Crece el acercamiento a la religiosidad pero de formas mas diversas
El evangelismo crece a pasos agigantados. La espiritualidad oriental avanza en occidente. Argentina no es ajena a lo que ya podemos llamar “etapa religiosa”.
Los 90” fueron años que se caracterizaron por lo material, por un neoliberalismo a ultranza, donde como nunca antes, las personas entraron en una vorágine consumista de no parar, hasta llegar a medir su felicidad por la cantidad de bienes. Pero la crisis ha golpeado duro y hoy el sistema “Shopping” parece dejar un vacío importante.
Hoy la gente vuelve a acercarse a la religión. Se acerca pero de otro modo. El vacío de la etapa anterior a generado una atmósfera de sin sentido, de caos, de violencia, de pobreza, no solo económica sino interna; la cual lleva al ser humano a buscar un sentido mas allá del mundano, mas allá de su rutina, quizás algo mas elevado. En ese contexto de crisis y búsqueda profunda, aparece esta etapa religiosa.
Ahora las personas están más permeables, más abiertas y emotivas y se habla de religión, dios, lo sagrado o cualquier creencia en general, sin tantos tapujos.
Con solo observar la capacidad de los musulmanes de morir en nombre de Ala y atentar en cualquier parte del mundo contra intereses “infieles”, se comprende que esta etapa trasciende lo material, una fuerza mayor hace que miles de personas dejen su vida por su Dios. Todo se endurece, se fanatiza. Es por esto que el Islam es una religión activa, que va en crecimiento que moviliza a sus creyentes. No por nada la llegada de un Papa mucho mas fundamentalista, como Benedicto XVI , para estas épocas tan confusas y de tanta rivalidad religiosa.
En Occidente el proceso es diferente; En Brasil el éxodo de fieles del catolicismo, como también en toda Latinoamérica, preocupa en El Vaticano, y esto no se da por que la gente deje de creer, sino por la crisis que atraviesa la Iglesia Católica, quien parece quedarse en el tiempo, y el gran crecimiento del evangelismo. Según el CERIS (Centro de estadísticas religiosas e investigación social), en el país católico más grande del mundo el porcentaje de fieles de esa religión cayo de un 78 % a un 68 % en los últimos 15 años.
En la Argentina el proceso es similar al brasilero, el evangelismo crece de manera vertiginosa, como también cientos de credos y creencias nuevas para muchos. En nuestro país, fueron inscriptos 900 nuevos cultos en el registro nacional, en total suman 3634 entidades religiosas, en su mayoría evangelistas (casi el 75 %) , aunque también diferentes ramas del Cristianismo, algunos templos Budistas, Hinduistas y otros de procedencia oriental.
Según una encuesta de D”alessio Irol para la revista Selecciones, El porcentaje dentro del Catolicismo y el Judaísmo de los que se consideran “practicantes” no llega al 20 %, mientras que en el Evangelismo, el Budismo o el Islam va del 50 al 70 %. Estos números denotan una gran diferencia entre el judeo-catolicismo que domina en occidente, cuyos fieles en su mayoría no practican su credo, sino que lo continúan de generación en generación sin darle demasiada importancia; y que de alguna manera son religiones mas cercanas al poder y a una forma de vida en la actualidad occidental. En cambio las religiones orientales y los evangelistas se encuentran en movimiento.
“Es una vergüenza que en un mundo donde el cristianismo y todas sus variantes están en crisis total, sus valores y referentes sigan dominando, es decir, es necesario de modo urgente cambiar la ley religiosa de este país, ley que viene de la época de la ultima dictadura militar” afirmo Laura Vitale, abogada y fiel al Sai Baba, quien luego agrego: “Hay que terminar con la discriminación religiosa, que siempre, históricamente ha traído problemas. De hecho en pleno siglo XXI se siguen matando en nombre de dios, por tanto ya que las creencias son tan fuertes debe haber un respeto hacia toda cultura y religiosidad”.
Por otro lado, mientras en la década anterior se escuchaba a viva voz “el fin de las religiones”, un racionalismo triunfante durante los últimos doscientos años lo hacia mas que creíble, abalado por el crecimiento de lo científico y lo tecnológico como verdad absoluta. Sin embargo el “no necesitamos de las religiones” parece haber llegado a su fin con el mismo racionalismo, lo religioso crece cada vez mas, la búsqueda de lo trascendente atraviesa a la sociedad toda durante estos tiempos. Según Martha de 56 años, “Durante los últimos años nunca creí que iba a recurrir a la religión, pero cuando la vida te cambia, cuando la vida te pega golpes bajos, no sabes que hacer, todo te parece que no conduce a nada, no ves salida, hasta que logras encontrar a Dios. Y es el, el es el que te saca del pozo, no le encuentro otra explicación”.
Silo, pensador y filosofo humanista argentino, había anticipado en 1993 que el mundo se encontraba en una etapa pre-religiosa: “Las etapas prerreligiosas son confusas, podemos comparar en sus características al núcleo de ensueño de los individuos cuando se está transformando: Siente que busca otra cosa pero aún no ha muerto el sistema de intereses del que proviene. Las cosas importantes las considera pero ya no motivan. No se ha terminado la etapa anterior y la nueva no se reconoce aún. Es la etapa interna en la que se vienen abajo cosas. Las valoraciones cambian, las propias prioridades cambian. Se buscan cosas que no se sabe qué son y además se sabe que las cosas de atrás no son. En estos fenómenos prerreligiosos se tiene la experiencia de que la voluntad personal no es suficiente; y hoy entre tanta confusión podemos afirmar que estamos acercándonos a un momento religioso”.
Hoy a trece años de esa charla, la etapa religiosa se vislumbra; Silo se diferencia de las religiones clásicas, al hablar de una “religiosidad interna”, una religiosidad de la propia experiencia, tomando lo “sagrado” dentro del ser humano, no predicando un registro ajeno, algo externo, sino lo religioso como algo que cualquier ser humano puede encontrar por el camino de la humilde meditación.
Por otro lado, el judaísmo, religión que aun espera al Mesías, apunta según sus ramas más ortodoxas, a la llegada de este y la redención de su pueblo para los próximos 200 años. El rabino Saiej, de la comunidad judía Ahavat Jaim, de Lanus, no cree estar en una etapa religiosa. “no creo que estos tiempos sean religiosos, pero de todas formas ashem (dios) esta cerca nuestro y pronto todo estará teñido por el”, afirmo el Rabino, quien luego apunto, “ahora hay muchas cosas que alejan a los judíos de lo nuestro, los medios de comunicación, nuevas practicas, el Yoga, etc. Frente a un paisaje tan raro la juventud muchas veces se inclina por el alcohol y las drogas, pero finalmente el judío ve la necesidad de volver a sus raíces, y ahí se ve la presencia de Adonai (dios)”. Vale aclarar que el judaísmo no es una religión que busque mas fieles, para ser judío debe uno nacer de vientre judío, sino el camino de conversión es, según Natalia de 23 años, “muy difícil, y hay que estar completamente decidida”.
Al parecer la necesidad de creer es bastante alta y las creencias son muy diversas, por estos días aparecen guías como el gauchito Gil y hasta cantautores trágicamente fallecidos, como los casos de Rodrigo Bueno y Gilda. De estos últimos se pueden observar los santuarios cuando se viaja por la ruta, allí en el lugar en que murieron. Sus seguidores se transformaron en devotos y hasta dicen que llegan a hacer milagros.
“Con estos seis meses dentro de lo que es el Budismo, pude despegar de la culpa cristiana que me atormentaba desde pequeño”. Comento Fernando de 31 años, quien agrego, “el camino hacia la iluminación no tiene nada que ver con que un cura te confiese y los valores represivos de la iglesia católica”.
Las diferencias entre las religiones de Occidente y las de oriente son abismales. No hay comparación posible, más que nada en las valoraciones y formas de práctica. Mucho tuvo que ver con la aparición de la filosofía y religiosidad oriental, el New Age. El New age es una combinación de filosofía, arte, música y espiritualidad. Hoy se dan casos en donde una persona católica le resé a la virgen, vea a un pastor evangelista en TV, Lea al Sai Baba, sus conductas estén basadas en los principios de Silo, estudie Kaballah en un templo judío, pasando previamente por una clase de yoga.
Esto es lo que se viene, no crecen las religiones, lo que aumenta es la espiritualidad en el ser humano, como una necesidad. Próximamente, quizá todos los ámbitos del quehacer humano estén teñidos de cierta forma por algo espiritual. Eso es lo que esta creciendo.
Por Gabriel Y.
El evangelismo crece a pasos agigantados. La espiritualidad oriental avanza en occidente. Argentina no es ajena a lo que ya podemos llamar “etapa religiosa”.
Los 90” fueron años que se caracterizaron por lo material, por un neoliberalismo a ultranza, donde como nunca antes, las personas entraron en una vorágine consumista de no parar, hasta llegar a medir su felicidad por la cantidad de bienes. Pero la crisis ha golpeado duro y hoy el sistema “Shopping” parece dejar un vacío importante.
Hoy la gente vuelve a acercarse a la religión. Se acerca pero de otro modo. El vacío de la etapa anterior a generado una atmósfera de sin sentido, de caos, de violencia, de pobreza, no solo económica sino interna; la cual lleva al ser humano a buscar un sentido mas allá del mundano, mas allá de su rutina, quizás algo mas elevado. En ese contexto de crisis y búsqueda profunda, aparece esta etapa religiosa.
Ahora las personas están más permeables, más abiertas y emotivas y se habla de religión, dios, lo sagrado o cualquier creencia en general, sin tantos tapujos.
Con solo observar la capacidad de los musulmanes de morir en nombre de Ala y atentar en cualquier parte del mundo contra intereses “infieles”, se comprende que esta etapa trasciende lo material, una fuerza mayor hace que miles de personas dejen su vida por su Dios. Todo se endurece, se fanatiza. Es por esto que el Islam es una religión activa, que va en crecimiento que moviliza a sus creyentes. No por nada la llegada de un Papa mucho mas fundamentalista, como Benedicto XVI , para estas épocas tan confusas y de tanta rivalidad religiosa.
En Occidente el proceso es diferente; En Brasil el éxodo de fieles del catolicismo, como también en toda Latinoamérica, preocupa en El Vaticano, y esto no se da por que la gente deje de creer, sino por la crisis que atraviesa la Iglesia Católica, quien parece quedarse en el tiempo, y el gran crecimiento del evangelismo. Según el CERIS (Centro de estadísticas religiosas e investigación social), en el país católico más grande del mundo el porcentaje de fieles de esa religión cayo de un 78 % a un 68 % en los últimos 15 años.
En la Argentina el proceso es similar al brasilero, el evangelismo crece de manera vertiginosa, como también cientos de credos y creencias nuevas para muchos. En nuestro país, fueron inscriptos 900 nuevos cultos en el registro nacional, en total suman 3634 entidades religiosas, en su mayoría evangelistas (casi el 75 %) , aunque también diferentes ramas del Cristianismo, algunos templos Budistas, Hinduistas y otros de procedencia oriental.
Según una encuesta de D”alessio Irol para la revista Selecciones, El porcentaje dentro del Catolicismo y el Judaísmo de los que se consideran “practicantes” no llega al 20 %, mientras que en el Evangelismo, el Budismo o el Islam va del 50 al 70 %. Estos números denotan una gran diferencia entre el judeo-catolicismo que domina en occidente, cuyos fieles en su mayoría no practican su credo, sino que lo continúan de generación en generación sin darle demasiada importancia; y que de alguna manera son religiones mas cercanas al poder y a una forma de vida en la actualidad occidental. En cambio las religiones orientales y los evangelistas se encuentran en movimiento.
“Es una vergüenza que en un mundo donde el cristianismo y todas sus variantes están en crisis total, sus valores y referentes sigan dominando, es decir, es necesario de modo urgente cambiar la ley religiosa de este país, ley que viene de la época de la ultima dictadura militar” afirmo Laura Vitale, abogada y fiel al Sai Baba, quien luego agrego: “Hay que terminar con la discriminación religiosa, que siempre, históricamente ha traído problemas. De hecho en pleno siglo XXI se siguen matando en nombre de dios, por tanto ya que las creencias son tan fuertes debe haber un respeto hacia toda cultura y religiosidad”.
Por otro lado, mientras en la década anterior se escuchaba a viva voz “el fin de las religiones”, un racionalismo triunfante durante los últimos doscientos años lo hacia mas que creíble, abalado por el crecimiento de lo científico y lo tecnológico como verdad absoluta. Sin embargo el “no necesitamos de las religiones” parece haber llegado a su fin con el mismo racionalismo, lo religioso crece cada vez mas, la búsqueda de lo trascendente atraviesa a la sociedad toda durante estos tiempos. Según Martha de 56 años, “Durante los últimos años nunca creí que iba a recurrir a la religión, pero cuando la vida te cambia, cuando la vida te pega golpes bajos, no sabes que hacer, todo te parece que no conduce a nada, no ves salida, hasta que logras encontrar a Dios. Y es el, el es el que te saca del pozo, no le encuentro otra explicación”.
Silo, pensador y filosofo humanista argentino, había anticipado en 1993 que el mundo se encontraba en una etapa pre-religiosa: “Las etapas prerreligiosas son confusas, podemos comparar en sus características al núcleo de ensueño de los individuos cuando se está transformando: Siente que busca otra cosa pero aún no ha muerto el sistema de intereses del que proviene. Las cosas importantes las considera pero ya no motivan. No se ha terminado la etapa anterior y la nueva no se reconoce aún. Es la etapa interna en la que se vienen abajo cosas. Las valoraciones cambian, las propias prioridades cambian. Se buscan cosas que no se sabe qué son y además se sabe que las cosas de atrás no son. En estos fenómenos prerreligiosos se tiene la experiencia de que la voluntad personal no es suficiente; y hoy entre tanta confusión podemos afirmar que estamos acercándonos a un momento religioso”.
Hoy a trece años de esa charla, la etapa religiosa se vislumbra; Silo se diferencia de las religiones clásicas, al hablar de una “religiosidad interna”, una religiosidad de la propia experiencia, tomando lo “sagrado” dentro del ser humano, no predicando un registro ajeno, algo externo, sino lo religioso como algo que cualquier ser humano puede encontrar por el camino de la humilde meditación.
Por otro lado, el judaísmo, religión que aun espera al Mesías, apunta según sus ramas más ortodoxas, a la llegada de este y la redención de su pueblo para los próximos 200 años. El rabino Saiej, de la comunidad judía Ahavat Jaim, de Lanus, no cree estar en una etapa religiosa. “no creo que estos tiempos sean religiosos, pero de todas formas ashem (dios) esta cerca nuestro y pronto todo estará teñido por el”, afirmo el Rabino, quien luego apunto, “ahora hay muchas cosas que alejan a los judíos de lo nuestro, los medios de comunicación, nuevas practicas, el Yoga, etc. Frente a un paisaje tan raro la juventud muchas veces se inclina por el alcohol y las drogas, pero finalmente el judío ve la necesidad de volver a sus raíces, y ahí se ve la presencia de Adonai (dios)”. Vale aclarar que el judaísmo no es una religión que busque mas fieles, para ser judío debe uno nacer de vientre judío, sino el camino de conversión es, según Natalia de 23 años, “muy difícil, y hay que estar completamente decidida”.
Al parecer la necesidad de creer es bastante alta y las creencias son muy diversas, por estos días aparecen guías como el gauchito Gil y hasta cantautores trágicamente fallecidos, como los casos de Rodrigo Bueno y Gilda. De estos últimos se pueden observar los santuarios cuando se viaja por la ruta, allí en el lugar en que murieron. Sus seguidores se transformaron en devotos y hasta dicen que llegan a hacer milagros.
“Con estos seis meses dentro de lo que es el Budismo, pude despegar de la culpa cristiana que me atormentaba desde pequeño”. Comento Fernando de 31 años, quien agrego, “el camino hacia la iluminación no tiene nada que ver con que un cura te confiese y los valores represivos de la iglesia católica”.
Las diferencias entre las religiones de Occidente y las de oriente son abismales. No hay comparación posible, más que nada en las valoraciones y formas de práctica. Mucho tuvo que ver con la aparición de la filosofía y religiosidad oriental, el New Age. El New age es una combinación de filosofía, arte, música y espiritualidad. Hoy se dan casos en donde una persona católica le resé a la virgen, vea a un pastor evangelista en TV, Lea al Sai Baba, sus conductas estén basadas en los principios de Silo, estudie Kaballah en un templo judío, pasando previamente por una clase de yoga.
Esto es lo que se viene, no crecen las religiones, lo que aumenta es la espiritualidad en el ser humano, como una necesidad. Próximamente, quizá todos los ámbitos del quehacer humano estén teñidos de cierta forma por algo espiritual. Eso es lo que esta creciendo.
Por Gabriel Y.