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Grandes Desastres de la Historia (Megapost)

Info1/2/2011
Bienvenidos a mi post, en este post les contaré sobre los más grandes desastres que sucedieron en toda la historia de la humanidad, donde los humanos fueron perjudicados con muchas muertes, una de estas, la más importante, la tragedia de Chernobyl Armero “Una tumba para miles de almas” Cementerios que la naturaleza labró “Aqui bajo tus pies se encuentran enterrados muchos sueños, muchas luchas muchos seres que la memoria no borro de los corazones pero que la naturaleza si oculto a los ojos del mundo.” Hasta ahora el recorrido por los cementerios del mundo nos ha presentado verdaderas obras de arte que el hombre ha diseñado invirtiendo grandes cantidades de dinero y tiempo, como una remembranza de aquellos que ya se fueron y que alguna vez fueron importantes en nuestras vidas, sin embargo existen otros cementerios los que la naturaleza, con su impetu, ha creado sin necesidad de dinero y en fracciones de tiempo que casi no dan tiempo a reaccionar. Uno de ellos es el municipio que en sus comienzos se llamara San Lorenzo pero al finalizar su existencia se conocia como Armero, el cual a sólo 90 años de su fundación, el día 13 de noviembre de 1985, tocó su final cuando el cráter arenas del volcán nevado del ruiz mostró toda su furia a las 11:30 pm y, con ello, se llevo todo cuanto encontró a su paso dejando delante solamente una inmensa sepultura donde quienes sobrevivieron sabian que allí estaban sus familias pero sin tener la absoluta certeza de en que lugar; fueron sólo unos pocos minutos pero ello fue suficiente para que aquello que instantes antes era un pueblo muy próspero se convirtiera en una gigantesca sepultura. Cráter arenas previo avalancha En este cementerio natural por donde camines no sabes si alguien yace bajo tus pies. Los nombres que encontrarás en las sepulturas, en su mayoria, son de los edificios que marcan el sitio donde antes ellos existieran y sepulcros con epitafio pero sin residentes, porque el lodo jamás los devolvió. En la tumba que comparten aproximadamente 25.000 seres no existen todas las esculturas en memoria que acostumbramos encontrar en todos los cementerios que hasta ahora hemos visto. El recuerdo de ellos está esculpido en la memoria de un pueblo que tuvo que presenciar como el poderío de la gran madre tierra un día decidió presentarnos un paisaje diferente y que en su inmenso empuje nos mostró la agonía de muchos de sus habitantes. Personajes como Omaira Sánchez , aquella a quien el mundo entero vio morir como colofón de tan absurda historia. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El desastre del Mar de Aral. Una muerte anunciada. Asesinato en primer grado ¿Es posible que la estupidez humana pueda hacer desaparecer un lago milenario de la faz del planeta en tan solo unas décadas? ¿Es posible que los intereses económicos de unos pocos primen sobre las vidas de millones de personas? ¿Es posible que armas biológicas estudias durante la guerra fría puedan ser desenterradas por cualquier niño con una paleta de playa? Todo esto, y mucho más, es la historia del Mar de Aral. Mar de Aral, situado al sur de Kazajstán y el norte de Uzbekistán. Final de la década de los cincuenta del siglo pasado. El Mar de Aral, con unos 1.060 km3 de agua, es el cuarto lago salino más grande del planeta. De él viven directa o indirectamente millones de personas. Alrededor de 50.000 toneladas de pescado, de sus 30 especies comerciales, son extraídas todos los años del lago. En sus riberas, decenas de ciudades de tradición pesquera despiertan todos los días con el bullicioso y frenético vaivén de todo tipo de personas; comerciantes, pescadores, armadores de barcos, ganaderos o agricultores. Todos tienen allí alguna tarea por delante que, desde tiempos inmemoriales el Mar de Aral les has proporcionado. El nivel freático poco profundo de las aguas subterráneas, permite la construcción de pozos para el regadío en una vastísima extensión alrededor del lago, que dotan a toda la zona de su peculiar vergel, de el cuál se suministran todas las ciudades en cuanto a frutas y vegetales y que también da trabajo a miles de personas. Un ciclo natural que lleva siglos manteniéndose en el que naturaleza y civilización se han mantenido en equilibrio. Mar de Aral, en nuestra época actual. La pesca se ha reducido de las 50.000 toneladas de los años 50 a ¡CERO!. El volumen del lago se ha reducido en un 80% contando ahora con apenas 200 km3 y su salinidad, de 1 gramo por litro en los 50 llega ahora en algunos puntos a 100 gramos por litro, su nivel, ha disminuido aproximadamente 25 metros. De todas las especies que habitaban el lago, tan solo quedan un par en algunos puntos concretos… y que tienen las horas contadas. El nivel freático ha descendido a más de cincuenta metros de profundidad y la mayoría de pozos para el riego han quedado inservibles. Seis millones de hectáreas de tierras agrícolas han sido destruidas como consecuencia de la salinización y la desertificación. Donde antes había un mar vivo, ahora descansan sobre su lecho blanco y yermo centenares de barcos viejos y oxidados, con la única y eterna función, hasta que la podredumbre los haga desaparecer por completo, de hacer sombra a los camellos cansados del que ahora se podría llamar, desierto de Aral. Las tormentas de viento y polvo, arrastran la sal de los lechos secos hasta más de doscientos kilómetros a la redonda, arruinando para siempre las tierras ante cualquier intento de cultivo. Los pueblos y las ciudades de las riberas han quedado prácticamente desiertas y millones de personas, al igual que las aguas del lago, se han evaporado del lugar. ¿Qué ha pasado con el Mar de Aral? Porqué se rompió el ciclo milenario que mantenía este lago vivo y en equilibrio. LOS ASESINOS DEL MAR DE ARAL La respuesta, que muchos ya habréis intuido es sencilla. La estupidez humana, otra vez y de nuevo, se presenta vergonzosa ante nosotros. A principios de los años 60, el gobierno de Moscú tiene la brillante idea de tomar parte de las aguas de los ríos Amu Daria y Syr Daria, que alimentan al Mar de Aral, y llevarlas, tras la construcción de un canal de 500 kilómetros, hasta una gran cuenca donde se encuentran los campos de algodón, con la intención de que dicha producción aumente hasta el punto de que la Unión Soviética sea autosuficiente, y no tenga que importar algodón a terceros. Su estrategia es todo un éxito, y en apenas un par de décadas, la producción de algodón se multiplica y de igual modo, se duplica la población de la zona. Por supuesto, a nadie se le ocurrió calcular la cantidad de agua que el Mar de Aral necesitaba recibir para seguir vivo que, lógicamente y sin hacer muchos cálculos, era el 100% de la que recibía de los ríos. En otras palabras, la cantidad de agua que se evaporaba anualmente en el mar era la misma que recibía de los ríos. Así, con el tercio de agua sustraída para abastecer el regadío de los campos de algodón, el Mar de Aral comienza su rápida y acelerada agonía, que entrará en un bucle sin vuelta atrás. Año tras año, al ser el nivel del agua más bajo, el nivel de refracción solar es menor y más agua se evapora y, así, hasta desaparecer prácticamente por completo. Viendo el desastre ecológico que se avecinaba, los dirigentes rusos, en lugar de intentar subsanar el error cometido todavía lo incentivaron más, aumentando el caudal del canal de riego paulatinamente. En los años ochenta, el 90% del caudal de los ríos era destinado a los campos del algodón. La progresiva desaparición del gran lago no sorprendía a los soviéticos. Ya lo habían esperado. Aparentemente, en la URSS se consideraba que el Aral era un “error de la naturaleza”, y un ingeniero soviético habría dicho en 1968 que “es evidente para todo el mundo que la desaparición del Mar de Aral es inevitable”. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El gran incendio de la Iglesia de la Compañia, en Santiago de Chile ¿De la iglesia al cielo o al infierno? En el siglo XIX, la época en que los grandes vestidos de crinolina y los mantos españoles en la cabeza eran la caracteristica primordial del vestuario de las demas de la aristocracia y las tradiciones religiosas eran fundamentales en la vida de la sociedad. ¿Quien si no ellas, moda y religión podian mover grandes masas de gente? Y fue ello mismo lo que causo que ambas estuvieran involucradas en una de las más absurdas trágedias de la historia chilena. La Iglesia de la compañia con sus casi 90 metros de largo y conformada por tres naves, fue construida por los jesuitas en la calle Bandera y desde su comienzo arrastró consigo un sino maldito; primero fue una capilla situada en el mismo centro de esa misma manzana edificada por los jesuitas para su Colegio en 1593 pero fue reemplaza por un segundo edificio que fue concluido en 1631, y era el mejor de los templos de Chile, todo de cal y canto, adornado de elegantes y costosos artesonados. En su techo y próximo al presbiterio, tenia una gran cúpula por donde penetraba la luz. Este templo fue arrasado por el terremoto del año 1647 inmediatamente se comenzó a reedificar en el mismo sitio la tercera iglesia en cuya obra se empleó cerca de cuarenta años. Se le había hecho una inmensa torre en el frontispicio, adornada con un magnífico reloj que hoy se encuentra en la torre de Santa Ana. Este nuevo templo fue arruinado por el terremoto del 8 de julio de 1730, pero se procedió muy pronto a su reparación. A consecuencia de ello se reforzaron los arcos de las naves laterales con murallas trasversales a las que se dejó un pequeño arco, más como pasadizo que como adorno; de aquí resultó una serie de estrechas y oscuras capillas en los dos costados. Expulsados los jesuitas en 1767, la iglesia quedó casi abandonada hasta los primeros años del presente siglo, en que se hizo su capellán el clérigo D. Manuel Vicuña, después obispo de Santiago. Este la rehabilitó para el servicio del culto, hasta que fue devorada por el incendio del 31 de mayo de 1841 que la redujo a escombros, quedando sólo en pié sus sólidas murallas. Se la reedificó por medio de una suscrición popular en pocas semanas produjo una ingente suma, y los clérigos hicieron de ella su templo orito. Pero el destino ensañado con esta construcción le preparaba el peor de sus ataques que no estaba dirigido únicamente a ella sino tambien a sus fieles. Es así como en el año 1863, el día 8 de diciembre fecha en que se celebra una de las fiestas más importantes de la iglesia. Como es de suponerse el templo se encuentra abarrotado por gran cantidad de feligreses que acuden a la eucaristia; finalizando la tarde el altar se encontraba engalanado con todo aquello que caracteriza estas celebraciones y que añaden un toque magnificencia a dichos lugares el santuario estaba iluminado por miles de lámparas de hidrógeno, parafina y aceites y adornado con cortinajes, globos de colores, cintas y flores de papel. Cerca de las 18:45, una de estas lámparas habría fallado cerca del Altar Mayor, comenzó un foco de fuego y las llamas se apoderaron de un retablo de madera y un lienzo al fondo, subiendo desde allí a la cúpula. Una estampida de personas corrió frenética hacia las puertas de las cuales las laterales se hallaban cerradas, ellas se abrían hacia el interior pero la muchedumbre presionaba desesperada hacia el exterior, mientras le llovían vigas y tablas ardientes sobre la cabeza. Cerca de las 20:00 horas, la torre con el reloj se desplomó. En poco más de una hora, la iglesia quedó completamente en ruinas y el retiro de los 1.500 a 2.500 cadáveres tardó cerca de diez días. El número de víctimas fue abrumador para una ciudad que tenía aproximadamente 100.000 habitantes. Debido a la imposibilidad de reconocer a los fallecidos sólo se reconocieron siete de ellos, según los textos que tratan sobre este hecho las víctimas debieron ser sepultadas en una fosa común de 25 m², frente al Cementerio General. Los muros de la Iglesia que soportaron las llamas fueron demolidos acabando así con 270 años de trágedias asociadas a un sitio que se suponia fuera de recogimiento y encuentro con Dios pero que finalmente sólo llevo a sus desafortunados asistentes a vivir un infierno en la tierra, en su lugar se plantó un jardín con un monumento en recuerdo de las víctimas. Posteriormente, el monumento fue trasladado al Cementerio General de Santiago ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El R 101 y el Hindenburg, cuando los dirigibles ardían en llamas Tragedias presentidas Dicen que el con fuego juega, acaba por quemarse. Y quizás los episodios que se vivieron durante el segundo cuarto del siglo XX con los dirigibles sea un ejemplo de lo más gráfico. El siglo pasado comenzó con toda una revolución en el mundo de la aeronáutica. Ferdinand von Zeppelin, pese a no ser el inventor de los dirigibles, sería sin duda el personaje más importante en su evolución y fabricación que perduró tras su muerte, en 1917, siendo la empresa que él levantó la que se ocuparía durante las primeras décadas del siglo a construir los más grandes y poderosos dirigibles que jamás la historia ha vuelto a ver. Ya los comienzos fueron bastante desastrosos, premonición quizás de lo que vendría más tarde cuando, lo que en un principio se ideó para uso bélico, acabó como medio de transporte de pasajeros acaudalados, que cruzaban el océano en estos pájaros de hidrógeno equipados con todo lujo de detalles. La fiebre de los dirigibles se extendió por todo el planeta y en muchos países como Italia, España o Brasil, nuevos inventores patentaban y construían dirigibles con mayor o menos éxito. Pese a los continuos accidentes y la probada inestabilidad de estos globos dirigidos, nadie echó marcha atrás y en el año 1930, el gigantesco dirigible inglés R 101, sufriría el primer gran accidente de la historia. El R. 101 link: http://www.youtube.com/watch?v=PdUTJqGdqV4&feature=player_embedded El gobierno socialista inglés de la época había proyectado construir dirigibles para hacer la ruta imperial Londres-El Cairo-Bombay-Australia-Canadá-Nueva York-Londres. Era un proyecto ambicioso que permitía ahorrar tiempo de viaje por mar, además competía con Alemania y su Graf Zeppelin por la supremacía de los dirigibles. LZ 129 Hindenburg link: http://www.youtube.com/watch?v=H47x9q5-C2k&feature=player_embedded El LZ 129 Hindenburg y su gemelo el LZ 130 Graf Zeppelin II fueron los dos mayores dirigibles construidos, y las aeronaves más grandes jamás construidas. El Hindenburg fue nombrado en honor del Presidente de Alemania Paul von Hindenburg. Era un nuevo diseño, completamente hecho de duraluminio: 245 m de largo, 41 m de diámetro, 16 bolsas (14 de hidrógeno y 2 balones de aire) con una capacidad de 200.000 m³ de gas, con un empuje útil de 112,1 t (1.099 MN), gracias a cuatro motores diésel Daimler-Benz de 1.200 CV (890 kW). Alcanzaba una velocidad máxima de 135 km/h. El Hindenburg era más largo que tres Boeing 747 juntos. Originalmente, tenía capacidad para 50 pasajeros —siendo aumentada hasta 72 en 1937—, y una tripulación de 61 personas. Por razones aerodinámicas, las dependencias de los pasajeros se encontraban dentro del propio cuerpo del dirigible, y no en góndolas. Fue construido con algodón, barnizado con óxido de hierro y acetato-butirato de celulosa impregnado de polvo de aluminio.(el polvo de aluminio y el oxido de hierro forman una mezcla llamada “termita” que es muy inflamable) Fabricado por Luftschiffbau Zeppelin en 1935 con un coste de 500.000 libras, hizo su primer vuelo el 4 de marzo de 1936. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El Vesubio, tragedia inminente. El despertar del monstruo Un estudio de la revista Nature, asegura que la próxima erupción podría ser al menos tan violenta como la del año 79 DC y llegar a costarle la vida a 700.000 personas. Llevan años durmiendo plácidamente. Pero los expertos advierten que, el día menos pensado, el Etna y el Vesubio se despertarán de su larga siesta y sus gargantas comenzarán a escupir fuego. El problema es que los pies de esos dos volcanes italianos, en una zona considerada de altísimo riesgo, vive casi un millón de personas, a las que una eventual erupción les podría costar la vida. El Vesubio no erupciona desde 1944, de forma que, cada año que pasa –según los expertos- las probabilidades aumentan, pues la media desde el siglo XVII es de una vez cada 28 años. Se estima que en la llamada ‘zona roja’ del Vesubio (situada a 9 kilómetros de Nápoles, la tercera mayor ciudad de Italia, y considerado unánimemente como el volcán más peligroso de Europa) viven unas 600.000 almas. Otras 250.000 residen en casas peligrosamente próximas al Etna, el volcán activo más alto del Viejo Continente, situado a 20 kilómetros de la ciudad siciliana de Catania. En teoría, y por motivos de seguridad, desde hace años está estrictamente prohibido edificar junto a esas dos montañas de fuego. Sin embargo, miles y miles de personas tienen su casa junto a ellos, en lo que supone un claro desafío a la ley y, sobre todo, a la naturaleza. Cada año se construyen nuevas viviendas ilegales en esas peligrosas localizaciones. Baste decir que un estudio realizado en 2007 por investigadores italianos sentencia que en caso de que el Vesubio experimentase una erupción similar a la que registró en el año 79 de nuestra era, cuando sepultó bajos sus cenizas las ciudades de Pompeya y Herculano, unas 300.000 personas podrían morir. Para tratar de evitar una tragedia anunciada, las autoridades italianas han puesto en marcha distintas iniciativas, entre ellos un plan de evacuación. En Nápoles, por ejemplo, el Ayuntamiento ofrece desde 2003 un total de 30.000 euros a los residentes en la ‘zona roja’ alrededor del Vesubio que abandonen su casa y se trasladen a otra parte. La gente no se quiere marcharY, además, las autoridades regionales han llegado a un acuerdo con los responsables del parque Nacional del Vesubio para aprobar, cada seis meses, un programa de demolición de casas ilegales. Sin embargo, no parece fácil que el problema se llegue a resolver. Casas ilegales Dado que construir a los pies de esos dos volcanes es ilegal, las casas que allí se edifican no pagan permisos de construcción, ni impuestos ni están sometidas a ningún tipo de papeleo. Son edificios levantados completamente “en negro”, lo que hace que sean bastante más baratos que aquellos que cuentan con todas las autorizaciones. Además, y para evitar que las autoridades puedan detener las obras, los tiempos de construcción de esas viviendas ilegales son fulminantes. Se calcula que las empresas que se dedican a levantar casas prohibidas en el Parque Nacional del Vesubio tardan una media 288 horas en construir una vivienda, de los cimientos al techo. Es decir: unos 28 días, considerando que los obreros trabajen jornadas de diez horas. Y muchas de esas empresas además están en manos de la Camorra, la mafia napolitana, o de la Cosa Nostra, la que opera en siciliana, por lo que sus precios suelen ser imbatibles. Eso, por no hablar de las maravillosas vistas de las que disfrutan esas edificaciones fuera de la ley o de los terrenos fertilísimos de las que están rodeadas, magníficos para las plantaciones de tomates y otros cultivos. Sin embargo, los que allí viven pagan también un precio muy alto. “Si hoy se registrase una explosión a la que tuvo el Vesubio en el año 79, las nubes de cenizas ardientes llegarían al centro de Nápoles y destruirían por completo la ciudad”, señala Giuseppe Mastrolorenzo, vulcanólogo del Observatorio Vesubiano. Y si esa es la suerte que le aguardaría a Nápoles, situada a 9 kilómetros del Vesubio, imagínese lo que podría ocurrir con las casas levantadas a escasa distancia de la montaña de fuego. Los expertos predicen además que no debe de estar muy lejos el día en el que Vesubio y el Etna se desperecen de la larga siesta en la que llevan sumidos. El Vesubio, por ejemplo, ha entrado en erupción 42 veces desde 1631, lo que significa que escupe fuego más o menos cada ocho años. La última vez que entró en actividad fue hace 65 años, en 1944, cuando arrasó las poblaciones de San Sebastiano al Vesuvio, Massa di Somma y parte de San Giorgio en Cremano, matando a 26 personas. Con el agravante de que estudio de la revista Nature asegura que la próxima erupción podría ser al menos tan violenta como la del año 79 DC y llegar a costarle la vida a 700.000 personas. Ni siquiera en el caso de que los planes de detección sismológica y los sistemas de control funcionasen a la perfección se podría garantizar que no se producirían muertes. “En la zona del Vesubio no hay carreteras ni vías ferroviarias adecuadas, por lo que muy probablemente la evacuación se transformase en un caos”, aseguraba la semana pasada en Roma Francesco Russo, presidente de colegio de geólogos de la región de Campania. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- El “Gran Smog” de 1952. La niebla que mató a miles de londinenses. Historia de la niebla asesina Situémonos en Londres, a finales del año 1952, en un día gris y tremendamente frío. Muchos de vosotros habréis visualizado la escena con la típica niebla densa y opaca que ha quedado grabada en nuestros subconscientes gracias al cine y a la literatura; esa niebla por la que Jack el destripador se movía como pez en el agua o esa niebla que se entremezclaba volátil con las volutas de humo de la pipa de Sherlock Holmes. Ciertamente, la típica niebla londinense, pese a que hoy en día es apenas inexistente, fue algo bastante habitual en la capital británica durante buena parte del siglo pasado. Se podría decir que los londinenses estaban bien adaptados a ella o que, por lo menos, la soportaban sin mayores problemas. Pero la niebla que cubrió la ciudad desde el 4 al 9 de diciembre de 1952 no fue una niebla normal, el “Great Smog” o “Big Smog”, como se la bautizó, mató nada más y nada menos que a 12000 personas. Transcurrían tiempos duros tras la guerra en el valle del Tamesis y hasta los inviernos parecían más crudos de lo normal, cuando un gran anticiclón se posó sobre la ciudad atrapando las capas de aire frío en la zona inferior con otras de aire más cálido en las zonas más altas. A las chimeneas de las fábricas que quemaban carbón a espuertas para mover sus maquinarias, se unieron las de miles de hogares que prendieron sus chimeneas para combatir el terrible frío y, ya de paso, la de miles de vehículos que circulaban por las calles con sus motores diesel. El cocktail ambiental fue letal creando una niebla contaminante tan espesa y opaca que apenas se podía ver a un par de metros de distancia. La ciudad quedó completamente paralizada ya que la circulación era prácticamente imposible y los transeúntes tan solo podían moverse en metro o caminando. Los hospitales comenzaron a llenarse de gente que acudía allí con todo un abanico de problemas respiratorios como hipoxia, cianosis, bronquitis y bronconeumonías causados por los agentes contaminantes que quedaron atrapados en la niebla a causa de la quema desmesurada de un carbón de muy baja calidad con elevados niveles de azufre. El dióxido de azufre, junto con el hollín y el dióxido de carbono unidos al ambiente frío y húmedo se llevó por delante durante los primeros días a 4000 personas, mayormente niños, ancianos y gente que ya acarreaba problemas respiratorios. Al caos hospitalario también habría que sumar el policial, ya que la densa niebla fue el escenario perfecto para que vándalos y demás aprovechados se dedicaran al saqueo y al pillaje con total impunidad. Entre la niebla, los únicos vehículos que podían circular eran las ambulancias y los vehículos policiales que se iban guiando por las luces de los agentes de a pie que se situaban en puntos estratégicos a modo de faros humanos. Cuando la niebla se esfumó, se comenzó a tomar conciencia de lo terrible que había sido y se recapacitó sobre su problemático origen. Durante los meses y años siguientes, otras 8000 personas fallecieron por los problemas respiratorios que tuvieron durante esos aciagos días de diciembre. El “Gran Smog” del 52 dio pie la firma del Acta de aire limpio, que se formalizó en 1956 para eliminar las combustiones de carbón en las industrias y hogares y evitar un nuevo suceso de tal magnitud, pese a ello, ese mismo año de 1956 fue testigo de nuevo de otra niebla asesina con 1000 víctimas, en 1962 murieron de nuevo 700 personas por el mismo motivo, siendo este el último reporte de este tipo de nieblas en la capital londinense. Por otro lado, la del 52 no fue la primera, ya que en 1880 se tiene constancia de que una niebla tóxica ya había matado a 2200 londinenses. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Iglesia de San Juan de Paricutín y el volcán. Pueblos bajo la lava. El volcán inesperado Un mar de lava; un terreno yermo de veinticinco kilómetros cuadrados donde la vista tan solo alcanza a definir los perfiles de las abruptas y negras formaciones volcánicas. Pero queda algo… a lo lejos se ve la majestuosa forma la antigua torre de la iglesia de San Juan de Paricutín, única superviviente del desaparecido pueblo, que permanece erguida e insolente como una isla en su particular océano de lava, para recordar a todo aquel que la visita que dónde ahora tan solo hay roca ennegrecida, no hace demasiados años habían pueblos repletos de vida. Hace unas semanas os mostraba el faro Rubjerg Knude, que fue engullido por la arena de las dunas, el caso de hoy es un tanto similar aunque posiblemente mucho más dramático por lo sorpresivo de los acontecimientos que se dieron un día de febrero del año 1943. El día amaneció como otro cualquiera para los 900 habitantes de San Juan Parangaricutiro, en el estado mexicano de Michoacán. Los alrededores de San Juan y de sus pueblos colindantes eran terrenos de cultivo fértiles y prósperos y, hasta aquel día, completamente llanos. Los campesinos, al alba, salían hacia sus quehaceres en el campo. El más madrugador aquel día fue Dionisio Pulido, que todavía no sabía que se iba a convertir en la primera persona en la historia en presenciar el nacimiento de un volcán. Y así fue como a los pocos minutos de emprender sus labores de labranza, sintió que la tierra temblaba y, completamente atónito, contempló como la tierra se abría ante sus ojos y de ella comenzaba a brotar un manantial de vapores y rocas incandescentes. Y de este modo, nació y creció el volcán de Paricutín. Durante los siguientes nueve años el volcán continuó activo, creciendo su cono hasta más de seiscientos metros de altura y vertiendo en sus faldas millones de metros cúbicos de lava, que en su lento pero imparable descenso engulló todo lo que se interpuso en su camino. No hubo víctimas humanas y todos fueron evacuados del lugar convenientemente, pero no sin antes ver como pueblos enteros, sus casas, su vidas… desaparecían bajo aquel manto rojo y abrasador. Varios pueblos, entre ellos Paricutín y San Juan de Parangaricutiro dejaron de existir de la noche al día. De todos ellos lo único que quedó en pie fue ésta iglesia, que ni tan siquiera llegó a terminarse, pues se estaba construyendo una segunda torre en el momento de la erupción. Su estructura y techos de madera ardieron sobre la lava, pero su fuerte armazón de piedra resistió a los envites de los ríos incandescentes. El volcán cesó su actividad, la lava se enfrió y el silenció se adueñó de toda la comarca hasta nuestros días, en que el volcán y las ruinas de esta vieja iglesia se han convertido en una atracción turística, tanto para los mexicanos como para los extranjeros amantes de la naturaleza, el senderismo y la visita a estos pequeños rincones solitarios de nuestro planeta. En la iglesia todavía se conservan en bastante buen estado la pila bautismal y el altar, donde es común encontrar todavía flores traídas por los habitantes de San Juan Nuevo, antiguos pobladores de este lugar y que, en muchos casos, fueron bautizados en esa misma pila. Este paraje es una buena muestra de lo insignificantes que podemos ser ante los designios y la fuerza de la naturaleza. Por suerte, el volcán la erupción del Paricutín fue bastante suave y pausada, de otro modo hoy en día podríamos estar hablando de la Pompeya Mexicana. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Los últimos de Chernobyl. ¿Liquidadores o liquidados? De héroes a victimas Mientras ríos de tinta corren sobre el accidente nuclear de Chernobyl que sucediera el 26 de abril de 1986 poco se habla de aquellos osados personajes que arriesgaron su vida cuando las máquinas poco o nada pudieron hacer y a quienes sólo traen al recuerdo monumentos como el del cementerio Mitino de Moscú. Eric N. Pozdysheva, Valery Alekseevich Legasov, Evgeny Akimov son sólo unos de los aproximadamente 600.000 héroes que arriesgaron su vida para salvar la de millones de personas en esa noche catastrófica. Los liquidadores, como se les denominó, eran personas de diferentes nacionalidades cuyas edades oscilaban entre 20 y 45 años, entre los que se contaban bomberos, militares, ingenieros, artesanos y agricultores entre otros, equipados con trajes de seguridad consistentes en mallas de plomo y de una máscara de morro de cerdo, que producía terribles llagas en el rostro y que hoy día se antojan ridiculos porque se sabe a ciencia cierta que poco o nada servian para protegerles. Ellos fueron quienes debieron ingresar, algunos por voluntad de servicio, otros por promesas de recompensas económicas, luego de que se intentara inicialmente despejar los daños del reactor con robots pero la radiación y extremas temperaturas que alcanzaban 2.500 ° C terminaran por fundir sus circuitos. Mientras que ciudades como Pripyat eran evacuadas 36 horas después de sucedida la explosión, más que nada por la presión de Suecia que fue quien detectó el accidente el día 28 y amenazó con denunciarles internacionalmente, estos valientes ¿o ignorantes? (más lo segundo según la declaración que sigue “En Ucrania, en esa época del año ya hace bastante calor, por lo que fuimos a apagar el fuego en mangas de camisa”, declaró Víctor Birkún, bombero que descansaba en un barracón a 150 metros de la planta cuando ocurrió el accidente) La misión consistia en evitar que sucediera una nueva explosión y devolver al interior del reactor las barras de gráfito y los residuos de combustible que habían quedado sobre lo que quedaba del techo. Entrando en turnos de 2 minutos debían remover dos palas de tierra o lanzar dentro por lo menos dos barras y volver a salir, otros debian nadar en piscinas contaminadas para sacar deshechos u otros factores contaminantes, otro grupo era el que en helicópteros sobrevolaba la zona del desastre para arrojar sobre el núcleo una mezcla de materiales que consistía en arena, arcilla, plomo, dolomita y boro absorbente de neutrones, finalmente estaban los encargados de rellenar con hormigón un túnel que inicialmente tenía como función albergar un sistema de refrigeración y que finalmente sirvió para afianzar el terreno y evitar que el núcleo se hundiera, a su vez se encargaron de la construcción del sarcófago que debía cubrir nuevamente la planta (el que en el 2004 presentaba serios daños y que ya representaba un nuevo peligro. A partir de septiembre de 2007 se inició la construcción de uno nuevo con la colaboración de varios paises). Sin embargo, este poco tiempo era suficiente para que quedaran directamente expuestos a las radiaciones que equivalian a la explosión de 500 bombas atómicas como la de Hiroshima, de allí que muchos murieran casi inmediatamente mientras que otros tantos sufrieron toda clase de afecciones que derivaron indefectiblemente en discapacidades de diversa índole, de tal magnitud eran las radiaciones que emitia el reactor que terminada la labor estas personas fueron obligadas a cavar zanjas para enterrar los vehículos y helicópteros utilizados en dicho proceso, creando así el cementerio de Chernobyl… el de “las otras victimas del reactor 4″. Hoy aquellos que aún viven y cuyo número no es claro, porque aunque el gobierno sólo reconoce la muerte de aproximadamente 25.000, las organizaciones que les agrupan hablan de cifras muy superiores que equivalen a una superviviencia de más o menos el 50% de ellos; la recompensa por los actos de valor son una vida de intenso sufrimiento donde la mayoria aún esperan el pago prometido para por lo menos lograr solventar los gastos médicos de los tratamientos de las secuelas de su actuación, pues ni siquiera pueden acceder a un sistema de salud como consecuencia de la disolución de la URSS, lo que les dejó disgregados por varios paises. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Puente Tacoma Narrows “El colapso de un gigante” Cuando la ambición vence al desarrollo En una época en que el hombre apenas intentaba alcanzar las altas cumbres por medio de las megaconstrucciones Tacoma Narrows sólo era superado en tamaño por el Golden Gate y el puente George Washington, sin embargo su majestuosidad no duro más allá de cuatro meses. Surgido como la cristalización de muchas ideas y necesidades surgidas de muchas empresas y personas desde 1889 y precedido de gran cantidad de estudios y propuestas a las que finalmente, y como en todo los tiempos, la avaricia del hombre y la búsqueda de obtener más ingresos en toda transacción sería el punto de quiebra de esta colosal estructura. El ingeniero Clark Eldridge del estado de Washington presentó un ”diseño preliminar de un puente convencional desarrollado sobre conceptos probados y demostrados”, y la autoridad de peaje del puente solicitó $11 millones de dólares al Public Works Administration (PWA) federal. Pero un grupo de ” ingenieros consultores del este”, encabezados por el ingeniero Leon Moisseiff de Nueva York, propusieron al PWA construir el puente a menor costo. Los planes preliminares especificaban el uso de vigas horizontales de 7.6 m de espesor, que se ubicarían debajo del puente para hacerlo más rígido. Moisseiff, diseñador muy respetado del Golden Gate Bridge, propuso utilizar vigas más esbeltas, de solo 2.4 m de espesor. Según su propuesta el puente sería más delgado y elegante, y además se reducirían los costos de construcción. El diseño de Moisseiff se impuso. El PWA aprobó un presupuesto de casi $6 millones de dólares para el puente de Tacoma Narrowse. Un monto adicional de $1.6 millones de dólares sería recolectado de los peajes para alcanzar el costo total de $8 millones de dólares. En los diseños previos el viento podía atravesar la estructura, pero en el nuevo diseño el viento sería redirigido por arriba y por debajo de la estructura. Al poco tiempo de haber concluido la construcción, a finales de junio, se descubrió que el puente se deformaba y ondulaba en forma peligrosa aún en condiciones de viento relativamente benignas para la zona. Esta resonancia era de tipo longitudinal, por lo que el puente se deformaba en dirección longitudinal, con la calzada elevándose y descendiendo alternativamente en ciertas zonas debido a un fenómeno físico conocido como flutter aeroelástica. La mitad de la luz principal se elevaba mientras que la otra porción descendía. Los conductores veían a los vehículos que se aproximaban desde la otra dirección desaparecer y aparecer en hondonadas, que a su vez oscilaban en el tiempo lo que no se consideraba peligroso. La falla del puente ocurrió a causa de un modo de torsión nunca antes observado, con vientos de apenas 65 km/hora. Este modo es distinto al longitudinal, en el modo de torsión cuando el lado derecho de la carretera se deforma hacia abajo, el lado izquierdo se eleva, y viceversa, con el eje central de la carretera permaneciendo quieto. En el caso del puente se estaba amortiguado en forma negativa lo cual significa que la amplitud de la oscilación aumentaba con cada ciclo porque la energía aportada por el viento excedía la que se disipaba en la flexión de la estructura. Eventualmente, la amplitud del movimiento aumenta hasta que se excede la resistencia de una parte vital, en este caso los cables de suspensión. Una vez que varios de los cables fallaron, el peso de la cubierta se transfirió a los cables adyacentes, que no soportaron el peso, y se rompieron en sucesión hasta que casi toda la cubierta central del puente cayó al agua. Eran las 11:00 am del 7 de noviembre de 1940 cuando el coloso llegó a su final llevando como testigos de ello a el auto y perro de Leonard Coatsworth, el que logró salir de milagro del carro. Fueron necesarios 10 años antes de que pudiera ser reemplazado y en la actualidad se ha ampliado por medio de un puente anexo. Imágen Actual link: http://www.youtube.com/watch?v=j-zczJXSxnw&feature=player_embedded#! ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- SS Eastland “Un naufragio en la orilla” Victimas de su propio peso “Era como si se tratara de una ballena que va a tomar una siesta”, son las palabras con que Jack Woodford escritor y testigo ocular narraba lo que sucediera con el SS Eastland el 24 de julio de 1915. Ha pasado poco más de un año desde que el Titanic tuviera su trágico final y como consecuencia una nueva ley exige que los barcos lleven muchos más botes salvavidas para evitar que la situación se repita; el SS Eastland, un barco de 2752 pasajeros construido en 1902, poseedor de una longitud de 265 pies e inaugurado el 16 de julio de 1903 dejó notar desde su comienzo una cantidad de errores de construcción y diseño que abarcaban puntos como que era demasiado alto, muy pesado y tenía muy elevado el centro de gravedad, estos puntos no eran otra cosa que el presagio de lo que deparaba el futuro para el gran navio. Siempre rodeado de incidentes era claro que este barco estaba destinado al desastre, es así como en el año de su inauguración los pasajeros causan un sobrepeso en las cubiertas del barco produciendo un desnivel que permite que el agua fluya en los pasillos, pero ello es corregido rápidamente, un mes después se presenta un motin abordo a cargo de los encargados de avivar el fuego, el capitan logra controlarlos y llevar la nave a puerto y los hombres son detenidos pero el capitan es relevado de su cargo, y en 1906 su popa es destruida por el choque con un remolcador con lo que se sucede el último de los incidentes menores que la historia relacion,a aunque aclara que son numerosas las situaciones en que se vío incluido en este tipo de situaciones. Aún con tantos inconvenientes nadie podía preveer lo que la fatídica mañana de 1915 traería para esta fecha; el Eastland junto con otros dos barcos de pasajeros fueron contratados para llevar de Cicero Illinois a Michigan a una excursión de empleados de la compañia Electrica Occidental. La empresa propietaria del barco no tuvo en cuenta que por el peso adicional de los botes salvavidas debía modificar su capacidad en cuanto a pasajeros se refiere, es así como haciendo caso omiso a esta situación a las 7:10 am ya habían embarcado la totalidad del pasaje en el muelle ubicado entre las calles Clark y LaSalle, no fue necesario mucho tiempo para que el barco empezara a desnivelarse un poco a babor circunstancia que la tripulación intento sortear como en anteriores ocasiones pero con lo que no contaban era que según se dice, precisamente a babor del barco pasaba una competencia de canoas y es ahí donde sobreviene el desastre; los pasajeros con la curiosidad que es característica se apresuran hacía este sector y el barco a pesar de estar aún atado fuertemente al muelle aproximadamente a 20 metros de él se dió la vuelta sobre su lado ante los ojos atónitos de quienes allí estaban, llevando con él a sus pasajeros de los cuales muchos habían abandonado la cubierta quedando atrapados en el fondo del agua y otros tantos fueron aplastados por los objetos que se desplazaron en la vuelta del barco, en total 845 personas murieron, fue necesario habilitar una morgue improvisada en los estudios donde hoy día se graba el programa de Oprah para poder rescatar los cadáveres en uno de los más, sino en el más absurdo de los naufragios y que no tuvo un número de victimas mayor gracias a que el Kenosha se encontraba junto a él y logró rescatar a muchas personas. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Fuente
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