Holodomor
Holodomor (en ucraniano: Голодомор, 'matar de hambre'), también llamado Genocidio Ucraniano u Holocausto Ucraniano, es el nombre atribuido a la hambruna provocada que asoló el territorio de la República Socialista Soviética de Ucrania, durante los años de 1932-1933, en la cual perecieron millones de personas.
La palabra Holodomor proviene del ucraniano, y significa hambruna. El término fue utilizado por primera vez por el escritor nacionalista y antisoviético Oleksa Musienko en un reportaje presentado a la Unión de Escritores Ucranianos de Kiev en 1988. Este acontecimiento se conmemora el cuarto sábado del mes de noviembre, tanto en Ucrania y en las comunidades ucranianas de todo el mundo.
1929: La gran colectivización, los objetivos del "Gran Viraje"
En la década de los 30 del siglo XX, Stalin decidió implantar una nueva política para la URSS, a través de una radical trasformación de sus estructuras económicas y sociales, buscando los siguientes objetivos:
La colectivización estatal de la agricultura, la expropiación por el Estado Soviético de las tierras, las cosechas, el ganado y la maquinaria. De esa forma, el Estado pasaría a establecer los planos de explotación para regular la producción y obtener un modo de alimentar a las ciudades y al ejército casi gratuitamente, así como exportar los productos.
Establecer un efectivo control político administrativo sobre los campesinos, fortaleciendo el régimen soviético. Ese apoyo sería igualmente garantizado sobre los alimentos por medio de la eliminación de la clase más pudiente de la sociedad rural ucraniana (los Kulaks).
Una industrialización acelerada de la Unión Soviética teniendo como base las exportaciones de productos agrícolas, sobre todo cereales.
La "guerra anticampesina"
La colectivización fue una verdadera guerra declarada por el Estado contra el modelo rural tradicional. Los campesinos, el 82% de la población soviética, fueron obligados a entregar sus bienes y explotaciones a la colectivización, cuyas pautas de producción eran fijadas por las autoridades centrales. La mayoría de los campesinos no tenían propiedades, trabajaban para los kulaks, así que recibieron con entusiasmo la nueva política. Para su ejecución, los funcionarios miembros del partido comunista que estaban presentes en los campos fueron apoyados por brigadas de activistas provenientes de centros industriales.
La respuesta de los kulaks fue muchas veces violenta y desesperada, habiendo numerosas manifestaciones, revueltas y disturbios por todo el país. Más de 14.000 casos fueron registrados por la O.G.P.U.
Cartel de propaganda del sistema colectivista.
Tras estallar disturbios y revueltas, rápidamente fue enviado el Ejército Rojo para ahogar la rebelión. Paralelamente la policía secreta inició una campaña de terror con el objetivo de romper el ánimo de los kulaks. En 1929 se arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos siendo fusilados o enviados a campos de trabajo en Siberia. La resistencia movilizó cerca de tres millones de personas, en particular de las regiones pobladas por cosacos de los ríos Don, Volga, Kuban, del norte del Cáucaso y sobre todo en Ucrania.
Las motivaciones para las sublevaciones fueron múltiples surgiendo de acuerdo con los nuevos desafíos suscitados por las colectivizaciones del Estado Soviético, por la oposición a la política anti-religiosa, el cierre de iglesias, el vandalismo de las juventudes comunistas, y otras circunstancias derivadas de políticas estatales.
No obstante, en muchos casos, las víctimas de la represión fueron simplemente abandonadas en esos territorios distantes e inhóspitos. En consecuencia, aproximadamente 500.000 deportados, entre ellos muchos niños, murieron por frío, hambre o los trabajos extenuantes.
El ámbito geográfico
A partir de 1931, comenzaron grandes problemas de falta de alimentos en varias regiones de la Unión Soviética que condujeron a la muerte por inanición de millones de personas, situación conocida perfectamente por las autoridades:
"... En la ex Unión Soviética millones de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de acciones y políticas crueles del régimen totalitario. La gran hambruna de 1932-1933 en Ucrania -Holodomor- costó millones de víctimas inocentes y se convirtió en una tragedia nacional para el pueblo ucraniano..."
El 10 de noviembre
de 2003, en las Naciones Unidas, veinticinco países reunidos, incluyendo a Rusia, Ucrania y Estados Unidos, firmaron una declaración conjunta en el 70 Aniversario del Holodomor.
La situación fue especialmente grave en Kazajistán, así como en las principales áreas cerealeras, Ucrania, el norte del Cáucaso y las riberas del Río Volga, donde se había producido la mayor resistencia contra las políticas de colectivización agrícola.
Las causas iniciales de la hambruna:
Una grave desorganización de la producción agrícola causada por las medidas de deskulakización, que sirvieron para reprimir a las élites rurales.
La colectivización forzada llevó a muchos de los campesinos a rebelarse de forma desesperada y violenta, destruyendo gran parte de su patrimonio (cosechas, ganado).
La ineficacia y la miseria que caracterizaron las colectivizaciones, inmersos en un contexto de violencia generalizada y caos.
Las sucesivas e implacables cuotas requisadas, a través de las cuales el Estado procura solucionar el triple problema; industrialización acelerada; explosivo crecimiento urbano motivado por el éxodo rural, y la necesidad de frenar la deuda externa mediante un incremento en las exportaciones de materias primas.
La resistencia de los campesinos que consideraban las medidas de la colectivización como una vuelta a la servidumbre,39 trabajando cada vez menos, debido a su reticencia al modelo colectivista impuesto por el régimen, y como consecuencia de la debilidad física generada por la falta de alimentos.
Las condiciones meteorológicas que perjudicaron las cosechas de 193240
De esta forma, se desencadena en 1931 una hambruna en una escala reducida en comparación con los años siguientes. Su origen nace como el resultado imprevisto de un programa de inspiración marxista que pretendía eliminar las clases sociales y la economía capitalista.41 Había plena conciencia tanto por las partes implicadas -Estado y campesinos- de que se estaba reeditando la situación de violencia y hambre42 que caracterizó el periodo de la Guerra Civil Rusa durante 1918 a 1921.
El auge de la crisis
En 1931 como consecuencia de las mejores cosechas en Siberia Occidental y en Kazajistán, millares de kulaks de Ucrania y del Cáucaso Norte y de la región del río Don, fueron acrecentando las existencias de suministros. Por este motivo los órganos estatales, y a pesar de ser una cosecha bastante mediocre (69 millones de toneladas confiscaron 23 millones de toneladas) , obligaron a Ucrania a contribuir con el 42% de su producción cerealífera, lo que provocó el empeoramiento y la desorganización del ciclo productivo, iniciado con la colectivización forzada y la deskulakización.
En Ucrania y en otras regiones a partir de la primavera de 1932, la situación provocada por las muertes por inanición y el éxodo masivo de campesinos a las ciudades, suscitó la preocupación de las autoridades de varias repúblicas de la Unión Soviética. Por su parte el gobierno central motivado por la necesidad, estableció la cuota para la colecta de 1932 en 29,5 millones de toneladas, 7 millones debieron ser obtenidos de Ucrania.
Se gestó un conflicto entre dos bandos. Los campesinos que intentaron por todos los medios conservar una parte de la cosecha, y las autoridades locales, obligadas a cumplir con la cuota impuesta por el gobierno. El conflicto era inevitable.
Las confiscaciones de cereal fueron tan elevadas que los campesinos se vieron en la necesidad de esconder la mayor cantidad posible para garantizar las reservas alimentarías indispensables para su supervivencia.
La campaña de la colecta de 1932 se vio envuelta desde el inicio en innumerables problemas y dificultades: manifestaciones de los campesinos afectados por el hambre, abandono de los campos, robo de los bienes pertenecientes a los kulaks (ganado, herramientas y cosechas) junto con la renuncia de muchos funcionarios locales y regionales del Partido o de los soviets, por no querer aplicar las medidas necesarias, ni requisar las cantidades exigidas por el gobierno para cumplir con la cuota, que condenaría de hambre a decenas de millones de personas.
Inicialmente, Stalin manifestó su creciente impaciencia respecto al lento ritmo que caracterizó la campaña de requisiciones de Ucrania, acusando a los dirigentes locales de la responsabilidad de la situación debido a su laxitud y la falta de firmeza contra los actos de sabotaje y de terrorismo.
Para superar esas dificultades, el 7 de agosto de 1932 entra en vigor la ley sobre el "robo y dilapidación de la propiedad social " (más conocida por "ley de las cinco espigas", que incluía penas de hasta 10 años de condena en campos de trabajo forzados.
Las brigadas encargadas de la colecta efectuaron auténticas expediciones de castigo, normalmente en las regiones cerealistas. Estas apropiaciones fueron acompañadas de innumerables abusos, violencia física y detenciones de kulaks.
A pesar de una ligera reducción en los objetivos de la colecta51 y de una represión extremadamente más dura, siendo condenadas más de 100.000 personas a muerte, en los primeros meses de la aplicación de ley,52 para el día 25 de octubre Moscú solo recolectó el 39% de la cantidad exigida a Ucrania.
El término kulak siguió utilizándose por los grupos deportados en Siberia o Kazajistán. Por otro lado las deportaciones también tuvieron como objetivo potenciar la colonización y explotación de los inmensos recursos de esas regiones. En total, en el contexto de la campaña de "deskulakización" (1930-1932), fueron deportadas de modo caótico y precipitado cerca de 2.800.000 personas, 300.000 de las cuales eran ucranianas. Los supervivientes trabajaron en las empresas dedicadas a la explotación de los recursos naturales, forestales, mineros, metalúrgicos, vías de comunicación, etc., siendo tratados como verdaderos esclavos sujetos a todo tipo de privaciones y abusos.
La "interpretación nacional" de Stalin
Entre julio y agosto de 1932, Stalin concibió un nuevo análisis de la situación de Ucrania y de sus causas, expresada en una carta enviada a Kaganovich el 11 de agosto:
(Ucrania) es hoy en día la principal cuestión, estando el Partido, y el propio Estado y sus órganos de la policía política de la república, infestados por agentes nacionalistas y por espías polacos, corriendo el riesgo «de perder Ucrania», una Ucrania que por el contrario, es necesario transformar en una fortaleza bolchevique.
En el mismo sentido de lo anterior, otros autores confirman que Stalin tenía la idea de que el Partido Comunista y el Gobierno ucraniano tenían infiltrados agentes nacionalistas ("Petliuristas" y espías polacos ("agentes de Pilsudski", y las aldeas reticentes a la colectivización, estaban bajo influencia de agitadores contra-revolucionarios.
La decisión de utilizar el hambre provocándola artificialmente con la voluntad de "dar una lección" a los campesinos57 fue tomada en el otoño, en un contexto delicado para el Dictador, con la agudización de la crisis provocada por el primer plan quinquenal y el suicidio de su esposa Nadezhda Alliluyeva.
El 22 de octubre de 1932, son enviadas para Ucrania y para el Cáucaso del Norte dos "comisiones extraordinarias" dirigidas respectivamente por Viacheslav Mólotov y Lázar Kaganóvich con el objetivo de "acelerar las colectas" y teniendo el apoyo de los más altos responsables de la KGB incluyendo a Génrij Yagoda.59 60 Simultáneamente, millares de agentes de la policía política y de paramilitares del partido fueron movilizados para paliar la ineficacia de las estructuras comunistas locales y reprimir cualquier acto de sabotaje. Entre Noviembre y Diciembre, más de 27.000 personas fueron detenidas. Entre noviembre y diciembre, el 30% fueron dirigentes de las colectivizaciones y pequeños funcionarios rurales, con base en la acusación de sabotaje en los planes de colecta
El recurso y el arma del hambre adquieren una magnitud y violencia particulares en los territorios ucranianos. Stalin en perfecta coherencia con su propio análisis acerca de los orígenes y dinámicas del fenómeno nacional, considerando a Ucrania un caso de especial gravedad, debido a la unión profunda entre nacionalismo y burguesía.
El dirigente de la KGB ucraniana Vsevolod Balistski define, el 5 de diciembre de 1932, como principal misión a desempeñar por la policía política de la república “El urgente desmantelamiento, identificación y eliminación de los individuos contra-revolucionarios y los kulaks-petliuristas que sabotean las medidas aplicadas por el Gobierno Soviético y por el Partido en las aldeas”.63
El genocidio
Con el fin de aplastar toda resistencia contra el régimen y ampliar el control sobre los campesinos, las autoridades soviéticas tomaron decisiones y medidas para generar una hambruna generalizada y artificial. Un estudio de 30 resoluciones del Comité Central Ejecutivo del Partido Comunista Bolchevique, y del Comité del Consejo Soviético de la República Socialista Soviética de Ucrania así como de la URSS, publicadas entre 1929 y 1933, describen y analizan las condiciones para el total aniquilamiento físico de la población rural de Ucrania, ya que, según antecedentes, existía suficiente comida en Ucrania para alimentar dos veces a su población.64
Stalin ordenó sistemáticamente aumentos en las cuotas de producción de comida, lo que se llevó a cabo hasta el agotamiento de los suministros en los graneros ucranianos. La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado para agotarla. Las severas confiscaciones de grano hicieron que las autoridades locales se viesen obligadas a imprimir unos pósters con la leyenda: "Comer niños muertos es salvajismo".[cita requerida] Se calcula que la cosecha de 1933 podría haber alimentado durante dos años a la población de Ucrania, tradicionalmente llamada "el granero de Europa".[cita requerida]
Los cadáveres yacían en las calles
Siendo crítica la situación, el Partido Comunista de Ucrania solicitó a Stalin la reducción de las cuotas de comida, nuevamente se envió al Ejército Rojo para reprender al PC ucraniano. La policía secreta siguió siempre aterrorizando a la población realizando inspecciones aleatorias y apropiándose de toda la comida encontrada, considerada propiedad del Estado. El castigo por robar variaba, desde la muerte al envío mínimo de 10 años a un Gulag [cita requerida]. Rápidamente se gestó una hambruna masiva y duradera. Durante los peores momentos se calcula que morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania.[cita requerida]
Desde los países de Europa occidental y EE. UU. los emigrantes ucranianos respondieron enviando cargamentos de comida. La ayuda fue requisada por las autoridades soviéticas. Los gobiernos y la prensa occidental ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al control soviético.
Muchos sectores de comunistas defensores de Stalin señalan que el "Holomodor" como concepto de exterminio perpetrado por Stalin es una creación ficticia de los servicios de inteligencia nazis, comprado como información por el magnate William Randolph Hearst y difundida por Occidente como una verdad, tal y como recoge el libro de Douglas Tottle, "Fraud Famine and Fascism the Ukrainian Genocide Myth" (1987). Se señala a los kulaks (campesinos ricos ucranianos) como responsables de las hambrunas, al quemar cosechas y realizar sabotajes.
Número de víctimas
La cantidad total de víctimas es desconocida; los historiadores tienen grandes dificultades para esclarecer el número por los siguientes factores:
- Las restricciones en el acceso a ciertos archivos de la URSS
- La mortalidad directamente imputable a las epidemias del tifus;
- La política de secretismo impuesta por el régimen, al prohibir a los funcionarios de los soviets rurales mencionar el hambre como causa de muerte
- La desorganización de los registros como consecuencia del fallecimiento o de la fuga de funcionarios pertenecientes a las regiones diezmadas
- La circunstancia de que numerosas víctimas fueron enterradas en fosas comunes
- Las migraciones y deportaciones de campesinos a otras repúblicas soviéticas
- La adopción de la nacionalidad rusa por parte de muchos campesinos ucranianos.71
A pesar de la existencia estimada que van de 1,572 73 74 a 10 millones de víctimas ucranianas, los cálculos más recientes de historiadores, sobre la base de fuentes de los archivos soviéticos, indican un número de entre 3 a 3,5 millones de muertes.
Holodomor (en ucraniano: Голодомор, 'matar de hambre'), también llamado Genocidio Ucraniano u Holocausto Ucraniano, es el nombre atribuido a la hambruna provocada que asoló el territorio de la República Socialista Soviética de Ucrania, durante los años de 1932-1933, en la cual perecieron millones de personas.
La palabra Holodomor proviene del ucraniano, y significa hambruna. El término fue utilizado por primera vez por el escritor nacionalista y antisoviético Oleksa Musienko en un reportaje presentado a la Unión de Escritores Ucranianos de Kiev en 1988. Este acontecimiento se conmemora el cuarto sábado del mes de noviembre, tanto en Ucrania y en las comunidades ucranianas de todo el mundo.
1929: La gran colectivización, los objetivos del "Gran Viraje"
En la década de los 30 del siglo XX, Stalin decidió implantar una nueva política para la URSS, a través de una radical trasformación de sus estructuras económicas y sociales, buscando los siguientes objetivos:
La colectivización estatal de la agricultura, la expropiación por el Estado Soviético de las tierras, las cosechas, el ganado y la maquinaria. De esa forma, el Estado pasaría a establecer los planos de explotación para regular la producción y obtener un modo de alimentar a las ciudades y al ejército casi gratuitamente, así como exportar los productos.
Establecer un efectivo control político administrativo sobre los campesinos, fortaleciendo el régimen soviético. Ese apoyo sería igualmente garantizado sobre los alimentos por medio de la eliminación de la clase más pudiente de la sociedad rural ucraniana (los Kulaks).
Una industrialización acelerada de la Unión Soviética teniendo como base las exportaciones de productos agrícolas, sobre todo cereales.
La "guerra anticampesina"
La colectivización fue una verdadera guerra declarada por el Estado contra el modelo rural tradicional. Los campesinos, el 82% de la población soviética, fueron obligados a entregar sus bienes y explotaciones a la colectivización, cuyas pautas de producción eran fijadas por las autoridades centrales. La mayoría de los campesinos no tenían propiedades, trabajaban para los kulaks, así que recibieron con entusiasmo la nueva política. Para su ejecución, los funcionarios miembros del partido comunista que estaban presentes en los campos fueron apoyados por brigadas de activistas provenientes de centros industriales.
La respuesta de los kulaks fue muchas veces violenta y desesperada, habiendo numerosas manifestaciones, revueltas y disturbios por todo el país. Más de 14.000 casos fueron registrados por la O.G.P.U.
Cartel de propaganda del sistema colectivista.
Tras estallar disturbios y revueltas, rápidamente fue enviado el Ejército Rojo para ahogar la rebelión. Paralelamente la policía secreta inició una campaña de terror con el objetivo de romper el ánimo de los kulaks. En 1929 se arrestó a miles de intelectuales ucranianos bajo falsos cargos siendo fusilados o enviados a campos de trabajo en Siberia. La resistencia movilizó cerca de tres millones de personas, en particular de las regiones pobladas por cosacos de los ríos Don, Volga, Kuban, del norte del Cáucaso y sobre todo en Ucrania.
Las motivaciones para las sublevaciones fueron múltiples surgiendo de acuerdo con los nuevos desafíos suscitados por las colectivizaciones del Estado Soviético, por la oposición a la política anti-religiosa, el cierre de iglesias, el vandalismo de las juventudes comunistas, y otras circunstancias derivadas de políticas estatales.
No obstante, en muchos casos, las víctimas de la represión fueron simplemente abandonadas en esos territorios distantes e inhóspitos. En consecuencia, aproximadamente 500.000 deportados, entre ellos muchos niños, murieron por frío, hambre o los trabajos extenuantes.
El ámbito geográfico
A partir de 1931, comenzaron grandes problemas de falta de alimentos en varias regiones de la Unión Soviética que condujeron a la muerte por inanición de millones de personas, situación conocida perfectamente por las autoridades:
"... En la ex Unión Soviética millones de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de acciones y políticas crueles del régimen totalitario. La gran hambruna de 1932-1933 en Ucrania -Holodomor- costó millones de víctimas inocentes y se convirtió en una tragedia nacional para el pueblo ucraniano..."
El 10 de noviembre
de 2003, en las Naciones Unidas, veinticinco países reunidos, incluyendo a Rusia, Ucrania y Estados Unidos, firmaron una declaración conjunta en el 70 Aniversario del Holodomor.
La situación fue especialmente grave en Kazajistán, así como en las principales áreas cerealeras, Ucrania, el norte del Cáucaso y las riberas del Río Volga, donde se había producido la mayor resistencia contra las políticas de colectivización agrícola.
Las causas iniciales de la hambruna:
Una grave desorganización de la producción agrícola causada por las medidas de deskulakización, que sirvieron para reprimir a las élites rurales.
La colectivización forzada llevó a muchos de los campesinos a rebelarse de forma desesperada y violenta, destruyendo gran parte de su patrimonio (cosechas, ganado).
La ineficacia y la miseria que caracterizaron las colectivizaciones, inmersos en un contexto de violencia generalizada y caos.
Las sucesivas e implacables cuotas requisadas, a través de las cuales el Estado procura solucionar el triple problema; industrialización acelerada; explosivo crecimiento urbano motivado por el éxodo rural, y la necesidad de frenar la deuda externa mediante un incremento en las exportaciones de materias primas.
La resistencia de los campesinos que consideraban las medidas de la colectivización como una vuelta a la servidumbre,39 trabajando cada vez menos, debido a su reticencia al modelo colectivista impuesto por el régimen, y como consecuencia de la debilidad física generada por la falta de alimentos.
Las condiciones meteorológicas que perjudicaron las cosechas de 193240
De esta forma, se desencadena en 1931 una hambruna en una escala reducida en comparación con los años siguientes. Su origen nace como el resultado imprevisto de un programa de inspiración marxista que pretendía eliminar las clases sociales y la economía capitalista.41 Había plena conciencia tanto por las partes implicadas -Estado y campesinos- de que se estaba reeditando la situación de violencia y hambre42 que caracterizó el periodo de la Guerra Civil Rusa durante 1918 a 1921.
El auge de la crisis
En 1931 como consecuencia de las mejores cosechas en Siberia Occidental y en Kazajistán, millares de kulaks de Ucrania y del Cáucaso Norte y de la región del río Don, fueron acrecentando las existencias de suministros. Por este motivo los órganos estatales, y a pesar de ser una cosecha bastante mediocre (69 millones de toneladas confiscaron 23 millones de toneladas) , obligaron a Ucrania a contribuir con el 42% de su producción cerealífera, lo que provocó el empeoramiento y la desorganización del ciclo productivo, iniciado con la colectivización forzada y la deskulakización.
En Ucrania y en otras regiones a partir de la primavera de 1932, la situación provocada por las muertes por inanición y el éxodo masivo de campesinos a las ciudades, suscitó la preocupación de las autoridades de varias repúblicas de la Unión Soviética. Por su parte el gobierno central motivado por la necesidad, estableció la cuota para la colecta de 1932 en 29,5 millones de toneladas, 7 millones debieron ser obtenidos de Ucrania.
Se gestó un conflicto entre dos bandos. Los campesinos que intentaron por todos los medios conservar una parte de la cosecha, y las autoridades locales, obligadas a cumplir con la cuota impuesta por el gobierno. El conflicto era inevitable.
Las confiscaciones de cereal fueron tan elevadas que los campesinos se vieron en la necesidad de esconder la mayor cantidad posible para garantizar las reservas alimentarías indispensables para su supervivencia.
La campaña de la colecta de 1932 se vio envuelta desde el inicio en innumerables problemas y dificultades: manifestaciones de los campesinos afectados por el hambre, abandono de los campos, robo de los bienes pertenecientes a los kulaks (ganado, herramientas y cosechas) junto con la renuncia de muchos funcionarios locales y regionales del Partido o de los soviets, por no querer aplicar las medidas necesarias, ni requisar las cantidades exigidas por el gobierno para cumplir con la cuota, que condenaría de hambre a decenas de millones de personas.
Inicialmente, Stalin manifestó su creciente impaciencia respecto al lento ritmo que caracterizó la campaña de requisiciones de Ucrania, acusando a los dirigentes locales de la responsabilidad de la situación debido a su laxitud y la falta de firmeza contra los actos de sabotaje y de terrorismo.
Para superar esas dificultades, el 7 de agosto de 1932 entra en vigor la ley sobre el "robo y dilapidación de la propiedad social " (más conocida por "ley de las cinco espigas", que incluía penas de hasta 10 años de condena en campos de trabajo forzados.
Las brigadas encargadas de la colecta efectuaron auténticas expediciones de castigo, normalmente en las regiones cerealistas. Estas apropiaciones fueron acompañadas de innumerables abusos, violencia física y detenciones de kulaks.
A pesar de una ligera reducción en los objetivos de la colecta51 y de una represión extremadamente más dura, siendo condenadas más de 100.000 personas a muerte, en los primeros meses de la aplicación de ley,52 para el día 25 de octubre Moscú solo recolectó el 39% de la cantidad exigida a Ucrania.
El término kulak siguió utilizándose por los grupos deportados en Siberia o Kazajistán. Por otro lado las deportaciones también tuvieron como objetivo potenciar la colonización y explotación de los inmensos recursos de esas regiones. En total, en el contexto de la campaña de "deskulakización" (1930-1932), fueron deportadas de modo caótico y precipitado cerca de 2.800.000 personas, 300.000 de las cuales eran ucranianas. Los supervivientes trabajaron en las empresas dedicadas a la explotación de los recursos naturales, forestales, mineros, metalúrgicos, vías de comunicación, etc., siendo tratados como verdaderos esclavos sujetos a todo tipo de privaciones y abusos.
La "interpretación nacional" de Stalin
Entre julio y agosto de 1932, Stalin concibió un nuevo análisis de la situación de Ucrania y de sus causas, expresada en una carta enviada a Kaganovich el 11 de agosto:
(Ucrania) es hoy en día la principal cuestión, estando el Partido, y el propio Estado y sus órganos de la policía política de la república, infestados por agentes nacionalistas y por espías polacos, corriendo el riesgo «de perder Ucrania», una Ucrania que por el contrario, es necesario transformar en una fortaleza bolchevique.
En el mismo sentido de lo anterior, otros autores confirman que Stalin tenía la idea de que el Partido Comunista y el Gobierno ucraniano tenían infiltrados agentes nacionalistas ("Petliuristas" y espías polacos ("agentes de Pilsudski", y las aldeas reticentes a la colectivización, estaban bajo influencia de agitadores contra-revolucionarios.
La decisión de utilizar el hambre provocándola artificialmente con la voluntad de "dar una lección" a los campesinos57 fue tomada en el otoño, en un contexto delicado para el Dictador, con la agudización de la crisis provocada por el primer plan quinquenal y el suicidio de su esposa Nadezhda Alliluyeva.
El 22 de octubre de 1932, son enviadas para Ucrania y para el Cáucaso del Norte dos "comisiones extraordinarias" dirigidas respectivamente por Viacheslav Mólotov y Lázar Kaganóvich con el objetivo de "acelerar las colectas" y teniendo el apoyo de los más altos responsables de la KGB incluyendo a Génrij Yagoda.59 60 Simultáneamente, millares de agentes de la policía política y de paramilitares del partido fueron movilizados para paliar la ineficacia de las estructuras comunistas locales y reprimir cualquier acto de sabotaje. Entre Noviembre y Diciembre, más de 27.000 personas fueron detenidas. Entre noviembre y diciembre, el 30% fueron dirigentes de las colectivizaciones y pequeños funcionarios rurales, con base en la acusación de sabotaje en los planes de colecta
El recurso y el arma del hambre adquieren una magnitud y violencia particulares en los territorios ucranianos. Stalin en perfecta coherencia con su propio análisis acerca de los orígenes y dinámicas del fenómeno nacional, considerando a Ucrania un caso de especial gravedad, debido a la unión profunda entre nacionalismo y burguesía.
El dirigente de la KGB ucraniana Vsevolod Balistski define, el 5 de diciembre de 1932, como principal misión a desempeñar por la policía política de la república “El urgente desmantelamiento, identificación y eliminación de los individuos contra-revolucionarios y los kulaks-petliuristas que sabotean las medidas aplicadas por el Gobierno Soviético y por el Partido en las aldeas”.63
El genocidio
Con el fin de aplastar toda resistencia contra el régimen y ampliar el control sobre los campesinos, las autoridades soviéticas tomaron decisiones y medidas para generar una hambruna generalizada y artificial. Un estudio de 30 resoluciones del Comité Central Ejecutivo del Partido Comunista Bolchevique, y del Comité del Consejo Soviético de la República Socialista Soviética de Ucrania así como de la URSS, publicadas entre 1929 y 1933, describen y analizan las condiciones para el total aniquilamiento físico de la población rural de Ucrania, ya que, según antecedentes, existía suficiente comida en Ucrania para alimentar dos veces a su población.64
Stalin ordenó sistemáticamente aumentos en las cuotas de producción de comida, lo que se llevó a cabo hasta el agotamiento de los suministros en los graneros ucranianos. La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado para agotarla. Las severas confiscaciones de grano hicieron que las autoridades locales se viesen obligadas a imprimir unos pósters con la leyenda: "Comer niños muertos es salvajismo".[cita requerida] Se calcula que la cosecha de 1933 podría haber alimentado durante dos años a la población de Ucrania, tradicionalmente llamada "el granero de Europa".[cita requerida]
Los cadáveres yacían en las calles
Siendo crítica la situación, el Partido Comunista de Ucrania solicitó a Stalin la reducción de las cuotas de comida, nuevamente se envió al Ejército Rojo para reprender al PC ucraniano. La policía secreta siguió siempre aterrorizando a la población realizando inspecciones aleatorias y apropiándose de toda la comida encontrada, considerada propiedad del Estado. El castigo por robar variaba, desde la muerte al envío mínimo de 10 años a un Gulag [cita requerida]. Rápidamente se gestó una hambruna masiva y duradera. Durante los peores momentos se calcula que morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania.[cita requerida]
Desde los países de Europa occidental y EE. UU. los emigrantes ucranianos respondieron enviando cargamentos de comida. La ayuda fue requisada por las autoridades soviéticas. Los gobiernos y la prensa occidental ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al control soviético.
Muchos sectores de comunistas defensores de Stalin señalan que el "Holomodor" como concepto de exterminio perpetrado por Stalin es una creación ficticia de los servicios de inteligencia nazis, comprado como información por el magnate William Randolph Hearst y difundida por Occidente como una verdad, tal y como recoge el libro de Douglas Tottle, "Fraud Famine and Fascism the Ukrainian Genocide Myth" (1987). Se señala a los kulaks (campesinos ricos ucranianos) como responsables de las hambrunas, al quemar cosechas y realizar sabotajes.
Número de víctimas
La cantidad total de víctimas es desconocida; los historiadores tienen grandes dificultades para esclarecer el número por los siguientes factores:
- Las restricciones en el acceso a ciertos archivos de la URSS
- La mortalidad directamente imputable a las epidemias del tifus;
- La política de secretismo impuesta por el régimen, al prohibir a los funcionarios de los soviets rurales mencionar el hambre como causa de muerte
- La desorganización de los registros como consecuencia del fallecimiento o de la fuga de funcionarios pertenecientes a las regiones diezmadas
- La circunstancia de que numerosas víctimas fueron enterradas en fosas comunes
- Las migraciones y deportaciones de campesinos a otras repúblicas soviéticas
- La adopción de la nacionalidad rusa por parte de muchos campesinos ucranianos.71
A pesar de la existencia estimada que van de 1,572 73 74 a 10 millones de víctimas ucranianas, los cálculos más recientes de historiadores, sobre la base de fuentes de los archivos soviéticos, indican un número de entre 3 a 3,5 millones de muertes.

