Buscando cosas en internet me encontré con esto y debido a que no lo conocía me llamó la atención. Se trata de los Huaqueros, que son saqueadores principalmente en los Andes.
De Wikipedia tenemos la definición;
Huaqueo (de huaca) es el saqueo de un yacimiento arqueológico, especialmente en el Perú y otros países andinos.
La palabra “huaca”, en idioma quechua, tiene el significado de un lugar sagrado, un templo. Sin embargo, en la actualidad define a aquellos sitios arqueológicos donde se encuentran restos de tumbas preincaicas o incaicas.
De “huaca” se ha derivado el verbo huaquear, que significa saquear el contenido de los restos arqueológicos por personas inescrupulosas dedicadas al comercio ilícito de bienes culturales, huacos entre otros.
Huaquear ilícitamente significa impedir para siempre rastrear un pasado, una identidad y una memoria cultural que son necesarias para conocer y comprender las diferencias culturales y para revelar los secretos del pasado.
[editar] Huaqueros o guaqueros
A estos saqueadores se les denomina huaqueros. Ligados al hampa, venden el producto de sus excavaciones a las mafias nacionales e internacionales de compraventa de objetos artísticos obtenidos ilícitamente.
Se conoce como guaquero o huaquero, en Colombia, a la persona que busca los entierros indígenas, también llamados guacas o huacas, para beneficiarse económicamente de sus hallazgos. Usualmente, sus métodos de excavación son destructivos, impidiendo un estudio arqueológico posterior de la tumba saqueada.
La guaquería o huaquería ha dilapidado ampliamente los patrimonios históricos y culturales de los países en los que tiene lugar, generando un perjuicio general para la sociedad.
El guaquero o huaquero basa sus búsquedas en métodos arcaicos y, a veces, metafísicos. El huaquero tradicional de América latina, es una persona que utiliza sus intuiciones, y al estilo de los chamanes, pone al servicio de la búsqueda de entierros sus pretendidos conocimientos de la vida de los espíritus. Muchos de ellos carecen de conocimientos académicos e históricos, pero con sus condiciones personales y usando métodos como los detectores de metales, el péndulo de radiestesia, las varas de helecho, etc., dicen llegar con precisión a los objetivos por ellos seleccionados.
Pérdidas por huaqueo
Según los entendidos, anualmente son extraídos ilícitamente y exportados del Perú unas veinte mil piezas arqueológicas por año, lo que conlleva un constante peligro para la preservación del patrimonio cultural.La ley señala que los bienes culturales no descubiertos, integran el Patrimonio Cultural de la Nación, y los que fueran descubiertos en predios de propiedad privada, son propiedad del Estado, pues se busca proteger el pasado común de todos los peruanos.
En Argentina
Bueno en Argentina esta "modalidad" delictiva está bastante presente aunque no tanto como en Chile y Perú.
Esta nota del diario explica el problema en Salta
(El Tribuno - Salta)
Salta paraiso de "huaqueros"
[20/04 | 12:27 ] El patrimonio arqueológico de Salta es incontable pero su situación aparece endeble por la desprotección.
Hay una ley provincial protege los riquezas pero carece de reglamentación para habilitar más controles
Aunque Salta posee incontables sitios arqueológicos por pertenecer a un territorio poblado sin interrupción desde hace 10 mil años, la Ley 6649 que protege al patrimonio arqueológico y paleontológico provincial, carece de reglamentación que habilite su aplicación fáctica. Sin embargo, empujada por los acontecimientos, una normatización interna habilita al Museo Arqueológico como organismo de control de todo hallazgo.
Tastil, Incahuasi y La Paya, son tres de los sitios con mayor riqueza arqueológica en nuestra provincia. Los más visitados y promocionados para el turismo cultural, tienen acceso fácil o se dedican al turismo de aventura como el de Cachi (La Paya). También las pinturas de Guachipas son muy buscadas. "Las agencias de turismo están llevando gente ahí. Hay otros sitios y cada municipio lo cuida. Muchos municipios ven en estos recursos patrimoniales una vía económica, pero no hay protección, consolidación formativa en la gente, ni inversión", dice Mercedes Soria, autora junto a María Chaparro de una investigación sobre el impacto turístico en estos tres lugares.
Robo
En el Museo de Cachi forzaron una de las vitrinas en el año 2002, para robar una pieza cerámica. También un mazo estrellado de metal fue sustraído del Museo de Arqueología. Pero el robo más importante de los que se tiene conocimiento sucedió el 8 de octubre de 2003, con la sustracción de la pieza conocida como "El Suplicante", de las vitrinas del Museo Histórico.
Joya de la arqueología nacional, sus características únicas no pueden relacionarla con ninguna cultura conocida y son muy escasas las piezas similares aunque muy estudiadas y buscadas por coleccionistas extranjeros.
En la oportunidad del robo, el director del Museo Roque Gómez reveló que se trataba de un trabajo de especialistas que conocían lo que estaban llevando. "El Suplicante" jamás fue recuperado.
Evidentemente hay un mercado negro de tráfico de bienes culturales o antigüedades, donde coleccionistas privados e inversionistas hacen circular estos bienes. En el caso de "El Suplicante" los especialistas calculan un precio muy elevado.
"Hay grandes coleccionistas que hasta se encuentran legalizados -dice Soria-. Aunque la venta no sea legal, continuamente compran piezas y la exhiben. Existen otras vías relacionadas con el contrabando en negro. En general no hay grandes piezas en Salta aunque se desarrolló la alfarería, la metalurgia y la hilandería. Sin embargo no son de menor valor aunque sí menos conocidas que las de Nazca o Tiwanaku, por lo que no es tan fácil, supongo, que entren al mercado", dice Soria.
Para la especialista, la búsqueda o la mirada del coleccionista es totalmente ajena. "Yo veo -dice- la historia de una sociedad en cada pieza. Pero no sé qué es lo que puede mirar una persona así".
Pocos recursos para una riqueza inconmensurable
Solo con un arqueólogo cuenta el Museo de Antropología de la Provincia para atender los incontables sitios a lo largo del territorio provincial. La profesional es justamente la directora de la institución, Mirta Santoni.
"Debemos tener en cuenta que nuestra región estuvo poblada sin interrupción desde hace 10.000 años. Por eso en excavaciones caseras, la gente tropieza comúnmente con objetos de mucha antigüedad", señala Santoni. Asegura que por esta razón "hay una infinidad de sitios de importancia arqueológica, que son imposibles de vigilar en su totalidad" en Salta.
Sin embargo la única solución viable que lleva adelante el Museo es la instalación de una "conciencia arqueológica" en las zonas cercanas a los sitios importantes de la provincia, una de las más ricas en estos tesoros históricos y prehistóricos del país, donde también debe considerarse a los restos de la fauna extinguida hace millones de años.
(...)
Razones para el "huaqueo"
Actualmente abocado a trabajos de investigación en lo que fue la ciudad de Esteco, Juan Tomasini desarrolló una extensa tarea antropológica en el Pilcomayo y arqueológica en los Valles Calchaquíes.
De su experiencia en nuestra provincia el "huaqueo" es uno de los puntos en los que mayor hincapié hace. Dice que "haría falta un ejército de entrenados cuidadores de piezas arqueológicas" para cuidar la cantidad de sitios del territorio.
Revela que existe una tendencia común a lo que podríamos denominar "búsqueda del tesoro" frente a un hallazgo, sobre todo si es casual. También que mucha gente vaqueana vende piezas que sólo ellos conocen. En otros casos, directamente muchos no son denunciados para que no se detengan las obras -construcción, arado, etc.- con la consecuente pérdida de dinero y tiempo.
"Soy un poco escéptico respecto a que se pueda controlar, si bien hay sitios conocidos con cierto control. Por un lado hay lugareños que conocen bien la zona y que se ocupan de buscar yacimientos para después lucrar. En Jujuy se le entregó yacimientos a las comunidades de un lugar donde el delegado municipal terminó vaciándolo. Aunque en el cerro Curu Curtu cerca de Galpón, la búsqueda de un tesoro lo dejó como una torta mal cortada. Fue un ex párroco de Chicoana que tiene incluso una denuncia penal por ese tema", sostuvo.
Más de treinta
años conteniendo
miles de años
Hoy con motivo de celebrarse el 32 aniversario de la creación del Museo de Antropología de Salta "Dr. Juan Martín Leguizamón" se llevará a cabo una serie de actividades desde las 21 bajo el lema "Un camino recorrido junto a la cultura de Salta", en la sede de la institución, Ejército del Norte y Ricardo Solá.
El objetivo del encuentro es fundamentalmente mostrar y compartir el resultado de un nuevo año de trabajo, tendiente a la recuperación del Patrimonio Cultural Tangible e Intangible a partir del conocimiento de las culturas pasadas, reafirmando con ello el sentido de identidad fuertemente arraigado en un contexto como el nuestro.
Para el acto estarán presentes el ensamble "César Casas", bajo la dirección del Maestro Antonio Montero y "Música de nuestra tierra" a cargo del folclorista Sergio Nieva.
Huaqueros y Mitos
DIMAS PERLAZA
(Crónica)
“Nosotros los hombres aquí en la tierra semos (somos) unos grandes científicos” dice Dimas al querer referirse al sentido común de las personas dedicadas a la búsqueda de tesoros indígenas, es decir a la huaquería.
Dimas nació en Yotoco, hace aproximadamente 60 años, su apariencia física manifiesta esta suposición. Su padre desde muy pequeño le enseño el oficio, sagrado en su familia, de la huaquería, y desde ese momento no ha dejado de desenterrar tesoros y demás objetos indígenas dejados en el subsuelo por las sociedades antiguas.
“La huaquería es tan hermosa, que usted la puede aprender hasta dibujada”, según él solo es necesario analizar las capas o colores de la tierra, pues como es sabido, en el subsuelo hay varias clases de tierra; si en un “análisis de terreno” como él denomina esta actividad, se encuentran varios colores, se supone que ahí hay un tesoro indígena y entonces se procede a la excavación. Es mentira que los huaqueros sienten la guaca o tienen unas conexiones místicas con ellas, solo es sentido común.
Según los mitos huaqueros, los vienes santo y otros días las guacas alumbran, muchas personas creen en esta tradición y se desvelan esperando las lucecitas del oro precolombino; pero para Dimas, el huaquero lógico, esto es mentira, según él las guacas alumbran por el cobre que se encuentra guardado en ellas, este metal impuro produce óxido y al salir el gas del interior de la guaca se observa en el exterior una pequeña llamarada.
Al respecto dimas cuenta una historia que le sucedió a su padre, don Manuel Santos Perlaza, uno de los personajes típicos de Yotoco, que vivió más de cien años: “Había un sitio en Vijes que alumbraba mucho, todos decían que esa guaca sería muy rica; un día cualquiera fueron a buscar a mi papá y le tocó sacar esa guaca con tres huaqueros más. Cuando la sacaron encontraron tres arrobas de cobre (75 libras) y sólo un nariguerita de oro de 24 quilates”
Otro mito dice que las guacas no se dejan ver, es decir no le alumbran, a las personas ambiciosas. Este otro mito para Dimas también es mentira, pues las guacas solo son entierros indígenas, objetos muertos escondidos en la tierra. Él dice que los indios hacían las excavaciones para guardar y esconder lo poco y nada que le querían arrebatar los españoles.
Pero sí es verdad que los huaqueros deben evitar las excavaciones con personas ambiciosas; en sus propias palabras: “Yo de antemano tengo que rechazar el ambicioso; primero lo indago, y si le veo mala intención no escarbo donde está el oro, porque corro peligro y cuando saque el oro él puede matarme para quitármelo” estas reflexiones son coherentes, a pesar de la redundancia en que las dice; porque el huaquero es minucioso a la hora de desenterrar un tesoro, se cuida de todo lo que le rodea, personas, instrumentos, terreno; no se le escapa ni un pequeño detalle, no improvisa, actúa con lógica popular, sentido común.
Dimas es sencillo, fantasioso y buen conversador, solo hay que darle un tema y dejarlo que hable por horas y horas, en sus relatos inventa teorías, libros, descubre conspiraciones y explica desde el sentido común los acontecimientos naturales, como por ejemplo los volcanes: son “poros de respiración de la tierra, poros de respiración”.
Él es un gran conocedor de historias y leyendas populares, muchas heredadas de su padre, una dice que para conservar un lago intacto hay que esparcir oro en polvo sobre sus aguas; según él en mas de un lago hay cantidades de oro en el fondo, pues allí se realizaban los fantásticos ritos precolombinos, donde los caciques se bañaban con oro puro.
En fin, Dimas con su sentido común desenreda toda la madeja de mitos y misticismo que se encuentra en este oficio tan tradicional y tan autóctono de nuestra cultura popular colombiana.
Ellos son los arqueólogos del pueblo, los que aprendieron excavando y sacando chucherías y en muchas ocasiones grandes tesoros de nuestra tierra. Los que excavaron, excavan y excavaran, siempre buscando un pequeño objeto precolombino que se le pueda vender a buen precio a cualquier gringo interesado por nuestra cultura indígena.
Aquí he encontrado un programa de radio que cuenta algunos hechos curiosos y sobrenaturales sobre la huaquería en el programa milenio 3 de Iker Jimenez, y explica sus "maldiciones" y raras enfermedades como el "mal de Huaca".
se puede descargar el programa directamente
Y aquí una documental muy buena (aunque algo tenebrosa) de Iker Jimenez sobre los Huaqueros:
link:
De Wikipedia tenemos la definición;
Huaqueo (de huaca) es el saqueo de un yacimiento arqueológico, especialmente en el Perú y otros países andinos.
La palabra “huaca”, en idioma quechua, tiene el significado de un lugar sagrado, un templo. Sin embargo, en la actualidad define a aquellos sitios arqueológicos donde se encuentran restos de tumbas preincaicas o incaicas.
De “huaca” se ha derivado el verbo huaquear, que significa saquear el contenido de los restos arqueológicos por personas inescrupulosas dedicadas al comercio ilícito de bienes culturales, huacos entre otros.
Huaquear ilícitamente significa impedir para siempre rastrear un pasado, una identidad y una memoria cultural que son necesarias para conocer y comprender las diferencias culturales y para revelar los secretos del pasado.
[editar] Huaqueros o guaqueros
A estos saqueadores se les denomina huaqueros. Ligados al hampa, venden el producto de sus excavaciones a las mafias nacionales e internacionales de compraventa de objetos artísticos obtenidos ilícitamente.
Se conoce como guaquero o huaquero, en Colombia, a la persona que busca los entierros indígenas, también llamados guacas o huacas, para beneficiarse económicamente de sus hallazgos. Usualmente, sus métodos de excavación son destructivos, impidiendo un estudio arqueológico posterior de la tumba saqueada.
La guaquería o huaquería ha dilapidado ampliamente los patrimonios históricos y culturales de los países en los que tiene lugar, generando un perjuicio general para la sociedad.
El guaquero o huaquero basa sus búsquedas en métodos arcaicos y, a veces, metafísicos. El huaquero tradicional de América latina, es una persona que utiliza sus intuiciones, y al estilo de los chamanes, pone al servicio de la búsqueda de entierros sus pretendidos conocimientos de la vida de los espíritus. Muchos de ellos carecen de conocimientos académicos e históricos, pero con sus condiciones personales y usando métodos como los detectores de metales, el péndulo de radiestesia, las varas de helecho, etc., dicen llegar con precisión a los objetivos por ellos seleccionados.
Pérdidas por huaqueo
Según los entendidos, anualmente son extraídos ilícitamente y exportados del Perú unas veinte mil piezas arqueológicas por año, lo que conlleva un constante peligro para la preservación del patrimonio cultural.La ley señala que los bienes culturales no descubiertos, integran el Patrimonio Cultural de la Nación, y los que fueran descubiertos en predios de propiedad privada, son propiedad del Estado, pues se busca proteger el pasado común de todos los peruanos.
En Argentina
Bueno en Argentina esta "modalidad" delictiva está bastante presente aunque no tanto como en Chile y Perú.
Esta nota del diario explica el problema en Salta
(El Tribuno - Salta)
Salta paraiso de "huaqueros"
[20/04 | 12:27 ] El patrimonio arqueológico de Salta es incontable pero su situación aparece endeble por la desprotección.
Hay una ley provincial protege los riquezas pero carece de reglamentación para habilitar más controles
Aunque Salta posee incontables sitios arqueológicos por pertenecer a un territorio poblado sin interrupción desde hace 10 mil años, la Ley 6649 que protege al patrimonio arqueológico y paleontológico provincial, carece de reglamentación que habilite su aplicación fáctica. Sin embargo, empujada por los acontecimientos, una normatización interna habilita al Museo Arqueológico como organismo de control de todo hallazgo.
Tastil, Incahuasi y La Paya, son tres de los sitios con mayor riqueza arqueológica en nuestra provincia. Los más visitados y promocionados para el turismo cultural, tienen acceso fácil o se dedican al turismo de aventura como el de Cachi (La Paya). También las pinturas de Guachipas son muy buscadas. "Las agencias de turismo están llevando gente ahí. Hay otros sitios y cada municipio lo cuida. Muchos municipios ven en estos recursos patrimoniales una vía económica, pero no hay protección, consolidación formativa en la gente, ni inversión", dice Mercedes Soria, autora junto a María Chaparro de una investigación sobre el impacto turístico en estos tres lugares.
Robo
En el Museo de Cachi forzaron una de las vitrinas en el año 2002, para robar una pieza cerámica. También un mazo estrellado de metal fue sustraído del Museo de Arqueología. Pero el robo más importante de los que se tiene conocimiento sucedió el 8 de octubre de 2003, con la sustracción de la pieza conocida como "El Suplicante", de las vitrinas del Museo Histórico.
Joya de la arqueología nacional, sus características únicas no pueden relacionarla con ninguna cultura conocida y son muy escasas las piezas similares aunque muy estudiadas y buscadas por coleccionistas extranjeros.
En la oportunidad del robo, el director del Museo Roque Gómez reveló que se trataba de un trabajo de especialistas que conocían lo que estaban llevando. "El Suplicante" jamás fue recuperado.
Evidentemente hay un mercado negro de tráfico de bienes culturales o antigüedades, donde coleccionistas privados e inversionistas hacen circular estos bienes. En el caso de "El Suplicante" los especialistas calculan un precio muy elevado.
"Hay grandes coleccionistas que hasta se encuentran legalizados -dice Soria-. Aunque la venta no sea legal, continuamente compran piezas y la exhiben. Existen otras vías relacionadas con el contrabando en negro. En general no hay grandes piezas en Salta aunque se desarrolló la alfarería, la metalurgia y la hilandería. Sin embargo no son de menor valor aunque sí menos conocidas que las de Nazca o Tiwanaku, por lo que no es tan fácil, supongo, que entren al mercado", dice Soria.
Para la especialista, la búsqueda o la mirada del coleccionista es totalmente ajena. "Yo veo -dice- la historia de una sociedad en cada pieza. Pero no sé qué es lo que puede mirar una persona así".
Pocos recursos para una riqueza inconmensurable
Solo con un arqueólogo cuenta el Museo de Antropología de la Provincia para atender los incontables sitios a lo largo del territorio provincial. La profesional es justamente la directora de la institución, Mirta Santoni.
"Debemos tener en cuenta que nuestra región estuvo poblada sin interrupción desde hace 10.000 años. Por eso en excavaciones caseras, la gente tropieza comúnmente con objetos de mucha antigüedad", señala Santoni. Asegura que por esta razón "hay una infinidad de sitios de importancia arqueológica, que son imposibles de vigilar en su totalidad" en Salta.
Sin embargo la única solución viable que lleva adelante el Museo es la instalación de una "conciencia arqueológica" en las zonas cercanas a los sitios importantes de la provincia, una de las más ricas en estos tesoros históricos y prehistóricos del país, donde también debe considerarse a los restos de la fauna extinguida hace millones de años.
(...)
Razones para el "huaqueo"
Actualmente abocado a trabajos de investigación en lo que fue la ciudad de Esteco, Juan Tomasini desarrolló una extensa tarea antropológica en el Pilcomayo y arqueológica en los Valles Calchaquíes.
De su experiencia en nuestra provincia el "huaqueo" es uno de los puntos en los que mayor hincapié hace. Dice que "haría falta un ejército de entrenados cuidadores de piezas arqueológicas" para cuidar la cantidad de sitios del territorio.
Revela que existe una tendencia común a lo que podríamos denominar "búsqueda del tesoro" frente a un hallazgo, sobre todo si es casual. También que mucha gente vaqueana vende piezas que sólo ellos conocen. En otros casos, directamente muchos no son denunciados para que no se detengan las obras -construcción, arado, etc.- con la consecuente pérdida de dinero y tiempo.
"Soy un poco escéptico respecto a que se pueda controlar, si bien hay sitios conocidos con cierto control. Por un lado hay lugareños que conocen bien la zona y que se ocupan de buscar yacimientos para después lucrar. En Jujuy se le entregó yacimientos a las comunidades de un lugar donde el delegado municipal terminó vaciándolo. Aunque en el cerro Curu Curtu cerca de Galpón, la búsqueda de un tesoro lo dejó como una torta mal cortada. Fue un ex párroco de Chicoana que tiene incluso una denuncia penal por ese tema", sostuvo.
Más de treinta
años conteniendo
miles de años
Hoy con motivo de celebrarse el 32 aniversario de la creación del Museo de Antropología de Salta "Dr. Juan Martín Leguizamón" se llevará a cabo una serie de actividades desde las 21 bajo el lema "Un camino recorrido junto a la cultura de Salta", en la sede de la institución, Ejército del Norte y Ricardo Solá.
El objetivo del encuentro es fundamentalmente mostrar y compartir el resultado de un nuevo año de trabajo, tendiente a la recuperación del Patrimonio Cultural Tangible e Intangible a partir del conocimiento de las culturas pasadas, reafirmando con ello el sentido de identidad fuertemente arraigado en un contexto como el nuestro.
Para el acto estarán presentes el ensamble "César Casas", bajo la dirección del Maestro Antonio Montero y "Música de nuestra tierra" a cargo del folclorista Sergio Nieva.
Huaqueros y Mitos
DIMAS PERLAZA
(Crónica)
“Nosotros los hombres aquí en la tierra semos (somos) unos grandes científicos” dice Dimas al querer referirse al sentido común de las personas dedicadas a la búsqueda de tesoros indígenas, es decir a la huaquería.
Dimas nació en Yotoco, hace aproximadamente 60 años, su apariencia física manifiesta esta suposición. Su padre desde muy pequeño le enseño el oficio, sagrado en su familia, de la huaquería, y desde ese momento no ha dejado de desenterrar tesoros y demás objetos indígenas dejados en el subsuelo por las sociedades antiguas.
“La huaquería es tan hermosa, que usted la puede aprender hasta dibujada”, según él solo es necesario analizar las capas o colores de la tierra, pues como es sabido, en el subsuelo hay varias clases de tierra; si en un “análisis de terreno” como él denomina esta actividad, se encuentran varios colores, se supone que ahí hay un tesoro indígena y entonces se procede a la excavación. Es mentira que los huaqueros sienten la guaca o tienen unas conexiones místicas con ellas, solo es sentido común.
Según los mitos huaqueros, los vienes santo y otros días las guacas alumbran, muchas personas creen en esta tradición y se desvelan esperando las lucecitas del oro precolombino; pero para Dimas, el huaquero lógico, esto es mentira, según él las guacas alumbran por el cobre que se encuentra guardado en ellas, este metal impuro produce óxido y al salir el gas del interior de la guaca se observa en el exterior una pequeña llamarada.
Al respecto dimas cuenta una historia que le sucedió a su padre, don Manuel Santos Perlaza, uno de los personajes típicos de Yotoco, que vivió más de cien años: “Había un sitio en Vijes que alumbraba mucho, todos decían que esa guaca sería muy rica; un día cualquiera fueron a buscar a mi papá y le tocó sacar esa guaca con tres huaqueros más. Cuando la sacaron encontraron tres arrobas de cobre (75 libras) y sólo un nariguerita de oro de 24 quilates”
Otro mito dice que las guacas no se dejan ver, es decir no le alumbran, a las personas ambiciosas. Este otro mito para Dimas también es mentira, pues las guacas solo son entierros indígenas, objetos muertos escondidos en la tierra. Él dice que los indios hacían las excavaciones para guardar y esconder lo poco y nada que le querían arrebatar los españoles.
Pero sí es verdad que los huaqueros deben evitar las excavaciones con personas ambiciosas; en sus propias palabras: “Yo de antemano tengo que rechazar el ambicioso; primero lo indago, y si le veo mala intención no escarbo donde está el oro, porque corro peligro y cuando saque el oro él puede matarme para quitármelo” estas reflexiones son coherentes, a pesar de la redundancia en que las dice; porque el huaquero es minucioso a la hora de desenterrar un tesoro, se cuida de todo lo que le rodea, personas, instrumentos, terreno; no se le escapa ni un pequeño detalle, no improvisa, actúa con lógica popular, sentido común.
Dimas es sencillo, fantasioso y buen conversador, solo hay que darle un tema y dejarlo que hable por horas y horas, en sus relatos inventa teorías, libros, descubre conspiraciones y explica desde el sentido común los acontecimientos naturales, como por ejemplo los volcanes: son “poros de respiración de la tierra, poros de respiración”.
Él es un gran conocedor de historias y leyendas populares, muchas heredadas de su padre, una dice que para conservar un lago intacto hay que esparcir oro en polvo sobre sus aguas; según él en mas de un lago hay cantidades de oro en el fondo, pues allí se realizaban los fantásticos ritos precolombinos, donde los caciques se bañaban con oro puro.
En fin, Dimas con su sentido común desenreda toda la madeja de mitos y misticismo que se encuentra en este oficio tan tradicional y tan autóctono de nuestra cultura popular colombiana.
Ellos son los arqueólogos del pueblo, los que aprendieron excavando y sacando chucherías y en muchas ocasiones grandes tesoros de nuestra tierra. Los que excavaron, excavan y excavaran, siempre buscando un pequeño objeto precolombino que se le pueda vender a buen precio a cualquier gringo interesado por nuestra cultura indígena.
Aquí he encontrado un programa de radio que cuenta algunos hechos curiosos y sobrenaturales sobre la huaquería en el programa milenio 3 de Iker Jimenez, y explica sus "maldiciones" y raras enfermedades como el "mal de Huaca".
se puede descargar el programa directamente
Y aquí una documental muy buena (aunque algo tenebrosa) de Iker Jimenez sobre los Huaqueros:
link: