MOVIMIENTO POR LA EXTINCIÓN HUMANA VOLUNTARIA
"Que podamos vivir a largo y desaparecer"
"Que podamos vivir a largo y desaparecer"
La lenta desaparición de la raza humana a través del cese voluntario de la procreación le permitirá a la biósfera terrestre recuperar la salud. El hacinamiento y la escasez de recursos se aliviarán a medida que reduzcamos nuestra densidad.
"Si se trajeran niños al mundo sólo por un acto de razón pura, ¿seguiría existiendo la raza humana? ¿Preferiría un hombre tener tanta simpatía con la generación venidera como para ahorrarle la carga de existir? ¿O al menos para no ser él quien le imponga esa carga a sangre fría?
Arthur Schopenhauer (1788-1860)
en "Sufrimientos del Mundo" (1851)
¿Qué es el Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria (VHEMT, en inglés)?
Es un movimiento, no una organización. Es un movimiento creado por gente que se preocupa por la vida en el planeta Tierra. No somos sólo un puñado de misántropos e inadaptados maltusianos y antisociales que se deleitan morbosamente cuando el desastre golpea a los humanos. Nada más lejos de la verdad. La extinción humana voluntaria es la alternativa humanitaria para los desastres humanos.
No nos pasamos el tiempo diciendo cómo la raza humana ha demostrado ser un parásito avaro e inmoral sobre la faz, antaño sana, de este planeta. Ese tipo de negativismo no ofrece ninguna solución a los horrores inexorables que la actividad humana está causando.
En vez de ello, el movimiento presenta una alternativa alentadora a la explotación desalmada y la destrucción indiscriminada de la ecología de la Tierra.
Como saben los voluntarios del movimiento, la alternativa a la extinción de millones de especies de plantas y animales es la extinción voluntaria de una especie: el Homo sapiens... nosotros.
Cada vez que uno de nosotros decide no agregar otro más a los miles de millones ya apretujados y en crecimiento en este desolado planeta, otro rayo de esperanza brilla a través de las tinieblas.
Cuando cada humano elija dejar de reproducirse, la biósfera terrestre será capaz de regresar a su antigua gloria, y todas las demás criaturas serán libres para vivir, morir, evolucionar (si creen en la evolución) y, tal vez, desaparecer, como tantos "experimentos" de la madre naturaleza lo han hecho al paso de las eras. Se le devolverá la salud a la ecología terrestre; a la "forma de vida" conocida por muchos como Gea.
Va a requerir el esfuerzo de todos nosotros.
Imaginen la extinción humana:
¿Los voluntarios esperan tener éxito?
Los voluntarios del VHEMT somos realistas. Sabemos que nosotros no veremos el día en que no haya seres humanos en el planeta. Nuestro objetivo es a muy largo plazo.
Se ha sugerido que sólo hay dos probabilidades de que todos dejen de reproducirse voluntariamente: poca y ninguna. Las perspectivas parecen en contra de la preservación de la vida en la Tierra, pero la decisión de detener la procreación sigue siendo la moralmente correcta. De hecho, la posibilidad de que no podamos evitar la muerte masiva que la humanidad se está procurando es una razón muy buena para no sentenciar a otros a vivir. El futuro no es lo que solía ser.
Incluso si nuestras oportunidades de éxito fueran sólo una en un centenar, tendríamos que intentarlo. Rendirse y dejar que la humanidad siga su curso es imperdonable. Hay demasiado en juego.
El movimiento puede considerarse un éxito cada vez que otro de nosotros decide no procrear más.
P: ¿Alguien se opone al VHEMT?
A primera vista, algunos asumen que los voluntarios y simpatizantes del VHEMT deben de odiar a la gente y que queremos que todos se suiciden o sean víctimas de asesinatos masivos. Es fácil olvidar que otra forma de reducir nuestro número es simplemente dejar de hacer más de nosotros. Hacer bebés parece ser un punto ciego en nuestra perspectiva de la vida.
La idea de que todos nos abstengamos voluntariamente de procrear suele desecharse sin mucha consideración. Estos ejemplos están considerados en otros puntos de esta página:
* "La gente va a tener sexo, eso no se puede detener."
* "Procrear es un instinto humano."
* "Pero es que yo amo a los bebés."
* "Algunos debemos reproducirnos porque somos mejores que otros."
* "Los humanos son parte de la naturaleza."
* Etcétera.
De cualquier manera, si alguno de nosotros piensa por suficiente tiempo sobre la situación y hace el esfuerzo de evadir los obstáculos que la sociedad le pone al pensamiento claro, llegaremos casi a la misma conclusión: debemos desaparecer voluntariamente por el bien de la humanidad y el planeta.
Naturalmente, el VHEMT se opone a la extinción involuntaria de cualquier especie, así como de cualquier esfuerzo que promueva la exterminación humana. Actualmente se llevan a cabo actividades a favor de ambos horrores, por ejemplo:
* Producción y uso de armas.
* Producción de tóxicos, como los petroquímicos y nucleares.
* Explotación de recursos naturales y humanos.
* Promoción del fascismo reproductivo.
* Etcétera.
Lo anterior podría llamarse Movimiento por la Extinción Terrorista de la Humanidad, pero eso sería etiquetar y promover una actitud de "ellos o nosotros."
El VHEMT se opone a lo que esta gente está haciendo, pero es dudoso que alguien se tome la molestia de devolvernos el favor. En verdad, no tiene mucho sentido oponerse a un movimiento voluntario que no lastima a nadie y beneficia a todos.
¿Cómo me uno al movimiento?
Ser un voluntario es un estado mental. Todo lo hay que que hacer para unirse es tomar la decisión de evitar reproducirse en el futuro. Para algunos ésta es una decisión sencilla. Para otros es un asunto muy controversial. Pero para muchos unirse significa hacer un monumental sacrificio personal.
El Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria no es una organización: aquí nadie recauda pagos por membresía. Somos millones de individuos haciendo lo que sentimos que es correcto.
Llanamente, los humanos pueden unirse al VHEMT en una de tres formas: Voluntario, Simpatizante o Simpatizante Potencial. Te invitamos a seleccionar lo que se acerque más a tu perspectiva actual sobre el movimiento.
Voluntario del VHEMT: "Todos debemos evitar la reproducción en el futuro, lo que provocará finalmente la extinción del Homo sapiens."
Simpatizante del VHEMT: "La creación intencional de cualquier humano más es injustificable en este momento, pero la extinción de nuestra especie va demasiado lejos."
Interesado en el VHEMT: "Dejen de ponerme palabras en la boca. Tal vez estoy de acuerdo, tal vez no, tal vez me gustaría saber un poco más sobre el asunto antes de decidirme."
Si eres una persona honesta y quieres ayudar a otros y a ti misma(o), y quieres conocer a más personas que, como tú, piensan que voluntariamente no procrear es quizá la mayor acción filantrópica que podemos hacer, ya que un radical decremento de las personas en el planeta o incluso la definitiva extinción de la especie humana será la manera más verdadera y efectiva de evitar mayores sufrimientos a millones de seres vivos y detener la extinción de miles de otras especies, te invitamos a unirte e intercambiar ideas y experiencias, en idioma español, en el foro electrónico: http://mx.groups.yahoo.com/group/VHEMT_esp .
Este foro, de momento, admite a todo tipo de personas interesadas en el tema de la no reproducción y la eventual extinción humana, sean en la modalidad de Voluntarios (convencidos de la necesidad de extinguirnos), Simpatizantes (quienes únicamente están decididos a no tener hijos), e Interesados (aún indecisos, pero deseando conocer más).
Te esperamos. Te vas a divertir y también a conocer cosas profundas, sensibles e interesantes.

Crecimiento demográfico (en miles de millones)


¿Qué hay del instinto humano de procrear?
Los humanos, como todas las criaturas, tienen impulsos que conducen a la reproducción. Nuestro impulso biológico es tener sexo, no engendrar bebés. Nuestro "instinto de procrear" es equivalente al instinto de una ardilla de plantar árboles: su necesidad es almacenar comida; los árboles son una consecuencia natural. Si el sexo es un impulso de procrear, entonces el hambre es un impulso de defecar.
Los deseos inducidos culturalmente pueden ser tan fuertes que parecen ser biológicos, pero no hay mecanismo evolutivo para que exista un instinto de procrear. ¿Por qué dejamos de reproducirnos cuando hemos engendrado todos los hijos que queremos? Si el instinto es reproducirse, ¿cómo pueden vencerlo tantas personas? Hay demasiados que jamás han sentido esa necesidad: las mutaciones no ocurren en un porcentaje tan elevado de la población.
Viendo hacia nuestras raíces evolutivas, imagina al Homo erectus sintiendo el impulso de crear un nuevo ser humano. A continuación tiene que comprender que se necesita una mujer cavernícola, que el asunto involucra relaciones sexuales y habrá que esperar nueve meses.
Considerando la frecuencia con que nuestra especie siente el impulso sexual, es probable que la sexualidad humana cumpla principalmente una función más social que reproductiva. Los bebés humanos son vulnerables por tanto tiempo que en tiempos prehistóricos su supervivencia pudo haber dependido de un fuerte vínculo entre los padres. Los bonobos, quizás nuestro pariente biológico más cercano, practican el sexo por razones sociales mucho más que por razones reproductivas
¿Debemos dejar de tener sexo?
El sexo es la forma como comienza la mayoría de los bebés, pero, ¿es el coito realmente la causa principal de la reproducción humana? Consideremos las estadísticas:
La Organización Mundial de la Salud calcula que 100 millones de parejas tienen relaciones sexuales en un día promedio, lo cual es sólo el 3,3 % de los seis mil millones de humanos del mundo. Este porcentaje tan lamentablemente bajo de relaciones sexuales resulta en alrededor de 910.000 embarazos, en parte gracias a los anticonceptivos y la esterilidad. Por una variedad de razones, el 55 % de estos embriones no pasa de la etapa fetal hasta llegar al nacimiento. Según un cálculo de la oficina estadounidense del censo, 359.000 lo logran diariamente.
Así, menos del 0,4 % de los retozos heterosexuales de cada día resulta en la creación de seres humanos nuevos; una correlación estadística demasiado insignificante como para probar causalidad. De hecho, al redondear obtenemos cero.
Pruébalo tú mismo/a. Calcula cuántas veces has tenido sexo en el curso de tu vida. Ahora calcula cuántas veces estabas intentando hacer un bebé. Divide el número pequeño entre el grande para obtener el porcentaje de veces que el sexo y la procreación te han motivado simultáneamente.
Quizás si hubiera más oportunidades para la gratificación sexual, no le urgiría a tanta gente llenar un vacío constante con una persona nueva que depende de nuestros cuidados.
(Nota: Esto muestra cómo pueden manipularse las estadísticas. Si vemos la ecuación desde el otro lado, más del 99% de nosotros surgió del sexo.)
¿El VHEMT apoya el aborto?
Sólo cuando hay un embarazo.
Ya en serio, el embarazo debería evitarse siempre que fuera posible. Los embarazos no deseados son la causa de casi todos los abortos, y el VHEMT ciertamente no apoya los embarazos no deseados.
El Movimiento ni siquiera apoya los embarazos deseados. Desafortunadamente, las concepciones accidentales aún ocurren, así que una red de seguridad disponible y segura es esencial para el bienestar de las muchachas y las mujeres. La criminalización del aborto nunca ha impedido que éste se lleve a cabo; sólo lo ha vuelto más inseguro: los abortos ilegales causan de 78.000 a 80.000 muertes cada año.
El aborto es inconcebible sin la concepción.
La cuestión del derecho de la mujer a un aborto legal y seguro está por fuera del campo de acción del VHEMT. Sin embargo, éste es el Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria, y los partos obligados no lo son. Dentro del Movimiento existe una amplia gama de opiniones sobre este tema.
**Mirá este contador de nacimientos y muertes en tiempo real ¿cuánto tiempo falta para que el crecimiento de la especie humana acabe con toda la vida en el planeta?**
¿La madre Naturaleza no restaurará el equilibrio si llegamos a sobrepoblar demasiado?
Cuando el explorador holandés Jacob Roggeveen descubrió Rapa Nui en la Pascua de 1722, había unas 2.000 personas, pero ningún árbol o arbusto de más de tres metros de altura, ni ningún murciélago, pájaro, lagarto o caracol de tierra. Sí tenían pollos, su único animal doméstico. Sus botes eran tan endebles que siempre tenían que estar sacando agua al tiempo que remaban. En esta isla, las cosas no siempre fueron así.
El análisis de muestras de polen y restos de cocina llevados a Inglaterra para su estudio está revelando un drama que ahora se representa a escala global. Tal como nosotros no podemos dejar la Tierra, ellos no pudieron dejar Rapa Nui.
Alrededor del año 400 D.C., unos cuantos polinesios desembarcaron en un paraíso tropical. En el siguiente siglo ya estaban construyendo las conocidas estatuas de piedra que, según Erich von Däniken, debieron de haber sido esculpidas por extraterrestres: con su falta de materiales, seguramente no podían haberlas erigido personas.
Por al menos 30.000 años antes de la llegada de este nuevo invasor exótico, Rapa Nui era un ecosistema variado y rebosante de vida. Las enormes palmeras eran perfectas para construir canoas, que se usaban para cazar marsopas. Para el año 800, la destrucción de los bosques ya estaba bien avanzada, y alrededor del año 1.400 la palmera estaba extinta. La población humana pudo haber alcanzado un máximo de 20.000.
Imagina, mientras talaban el último árbol para una canoa, que algún ecologista radical se pusiera a proclamar lúgubremente que no habría más canoas para las futuras generaciones. La marsopa era casi un tercio de su dieta, y no podía cazarse sin las grandes canoas. Los árboles se utilizaban también para sacar las estatuas de las canteras, y cada clan quería estar a la vanguardia.
Parece ser que la sociedad se desmoronó rápidamente, pues las herramientas fueron abandonadas en las canteras y se dejaron estatuas a medio terminar. El cuadro aún no está completo, y el debate sobre el canibalismo continúa. Hay un insulto actual en Rapa Nui que se traduce como: "La carne de tu abuela se me pega a los dientes".
El sacrificio humano y las guerras entre islas mantuvieron a otros pueblos isleños del Pacífico a niveles sostenibles. Afortunadamente, las sociedades modernas tienen una posible alternativa a este control mortal: el control natal.
Es una verdad lógica y simple que, a falta de una emigración masiva al espacio, con cohetes despegando a razón de varios millones por segundo, las tasas descontroladas de natalidad terminarán llevándonos a tasas horriblemente altas de mortalidad. Es difícil creer que esta simple verdad no la entiendan aquellos líderes que prohíben a sus seguidores usar métodos anticonceptivos efectivos. Expresan su preferencia por los métodos "naturales" para limitar la población, y un método natural es exactamente lo que van a conseguir. Se llama hambruna.
Richard Dawkins, El Gen Egoísta
¿Por qué los nuevos avances tecnológicos no pueden resolver nuestros problemas?
"Todo nuestro alabado progreso tecnológico -nuestra civilización misma- es como el hacha en la mano del criminal patológico".
Albert Einstein
¿Los virus nuevos, guerras, hambrunas y desechos tóxicos ayudarán a la causa de la extinción humana?
No. Las epidemias en realidad fortalecen a una especie si un suficiente número de individuos alcanza una tasa adecuada de supervivencia. Al ser más de 6.000 millones, no hay virus que pueda alcanzarnos a todos. Aun una mortandad del 99,99% dejaría 610.000 supervivientes naturalmente inmunes que luego procrearían, y en menos de 50.000 años estaríamos exactamente donde empezamos. Para que una enfermedad simplemente mantenga estable la población humana, más de 210.000 personas deberían sucumbir a ella cada día. El sufrimiento y la muerte no pueden traer más que dolor.
Millones han fallecido en guerras y a pesar de eso la familia humana sigue creciendo. La mayoría de las veces, las guerras animan a vencedores y vencidos a reproducirse más. Cuando se enlistaron tropas para la Guerra del Golfo, los bancos de semen se llenaron de contribuciones. El resultado neto de la guerra es usualmente un crecimiento, no una disminución en la población.
La escasez de recursos se enfrenta recurriendo a masacres masivas y llamándolas guerras, pero los resultados son sólo temporales. Además de no ser práctico, matar humanos es inmoral. No debería considerarse jamás como un método para mejorar la vida sobre la Tierra.
La muerte masiva de la humanidad, que tantos predijeron como consecuencia de nuestra explotación excesiva de la capacidad de sustento de la Tierra, es lo que el Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria espera evitar.
Es posible que el VHEMT no logre eludir el colapso ecológico. Por eso, las parejas que se proponen procrear querrán quizás considerar la posibilidad de estar sentenciando a su progenie a una calidad de vida en rápido deterioro y a una muerte inimaginablemente cruenta.
De todas maneras, es algo para pensar.

¿Por qué no se suicidan, nada más?
Ésa puede ser la pregunta que nos hacen con mayor frecuencia. Y es comprensible: si somos tan desastrosos para cualquier hábitat que ocupemos, ¿por qué no simplemente acabar con todo? Por varias razones, el control natal retroactivo no hace parte del VHEMT.
Como ya se explicó, aumentar las muertes es como tratar de sacar agua de un bote que se está hundiendo, sin tapar los agujeros. La gente se está yendo al abismo al doble de la velocidad con que salen.
Ya es bastante complicado lograr que la gente considere apenas no procrear. Abogar por el suicidio, en formas distintas de simplemente envejecer, sería un concepto muy difícil de vender. No hay manera de que podamos convencer a las personas de que se maten en suficiente número como para hacer una diferencia, en especial después de estar demasiado muertas como para hablar. El suicidio no pone un ejemplo que otros quieran seguir.
La muerte llega por sí sola, y a veces llega demasiado pronto. Después de trabajar durante la mayor parte de nuestras vidas, unos diez años de jubilación no son mucho pedir. Podríamos dedicarlos a causas humanitarias y ambientales.
Acortar en algunas décadas la vida de una persona no evita los años de impacto humano que se evitan al no crear una vida nueva, una con el potencial de crear otras más.
Tenemos la responsabilidad de ayudar al mundo tanto como podamos antes de morir. Sería una irresponsabilidad dejarles la labor a otros.
El Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria es una causa por la cual vale la pena vivir, no morir.
Fuentes:
* http://www.freewebs.com/vehemente/INDEX.htm
* http://mx.groups.yahoo.com/group/VHEMT_esp