Vale la pena leerlo.
12:56hs.- Magalí escribió:
Ya estoy en lo de mamá. Te esperamos. ¿A que hora llegás?
13:00hs.- Pablo escribió:
En un rato. Estoy a unas cuadras, en taxi. El tráfico es un infierno.
13:01hs.- Magalí escribió:
Ok.
13:03hs.-Mamá escribió:
¿A qué hora llegás? ¿Sabés algo de tu hermana?
13:05hs.- Pablo escribió:
Ya le dije a Maga lo del tráfico. No estoy para bromas.
13:07hs.-Mamá escribió:
Yo no te hice ninguna broma.
13:08hs.- Pablo escribió:
Ya sé que Maga está con vos. Me escribió.
13:10hs.-Mamá escribió:
¿Qué decís? Estoy sola.
13:11hs.- Magalí escribió:
Si podés antes de subir, comprá una gaseosa. Mamá está cocinando. Te esperamos.
13:13hs.-Pablo escribió:
Las dos son unas taradas.
Esto no es nada más ni nada menos que una cita textual del tercer libro de Buenos Aires es leyenda con la que comienza el mito denominado como "La llamada imposible".
Esos mensajes estaban almacenados en el buzón de entrada del celular de Pablo, quien creía que todo esto se trataba de una broma, pero todo cambió cuando finalmente llegó a la casa de su madre y ella se le tiró a los brazos llorando, ya que se había enterado de que Magalí había tenido un accidente. La policía llegó al rato, declarando que Magalí había sido arrollada por un tren sin la posibilidad de sobrevivir.
La policía explicó que el accidente había ocurrido aproximadamente una hora antes de que Pablo recibiera el primer mensaje de su hermana. ¿Entonces cómo era posible que ella se pudiera haber comunicado con Pablo?
Un desconocido no podría haber tomado el celular de Magalí porque debería saber que los hermanos se reunirían con su madre.
Para Pablo fue el espíritu de su hermana que se dió cuenta tarde de su muerte. Quizá ella sí sabía que había fallecido y quiso despedirse así.
Un caso de este tipo se dió en Bélgica, año 1980.
Kathe, a dos semanas de la muerte de su progenitor, llamó a la casa de sus padres. Luego de la cuarta tonada se acordó que la única que podía responder era su madre y que se había ido de vacaciones. Cuando Kathe se disponía a colgar el teléfono, una voz del otro lado del tubo, contestó la llamada. Su voz era familiar.
-"¿Quién es?"- Dijo Kathe. La voz le respondió utilizando el sobrenombre que tenía de pequeña.
-"¿Eres tu Atti?"- Se animó a preguntar Kathe, utilizando el sobrenombre con el que llamaba a su padre.
-"¿No me reconoces Kathe?"- Dijo la voz del otro lado del teléfono.
-"Pero... tú has muerto"
-"¿Muerto? Yo no he muerto".-
Khate lloró desonsoladamente colgando el teléfono, quedando con esas palabras rondando por su cabeza.
¿Será que las almas, a veces tardarán en darse cuenta de su estado y tienen la posibilidad de comunicarse con los vivos por medio de teléfonos de casa o celulares?
Hay una alternativa diferente para explicar la teoría de Pablo. Una alternativa muy interesante, en la que aparece como ejemplo un mito en el barrio de Villa Ortúzar, lugar donde, un año después, Magalí le enviaría esos mensajes imposibles a su hermano.
Se cuenta que un muchacho llamado Nicolás, como se lo denomina en muchas de las versiones, recibió un mensaje de texto equivocado en el que se le daba el horario de un picnic en las calles Heredia y 14 de Julio.
Además de notar que el mensaje no era para él, Nicolás descubrio dos cosas raras.
La primera era que el número de celular del remitente era muy largo, ya que constaba de dieciséis digitos. Demasiados hasta para uno de larga distancia.
Lo segundo que le llamó la atención fue la dirección del picnic. Las calles Heredia y 14 de Julio las conocía muy bien ya que eran de su barrio y sabía que eran paralelas y que nunca se cruzaban.
La curiosidad lo obligó a llamar a ese número. Cuando un "hola", pronunciado por la voz de una mujer llegó del otro lado, Nicolás se quedo mudo. Recién luego del tercer "hola" se animó a responder. Ella se llamaba Aldana y finalmente, después de disfrutar la conversación, Nicolás la terminó invitando al dichoso picnic, arreglando encontrarse en la plaza ubicada en Heredia y 14 de Julio
Nicolás se embobó tanto que se olvidó lo de las dieciséis cifras y lo de las calles, pero había una sola plaza alrededor de esas cuadras, ya fueran paralelas o perpendiculares.
El día del picnic, Nicolás estuvo en la calesita de la plaza a las 12:30hs. tal como habían arreglado. Sin embargo, a medida pasaban los minutos, Aldana no aparecía.
Cuando ya eran las 15:15hs. Decidió llamarla.
Aldana le preguntó por qué no había ido y Nicolás le explicó la situación.
-"No me mientas"- Dijo Aldana -"Estuve desde las 11:30hs. en la puerta de la calesita esperándote. ¿Y de donde sacaste que Heredia y 14 de Julio son paralelas?
Yo tenía muchas ganas de conocerte, pero ahora no."- Y cortó.
Nicolás la llamó, le mandó mensajes, necesitaba hablar y decirle que no mentía. Aldana finalmete le respondió diciéndole que la llame, diciéndole toda la verdad.
Él le contó que no le mentía y le preguntó donde estaba en ese momento. Ella ahora estaba en Estomba y Girardot. Nicolás le pidió que por favor se quedara ahí. Acto siguiente comenzó a correr como nunca hacia esa dirección.
Llegó, pero no vió a ninguna chica en esa esquina. La llamó:
-¿Dónde estás?"- Pregunto Él
- En Estomba y girardot.- Respondió Aldana
- No puede ser yo también estoy en esa esquina.
-No! Me estás mintiendo.
-Te juro que no se que pasa, pero no te estoy mintiendo. Perdoname pero algo anda mal... no sé- Le suplicaba Nicolás.- Hay una abuela dándole de comer a unas palomas, ¿la ves?
- No, estoy sola, no hay nadie y está empezando a lloviznar.
-¿Pero que tormenta?- Pensó Nicolas. Había un sol radiante. Ahí recordó lo de los 16 dígitos del celular de Aldana. y se lo mencionó.
-No. El tuyo es el raro, tiene muy pocos números- Le respondió ella- Te lo iba a decir antes pero me olvidé.
La comunicación se empezó a entrecortar. De repente Nicolás alcanzó a oír lo que dijo Aldana, "Dios mío, creo que lo entiendo". Mientras ella decía eso, lloraba.
Aldana le preguntó quien era el presidente de Argentina. Nicolás dudó, intentando comprender y respondió: "Kirchner".
-¡¿Quién?!- preguntó Aldana.
- ¡Kirchner!- Gritó Nicolás en vano. Había perdido la comunicación.
Intentó llamarla varias veces, pero le respondía la operadora informándole que el número era inexistente. Por su cabeza rondaba ese "quién" de Aldana, porque no era como cualquier otro, tenía un tono de un completo asombro como si ella nunca hubiera escuchado el nombre del presidente, como si habitara... un universo diferente. Un mundo paralelo donde Argentina era presidida por otro mandatario, un mundo donde las calles Heredia y 14 de Julio se cruzaban... Y eso era lo que había entendido Aldana. Que Nicolás y ella pertenecían a mundos diferentes.
Dicen que Nicolás busco por meses a su amada. ¿Si existía la plaza 25 de Agosto en ambos universos, porque no podría pasar lo mismo con Aldana. Algunos comentan que se pegó un tiro, otros dicen que ahora es un linyera que vaga por las calles de Villa Ortúzar buscando a su Aldana y también existe la versión de que murió de tristeza en un bar de Álvarez Thomas.
Más allá de los tristes finales, los mitos me parecieron interesantísimos al igual que los temas que proponen. Lo que podemos decir sobre el mito de Nicolás, es que por suerte tiene a favor a la ciencia, que no descarta la posibilidad de mundos paralelos, donde la corriente de los hechos, guíadas por la relación causa-efecto, ha tomado otros caminos.
Por un lado se habla de espíritus que no reconocen que están muertos y se siguen comunicando con los vivos. Por el otro, está la teoría de los universos paralelos.
En mi opinion, espero que nunca en esta vida me pase una cosa asi.
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