Toma una cuchara común y pásala por toda la superficie de tu lengua, humedeciéndola con saliva.
Guarda la cuchara en una bolsa transparente y ponla bajo la luz intensa: ya sea luz solar o una lámpara.
Al cabo de 1 minuto revisa la cuchara.
Una cuchara limpia sin marcas ni aroma desagradable significa que tus órganos internos no tienen problemas de salud.
Si se presenta algún olor:
Agrio, muy fuerte: problemas con pulmones o estómago.
Dulce: es probable la diabetes.
Amoníaco: problemas renales.
Existen marcas:
Una capa gruesa de color blanco o amarillo: alteraciones del funcionamiento de la glándula tiroides.
De color violeta: bronquitis, mala circulación sanguínea, colesterol alto.
De color blanco: infección respiratoria.
De color naranja: enfermedades renales.