Es imposible pretender comprender el peronismo, ya que cuando parecemos captar su esencia este nos muestra otra arista nueva que se pierde entre tantas otras por aparecer. El movimiento, al necesitar sobrevivir al tiempo (o mejor dicho las personas sobrevivir del peronismo a lo largo del tiempo), necesita adaptarse y realizar metamorfosis que hacen temblar hasta sus bases ideológicas. Al uno querer alejarse y mirar desde fuera luego de un tiempo queda en evidencia que el proceso desemboca irremediablemente en la perdida total de ideología y el remplazo conyugal con un enorme aparato de poder. "El aparato" existe para eso, para generar poder, para facilitar a todo aquel que quiera decirse peronista, que cante la marcha y maneje los códigos peronchos llegar al poder y desde allí hacer lo que quiera o lo que tenga que hacer.
Y en todo este mambo que el movimiento justicialista baila hay veces que puede llegar hasta a pisarse sus propios pies, a veces el derecho con el izquierdo y a veces el izquierdo con el derecho.
Así como en una esquina alguna vez estuvieron los "peronistas revolucionarios" (valla cosa estupita) con sus ideas y hasta dogmas que tenían intenciones fuera de la tercera posición (remontémonos a mediados del siglo pasado), en otro rincón tenemos "peronista liberal" que no se quedo solo en intenciones sino que hasta meo de lleno fuera de esa posición que se desentendía con la guerra fría
.
Y las curiosidades están por venir.
El peronismo de Perón fue sin dudas de corte estatista, hizo un estado grande como una casa. Proteccionista y consolidador de la industria interna para tratar de dejar de ser un país agrodependiente. Acuérdense, Perón creo el IAPI, que tomaba las riquezas que el campo producía y las distribuía entre las industrias. ¿Se imaginan cosa semejante hoy en día?, como hacerlo, si hasta cuando fue el conflicto con las patronales del campo en 2008, cosa que es ni comparable con lo que hizo Perón, eran solo subir 3 puntos las retenciones a las exportaciones y hubo peronistas que estuvieron con el campo, si hasta Duhalde se sentó junto a ellos en la apertura de la rural.
Pero eso no es nada si nos ponemos a pensar en Menem, en lo que Menem hizo o mejor dicho dejó hacer. El peronismo que históricamente se caracterizo por su fuerte intervención en la economía, por garantizar el Estado de Bienenestar, en los 90 pareció no importarle aplicar hasta la ultima de las medidas de ortodoxia liberal que pudo e hizo un estado chiquitito y supuestamente eficiente, fue hacedor de las más escandalosas privatizaciones y si los trabajadores habían ganado invaluables derechos laborales gracias al peronismo, ahora gracias al peronismo los perdía todos. Él llego y dijo "si Perón estuviera vivo haría lo que hago yo" (y en medio de un proceso hiperinflacionario, generado en parte por el mismo peronismo, a los trabajadores mucho no les importo que les defenestraran sus derechos) aunque yo creo que si habría estado vivo sin dudas lo habría colgado de las pelotas.
Y Menem dejó un legado, dejó un peronismo, el peronismo que dice "basta de estado, déjennos hacer nuestros negocios tranquilos, déjennos acumular riquezas sin jodernos", un peronismo que se pone a completa disposición de los grandes grupos empresarios. Integrado por tipos como Adolfo y Alberto Rodríguez Saa, por sindicalistas como Luis Barrionuevo, por Francisco De Narváez (un tipo que llego de la mano de Macri con el Pro como "la nueva política", si, nueva), y demás menemistas (que a diferencia de los otros peronistas de hoy en día, que en su momento también fueron menemistas pero dejaron de serlo, estos siguen siéndolo aunque un poco enmascaradamente por razones obvias, aunque claro luego de ver lo que proponen en materia social-economía quedan en evidencia) que hoy están todos estos bajo la tutela de Edu Duhalde.
Son "el peronismo que Perón no hecho de la plaza" y a la vez el peronismo que destruyo (en los 90) los logros sociales históricos del peronismo, son los que acusan al gobierno de ser un motón de montoneros (aun cuando este gobierno no responde ni por asomo a los ideales de los movimientos armados setentistas, y tema aparte pero que quede claro que cuando López Rega encabeza la AAA Perón no podía no saber lo que pasaba bajo sus narices, no podía no saber lo que hacia el brujo) y que luego de cantar "...combatiendo al capital" se ponen a pedir a gritos el libre mercado y siguen luchando contra un trapo rojo que no es más que un fantasma.
Pero hay más curiosidades, porque hoy en día es común encontrarse con peronistas que defenestran al gobierno, que es peronista, por, por ejemplo, construir viviendas para los necesitados, y salen a decir "basta de darles casas a estos negros cabeza" cual antiperonista de los 50 cuando Perón o Evita inauguraban las casas que les daban a los cabecitas negras.
Y, a pesar de las barbaridades de los 90, seguramente habrá peronistas que vallan a la inauguración de la feria del libro a ver al premio Nóbel Vargas Llosa y se les harán agua los oídos al oírlo criticar al gobierno por "populista" y "demagogo". "Populista" y "demagogo" eran las palabras más atribuidas a Perón por el antiperonismo, sustento de la acusación era por ejemplo la botella de sidra que tenia en su etiqueta el logo del justicialismo, que le regalaban al trabajador para las fiestas, algo así como "el chori y la coca" de los 50, que eran solo para ganar votos.
Imagínense a un Perón reencarnando hoy en algún político y diciendo "hay que estatizar los servicios, hay que industrializar el país, hay hacer una economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social, hay que darles derecho a los trabajadores..." seria mínimamente tratado de comunista (quizá comunista demagogo populista) por los peronistas hijos de las tradiciones peronistas post muro de Berlin. O una Evita que se incline por "los negritos, los villeros" que serian "los grasitas, los descamisados" del nuevo siglo, una Evita que envuelta en vestidos de alta costura valla a atender la pobreza y otras situaciones sociales de desamparo, ¿esa Evita, si existiera hoy, que seria para varios sectores del peronismo?
Todas estas contradicciones que sobrevienen luego del tiempo son inevitables, porque el peronismo después de Perón es un aparato, es solo eso, es un aparato para generar poder, y quien toma el aparato toma el poder.
Y en todo este mambo que el movimiento justicialista baila hay veces que puede llegar hasta a pisarse sus propios pies, a veces el derecho con el izquierdo y a veces el izquierdo con el derecho.
Así como en una esquina alguna vez estuvieron los "peronistas revolucionarios" (valla cosa estupita) con sus ideas y hasta dogmas que tenían intenciones fuera de la tercera posición (remontémonos a mediados del siglo pasado), en otro rincón tenemos "peronista liberal" que no se quedo solo en intenciones sino que hasta meo de lleno fuera de esa posición que se desentendía con la guerra fría
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Y las curiosidades están por venir.
El peronismo de Perón fue sin dudas de corte estatista, hizo un estado grande como una casa. Proteccionista y consolidador de la industria interna para tratar de dejar de ser un país agrodependiente. Acuérdense, Perón creo el IAPI, que tomaba las riquezas que el campo producía y las distribuía entre las industrias. ¿Se imaginan cosa semejante hoy en día?, como hacerlo, si hasta cuando fue el conflicto con las patronales del campo en 2008, cosa que es ni comparable con lo que hizo Perón, eran solo subir 3 puntos las retenciones a las exportaciones y hubo peronistas que estuvieron con el campo, si hasta Duhalde se sentó junto a ellos en la apertura de la rural.
Pero eso no es nada si nos ponemos a pensar en Menem, en lo que Menem hizo o mejor dicho dejó hacer. El peronismo que históricamente se caracterizo por su fuerte intervención en la economía, por garantizar el Estado de Bienenestar, en los 90 pareció no importarle aplicar hasta la ultima de las medidas de ortodoxia liberal que pudo e hizo un estado chiquitito y supuestamente eficiente, fue hacedor de las más escandalosas privatizaciones y si los trabajadores habían ganado invaluables derechos laborales gracias al peronismo, ahora gracias al peronismo los perdía todos. Él llego y dijo "si Perón estuviera vivo haría lo que hago yo" (y en medio de un proceso hiperinflacionario, generado en parte por el mismo peronismo, a los trabajadores mucho no les importo que les defenestraran sus derechos) aunque yo creo que si habría estado vivo sin dudas lo habría colgado de las pelotas.
Y Menem dejó un legado, dejó un peronismo, el peronismo que dice "basta de estado, déjennos hacer nuestros negocios tranquilos, déjennos acumular riquezas sin jodernos", un peronismo que se pone a completa disposición de los grandes grupos empresarios. Integrado por tipos como Adolfo y Alberto Rodríguez Saa, por sindicalistas como Luis Barrionuevo, por Francisco De Narváez (un tipo que llego de la mano de Macri con el Pro como "la nueva política", si, nueva), y demás menemistas (que a diferencia de los otros peronistas de hoy en día, que en su momento también fueron menemistas pero dejaron de serlo, estos siguen siéndolo aunque un poco enmascaradamente por razones obvias, aunque claro luego de ver lo que proponen en materia social-economía quedan en evidencia) que hoy están todos estos bajo la tutela de Edu Duhalde.
Son "el peronismo que Perón no hecho de la plaza" y a la vez el peronismo que destruyo (en los 90) los logros sociales históricos del peronismo, son los que acusan al gobierno de ser un motón de montoneros (aun cuando este gobierno no responde ni por asomo a los ideales de los movimientos armados setentistas, y tema aparte pero que quede claro que cuando López Rega encabeza la AAA Perón no podía no saber lo que pasaba bajo sus narices, no podía no saber lo que hacia el brujo) y que luego de cantar "...combatiendo al capital" se ponen a pedir a gritos el libre mercado y siguen luchando contra un trapo rojo que no es más que un fantasma.
Pero hay más curiosidades, porque hoy en día es común encontrarse con peronistas que defenestran al gobierno, que es peronista, por, por ejemplo, construir viviendas para los necesitados, y salen a decir "basta de darles casas a estos negros cabeza" cual antiperonista de los 50 cuando Perón o Evita inauguraban las casas que les daban a los cabecitas negras.
Y, a pesar de las barbaridades de los 90, seguramente habrá peronistas que vallan a la inauguración de la feria del libro a ver al premio Nóbel Vargas Llosa y se les harán agua los oídos al oírlo criticar al gobierno por "populista" y "demagogo". "Populista" y "demagogo" eran las palabras más atribuidas a Perón por el antiperonismo, sustento de la acusación era por ejemplo la botella de sidra que tenia en su etiqueta el logo del justicialismo, que le regalaban al trabajador para las fiestas, algo así como "el chori y la coca" de los 50, que eran solo para ganar votos.
Imagínense a un Perón reencarnando hoy en algún político y diciendo "hay que estatizar los servicios, hay que industrializar el país, hay hacer una economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social, hay que darles derecho a los trabajadores..." seria mínimamente tratado de comunista (quizá comunista demagogo populista) por los peronistas hijos de las tradiciones peronistas post muro de Berlin. O una Evita que se incline por "los negritos, los villeros" que serian "los grasitas, los descamisados" del nuevo siglo, una Evita que envuelta en vestidos de alta costura valla a atender la pobreza y otras situaciones sociales de desamparo, ¿esa Evita, si existiera hoy, que seria para varios sectores del peronismo?
Todas estas contradicciones que sobrevienen luego del tiempo son inevitables, porque el peronismo después de Perón es un aparato, es solo eso, es un aparato para generar poder, y quien toma el aparato toma el poder.