InicioInfoLa Farsa de la Estrella de Belén.

5b415a0a74765006f122f979f487f751

Ya hablamos un poco sobre los quiméricos Reyes Magos y la estrella que seguían; sin embargo es conveniente profundizar precisamente en ese tan controvertido astro que guió a los Magos hasta el Nazareno y que terminó siendo responsable de la muerte de los inocentes de Belén (todo esto según la Biblia).

La Estrella de Belén es uno de los fenómenos que los Cristianos han tratado de apoyar su existencia real de todas las posibles maneras, y han recurrido desde hace muchos siglos a múltiples estudios (casi todos equívocos) para demostrar su historicidad.

Volvemos también a notar que esta famosa estrella solo es nombrada por el evangelio de Mateo y ningún otro evangelio o epístola del Nuevo Testamento hace alusión alguna a este fenómeno. (Curioso ¿no?)

dijo:

Mateo 2,1-2

2:1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

2:2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.



dijo:

Mateo 2,9-10

2:9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

2:10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.



Lo primero que hay que aclarar es que es imposible (ni siquiera con los conocimientos astronómicos actuales) ubicar un sitio tan pequeño como un establo solo con mirar o “seguir” una estrella. Si leemos con cuidado el versículo 9 dice: “se detuvo sobre donde estaba el niño” sin duda el escritor de esta fabula describe que la estrella bajó hasta colocarse sobre el pesebre para no dejar dudas de quien es el salvador. Todos sabemos que ni las estrellas ni ningún astro de los cielos pueden hacer eso. Pero es muy probable que los primitivos Judíos si lo creyesen así.

Pero algunos Cristianos sugieren que el fenómeno en cuestión no fue protagonizado por una estrella como tal, que más bien pudo ser un cometa u algún otro fenómeno del espacio. La Biblia es muy clara; el término griego utilizado es “ἀστέρα” que significa “estrella”; El todopoderoso Dios en su inspiración al escritor del Evangelio de Mateo dejó muy en claro que lo que siguieron los magos era una estrella.

También es notable que estos magos que vienen de Oriente, relacionen la estrella con un Mesías Judío. De haber sido astrólogos griegos o romanos podrían haber asociado la estrella de Belén con Júpiter, el planeta rey, y Régulo, la estrella rey. O si venían de Babilonia, lo podrían haber asociado el planeta Saturno (Kaiwanu). Podemos notar que los Magos tenían algún conocimiento de las escrituras.



Veamos a continuación algunas de las explicaciones ofrecidas a través de los años sobre este fenómeno estelar:

Conjunción Júpiter y Saturno (Johannes Kepler)


La primera explicación natural de este fenómeno fue dada por el astrónomo alemán Johannes Kepler en 1614. Kepler determinó que una serie de tres conjunciones de los planetas Júpiter y Saturno (un hecho muy poco frecuente) ocurrieron en el año 7 a. C. y relacionó este hecho con la estrella de Belén, pero cálculos modernos han demostrado que en esa ocasión los dos planetas no se acercaron lo suficiente como para impresionar a los observadores. De hecho, un antiguo almanaque inscrito en una tabla de arcilla hallada en Babilonia sugiere que los astrólogos de la época no le dieron demasiada importancia a ese evento. Para realizar sus cálculos el sabio alemán hubo de recalcular la fecha del nacimiento de Jesús.

Júpiter en el este de Aries (Michael R. Molnar)


Más recientemente, el astrónomo Michael R. Molnar ha identificado a una doble ocultación de Júpiter tras la luna en el 6 a. C. en Aries como la estrella de Belén.

Estas investigaciones se basan en la forma como se conmemoraba el nacimiento de los reyes en la antigua Roma. Unas monedas romanas celebran este evento con la aparición de Júpiter (una estrella para los sabios de la época) sobre la constelación del nuevo rey. Estas monedas ubican una estrella y la imagen de un cordero. En la antigüedad el cordero era atribuido como símbolo del judaísmo y reunido al conocimiento de los astrólogos sobre el nacimiento de los reyes con la estrella llamada Júpiter en conjunción con la Luna (oculta) que se encontraban en el este de Aries (...vimos su estrella en el este).

Así que con estos elementos buscar a Júpiter (la estrella de los reyes) en Aries (judíos) ocurrió el 17 de abril del 6 AC. Además en Aries se encontraban el Sol, Saturno y la Luna. Con estas observaciones, los magos viajaron a Judea y anduvieron preguntando sobre el nacimiento de un rey. El 23 de agosto, Júpiter empieza a retroceder en los cielos (La estrella...iba delante ellos) y es nuevamente seguida por los magos después de la entrevista con Herodes, hasta el 19 de diciembre donde Júpiter se detiene en los cielos (La estrella...se detuvo en el lugar donde estaba el niño) y los magos llegan a Belén, encontrándose Jesús de 8 meses, ofreciéndole oro, incienso y mirra. En esta primera visita los magos no encuentran a José.

Pero este evento sucedió muy cerca del sol y habría sido difícil de ver, incluso con un telescopio pequeño (del cual no se disponía en esa época), salvo que los Reyes Magos hayan podido saber de esta ocultación por complejos cálculos, lo cual es muy poco probable. Las ocultaciones de planetas tras la luna son más comunes, pero Molnar da motivos astrológicos para realizar la importancia de este hecho.

Una Nova/Cometa.

Otras explicaciones incluyen una nova (algunas veces identificada como un cometa) que hubo en el 5 a. C. la cual fue registrada por los astrólogos chinos y coreanos. El obstáculo a dicha explicación es que no hay rastros o huellas de nova alguna en la constelación donde fue observada por los chinos y coreanos.

Todas las anteriores


Las últimas explicaciones, expuestas en la web del Instituto de Astrofísica de Canarias por Mark Kidger argumentan que lo más probable es que la suma de acontecimientos astronómicos (la triple alineación de los planetas en el 7 a. C., en la constelación de Piscis, más el probable cálculo del ocultamiento de Júpiter tras la Luna, cerca del Sol) hayan alertado a los Reyes Magos sobre la gestación de un acontecimiento importante en Judea, pasando a ser la Nova la señal definitiva del nacimiento de un gran rey según sus interpretaciones.

Otras hipótesis:


* El cometa Halley, que completa su ciclo cada 76 años. Se le ha identificado con un cometa que se observó desde agosto hasta octubre en el año 12 a.C., durante 56 días. Pero quizás resulte demasiado temprano como para considerarlo seriamente. Su aparición más próxima al nacimiento de Jesús ocurrió en 12-11 aC. Visible en 1301 -pasa cerca de la Tierra cada 77 años-, Giotto se inspiró en él para dar forma a la estrella de Belén de su Adoración de los magos, pintada tres años después. La identificación pictórica del famoso cometa como guía de los magos ha perdurado popularmente hasta nuestros días: la estrella que corona belenes y árboles de Navidad suele presentar la cola propia de un cometa.

* En el año 5 a.C. los astrónomos chinos observaron en la constelación de Capricornio un nuevo astro, que permaneció visible por más de 70 días; pero no está claro si se trataba de una nova o un cometa. En Occidente nadie parece haberlo observado (y no es el único caso en que esto ha ocurrido; la espectacular supernova del año 1054 d.C., descubierta asimismo por los chinos, tampoco fue registrada en Europa).

* El 24 de abril del año 4 a.C. fue observado, también por los astrónomos chinos, otro cometa o nova (tampoco aquí hay mayor certeza), pero esta vez en la constelación del Águila.

* En el año 6 a.C. Júpiter, fue ocultado dos veces por la Luna en la constelación de Aries.

* En septiembre del año 5 a.C. Júpiter presentó su movimiento retrógrado; para un observador terrestre, es como si el planeta se detuviera en su curso respecto a las estrellas fijas, retrocediera y luego volviera a avanzar. Pero esto debe de haber sido observado numerosas veces antes, y no hay ninguna razón para pensar que justo en esa ocasión se le diera un significado fuera de lo común.

* La hipótesis más elaborada es la que implica a una serie de conjunciones de Júpiter con Venus en los años 3 y 2 a.C. En agosto del año 3 a.C. ocurrió una conjunción de Júpiter y Venus en el cielo occidental, en la constelación de Cáncer; posteriormente Júpiter entró en conjunción con Regulus en el León, y en junio del año 2 a.C. nuevamente con Venus. Posteriormente Júpiter iniciaría su movimiento retrógrado, dando la impresión para un observador terrestre de que permanecía estacionario hacia el 25 de diciembre del año 2 a.C. Pero el año 2 parece demasiado tardío como para fijar el nacimiento de Jesús.



________________________

Javier Armentia el director del Planetario de Pamplona señala que la explicación más “Coherente” es el triple encuentro celeste de Júpiter y Saturno en 7 aC -en mayo, septiembre y diciembre-. Eso sí, siempre que se quiera buscar en el cielo un reflejo de la narración evangélica, algo que Armentia no considera imprescindible. "Hay que tener en cuenta que estamos ante un texto mítico, no histórico. En aquella época, el nacimiento y la muerte de un personaje solían vincularse a fenómenos astronómicos", argumenta. Julio César es un buen ejemplo: según las leyendas romanas, una estrella apareció cuando nació y, a su muerte, se vio un cometa.

"Se puede encontrar un fenómeno celeste llamativo para cualquier año de la historia de la Humanidad que queramos", apunta Armentia. A la conjunción de Júpiter y Saturno de 7aC, se sumó Marte un año después, y astrónomos chinos constataron en 5 aC el paso de dos cometas y la explosión de una supernova, que se traduce en una fuente temporal de luz extremadamente brillante. "Si hubo algo real tras la estrella de Belén, pudo ser cualquiera de esos fenómenos", dice el astrofísico.

Inclusive, el apócrifo protoevangelio de Santiago (redactado en algún momento del siglo II) dice lo siguiente:

Y los magos contestaron: "Hemos visto una estrella muy brillante y de un resplandor tan grande que eclipsaba al resto de las estrellas convirtiéndolas en invisibles". (XXI-2).

Si este fenómeno fue tan asombroso ¿Cómo es que no lo vieron los sacerdotes y escribas de Herodes que tuvieron que esperar a que llegasen los Magos para darse cuenta? ¿Por qué ningún otro historiador Judío o Romano de la época señala esta sin duda notable estrella?



Hoy en día solo los fundamentalistas y literalistas Cristianos son capaces de apoyar la historieta de Mateo y sus Reyes Orientales persiguiendo la estrella. Muchos de estos “crédulos” argumentan que bien los magos pudieron dar con Belén por el estudio astronómico de algún fenómeno estelar (cosa plausible aunque muy poco probable) y que luego, una vez en el pueblo, buscasen y preguntasen por el niño, encontrándolo al fin en un corral. Esto es incompatible con lo que nos cuenta Mateo. En lo que nos describe el primer evangelio la estrella se “Detuvo” donde estaba el Niño; las escrituras ni siquiera dicen que se detuvo arriba en el cielo, sobre el pesebre, sino “Sobre el niño” pensar otras excusas es negar la historia de Mateo.

Y claro, hay otro argumento que nos puede explicar con bastante precisión todos estos hechos y fenómenos relacionados con los magos y la singular estrella: nunca hubo ni estrellas ni Magos. Todo es producto de la siempre alocada imaginación de Mateo, que de seguro quería forzar alguna Profecía del pasado.



Fuente:

Ateismo para Cristianos


.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
448visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
11visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

c
caribdis9🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts55
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.