Las opciones de Alonso para el 2008
RED BULL
Alonso tiene una preferencia por encima de todas las demás: Red Bull. Un auténtico bombazo informativo. El damnificado de la operación sería David Coulthard, que abandonaría la escudería y dejaría así los grandes premios. Webber, más veloz, aunque con muchas menos carreras terminadas, sería el compañero del ovetense. Son dos buenos amigos fuera de la pista.
El equipo de la bebida energética, equipado con motores Renault de buen nivel, tiene muchísimo potencial, dinero a espuertas y un equipo de ingenieros de primer nivel, liderado por el mítico responsable de diseño Adrian Newey. También hay un grupo de técnicos procedentes de Renault, entre ellos, el amigo de Fernando, Paul Monaghan, jefe de ingeniería y ex ingeniero de pista del español. Una cuenta solvente es lo que necesita el asturiano para evolucionar un monoplaza ya construido. Red Bull sumó el año pasado 24 puntos, quedándose a nueve de Williams.
TOYOTA
La siguiente opción en la lista de futuribles es Toyota. La formación japonesa tiene en contra su profunda desorganización y a favor, su presupuesto ilimitado, el más alto de la Fórmula 1. Si consiguen darle la garantías deportivas suficientes, Alonso se marcharía a la escudería nipona. Están pujando muy fuerte por el ovetense, y le ofrecen más dinero que nadie,40 millines de Euros, pero deberían cambiar toda su cúpula deportiva y su dependencia de Japón.
RENAULT
Y llegamos a Renault, cada día más lejos de las intenciones del asturiano. La situación económica del equipo no es nada boyante, pese a que ING aumentaría su aportación con la llegada del ovetense. Su equipo técnico ha bajado mucho y el asturiano no quiere repetir errores del pasado...Briatore igual sigue soñando con su "chico de oro".
Williams le gustaba a Alonso en el plano deportivo, pero un reciente informe económico desfavorable le ha hecho desistir y la renovacion de Massa en Ferrari concluyo cualquier hipotesis de que el Asturiano se mude al equipo Italiano. Así se encuentra el desafío al que se enfrenta el bicampeón.
elmundo.es / AS
RED BULL
Alonso tiene una preferencia por encima de todas las demás: Red Bull. Un auténtico bombazo informativo. El damnificado de la operación sería David Coulthard, que abandonaría la escudería y dejaría así los grandes premios. Webber, más veloz, aunque con muchas menos carreras terminadas, sería el compañero del ovetense. Son dos buenos amigos fuera de la pista.
El equipo de la bebida energética, equipado con motores Renault de buen nivel, tiene muchísimo potencial, dinero a espuertas y un equipo de ingenieros de primer nivel, liderado por el mítico responsable de diseño Adrian Newey. También hay un grupo de técnicos procedentes de Renault, entre ellos, el amigo de Fernando, Paul Monaghan, jefe de ingeniería y ex ingeniero de pista del español. Una cuenta solvente es lo que necesita el asturiano para evolucionar un monoplaza ya construido. Red Bull sumó el año pasado 24 puntos, quedándose a nueve de Williams.
TOYOTA
La siguiente opción en la lista de futuribles es Toyota. La formación japonesa tiene en contra su profunda desorganización y a favor, su presupuesto ilimitado, el más alto de la Fórmula 1. Si consiguen darle la garantías deportivas suficientes, Alonso se marcharía a la escudería nipona. Están pujando muy fuerte por el ovetense, y le ofrecen más dinero que nadie,40 millines de Euros, pero deberían cambiar toda su cúpula deportiva y su dependencia de Japón.
RENAULT
Y llegamos a Renault, cada día más lejos de las intenciones del asturiano. La situación económica del equipo no es nada boyante, pese a que ING aumentaría su aportación con la llegada del ovetense. Su equipo técnico ha bajado mucho y el asturiano no quiere repetir errores del pasado...Briatore igual sigue soñando con su "chico de oro".
Williams le gustaba a Alonso en el plano deportivo, pero un reciente informe económico desfavorable le ha hecho desistir y la renovacion de Massa en Ferrari concluyo cualquier hipotesis de que el Asturiano se mude al equipo Italiano. Así se encuentra el desafío al que se enfrenta el bicampeón.
elmundo.es / AS