En el país de los alimentos el hambre mata
EN ARGENTINA
Más de la mitad de la población es pobre
Ojo y esto es del 2002 asi que sumale un par de numeros a cualquier estadistica que se presente en este informe
Buenos Aires, 22 de agosto de 2002 (INFOSIC). La pobreza afecta a más de la mitad de la población del país, ya que hay 18,5 millones de personas que no tienen ingresos suficientes para satisfacer un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias (salud, educación, vivienda) consideradas esenciales.
De los 18,5 millones de pobres, 8,7 millones se encuentran en una situación de indigencia, es decir, que no pueden cubrir los gastos de la canasta básica de alimentos.
Además, según los datos oficiales, cuatro de cada seis menores de 14 años son pobres.
Las cifras surgen de proyectar para todo el país los resultados del relevamiento realizado en mayo por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que arrojó que para el total urbano (23,5 millones de personas) el 53 por ciento de la población se encuentra bajo la línea de pobreza, lo que representa al 41,4 por ciento de los hogares.
Por su parte, el nivel de la indigencia afectó al 18 por ciento de las viviendas y al 24,8 por ciento de las personas. Se considera como indigentes a quienes que no cuentan con los recursos para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer el umbral mínimo de necesidasdes energéticas y proteicas.
En números concretos, 2,816 millones de hogares se encuentran debajo de la línea de pobreza y en ellos residen una población aproximada de 12,4 millones de personas personas.
De este total de hogares, hay 1,2 millones en los cuales habitan 5,8 millones de personas se encuentran en una situación de indigencia".
Esto significa que se sumaron al ejército de pobres 5,2 millones de personas con respecto a la anterior medición de octubre de 2001.
En el contexto de la actual recesión, los datos reflejan que la pobreza se incrementa al mismo ritmo que la suba de precios que encarece la canasta básica de consumo alimentario. Un dato dramático es que cuatro de cada seis menores de 14 años son pobres.
La región del noreste argentino es la más afectada por la pobreza donde alcanza al 69,8 por ciento de la población, y el 59,4 por ciento de los hogares, mientras que el 38,8 por ciento de las personas de esa zona es indigente, lo que representa el 30,7 por ciento de las viviendas.
Le siguieron en el ranking: la región cuyana donde el 54,9 por ciento de la población es pobre, y el 24,7 por ciento de las personas es indigente; en la zona pampeana alcanza a 52,7 por ciento y 25,1 por ciento respectivamente; y en la patagonia la pobreza afectó al 39,1 por ciento de los habitantes, y la indigencia al 15,4 por ciento.
El sondeo confirmó los datos difundidos en julio sobre el aglomerado del Gran Buenos Aires (Capital Federal y 19 partidos del Conurbano) donde la tasa de hogares por debajo de la línea de pobreza alcanzó a 37,7 por ciento, y al 49,7 por ciento de la población.
En la región bonaerense, el 22,7 por ciento de la población vive bajo la línea de indigencia, o sea el 16 por ciento de los hogares.
En la ciudad de Buenos Aires, padece pobreza el 19,8 por ciento de las personas.
En cambio, en el conurbano 1 que encierra solamente a San Isidro y Vicente López, la pobreza alcanza a 23,3 por ciento de las personas.
Según las cifras oficiales, el ingreso promedio en los 28 aglomerados urbanos de los hogares pobres indigentes es de 146 pesos, mientras en los pobres no indigentes se ubicó en 420 pesos, frente a los 1.114 pesos de los no pobres.
Oficial 53 porciento de los argentinos son pobres
Por Victoria Giarizzo
columnista de Ámbito Financiero
Ayer se conocieron los datos oficiales sobre la situación social de los argentinos: según la encuesta realizada por el INDEC en mayo (ahora computados los principales centros urbanos del país), 53% vive por debajo de la línea de pobreza y 24,8% es indigente. Son 18,5 millones de pobres y 8,5 millones de indigentes en todo el país. En ciudades como Formosa, el porcentaje de pobres asciende a 78,3%. El 70,3% de los menores de 14 años del país ya es pobre. Hay 5,2 millones de pobres más que en octubre del año pasado. Medidas populistas, que sólo en apariencia buscaban mejorar los ingresos de los que menos tienen, causaron este fuerte e histórico deterioro social en el país.
La Argentina ya se parece a los países más pobres de América latina: 53% de sus habitantes vive por debajo de la línea de pobreza y en provincias como Formosa esa situación alcanza a 78,3% de sus habitantes. Es decir, que de cada 100 formoseños, 78,3 no puede acceder a los bienes y servicios considerados esenciales. Pero hay un dato que, sin dudas, es el más dramático de todos los que día a día se difunden: 70,3% de los menores de 14 años del país ya vive en la pobreza y 33,4%, en condiciones de indigencia.
No existe antecedente en la Argentina de tener un nivel de vida tan precario: los indicadores actuales no sólo superan en magnitud a los que llegó a tener el país en plena hiperinflación de 1989, sino que además con el agravante de que por entonces, a pesar que la inflación depuraba los ingresos de la gente, había sólo 7% de desocupación con lo cual la solución pasaba fundamentalmente por detener los precios. En cambio ahora el desempleo asciende a 21,7% de la población.
Los datos son oficiales y fueron difundidos ayer desde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El cuadro que ha dejado la devaluación y la larga y profunda recesión está siendo sin dudas dramático: sólo entre octubre del año pasado y mayo de este año se registraron 5,2 millones de pobres más.
• Indigentes
Así, sobre una población urbana estimada en 35 millones de habitantes, hay 18,5 millones que son pobres. Y otros 8,5 millones que son indigentes, es decir, directamente no están recibiendo las calorías alimentarias que se consideran esenciales. Pero, además: desde el INDEC estimaban ayer que en las condiciones actuales, en promedio los no pobres tienen 27,5% de probabilidades de convertirse en pobres hacia octubre próximo, lo que muestra que por el momento este estado de empobrecimiento crónico sigue avanzando mes a mes.
Los datos son a mayo pasado, cuando la inflación acumulaba un alza de 25,9%. Pero en la medida que los precios suben y los ingresos no ajustan el cuadro se complica. Inclusive desde el organismo oficial reconocieron que hacia julio, cuando la inflación acumulada ascendía a 34,7%, la pobreza se habría incrementado en varios puntos porcentuales más, a pesar de que el grueso de los planes sociales se terminó de repartir en junio. Es que en tanto los precios suben, los salarios nominales han continuado cayendo: en octubre pasado los ingresos promedio del país se ubicaron en $ 569 mensuales mientras que hacia mayo los mismos cayeron a $ 540 aunque 50% de los asalariados gana menos de $ 400 al mes. Así, sólo en el Gran Buenos Aires y donde se registró 49,7% de la población viviendo por debajo de la línea de pobreza en mayo, la cifra en junio asciende a 52%. Hacia 1989, la pobreza en el Gran Buenos Aires ascendía a 47,3% pero con un desempleo de 7% cuando hoy en esa jurisdicción la desocupación se ubica en 22%. La peor situación se da en las ciudades del nordeste del país con 69,8% de su población viviendo en la pobreza y 38,8% en la indigencia. Además, allí se encuentran los salarios más bajos: en promedio apenas se ganan $ 371 al mes y 50% gana menos de $ 300. En Concordia, 71,7% de la población es pobre y 45,8% indigente. En Posadas, 69,1% de sus habitantes es pobre y de ellos 38,6%, indigente. En Gran Resistencia (Chaco), 67,8% de la población es pobre y 36,2%, indigente. En tanto en Corrientes hay 67,2% de pobres y 37,4% de indigentes.
Para el noroeste argentino los indicadores son muy similares con 63,5% de pobres, 29,5% de indigentes e ingresos mensuales de $ 386,5. En Jujuy, la pobreza asciende a 68,1% y la indigencia a 31,7%. En Salta, 66% de su población es pobre y 37,1%, indigente. En Tucumán: 63,8% y 27,2%, respectivamente.
En Cuyo, 54,9% de sus habitantes vive por debajo de la línea de pobreza en tanto 24,7% es indigente y los salarios promedio mensuales se ubican en $ 439,7. En la región pampeana las cifras son de 52,7 por ciento y 25,1 por ciento, respectivamente, en tanto la región patagónica es la que mejor se encuentra con 39,1 por ciento de pobreza, 15,4 por ciento de indigencia y salarios mensuales de $ 713,7 promedio.
"La situación hoy es peor que en Paraguay"
Para Clyde Trabuchi, directora de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que dos veces por año se lleva a cabo en la Argentina para captar la situación socioeconómica de la población, «nunca se vio en la Argentina un cuadro de empobrecimiento y deterioro como éste», ni siquiera en la hiperinflación de 1989. Trabuchi es quien más conoce en la Argentina sobre la evolución y características del desempleo y la pobreza. Es que tiene en su haber estar desde hace 20 años en el INDEC elaborando la EPH. Después de presentar los datos, dialogó con Ambito Financiero y advirtió que la situación del país es peor que en naciones como Paraguay porque allí hay 46% de población rural que tiene medios para autoabastecerse, en tanto en la Argentina 90% de su población es urbana.
El siguiente fue el diálogo mantenido:
Periodista: Este es el nivel de pobreza a mayo. ¿Qué pasaría a julio, con una inflación acumulada de 34,7%?
Clyde Trabuchi: Serían varios puntos más. Hicimos la medición para Buenos Aires hasta junio y nos da que la pobreza crece de 49,7% a 52,8%. Pero hay que computar igualmente los planes de Jefes y Jefas de Hogar que se terminaron de repartir en junio y eso podría haber compensado. Aunque no mucho porque el monto de ingresos es muy bajo. Si una familia entera debe vivir con $ 150 seguramente son indigentes.
P.: ¿Ha visto en los últimos 20 años un cuadro similar en la Argentina?
C.T.: No, nunca vi algo como esto. Hubo mucha pobreza en la hiperinflación de 1989, pero como había baja desocupación el dato no era tan terrible. Ahora, en cambio, se combina una pobreza muy alta con un desempleo y subempleo muy alto. Entonces salir de esto requiere no sólo medidas para frenar los precios sino también para reactivar. En este momento estamos muy mal. Los números nos muestran las peores condiciones. En el noreste hay casi 70% de pobres, entonces allí ya ni miramos la pobreza. Analizamos qué pasa con la indigencia. Porque es gente que no come.
P.: De las 27.000 encuestas que se realizan para llegar a estas cifras ¿tienen un panorama sobre cómo sobrevive un indigente?
C.T.: Esa gente no se muere de hambre, pero come mal. Se alimentan todos los días con fideos y pan y eso es un costo que lo vamos a pagar en el futuro porque el capital humano del país se está deteriorando.
P.:Ya podemos compararnos con los peores países de la región... por no decir del África.
C.T.: Sí, diría que de Amé-rica latina los que más se acercan a esta situación son México y Brasil. Porque en países como Paraguay por ejemplo, aunque la pobreza urbana es muy alta, hay todavía 46 por ciento de población rural que cultiva la tierra y vive de ella. Lo mismo pasa en Bolivia, y países con alta población rural. En cambio para la Argentina la situación es más grave porque apenas hay 10 por ciento de población rural. El resto es población urbana con menos medios para autoabastecerse.
Un drama mundial
La Tierra tendrá 9.000 millones de habitantes dentro de 50 años, y la mayoría de ellos será pobre, salvo que los países ricos comiencen a tomar medidas para revertir ese proceso desde ahora, indicó ayer el Banco Mundial (BM) en su informe anual sobre desarrollo mundial.
Dos tercios del planeta vivirá en ciudades, lo que provocará enormes demandas de fuentes de energía, agua, vivienda y educación, advierte el documento, que asegura que el sistema actual no podrá continuar con los «cánones actuales de producción y consumo». El economista en jefe del BM, Nicholas Stern, sostuvo que «una transformación mayor, que empiece en países ricos, será necesaria para asegurar que las personas pobres tengan las oportunidad de participar y que el medio ambiente no sea dañado de forma tal de que las oportunidades para su futuro sean socavadas».
En la actualidad, «el ingreso promedio en los 20 países más ricos es 37 veces mayor que en las 20 naciones más pobres del mundo», indica el informe.
Ahora algunas imagenes (no me gusta esto) para que los ciegos vean que la Argentina no termina en el alambrado de su country o en la reja de su puerta y que cuando van en sus coche atras del vidrio polaraziado hay un mundo de verdad....
Asi que antes de atreverse a criticar a otros paises miren el nuestro....
FUENTE
EN ARGENTINA
Más de la mitad de la población es pobre
Ojo y esto es del 2002 asi que sumale un par de numeros a cualquier estadistica que se presente en este informe
Buenos Aires, 22 de agosto de 2002 (INFOSIC). La pobreza afecta a más de la mitad de la población del país, ya que hay 18,5 millones de personas que no tienen ingresos suficientes para satisfacer un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias (salud, educación, vivienda) consideradas esenciales.
De los 18,5 millones de pobres, 8,7 millones se encuentran en una situación de indigencia, es decir, que no pueden cubrir los gastos de la canasta básica de alimentos.
Además, según los datos oficiales, cuatro de cada seis menores de 14 años son pobres.
Las cifras surgen de proyectar para todo el país los resultados del relevamiento realizado en mayo por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) que arrojó que para el total urbano (23,5 millones de personas) el 53 por ciento de la población se encuentra bajo la línea de pobreza, lo que representa al 41,4 por ciento de los hogares.
Por su parte, el nivel de la indigencia afectó al 18 por ciento de las viviendas y al 24,8 por ciento de las personas. Se considera como indigentes a quienes que no cuentan con los recursos para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer el umbral mínimo de necesidasdes energéticas y proteicas.
En números concretos, 2,816 millones de hogares se encuentran debajo de la línea de pobreza y en ellos residen una población aproximada de 12,4 millones de personas personas.
De este total de hogares, hay 1,2 millones en los cuales habitan 5,8 millones de personas se encuentran en una situación de indigencia".
Esto significa que se sumaron al ejército de pobres 5,2 millones de personas con respecto a la anterior medición de octubre de 2001.
En el contexto de la actual recesión, los datos reflejan que la pobreza se incrementa al mismo ritmo que la suba de precios que encarece la canasta básica de consumo alimentario. Un dato dramático es que cuatro de cada seis menores de 14 años son pobres.
La región del noreste argentino es la más afectada por la pobreza donde alcanza al 69,8 por ciento de la población, y el 59,4 por ciento de los hogares, mientras que el 38,8 por ciento de las personas de esa zona es indigente, lo que representa el 30,7 por ciento de las viviendas.
Le siguieron en el ranking: la región cuyana donde el 54,9 por ciento de la población es pobre, y el 24,7 por ciento de las personas es indigente; en la zona pampeana alcanza a 52,7 por ciento y 25,1 por ciento respectivamente; y en la patagonia la pobreza afectó al 39,1 por ciento de los habitantes, y la indigencia al 15,4 por ciento.
El sondeo confirmó los datos difundidos en julio sobre el aglomerado del Gran Buenos Aires (Capital Federal y 19 partidos del Conurbano) donde la tasa de hogares por debajo de la línea de pobreza alcanzó a 37,7 por ciento, y al 49,7 por ciento de la población.
En la región bonaerense, el 22,7 por ciento de la población vive bajo la línea de indigencia, o sea el 16 por ciento de los hogares.
En la ciudad de Buenos Aires, padece pobreza el 19,8 por ciento de las personas.
En cambio, en el conurbano 1 que encierra solamente a San Isidro y Vicente López, la pobreza alcanza a 23,3 por ciento de las personas.
Según las cifras oficiales, el ingreso promedio en los 28 aglomerados urbanos de los hogares pobres indigentes es de 146 pesos, mientras en los pobres no indigentes se ubicó en 420 pesos, frente a los 1.114 pesos de los no pobres.
Oficial 53 porciento de los argentinos son pobres
Por Victoria Giarizzo
columnista de Ámbito Financiero
Ayer se conocieron los datos oficiales sobre la situación social de los argentinos: según la encuesta realizada por el INDEC en mayo (ahora computados los principales centros urbanos del país), 53% vive por debajo de la línea de pobreza y 24,8% es indigente. Son 18,5 millones de pobres y 8,5 millones de indigentes en todo el país. En ciudades como Formosa, el porcentaje de pobres asciende a 78,3%. El 70,3% de los menores de 14 años del país ya es pobre. Hay 5,2 millones de pobres más que en octubre del año pasado. Medidas populistas, que sólo en apariencia buscaban mejorar los ingresos de los que menos tienen, causaron este fuerte e histórico deterioro social en el país.
La Argentina ya se parece a los países más pobres de América latina: 53% de sus habitantes vive por debajo de la línea de pobreza y en provincias como Formosa esa situación alcanza a 78,3% de sus habitantes. Es decir, que de cada 100 formoseños, 78,3 no puede acceder a los bienes y servicios considerados esenciales. Pero hay un dato que, sin dudas, es el más dramático de todos los que día a día se difunden: 70,3% de los menores de 14 años del país ya vive en la pobreza y 33,4%, en condiciones de indigencia.
No existe antecedente en la Argentina de tener un nivel de vida tan precario: los indicadores actuales no sólo superan en magnitud a los que llegó a tener el país en plena hiperinflación de 1989, sino que además con el agravante de que por entonces, a pesar que la inflación depuraba los ingresos de la gente, había sólo 7% de desocupación con lo cual la solución pasaba fundamentalmente por detener los precios. En cambio ahora el desempleo asciende a 21,7% de la población.
Los datos son oficiales y fueron difundidos ayer desde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El cuadro que ha dejado la devaluación y la larga y profunda recesión está siendo sin dudas dramático: sólo entre octubre del año pasado y mayo de este año se registraron 5,2 millones de pobres más.
• Indigentes
Así, sobre una población urbana estimada en 35 millones de habitantes, hay 18,5 millones que son pobres. Y otros 8,5 millones que son indigentes, es decir, directamente no están recibiendo las calorías alimentarias que se consideran esenciales. Pero, además: desde el INDEC estimaban ayer que en las condiciones actuales, en promedio los no pobres tienen 27,5% de probabilidades de convertirse en pobres hacia octubre próximo, lo que muestra que por el momento este estado de empobrecimiento crónico sigue avanzando mes a mes.
Los datos son a mayo pasado, cuando la inflación acumulaba un alza de 25,9%. Pero en la medida que los precios suben y los ingresos no ajustan el cuadro se complica. Inclusive desde el organismo oficial reconocieron que hacia julio, cuando la inflación acumulada ascendía a 34,7%, la pobreza se habría incrementado en varios puntos porcentuales más, a pesar de que el grueso de los planes sociales se terminó de repartir en junio. Es que en tanto los precios suben, los salarios nominales han continuado cayendo: en octubre pasado los ingresos promedio del país se ubicaron en $ 569 mensuales mientras que hacia mayo los mismos cayeron a $ 540 aunque 50% de los asalariados gana menos de $ 400 al mes. Así, sólo en el Gran Buenos Aires y donde se registró 49,7% de la población viviendo por debajo de la línea de pobreza en mayo, la cifra en junio asciende a 52%. Hacia 1989, la pobreza en el Gran Buenos Aires ascendía a 47,3% pero con un desempleo de 7% cuando hoy en esa jurisdicción la desocupación se ubica en 22%. La peor situación se da en las ciudades del nordeste del país con 69,8% de su población viviendo en la pobreza y 38,8% en la indigencia. Además, allí se encuentran los salarios más bajos: en promedio apenas se ganan $ 371 al mes y 50% gana menos de $ 300. En Concordia, 71,7% de la población es pobre y 45,8% indigente. En Posadas, 69,1% de sus habitantes es pobre y de ellos 38,6%, indigente. En Gran Resistencia (Chaco), 67,8% de la población es pobre y 36,2%, indigente. En tanto en Corrientes hay 67,2% de pobres y 37,4% de indigentes.
Para el noroeste argentino los indicadores son muy similares con 63,5% de pobres, 29,5% de indigentes e ingresos mensuales de $ 386,5. En Jujuy, la pobreza asciende a 68,1% y la indigencia a 31,7%. En Salta, 66% de su población es pobre y 37,1%, indigente. En Tucumán: 63,8% y 27,2%, respectivamente.
En Cuyo, 54,9% de sus habitantes vive por debajo de la línea de pobreza en tanto 24,7% es indigente y los salarios promedio mensuales se ubican en $ 439,7. En la región pampeana las cifras son de 52,7 por ciento y 25,1 por ciento, respectivamente, en tanto la región patagónica es la que mejor se encuentra con 39,1 por ciento de pobreza, 15,4 por ciento de indigencia y salarios mensuales de $ 713,7 promedio.
"La situación hoy es peor que en Paraguay"
Para Clyde Trabuchi, directora de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que dos veces por año se lleva a cabo en la Argentina para captar la situación socioeconómica de la población, «nunca se vio en la Argentina un cuadro de empobrecimiento y deterioro como éste», ni siquiera en la hiperinflación de 1989. Trabuchi es quien más conoce en la Argentina sobre la evolución y características del desempleo y la pobreza. Es que tiene en su haber estar desde hace 20 años en el INDEC elaborando la EPH. Después de presentar los datos, dialogó con Ambito Financiero y advirtió que la situación del país es peor que en naciones como Paraguay porque allí hay 46% de población rural que tiene medios para autoabastecerse, en tanto en la Argentina 90% de su población es urbana.
El siguiente fue el diálogo mantenido:
Periodista: Este es el nivel de pobreza a mayo. ¿Qué pasaría a julio, con una inflación acumulada de 34,7%?
Clyde Trabuchi: Serían varios puntos más. Hicimos la medición para Buenos Aires hasta junio y nos da que la pobreza crece de 49,7% a 52,8%. Pero hay que computar igualmente los planes de Jefes y Jefas de Hogar que se terminaron de repartir en junio y eso podría haber compensado. Aunque no mucho porque el monto de ingresos es muy bajo. Si una familia entera debe vivir con $ 150 seguramente son indigentes.
P.: ¿Ha visto en los últimos 20 años un cuadro similar en la Argentina?
C.T.: No, nunca vi algo como esto. Hubo mucha pobreza en la hiperinflación de 1989, pero como había baja desocupación el dato no era tan terrible. Ahora, en cambio, se combina una pobreza muy alta con un desempleo y subempleo muy alto. Entonces salir de esto requiere no sólo medidas para frenar los precios sino también para reactivar. En este momento estamos muy mal. Los números nos muestran las peores condiciones. En el noreste hay casi 70% de pobres, entonces allí ya ni miramos la pobreza. Analizamos qué pasa con la indigencia. Porque es gente que no come.
P.: De las 27.000 encuestas que se realizan para llegar a estas cifras ¿tienen un panorama sobre cómo sobrevive un indigente?
C.T.: Esa gente no se muere de hambre, pero come mal. Se alimentan todos los días con fideos y pan y eso es un costo que lo vamos a pagar en el futuro porque el capital humano del país se está deteriorando.
P.:Ya podemos compararnos con los peores países de la región... por no decir del África.
C.T.: Sí, diría que de Amé-rica latina los que más se acercan a esta situación son México y Brasil. Porque en países como Paraguay por ejemplo, aunque la pobreza urbana es muy alta, hay todavía 46 por ciento de población rural que cultiva la tierra y vive de ella. Lo mismo pasa en Bolivia, y países con alta población rural. En cambio para la Argentina la situación es más grave porque apenas hay 10 por ciento de población rural. El resto es población urbana con menos medios para autoabastecerse.
Un drama mundial
La Tierra tendrá 9.000 millones de habitantes dentro de 50 años, y la mayoría de ellos será pobre, salvo que los países ricos comiencen a tomar medidas para revertir ese proceso desde ahora, indicó ayer el Banco Mundial (BM) en su informe anual sobre desarrollo mundial.
Dos tercios del planeta vivirá en ciudades, lo que provocará enormes demandas de fuentes de energía, agua, vivienda y educación, advierte el documento, que asegura que el sistema actual no podrá continuar con los «cánones actuales de producción y consumo». El economista en jefe del BM, Nicholas Stern, sostuvo que «una transformación mayor, que empiece en países ricos, será necesaria para asegurar que las personas pobres tengan las oportunidad de participar y que el medio ambiente no sea dañado de forma tal de que las oportunidades para su futuro sean socavadas».
En la actualidad, «el ingreso promedio en los 20 países más ricos es 37 veces mayor que en las 20 naciones más pobres del mundo», indica el informe.
Ahora algunas imagenes (no me gusta esto) para que los ciegos vean que la Argentina no termina en el alambrado de su country o en la reja de su puerta y que cuando van en sus coche atras del vidrio polaraziado hay un mundo de verdad....
Asi que antes de atreverse a criticar a otros paises miren el nuestro....
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