
Para que un tratamiento facial sea efectivo es fundamental conocer las características y el tipo de piel, ya sea seca, grasa o mixta. La reacción de cada una ante las mascarillas puede ser diferente.
¿Por qué se afecta mi piel?
La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y su primera y principal barrera contra agentes patógenos. Entre sus muchas funciones están: regular la temperatura corporal, proteger las estructuras internas y proporcionar sensaciones como el tacto y la presión. Una piel tersa y luminosa es señal de salud, sin embargo existen muchos factores internos y externos que pueden influir negativamente en su aspecto y correcto funcionamiento.

Principales factores que afectan la piel
- Exposición excesiva a la radiación solar.
- Uso excesivo de sustancias químicas como maquillajes, jabones, entre otros.
- Alcoholismo
- Tabaquismo
- Dieta desequilibrada y poco saludable

No hay nada más refrescante para el rostro que una mascarilla natural: hidrata, elimina las células muertas de la piel, y reafirma las líneas de expresión. Existen varios tipos de mascarilla en dependencia de la forma en que actúan sobre la piel, así que debes tener en cuenta lo que necesitas para elegir cuál preparar.

Tipos de mascarilla según su función
- Mascarilla de Efecto Tensor: Se aplica húmeda y al secarse provoca una tensión que favorece la circulación sanguínea y la nutrición celular.
- Mascarilla de Efecto Reafirmante: Se aplica húmeda y al secarse provoca una tensión que reafirma los tejidos.
- Mascarilla Exfoliante: Permite la eliminación de células muertas y secreciones de la piel.
- Mascarilla Hidratante: Evita la evaporación del agua superficial de la piel, creando una barrera de protección y favoreciendo la desaparición de las arrugas y reafirmando las líneas de expresión facial.
- Mascarilla Estimulante: Estimula los vasos capilares superficiales y favorece la nutrición de los tejidos.
- Mascarilla de Efecto Aclarante: Absorbe el exceso de melanina, eliminando manchas y pecas.
- Mascarilla Renovadora: Elimina las células muertas de la capa superficial y activa y acelera la renovación celular.

Tené en cuenta que la piel de cada persona tiene características diferentes, por lo cual la reacción ante determinada mascarilla puede ser diferente también. Uno de los aspectos que más influye en la efectividad de un tratamiento facial es el tipo de piel, ya sea seca, grasa o mixta. Si ya sabes lo que precisa tu rostro..

Dedicá una hora del día o de la noche a tu cara, también necesita de tu atención y tus mimos. Antes de aplicarte la mascarilla que necesites, lávate la cara para eliminar el polvo y el sudor. Recordá que debes preparar solo la cantidad que vas a utilizar en el momento, aunque, en ocasiones es posible dejar la mascarilla hasta el día siguiente en un recipiente de barro dentro del refrigerador. Podés aplicarlas todos los días pero es preferible dejar la piel de la cara descansar un día de por medio.

Mascarillas exfoliantes
Mascarilla #1: Miel y almendras
Para preparar el más exquisito exfoliante casero solo necesitás una cuchara sopera de miel y dos almendras. Triturá las almendras con el mortero hasta que den un polvo muy fino y mezclalo con la miel, luego añadí una cucharadita de jugo de limón. Aplicalo suavemente en la cara dándote masajes circulares y dejalo secar durante 15 minutos. Enjuagate con agua tibia. Te sentirás rejuvenecida.

Mascarilla #2: Miel
¿Querés tener la piel tersa y suave? Aplicá la miel uniformemente por toda tu cara. Dejala durante quince minutos y luego retirala con agua fría.

Mascarilla #3: Avena y suavidad

Es increíble lo suave que queda la piel después de utilizar esta mascarilla. Solo necesitás licuar o machacar muy bien media taza de avena y agregarle media cucharadita de miel de abejas, dos cucharadas de leche, dos gotas de aceite de geranio y dos gotas de aceite de manzanilla. Mezclá bien y aplicá esta pasta con tus dedos mediante masajes circulares. Déjala por 15 minutos y retírala con agua tibia. Tu piel quedará tan suave como la de un bebé. Podés añadirle a la mezclá 5 gotas de jugo de limón si tienes una piel grasa.

Mascarillas hidratantes
Mascarilla #4: Frutas

Ciertas frutas son ideales para hidratar tu piel debido a su alto contenido de agua. Utilizá, por ejemplo, un plátano (banana) maduro y hacé una pasta, la cual aplicarás en sobre tu cara y el cuello suavemente. Espera 15 minutos y retira la mascarilla con agua fría para activar la circulación sanguínea.

Mascarilla #5: Pepino
Ya conocemos las maravillosas propiedades del pepino: es delicioso, fresco e ideal para una dieta balanceada. No te imaginás los cambios que puede lograr en tu piel, sobre todo si tomas demasiado sol en un día de playa. Pela un pepino y muolelo bien fino hasta obtener una pasta (no te olvides de guardar dos rodajitas para tus ojos), extiéndela por todo tu rostro y descansa por 15 minutos. Retira con abundante agua fría y veras tu piel fresca y humectada.

Mascarillas renovadoras contra arrugas y ojeras
Mascarilla #6: Rostro terso

Otra vez la miel y el huevo, una mezcla sin par para la belleza. Combina dos cucharadas de miel con una clara de huevo batida. Mezcla con una cucharada de jugo de limón y aplícatela en el rostro, masajeando suavemente. Sentirás como tu piel se estira. Déjala durante 20 minutos y límpiate el rostro con leche descremada tibia.

Mascarilla #7: Rosas y Juventud

Ttriturá los pétalos de cinco rosas frescas hasta hacer una pasta y dejala actuar en tu rostro durante 15 minutos. Retírala con agua fría ¡Y verás los resultados!

Mascarilla #8: Yogurt

Las arrugas hablan de experiencia y madurez pero a nadie le gustan, con esta mascarilla las suavizarás. Mezcla un vaso de yogurt natural con una cucharadita de semillas de hinojo y otra de hojas de la misma planta trituradas. La crema debe ser homogénea cuando la apliques en tu rostro. Déjala durante 20 minutos y retírala con agua tibia. Repítelo día a día y tu piel lo agradecerá.

Mascarillas contra el acné, las espinillas y las manchas
Mascarilla #9: Tomate

El tomate tiene variados efectos sobre la piel: hidratante, tensor y exfoliante. Si deseas que esos molestos granitos y puntos negros desaparezcan pica un tomate a la mitad y pásalo por tu rostro. Déjalo actuar durante 15 minutos y retíralo con agua tibia ¡Verás los resultados!

Mascarilla #10: Limón
Mezclá una cucharada de miel de abejas con otra de jugo de limón. Aplícala con un algodoncito en la piel del rostro y déjala durante 20 minutos. Retira la mascarilla con un algodoncito y agua mineral. Tené cuidado de limpiarla bien pues la exposición al sol de la piel con limón provoca manchas.

Mascarillas Estimulantes
Mascarilla #11: Fresas (frutillas)
Si sentís la piel reseca utiliza esta magnífica crema natural para hidratarla y nutrirla. Tritura varias de fresas (frutillas) y mézclalas con miel. Aplica esta crema en tu piel y déjala por 20 minutos. Retírala con agua fría y siente como tu belleza vuelve con nuevos bríos.

Mascarilla #12: Crema nutritiva
Luego de exfoliarte lo mejor es aplicar una crema nutritiva que estimule tus células. Combina 1 cucharada de miel, 1 cucharada de agua mineral, 1 cucharadita de agua de rosas y una cucharada de yogur o leche. Aplícala en tu rostro con un algodoncito y déjala actuar durante 15 minutos. Retírala con abundante agua fría y mírate al espejo. Seguro notarás cambios.
Ayudando a tu piel

Ahora ya podés elegir la mascarilla que prefieras, pero recordá que tu piel es un reflejo de tu salud. Para mantenerla suave y joven debes también tener una dieta balanceada, tomar más de dos litros de agua al día y evitar el tabaquismo y el alcohol.
