La oficina del censo usará a los niños de muchos barrios pobres y zonas marginadas de Estados Unidos como arma para contar a los adultos que no hablan inglés y viven en lugares en donde tradicionalmente es muy dificil para los empleados del gobierno entrevistar a esas personas. La idea es educar a los niños en las escuelas para que cuando lleguen las formas del censo a sus casas, en el correo regular en el 2010, los niños ayuden a los adultos que viven con ellos a llenarlas. El censo en Estados Unidos efectúa un contabilidad mayor cada diez años, en base a esos resultados, el gobierno redistribuye recursos, presupuestos, distritos de votación, y muchas cosas más. Los niños siempre dicen la verdad Si la gente desaparece de los números del censo, las consecuencias para el futuro de una comunidad pueden ser funestas. Este novedoso método para que los inmgrantes que no hablan inglés sean incluídos en el censo, contó con la colobaración de la empresa Scholastic, una de las editoras de libros y material educativo para niños y adolescentes más grande de Estados Unidos. Scholastic además de ser famosa por sus libros para niños tiene mucha experencia en este tipo de expermientos sociales. En tiempos de elecciones siempre encuesta a los niños y bajola premisa de que estos siempre dicen la verdad, sus predicciones de quién ganará las elecciones presidenciales en Estados Unidos siempre han sido super acertadas. Los niños aprenden a contar por el gobierno En este caso, el gobierno quiere reclutar a los niños en barrios en donde la inmigración es muy fuerte y no se habla el inglés como por ejemplo en algunos barrios del centro de Los Angeles. De acuerdo al diario The Wall Street Journal, la educación sobre el censo a los niños se efectuará en alrededor de 118 mil escuelas públicas de todo el país y alcanzará a 56 millones de estudiantes. La capacitación consiste en explicar en como contar a los adultos y menores que viven en una casa, y se usan materiales didácticos como la historia de una familia inmigrante italiana que cuenta a todos la gente que vive en su casa, incluyendo al 'señor al que se le renta un cuarto mientras encuentra trabajo" , pero no al gato o a otras mascotas. Las leyes antiinmigrantes y el miedo de la población a las redadas por parte de la policía, han hecho en algunos ciudades de Estados Unidos muy difícil que los inmigrantes confien en las autoridades para ser cuestionados. FUENTE