En realidad no sé a quien le pueden llegar a interesar estas tematicas.. es por eso que lo posteo.. si no llegará a tener un resultado favorable obviamente lo borro.
(EL trabajo era más extenso pero lo acoté)
Problema:
La sociología es una ciencia que tiene su origen en los albores de la Primera Revolución Industrial, esta ciencia nace como producto de la transición en el mapa demográfico.
Esta transformación llevó al hombre a encontrarse en un entorno diferente; viéndose frente a problemas que a lo largo de su existencia le habían sido desconocidos y con nuevos actores sociales que protagonizan su interacción; con nuevas formas de producción que conllevan a su alienación y con la novedad del plusvalor.
Este nuevo modelo en el proceso productivo responde a que las reglas de juego han cambiado tal como las conocía el hombre. Surgirá de esta transformación una nueva clase social que se encontrará en un epicentro conflictivo; el proletario tendrá una particular forma de relacionarse con el medio, que difiere en demasía con la conocida por el campesino. Como señala Jürgen Habermas, el hombre de la industria estará imbuido en un estado de anomia como un extraño entre extraños.
Volviendo a las primeras líneas, este será el marco de desarrollo de la sociología como ciencia. No obstante lo que aquí debemos formularnos son preguntas como: ¿Cuál es el particular interés se explicita en el surgimiento de la sociología como ciencia?¿Cuál es la relación que tiene la sociología con el hombre? ¿Qué aspectos de éste abordara la sociología? ¿Cómo definirá dichos aspectos para ser abordados?
Las respuestas a estos interrogantes tendrán como objetivo arrojar luz sobre como a través de la generación arbitraria de una matriz de conocimiento reconocido como ciencia sociológica, una clase particular modela a la sociedad mediante la normalización ejecutada por un poder-saber, haciéndola funcional a una determinada batería de intereses.
Marco Teórico:
El discurso de la génesis de la sociología que se comprenderá para su indagación desde las perspectivas teórico-epistemológicas aportadas por Friedrich Nietzsche y Michel Foucault, siendo la argumentación elaborada por Jürgen Habermas la que tendremos en cuenta para efectuar el análisis que emprenderemos, el cual argumenta el desarrollo de la ciencia particular que hemos recortado como fruto de una crisis:
La sociología es dentro de las ciencias sociales la que mejor se conecta con el problema de la racionalidad, en el plano meta teórico, metodológico y empírico, las razones de esto se relacionan con la historia de la sociología y con razones sistemáticas, es la única ciencia que ha mantenido su relación con los problemas de la sociedad global. Los temas de la sociología son las transformaciones de la integración social por el surgimiento de estados modernos y por la diferencia del sistema económico que los regula por medio del mercado. La sociología es una ciencia de la crisis se ocupa de los aspectos anomicos de la disolución de los sistemas sociales tradicionales y de la formación de los modernos.
Jürgen Habermas
Para el abordaje del problema planteado emplearemos en primer lugar una perspectiva nietzscheana, correspondiente con la aportada por él en “Sobre verdad y mentira en sentido extra-moral”, en estos escritos Nietzsche comprenderá el conocimiento como una invención, una artimaña a la que apelará el hombre cuyo fin será la obtención del refugio frente a la anomia y un universo en caos. El conocimiento operará como un salvoconducto hacia un tratado de paz impulsado por los más soberbios y débiles de los hombres. El hombre estoico, el hombre carente de verdades esenciales y desbordado por una red de conceptos, los cuales mediante la contaminación de unos con otros operaran como mallas que contienen y aprisionan, que agrupan y separan. El hombre encontrara aquí su condición de amo-súbdito. Reglas de juego por él fijadas que simultáneamente lo condicionan, verdades que configuran la realidad subjetiva y permiten escapar del estado del caos mediante normalizaciones arbitrarias.
Otro aspecto teórico que se tendrá en cuenta para la elaboración del presente trabajo, es el aportado por Michel Foucault a partir de la existencia del hombre como objeto desgarrado de la ciencia, siendo este abordado por las epistemes a través de sus dobles, tal como lo hiciera la biología como ser viviente, la economía política como ser trabajador y la lingüística como ser parlante. El hombre en esencia como categoría teórica ha sido relegado.
El poder-saber, en el sentido que Foucault le atribuye en su obra “Vigilar y Castigar” constituirá una pieza esencial en el presente análisis. A priori, estaríamos en condiciones de aseverar que este elemento es un baluarte en la reproducción de teoría sociológica que deriva en construcciones sociales e inclusive en programas intervensionistas, así como también, para otros campos de la humanidades.
El problema como construcción teórica
Toda ciencia nace en el preciso momento en el que la evolución del hombre se encuentra comprometida, la sociología en este caso no será una excepción. La evolución histórica en un marco de transformación estará poniéndonos de cara a un problema, tal como lo apuntara Habermas en la definición que de él hemos tomado.
Siendo los temas de la sociología las transformaciones de la integración social. Lo que aquí tomaremos como eje son los elementos mediante los cuales la sociología pretende definir los problemas. Los problemas de la sociedad global han sido cuantificados. Los teóricos han inundado la mesa con construcciones teóricas que devinieron en variables e indicadores. La demografía ha sido de gran ayuda en esta tarea, de ella se han tomado elementos desde una enfoque cuantificable, tales como la fecundidad, la migración y la mortalidad, permitiendo la elaboración de teorías y la especulación de pronósticos.
Un campo que podríamos tener en cuenta es el biológico. Vivir es la plena condición para que el individuo se constituya en elemento de una colectividad poblacional. Este aspecto se traduce en el campo demográfico en una serie de fenómenos, entre los cuales los más importantes son el nacimiento, la duración de la vida, la salud, la fertilidad, la fecundidad y la muerte Cada uno de éstos, tomado en si mismo, representa uno de los datos de las encuestas demográficas corrientes, que se limitan a entender al individuo que nace como ser engendrado por la población que le da nacimiento, y no en el seno de una familia que se trasformará con su llegada.
La sociología se ha permitido el uso de dichos métodos cuantitativos, entiéndase variables e indicadores, aportados por la demografía para el análisis de los problemas que invaden al hombre moderno en su entorno. En la medición de diferentes datos estadísticos o mediante análisis cualitativos es donde la sociología buscará enraizar las problemáticas sociales. Estas se encontraran supeditadas a valoraciones, pues los parámetros siempre persistirán a la hora de contrastar el dato mediante comparativas históricas (evolutivas) o geográficas, con la pretensión de dejar al descubierto las dinámicas sociales especificas que se han abordado.
Un caso en el que esta metodología se hace particularmente tangible es el del índice de “Necesidades Básicas Insatisfechas” (NBI), en donde se enmarcan el estado de situación de la población en función de la satisfacción de necesidades básicas mediante el empleo de indicadores, a saber: el hacinamiento, vivienda, asistencia escolar, capacidad de subsistencia y condiciones sanitarias. Lo que nos importa señalar en este punto es que todas los problemas que pueden acoger a la existencia del hombre en materia de NBI son abordados mediante la detención de necesidades biológico-sociales que se encuentran sujetas a escalas valorativas y parámetros teóricamente construidos, dentro de los cuales se enmarca al hombre, en forma individual o aún en su núcleo, pero solo como ser social o grupo social que interactúa con pares y simultáneamente con su medio.
Funcionalidad de la sociología como ciencia en el desarrollo de los mercados y las naciones:
La Revolución Industrial dio paso a un nuevo modelo de acumulación, permitiendo la materialización, a través de un sistema político, económico, social, cultural e incluso filosófico, de la condición hedonista del ser humano señalada por la corriente mecanicista expuesta por Thomas Hobbes en su Leviathan.
Este modelo conllevó a una configuración del paisaje demográfico, en la cual se originaron grandes concentraciones urbanas (Manchester, Londres, Birmingham).
Como Jürgen Habermas señalara en la cita a la que nos referimos anteriormente, la sociología nace con el objetivo de cubrir los sesgos que se originaron en las problemáticas sociales conforme se fueron especializando y secularizando las ciencias política y la económica.
Para que la secularización de las ciencias antes mencionadas haya podido llevarse a cabo es dable que existieran grupos sociales que emergentes o grupos que reorientaron sus intereses particulares de clases.
Sosteniendo la premisa filosófica del Mecanicismo, en la cual el hombre es inherentemente hedonista, este es quien erigió un modelo productivo que le permitiera satisfacer su condición mediante la acumulación de recursos. No obstante, la acumulación de recursos que pudiera llevarse a cabo mediante el plusvalor que Karl Marx nos indico, requiere, como lo señalara John Locke en su contrato social, un marco jurídico administrado por un Estado moderno que funcione como garante de la operatividad del mercado y su consecuente acumulación de recursos.
El nuevo mapa demográfico estaría sirviendo perfectamente a los intereses de los creadores-administradores del estado-mercado. Pues, la sociedad de masas constituyó una gran oferta de mano de obra, que abarato costos, por la ley de la oferta y la demanda y permitió también, llevar a cabo una focalización de distribución de mercancías en centros urbanos, los cuales, mediante la supresión de la distribución de bienes en amplias extensiones rurales, eran mucho más rentables en materia financiera y temporal.
Al mismo tiempo que la ruptura del vinculo con el campo le impidió al hombre seguir generando los alimentos para su subsistencia, que hasta ese momento había llevado a cabo generación tras generación en su lugar de origen. Debiendo éste, frente a la indisponibilidad de suelo fértil para el cultivo, sujetarse al mercado en ambas direcciones, no solamente como oferta de mano de obra, sino también como demandante de bienes y servicios.
Más allá de los beneficios señalados, la transformación también aparejó una situación en la que debieron relevarse aspectos sociales que comprometían el desarrollo del modelo planteado que se sustentaba en el plusvalor. La longevidad de la población puede citarse como ejemplo en este sentido, ¿seria pues, más rentable en materia de ahora de energía, aumento de productividad y reproducción de valores culturales disciplinar trabajadores que duren 60 años, en vez de trabajadores que duren 40 años? En este punto la necesidad de reducción de costos, de incremento de la productividad, de reproducción de estructuras sociales mediante el disciplinamiento, conllevo a la necesidad de detectar, mediante el estudio sistematizado de las masas, cuales eran las necesidades, en un primer momento de salubridad y posteriormente sociales, que se deberían satisfacer en función de obtener las condiciones propicias para la reproducción de las estructuras de poder, dentro de un orden institucional.
Si bien en el transcurso del siglo XIX, cuando se estaban escribiendo las primeras paginas de teoría social los métodos eran más rudimentarios, la sociología fue adquiriendo mediante la aplicación de nuevas y más especificas metodologías la capacidad de detectar necesidades en la población mediante el ejercicio de poder-saber, pasando por estadios en el cual se pudo desarrollar la microsociología de mertoneana, hasta los actuales estudios de mercado, llevados a cabo incluso por consultoras multinacionales que detectan las preferencias en los consumidores, aportándole mejores cimientos y una mayor dinámica al mercado de bienes y servicios de principios del siglo XXI.
Conclusiones
Lo indagado y expuesto, nos permitirá como primera aproximación concluir que el desarrollo global tendiendo como eje una matriz mercado-céntrica es posible solo con una paralela evolución del conocimiento especializado en las ramas que comprometen su dinámica. Coexistimos en este ambiente y orden social, tanto por la fuerza que ejercen la oferta y la demanda en un mercado global regulado por marco jurídicos locales impuestos desde los Estados Modernos, como por el desarrollo científico histórico.
La sociología será una pieza fundamental de conocimiento que lejos se encontrará de resolver la muerte del hombre como categoría teórica. Por el contrario lo terminara de perder en la diversidad de sus dobles (el hombre como ser social, como reproductor de cultura, como trabajador, como consumidor, como emigrante, etc.), y lo hará desde la arbitrariedad que pueda atribuirle el nihilismo nietzscheano en su batería de conocimientos y conceptos. Sin embargo, positivamente el estudio sociológico ha logrado un refinado acercamiento a la detección de las necesidades y preferencias del hombre en su interacción cotidiana, logrando con ello un certero análisis de procesos históricos y actuales con impactos que difieren en escalas, yendo desde lo micro a lo macro, adaptando también sus metodologías a la diversidad cultural que pueda llegar a tener su objeto de estudio.
A través de estos logros dicha ciencia ha constituido y constituye una herramienta fundamental que permite en su ejercicio de poder-saber trazar lineamientos aproximados a futuro, mediante la capitalización de experiencia materializada en el conocimiento histórico.
Bibliografía:
· Weeks, J: “Sociología de la población”, Alianza Universidad Textos, Madrid 1984
· Hobbes, T., “Leviatán”, Alianza, Madrid 1989
· Foucault, M.: “Vigilar y Castigar”, Ed S. XXI, México 1990
· Foucault, M.: “Las palabras y las cosas” , Ed. S. XXI, Madrid 1993
· Nietzsche, F.: “Sobre verdad y mentira en sentido extra-moral”, Técnos, Madrid 1996
Elaboración propia
(EL trabajo era más extenso pero lo acoté)
Problema:
La sociología es una ciencia que tiene su origen en los albores de la Primera Revolución Industrial, esta ciencia nace como producto de la transición en el mapa demográfico.
Esta transformación llevó al hombre a encontrarse en un entorno diferente; viéndose frente a problemas que a lo largo de su existencia le habían sido desconocidos y con nuevos actores sociales que protagonizan su interacción; con nuevas formas de producción que conllevan a su alienación y con la novedad del plusvalor.
Este nuevo modelo en el proceso productivo responde a que las reglas de juego han cambiado tal como las conocía el hombre. Surgirá de esta transformación una nueva clase social que se encontrará en un epicentro conflictivo; el proletario tendrá una particular forma de relacionarse con el medio, que difiere en demasía con la conocida por el campesino. Como señala Jürgen Habermas, el hombre de la industria estará imbuido en un estado de anomia como un extraño entre extraños.
Volviendo a las primeras líneas, este será el marco de desarrollo de la sociología como ciencia. No obstante lo que aquí debemos formularnos son preguntas como: ¿Cuál es el particular interés se explicita en el surgimiento de la sociología como ciencia?¿Cuál es la relación que tiene la sociología con el hombre? ¿Qué aspectos de éste abordara la sociología? ¿Cómo definirá dichos aspectos para ser abordados?
Las respuestas a estos interrogantes tendrán como objetivo arrojar luz sobre como a través de la generación arbitraria de una matriz de conocimiento reconocido como ciencia sociológica, una clase particular modela a la sociedad mediante la normalización ejecutada por un poder-saber, haciéndola funcional a una determinada batería de intereses.
Marco Teórico:
El discurso de la génesis de la sociología que se comprenderá para su indagación desde las perspectivas teórico-epistemológicas aportadas por Friedrich Nietzsche y Michel Foucault, siendo la argumentación elaborada por Jürgen Habermas la que tendremos en cuenta para efectuar el análisis que emprenderemos, el cual argumenta el desarrollo de la ciencia particular que hemos recortado como fruto de una crisis:
La sociología es dentro de las ciencias sociales la que mejor se conecta con el problema de la racionalidad, en el plano meta teórico, metodológico y empírico, las razones de esto se relacionan con la historia de la sociología y con razones sistemáticas, es la única ciencia que ha mantenido su relación con los problemas de la sociedad global. Los temas de la sociología son las transformaciones de la integración social por el surgimiento de estados modernos y por la diferencia del sistema económico que los regula por medio del mercado. La sociología es una ciencia de la crisis se ocupa de los aspectos anomicos de la disolución de los sistemas sociales tradicionales y de la formación de los modernos.
Jürgen Habermas
Para el abordaje del problema planteado emplearemos en primer lugar una perspectiva nietzscheana, correspondiente con la aportada por él en “Sobre verdad y mentira en sentido extra-moral”, en estos escritos Nietzsche comprenderá el conocimiento como una invención, una artimaña a la que apelará el hombre cuyo fin será la obtención del refugio frente a la anomia y un universo en caos. El conocimiento operará como un salvoconducto hacia un tratado de paz impulsado por los más soberbios y débiles de los hombres. El hombre estoico, el hombre carente de verdades esenciales y desbordado por una red de conceptos, los cuales mediante la contaminación de unos con otros operaran como mallas que contienen y aprisionan, que agrupan y separan. El hombre encontrara aquí su condición de amo-súbdito. Reglas de juego por él fijadas que simultáneamente lo condicionan, verdades que configuran la realidad subjetiva y permiten escapar del estado del caos mediante normalizaciones arbitrarias.
Otro aspecto teórico que se tendrá en cuenta para la elaboración del presente trabajo, es el aportado por Michel Foucault a partir de la existencia del hombre como objeto desgarrado de la ciencia, siendo este abordado por las epistemes a través de sus dobles, tal como lo hiciera la biología como ser viviente, la economía política como ser trabajador y la lingüística como ser parlante. El hombre en esencia como categoría teórica ha sido relegado.
El poder-saber, en el sentido que Foucault le atribuye en su obra “Vigilar y Castigar” constituirá una pieza esencial en el presente análisis. A priori, estaríamos en condiciones de aseverar que este elemento es un baluarte en la reproducción de teoría sociológica que deriva en construcciones sociales e inclusive en programas intervensionistas, así como también, para otros campos de la humanidades.
El problema como construcción teórica
Toda ciencia nace en el preciso momento en el que la evolución del hombre se encuentra comprometida, la sociología en este caso no será una excepción. La evolución histórica en un marco de transformación estará poniéndonos de cara a un problema, tal como lo apuntara Habermas en la definición que de él hemos tomado.
Siendo los temas de la sociología las transformaciones de la integración social. Lo que aquí tomaremos como eje son los elementos mediante los cuales la sociología pretende definir los problemas. Los problemas de la sociedad global han sido cuantificados. Los teóricos han inundado la mesa con construcciones teóricas que devinieron en variables e indicadores. La demografía ha sido de gran ayuda en esta tarea, de ella se han tomado elementos desde una enfoque cuantificable, tales como la fecundidad, la migración y la mortalidad, permitiendo la elaboración de teorías y la especulación de pronósticos.
Un campo que podríamos tener en cuenta es el biológico. Vivir es la plena condición para que el individuo se constituya en elemento de una colectividad poblacional. Este aspecto se traduce en el campo demográfico en una serie de fenómenos, entre los cuales los más importantes son el nacimiento, la duración de la vida, la salud, la fertilidad, la fecundidad y la muerte Cada uno de éstos, tomado en si mismo, representa uno de los datos de las encuestas demográficas corrientes, que se limitan a entender al individuo que nace como ser engendrado por la población que le da nacimiento, y no en el seno de una familia que se trasformará con su llegada.
La sociología se ha permitido el uso de dichos métodos cuantitativos, entiéndase variables e indicadores, aportados por la demografía para el análisis de los problemas que invaden al hombre moderno en su entorno. En la medición de diferentes datos estadísticos o mediante análisis cualitativos es donde la sociología buscará enraizar las problemáticas sociales. Estas se encontraran supeditadas a valoraciones, pues los parámetros siempre persistirán a la hora de contrastar el dato mediante comparativas históricas (evolutivas) o geográficas, con la pretensión de dejar al descubierto las dinámicas sociales especificas que se han abordado.
Un caso en el que esta metodología se hace particularmente tangible es el del índice de “Necesidades Básicas Insatisfechas” (NBI), en donde se enmarcan el estado de situación de la población en función de la satisfacción de necesidades básicas mediante el empleo de indicadores, a saber: el hacinamiento, vivienda, asistencia escolar, capacidad de subsistencia y condiciones sanitarias. Lo que nos importa señalar en este punto es que todas los problemas que pueden acoger a la existencia del hombre en materia de NBI son abordados mediante la detención de necesidades biológico-sociales que se encuentran sujetas a escalas valorativas y parámetros teóricamente construidos, dentro de los cuales se enmarca al hombre, en forma individual o aún en su núcleo, pero solo como ser social o grupo social que interactúa con pares y simultáneamente con su medio.
Funcionalidad de la sociología como ciencia en el desarrollo de los mercados y las naciones:
La Revolución Industrial dio paso a un nuevo modelo de acumulación, permitiendo la materialización, a través de un sistema político, económico, social, cultural e incluso filosófico, de la condición hedonista del ser humano señalada por la corriente mecanicista expuesta por Thomas Hobbes en su Leviathan.
Este modelo conllevó a una configuración del paisaje demográfico, en la cual se originaron grandes concentraciones urbanas (Manchester, Londres, Birmingham).
Como Jürgen Habermas señalara en la cita a la que nos referimos anteriormente, la sociología nace con el objetivo de cubrir los sesgos que se originaron en las problemáticas sociales conforme se fueron especializando y secularizando las ciencias política y la económica.
Para que la secularización de las ciencias antes mencionadas haya podido llevarse a cabo es dable que existieran grupos sociales que emergentes o grupos que reorientaron sus intereses particulares de clases.
Sosteniendo la premisa filosófica del Mecanicismo, en la cual el hombre es inherentemente hedonista, este es quien erigió un modelo productivo que le permitiera satisfacer su condición mediante la acumulación de recursos. No obstante, la acumulación de recursos que pudiera llevarse a cabo mediante el plusvalor que Karl Marx nos indico, requiere, como lo señalara John Locke en su contrato social, un marco jurídico administrado por un Estado moderno que funcione como garante de la operatividad del mercado y su consecuente acumulación de recursos.
El nuevo mapa demográfico estaría sirviendo perfectamente a los intereses de los creadores-administradores del estado-mercado. Pues, la sociedad de masas constituyó una gran oferta de mano de obra, que abarato costos, por la ley de la oferta y la demanda y permitió también, llevar a cabo una focalización de distribución de mercancías en centros urbanos, los cuales, mediante la supresión de la distribución de bienes en amplias extensiones rurales, eran mucho más rentables en materia financiera y temporal.
Al mismo tiempo que la ruptura del vinculo con el campo le impidió al hombre seguir generando los alimentos para su subsistencia, que hasta ese momento había llevado a cabo generación tras generación en su lugar de origen. Debiendo éste, frente a la indisponibilidad de suelo fértil para el cultivo, sujetarse al mercado en ambas direcciones, no solamente como oferta de mano de obra, sino también como demandante de bienes y servicios.
Más allá de los beneficios señalados, la transformación también aparejó una situación en la que debieron relevarse aspectos sociales que comprometían el desarrollo del modelo planteado que se sustentaba en el plusvalor. La longevidad de la población puede citarse como ejemplo en este sentido, ¿seria pues, más rentable en materia de ahora de energía, aumento de productividad y reproducción de valores culturales disciplinar trabajadores que duren 60 años, en vez de trabajadores que duren 40 años? En este punto la necesidad de reducción de costos, de incremento de la productividad, de reproducción de estructuras sociales mediante el disciplinamiento, conllevo a la necesidad de detectar, mediante el estudio sistematizado de las masas, cuales eran las necesidades, en un primer momento de salubridad y posteriormente sociales, que se deberían satisfacer en función de obtener las condiciones propicias para la reproducción de las estructuras de poder, dentro de un orden institucional.
Si bien en el transcurso del siglo XIX, cuando se estaban escribiendo las primeras paginas de teoría social los métodos eran más rudimentarios, la sociología fue adquiriendo mediante la aplicación de nuevas y más especificas metodologías la capacidad de detectar necesidades en la población mediante el ejercicio de poder-saber, pasando por estadios en el cual se pudo desarrollar la microsociología de mertoneana, hasta los actuales estudios de mercado, llevados a cabo incluso por consultoras multinacionales que detectan las preferencias en los consumidores, aportándole mejores cimientos y una mayor dinámica al mercado de bienes y servicios de principios del siglo XXI.
Conclusiones
Lo indagado y expuesto, nos permitirá como primera aproximación concluir que el desarrollo global tendiendo como eje una matriz mercado-céntrica es posible solo con una paralela evolución del conocimiento especializado en las ramas que comprometen su dinámica. Coexistimos en este ambiente y orden social, tanto por la fuerza que ejercen la oferta y la demanda en un mercado global regulado por marco jurídicos locales impuestos desde los Estados Modernos, como por el desarrollo científico histórico.
La sociología será una pieza fundamental de conocimiento que lejos se encontrará de resolver la muerte del hombre como categoría teórica. Por el contrario lo terminara de perder en la diversidad de sus dobles (el hombre como ser social, como reproductor de cultura, como trabajador, como consumidor, como emigrante, etc.), y lo hará desde la arbitrariedad que pueda atribuirle el nihilismo nietzscheano en su batería de conocimientos y conceptos. Sin embargo, positivamente el estudio sociológico ha logrado un refinado acercamiento a la detección de las necesidades y preferencias del hombre en su interacción cotidiana, logrando con ello un certero análisis de procesos históricos y actuales con impactos que difieren en escalas, yendo desde lo micro a lo macro, adaptando también sus metodologías a la diversidad cultural que pueda llegar a tener su objeto de estudio.
A través de estos logros dicha ciencia ha constituido y constituye una herramienta fundamental que permite en su ejercicio de poder-saber trazar lineamientos aproximados a futuro, mediante la capitalización de experiencia materializada en el conocimiento histórico.
Bibliografía:
· Weeks, J: “Sociología de la población”, Alianza Universidad Textos, Madrid 1984
· Hobbes, T., “Leviatán”, Alianza, Madrid 1989
· Foucault, M.: “Vigilar y Castigar”, Ed S. XXI, México 1990
· Foucault, M.: “Las palabras y las cosas” , Ed. S. XXI, Madrid 1993
· Nietzsche, F.: “Sobre verdad y mentira en sentido extra-moral”, Técnos, Madrid 1996
Elaboración propia