3. BROTES CRUDOS
La alfalfa y otras raíces se están haciendo cada vez más populares por sus propiedades. Pero Marler destaca que suelen tener Escherichia Coli y los brotes de salmonela que se asocian a las pequeñas verduras y que la única manera de evitarlos, es cocinándolos.
4. HUEVOS CRUDOS O POCO COCINADOS
Si pensabas que para ser musculoso como Schwarzenegger o rudo como Rocky tenías que comerte unos huevos crudos a la mañana, estás muy equivocado, porque es mucho más probable que eso te lleve a un hospital. Los huevos crudos son uno de los principales transmisores de la salmonela, como los brotes.
5. CARNES ROJAS MAL COCINADAS
Si sos fanático de las hamburguesas o los asados, tenes que poner atención al proceso de cocción de las carnes. Tienen que ser cocinadas a más de 70º celsius para poder extinguir cualquier enfermedad bacteriana que el corte pudiera traer producto de su procesamiento.
6. JUGOS Y LECHE SIN PASTEURIZAR
La pasteurización consiste en someter el producto a la temperatura de 80º celsius y, después, bajarla de golpe. Esto asegura la aniquilación de cualquier microorganismo peligroso para tu cuerpo.
Si disfrutabas tomar la leche directo de la ubre de tu vaca, te recomiendo que mejor dejes de hacerlo cuanto antes.