Ahora que tengo su atención porque entraron a bardearme, quiero proponerles algo. Si se prenden ok, sino también porque yo lo voy a hacer igual zánganos.
Soy un tipo que sabe hacer muchas cosas pero de forma "buena". Se podría decir que me manejo bien , pero no tengo excelencia. Por obsesivo he dedicado tiempo a aprender muchas cosas (y por inseguro): bailar, cocinar, pelear, encarar, oratoria, deportes, artes marciales, dibujo, filosofía, arte, ciencia, literatura, cine, teatro y un largo etcétera.
El problema viene a la hora de manejar un propósito. Da igual si no sabes hacer nada o si sabes hacer muchas cosas pero "hasta ahí". Si no nos hacemos un hábito de las cosas que nos gustan, las terminamos olvidando o manejando a medias, al pedo, o para alardear en alguna conversación.
Por eso, quiero proponerles algo sencillo. En vez de hacer un día cierta actividad y retomarla 5 días despues y luego 2 meses después, y más adelante tres veces por semana, y por último una vez al año. Procuremos llegar a la excelencia mediante el hábito.
Lamentablemente no podemos manejar más de dos o tres hábitos nuevos al mismo tiempo porque explotamos, asique se selectivo y no pienses en "uh y si me equivoco y la cago estos 30 días" eso no importa, son treinta días de experimentar una horita por día o el tiempo que quieras disponer, en lugar de desperdiciarlo merodeando por tu casa mientras abrís la heladera sin encontrar nada y repitiendo el ciclo ad infinitum.
El reto es sencillo: Hacer una nueva actividad durante 30 días seguidos. Si no te satisface la dejas (pero luego de los treinta días), y si te gustó seguramente el hábito ya está hecho y vas a poder continuar con el camino.
Por experiencia les recomiendo que si se aburren a los 7 días sigan haciéndolo, todavía duele insertar un nuevo hábito a esa altura.
Si a los treinta días sigue fastidiando ahí lo dejan, pero... lo dudo
Uno termina por acostumbrase a todo, A TODO, fuera de joda.
Y en lugar de acostumbrarte a estar al pedo
Podes dominar la excelencia en algo, y dejar de ser el caminante de todo y maestro de nada
y por fin vas a tener la respuesta a la pregunta ¿en qué soy bueno?