Clave: Por qué Argentina necesita urgente una reforma universitaria para competir en un mundo globalizado
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Alieto Aldo Guadagni, miembro de la Academia Nacional de Educación, explica en su ensayo llamado "Realidad y propuestas para la Universidad Argentina" cómo y por qué el sistema universitario argentino necesita urgente una profunda reforma para poder mirar al futuro y competir en el contexto de un mundo globalizado.
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En medio de una agenda política y mediática tediosa y cargada de críticas a la poco seria política de los Kirchner y alguna parte de la oposición (si no es toda...), aquí un interesante análisis sobre el rol de la universidads que deberíamos tener los argentinos, algo que realmente nos define como país y sociedad.
"El siglo XXI es el siglo de la enseñanza universitaria en este nuevo mundo globalizado", plantea Alieto Aldo Guadagni, en su ensayo sobre llamado "Realidad y propuestas para la Universidad Argentina" difundido por el Instituto Di Tella. Guadagni es un intelectual, economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California. Además miembro de la Academia Nacional de Educación.
En su trabajo, Guadagni plantea una investigación acerca del rol de universidad en la nación como lugar de construcción de una sociedad no solamente prospera económicamente sino también socialmente inclusiva y equitativa. Y pone en blanco sobre negro la importancia y las características de las universidades en los países desarrolados, en los países vecinos Uruguay, Brasil, Chile respecto de los que plantean su universidad como 'una máquina de hacer chorizos'.
Guadani plantea y desarrolla porqué nuestro sistema universitario necesita una profunda reforma.
La meta, según Guadani es que la Universidad estará abierta a todas las clases sociales y no discriminara en función del nivel socioeconómico de los alumnos, pero el ingreso debe comprometer el esfuerzo intelectual de los aspirantes.
La matrícula universitaria no estará anclada en las tradicionales carreras del pasado sino en las nuevas necesarias para poner en valor todos los recursos de la Nación y expandir su capital humano calificado. La Universidad estará vinculada a las necesidades del país como reclamaba Alberdi en los años de la Organización Nacional.
Guadagni explica que la relación entre graduados anualmente y total de alumnos es muy baja. Los graduados correspondientes a carreras vinculadas a la producción, la investigación básica y el progreso tecnológico son pocos en las universidades públicas, pero el desnivel es mucho más marcado en las universidades privadas.
En las universidades públicas por cada físico se gradúan 90 abogados, en las privadas se gradúan 103 abogados por cada químico. En las universidades públicas los graduados en ciencias agropecuarias, tan necesarios para el desarrollo productivo del país, son apenas el 2,6 por ciento del total de graduados, en las privadas son apenas el 0,5 por ciento. De los graduados en las universidades públicas apenas un 5 por ciento son ingenieros, en las privadas apenas son ingenieros el 1,3 por ciento.
Es preocupante que el rol integrador de la Universidad se vea frustrado por la carencia de un sistema secundario universal ya que, mientras más del 75 por ciento de los adolescentes pertenecientes al quintil de más altos ingresos concluyen el nivel secundario, apenas lo concluye el 24 por ciento del quintil inferior.
La cruda realidad es que en la universidad pública por cada ocho alumnos pertenecientes al 20 por ciento más rico de la población hay apenas uno que proviene del 20 por ciento más pobre; en la enseñanza primaria publica es al revés, por cada alumno que viene del 20 por ciento más rico hay más de cuatro que provienen del quintil más pobre.
Es grave que casi el 80 por ciento de los que ingresan a la universidad pública no concluye sus estudios, el abandono es muy alto en los jóvenes de familias con bajos recursos económicos. Graduamos muchos menos profesionales universitarios en proporción al número de ingresantes que otros países latinoamericanos, como Chile, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Bolivia, Colombia, Brasil y México, para no hablar de Europa y Asia.. Toda la sociedad, incluso los muy pobres, afronta así un costo muy alto por graduar un universitario.
Argentina invierte en un sistema universitario en el cual la gran mayoría de los estudiantes no se gradúan, triplicando así el costo de tener un graduado. Como son muy pocos los graduados de las universidades públicas que provienen de familias pobres el sistema no es solo ineficiente sino altamente regresivo desde el punto de vista social.
El rol de las universidades
Ninguno de los países que hasta ahora han demostrado capacidad para crecer aceleradamente a lo largo de varias décadas, mejorando así el nivel de vida de su población y abatiendo sustancialmente la pobreza y la indigencia, lo ha podido hacer ni marginando la Universidad ni sin prestar atención a la calidad de la enseñanza que imparte.
Todas las naciones exitosas se han preocupado principalmente por garantizar un alto nivel en la calidad de su enseñanza universitaria, procurando además que fuesen cada vez más los ingresantes provenientes de sectores socialmente postergados.
También estos países exitosos se han preocupado por construir una matrícula universitaria que apuntara hacia el futuro y no estuviese anclada en el pasado, es decir han enfatizado las disciplinas científicas y las nuevas orientaciones tecnológicas en respuesta a las exigencias de la producción y el empleo en el difícil mundo globalizado de esta centuria.
Todas las naciones que hoy lideran el crecimiento y la prosperidad mundial apuntan a incrementar el ingreso a la universidad de crecientes contingentes de estudiantes, pero y esto es importante que los argentinos lo reconozcamos, ninguna de estas naciones pensó nunca en bajar el nivel de exigencias académicas, por el contrario apuntaron a incrementar la matrícula universitaria a partir de un proceso de mejora sostenida de la calidad de la enseñanza del nivel secundario, permitiendo así establecer rigurosos criterios para ingresar a la Universidad.
Cada vez habrán mas estudiantes universitarios, lo cual es un hecho muy positivo, pero es crucial asegurar que los mismos ingresen al nivel superior de la enseñanza bien preparados, ya que cantidad sin calidad no es auspicioso, plantea en la introducción de su trabajo.
El caso Uruguay
La Universidad de la República Uruguay es gratuita como todas las universidades públicas de Argentina, pero existe una importante diferencia con nuestro país en cuanto a los graduados; esta diferencia radica en el hecho que en 1994 se creó el Fondo de Solidaridad, cuyo destino es financiar un sistema de becas para estudiantes de la Universidad de la República y del nivel terciario del Consejo de Educación Técnico Profesional.
El sistema está basado en el concepto de solidaridad intergeneracional, mediante el cual un profesional egresado de la Universidad pública o de los niveles estatales terciarios, debe realizar contribuciones a los efectos de financiar un sistema de becas para estudiantes de bajos recursos.
Las becas son destinadas a aquellos estudiantes cuyos núcleos familiares se encuentran en una situación socio-económica desfavorable, lo que lleva a que las posibilidades del estudiante de desarrollar una carrera universitaria se vean comprometidas.
La finalidad de la beca es la de brindar al estudiante un apoyo económico que le permita estudiar, exigiéndole un determinado nivel de rendimiento en sus estudios.
Las becas están destinadas a los estudiantes uruguayos de todo el país, y se concentran esencialmente en el interior 90 por ciento del total, el monto de la beca se ubica en alrededor de los 2000 dólares anuales por alumno.
El Fondo de Solidaridad se nutre de los aportes obligatorios de los graduados universitarios con una antigüedad de 5 años de recibidos, hasta completar 25 años de aportes. El monto del aporte se realiza considerando la duración programada de la carrera, de acuerdo a esta escala: a carreras de menos de 4 años, la mitad de la BPC, b carreras entre 4 y menos de 5 años un BPC y c carreras de 5 o más años 5/3 del BPC. Si un profesional tiene ingresos mensuales inferiores a 4 BPC no debe aportar.
El BPC para el 2010 está determinado en 2061 pesos uruguayos alrededor de 100 dólares. En el año 2005 se otorgaron alrededor de 3800 becas, mientras que en el 2009 la cantidad de becas trepo a 6500; en los últimos cinco años se concedieron 25000 becas.
Destaquemos que la Universidad de la República del Uruguay tiene apenas alrededor de 4500 graduados por año, y que el Fondo de Solidaridad esta becando anualmente 6500 estudiantes; por su parte nuestras universidades estatales están graduando anualmente alrededor de 65.000 profesionales, o sea 13 veces más, magnitud que seria consistente con un programa nuestro de 85.000 becas. No caben dudas que este Fondo de Solidaridad vigente en Uruguay, es una iniciativa positiva y digna de ser imitada.
El caso Brasil y Chile con relación a la Argentina
Este programa ENADE, propiciado por el Presidente Lula, es una versión modificada del PROVAO implantado en la década del noventa por el Presidente Fernando Henrique Cardozo. Por su parte la PSU chilena tiene características comunes con el ENEM brasileño, ambas metodologías de examen previos al ingreso a la Universidad han sido mantenidas por ya hace décadas por gobiernos de centro-izquierda, que no confunden equidad social con disminución del nivel educacional.
En la década pasada nuestro Consejo Federal de Educación propuso un examen para los egresados del secundario escuelas públicas y privadas; aprobar este examen sería indispensable para quienes desearan continuar sus estudios universitarios, pero nadie se ocupó de concretar esta iniciativa tan positiva ni se piensa más en ella. La difusión de los resultados de este examen por escuela sería un acicate para mejorar la calidad de las deficientes.
En muchos países existe desde hace tiempo este tipo de prueba y corresponde a naciones bien ubicadas en las comparaciones internacionales o que vienen superándose en el tiempo. Mientras tanto en Argentina no sólo no existen exámenes generales de evaluación de la enseñanza universitaria como en Brasil, sino que tampoco existen exámenes al concluir el ciclo secundario, como existen en Brasil, Chile y en muchos países europeos y asiáticos.
Además, y a contramano del resto del mundo que procura difundir toda la información para conocimiento de la comunidad educativa estudiantes, profesores y padres, nuestra Ley de Educación, insólitamente, establece en su artículo 97:
“La política de difusión de la información sobre los resultados de las evaluaciones resguardará la identidad….de los institutos educativos, a fin de evitar cualquier forma de estigmatización….”. La evaluación de calidad y rendimiento escolar es indispensable para mejorar la enseñanza.
Pero esta información debe ser difundida y transparente, ya que es esencial para conocer si el funcionamiento de la escuela es adecuado. Mientras en Chile y Brasil, así como en el resto del mundo se enfatiza la difusión de la información acerca de la enseñanza de cada establecimiento, aquí se oculta por mandato nada menos que del Congreso Nacional. De esta manera no se reconoce el derecho a la información de los directamente interesados en el proceso educativo, comenzando por las familias.
En el capítulo X, guadagni desarrolla las cinco propuestas de una política universitaria más eficaz:
Las propuestas se fundan en el diagnóstico de la situación de la educación en Argentina, que puede sintetizarse en las siguientes ocho cuestiones:
1. En la última década se registra un gran aumento en la escolarización secundaria, este incremento cuantitativo no fue acompañado por una mejora cualitativa de la enseñanza.
2. Creciente desigualdad en la calidad educativa entre las provincias y entre el área estatal y privada.
3. Significativo incremento en la proporción de alumnos que se matriculan en escuelas privadas, consolidando así una estructura dual en nuestro sistema educacional, con sectores medios y altos por un lado y familias pobres por el otro en escuelas públicas sin recursos para asegurar la igualdad de oportunidades.
4. Declinación de la calidad educacional, con un significativo retroceso relativo incluso en América Latina.
5. Incumplimiento permanente del calendario escolar, perjudicando principalmente a las familias pobres que tienen como única alternativa la escuela publica.
6. Son muy pocos los alumnos que asisten a escuelas con jornada extendida.
7, La asignación de fondos para la educación está muy determinada por factores de oferta por ejemplo, número de docentes y no de demanda número de alumnos, particularmente de alumnos pobres. Tampoco se toman en cuenta factores vinculados a la calidad educativa, no existiendo incentivos eficaces para su mejora.
8. Los graduados universitarios no tienen el perfil profesional requerido por el desarrollo del país.
A partir de este diagnostico es que se proponen las siguientes cinco acciones de gobierno en el nivel universitario.
1. Becas y préstamos a estudiantes de pocos recursos para que concluyan sin demoras sus estudios universitarios.
Estas ayudas tienen que estar concentradas en las carreras universitarias prioritarias para el desarrollo de nuestro país, orientadas a los alumnos de pocos recursos y que hayan demostrado un buen desempeño en el examen de fin de ciclo ver 2.
Esto significa ampliar el actual Programa Nacional de Becas Bicentenario para Carreras Científicas y Técnicas, que viene implementando el Ministerio de Educación desde el año 2009. Aprovechar la experiencia del Fondo de Solidaridad Universitaria del Uruguay.
2. Examen general al finalizar el ciclo secundario como requisito para ingresar al nivel universitario público o privado. Difusión de los resultados de este examen anual agrupados por escuela. Aprovechar la experiencia de la PSU de Chile y la ENEM del Brasil.
3. Desbloquear la imposibilidad que las familias pudientes contribuyan al sostenimiento de la universidad pública que educa a sus hijos.
Las familias de altos ingresos y cuyos hijos asistan a universidades públicas contribuirán a su sostenimiento con un adicional en el impuesto a las ganancias que se transferirá directamente a la respectiva facultad; estarán excluidos de esta contribución quienes cursen carreras científicas y tecnológicas consideradas prioritarias.
Los graduados de la universidad pública también aportaran a sus facultades a través de una contribución recaudada por los consejos profesionales de su matrícula profesional. Aprovechar la experiencia del Uruguay en este tipo de contribución..
4. Examen general y obligatorio para los egresados universitarios; este examen anual será rendido por quienes egresan de las facultades públicas o privadas. Sus resultados serán periódicamente considerados para la acreditación de los títulos habilitantes de estas facultades.
El resultado del examen no será tenido en cuenta para la graduación del alumno, ya que su objetivo es apreciar la calidad de la universidad y no del graduado, por lo tanto los resultados se publicaran agrupados por facultad. Aprovechar la experiencia del ENADE del Brasil.
5. Establecer colegios universitarios administrados por las provincias y municipios con carreras cortas de naturaleza técnico-profesional, esto ayudaría a mejorar la relación graduados-alumnos en las universidades tradicionales, y a fortalecer el sistema terciario educacional orientado al mundo del trabajo y la producción.
Hay una creciente necesidad de orientar la educación hacia el empleo, lo cual exige una alternativa adicional a las profesiones universitarias generalistas, con una expansión de competencias profesionales más específicas según los requerimientos laborales.
Es que la Universidad juega un rol central en determinar las posibilidades de cada nación, particularmente de los nuevos países emergentes, de construir una sociedad no solamente prospera económicamente sino también socialmente inclusiva y equitativa, explica.
04/02/2010
http://www.urgente24.com/index.php?id=ver&cHash=844b0f6d61&tx_ttnews[tt_news]=136361
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Alieto Aldo Guadagni, miembro de la Academia Nacional de Educación, explica en su ensayo llamado "Realidad y propuestas para la Universidad Argentina" cómo y por qué el sistema universitario argentino necesita urgente una profunda reforma para poder mirar al futuro y competir en el contexto de un mundo globalizado.
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En medio de una agenda política y mediática tediosa y cargada de críticas a la poco seria política de los Kirchner y alguna parte de la oposición (si no es toda...), aquí un interesante análisis sobre el rol de la universidads que deberíamos tener los argentinos, algo que realmente nos define como país y sociedad.
"El siglo XXI es el siglo de la enseñanza universitaria en este nuevo mundo globalizado", plantea Alieto Aldo Guadagni, en su ensayo sobre llamado "Realidad y propuestas para la Universidad Argentina" difundido por el Instituto Di Tella. Guadagni es un intelectual, economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California. Además miembro de la Academia Nacional de Educación.
En su trabajo, Guadagni plantea una investigación acerca del rol de universidad en la nación como lugar de construcción de una sociedad no solamente prospera económicamente sino también socialmente inclusiva y equitativa. Y pone en blanco sobre negro la importancia y las características de las universidades en los países desarrolados, en los países vecinos Uruguay, Brasil, Chile respecto de los que plantean su universidad como 'una máquina de hacer chorizos'.
Guadani plantea y desarrolla porqué nuestro sistema universitario necesita una profunda reforma.
La meta, según Guadani es que la Universidad estará abierta a todas las clases sociales y no discriminara en función del nivel socioeconómico de los alumnos, pero el ingreso debe comprometer el esfuerzo intelectual de los aspirantes.
La matrícula universitaria no estará anclada en las tradicionales carreras del pasado sino en las nuevas necesarias para poner en valor todos los recursos de la Nación y expandir su capital humano calificado. La Universidad estará vinculada a las necesidades del país como reclamaba Alberdi en los años de la Organización Nacional.
Guadagni explica que la relación entre graduados anualmente y total de alumnos es muy baja. Los graduados correspondientes a carreras vinculadas a la producción, la investigación básica y el progreso tecnológico son pocos en las universidades públicas, pero el desnivel es mucho más marcado en las universidades privadas.
En las universidades públicas por cada físico se gradúan 90 abogados, en las privadas se gradúan 103 abogados por cada químico. En las universidades públicas los graduados en ciencias agropecuarias, tan necesarios para el desarrollo productivo del país, son apenas el 2,6 por ciento del total de graduados, en las privadas son apenas el 0,5 por ciento. De los graduados en las universidades públicas apenas un 5 por ciento son ingenieros, en las privadas apenas son ingenieros el 1,3 por ciento.
Es preocupante que el rol integrador de la Universidad se vea frustrado por la carencia de un sistema secundario universal ya que, mientras más del 75 por ciento de los adolescentes pertenecientes al quintil de más altos ingresos concluyen el nivel secundario, apenas lo concluye el 24 por ciento del quintil inferior.
La cruda realidad es que en la universidad pública por cada ocho alumnos pertenecientes al 20 por ciento más rico de la población hay apenas uno que proviene del 20 por ciento más pobre; en la enseñanza primaria publica es al revés, por cada alumno que viene del 20 por ciento más rico hay más de cuatro que provienen del quintil más pobre.
Es grave que casi el 80 por ciento de los que ingresan a la universidad pública no concluye sus estudios, el abandono es muy alto en los jóvenes de familias con bajos recursos económicos. Graduamos muchos menos profesionales universitarios en proporción al número de ingresantes que otros países latinoamericanos, como Chile, Costa Rica, Panamá, Venezuela, Bolivia, Colombia, Brasil y México, para no hablar de Europa y Asia.. Toda la sociedad, incluso los muy pobres, afronta así un costo muy alto por graduar un universitario.
Argentina invierte en un sistema universitario en el cual la gran mayoría de los estudiantes no se gradúan, triplicando así el costo de tener un graduado. Como son muy pocos los graduados de las universidades públicas que provienen de familias pobres el sistema no es solo ineficiente sino altamente regresivo desde el punto de vista social.
El rol de las universidades
Ninguno de los países que hasta ahora han demostrado capacidad para crecer aceleradamente a lo largo de varias décadas, mejorando así el nivel de vida de su población y abatiendo sustancialmente la pobreza y la indigencia, lo ha podido hacer ni marginando la Universidad ni sin prestar atención a la calidad de la enseñanza que imparte.
Todas las naciones exitosas se han preocupado principalmente por garantizar un alto nivel en la calidad de su enseñanza universitaria, procurando además que fuesen cada vez más los ingresantes provenientes de sectores socialmente postergados.
También estos países exitosos se han preocupado por construir una matrícula universitaria que apuntara hacia el futuro y no estuviese anclada en el pasado, es decir han enfatizado las disciplinas científicas y las nuevas orientaciones tecnológicas en respuesta a las exigencias de la producción y el empleo en el difícil mundo globalizado de esta centuria.
Todas las naciones que hoy lideran el crecimiento y la prosperidad mundial apuntan a incrementar el ingreso a la universidad de crecientes contingentes de estudiantes, pero y esto es importante que los argentinos lo reconozcamos, ninguna de estas naciones pensó nunca en bajar el nivel de exigencias académicas, por el contrario apuntaron a incrementar la matrícula universitaria a partir de un proceso de mejora sostenida de la calidad de la enseñanza del nivel secundario, permitiendo así establecer rigurosos criterios para ingresar a la Universidad.
Cada vez habrán mas estudiantes universitarios, lo cual es un hecho muy positivo, pero es crucial asegurar que los mismos ingresen al nivel superior de la enseñanza bien preparados, ya que cantidad sin calidad no es auspicioso, plantea en la introducción de su trabajo.
El caso Uruguay
La Universidad de la República Uruguay es gratuita como todas las universidades públicas de Argentina, pero existe una importante diferencia con nuestro país en cuanto a los graduados; esta diferencia radica en el hecho que en 1994 se creó el Fondo de Solidaridad, cuyo destino es financiar un sistema de becas para estudiantes de la Universidad de la República y del nivel terciario del Consejo de Educación Técnico Profesional.
El sistema está basado en el concepto de solidaridad intergeneracional, mediante el cual un profesional egresado de la Universidad pública o de los niveles estatales terciarios, debe realizar contribuciones a los efectos de financiar un sistema de becas para estudiantes de bajos recursos.
Las becas son destinadas a aquellos estudiantes cuyos núcleos familiares se encuentran en una situación socio-económica desfavorable, lo que lleva a que las posibilidades del estudiante de desarrollar una carrera universitaria se vean comprometidas.
La finalidad de la beca es la de brindar al estudiante un apoyo económico que le permita estudiar, exigiéndole un determinado nivel de rendimiento en sus estudios.
Las becas están destinadas a los estudiantes uruguayos de todo el país, y se concentran esencialmente en el interior 90 por ciento del total, el monto de la beca se ubica en alrededor de los 2000 dólares anuales por alumno.
El Fondo de Solidaridad se nutre de los aportes obligatorios de los graduados universitarios con una antigüedad de 5 años de recibidos, hasta completar 25 años de aportes. El monto del aporte se realiza considerando la duración programada de la carrera, de acuerdo a esta escala: a carreras de menos de 4 años, la mitad de la BPC, b carreras entre 4 y menos de 5 años un BPC y c carreras de 5 o más años 5/3 del BPC. Si un profesional tiene ingresos mensuales inferiores a 4 BPC no debe aportar.
El BPC para el 2010 está determinado en 2061 pesos uruguayos alrededor de 100 dólares. En el año 2005 se otorgaron alrededor de 3800 becas, mientras que en el 2009 la cantidad de becas trepo a 6500; en los últimos cinco años se concedieron 25000 becas.
Destaquemos que la Universidad de la República del Uruguay tiene apenas alrededor de 4500 graduados por año, y que el Fondo de Solidaridad esta becando anualmente 6500 estudiantes; por su parte nuestras universidades estatales están graduando anualmente alrededor de 65.000 profesionales, o sea 13 veces más, magnitud que seria consistente con un programa nuestro de 85.000 becas. No caben dudas que este Fondo de Solidaridad vigente en Uruguay, es una iniciativa positiva y digna de ser imitada.
El caso Brasil y Chile con relación a la Argentina
Este programa ENADE, propiciado por el Presidente Lula, es una versión modificada del PROVAO implantado en la década del noventa por el Presidente Fernando Henrique Cardozo. Por su parte la PSU chilena tiene características comunes con el ENEM brasileño, ambas metodologías de examen previos al ingreso a la Universidad han sido mantenidas por ya hace décadas por gobiernos de centro-izquierda, que no confunden equidad social con disminución del nivel educacional.
En la década pasada nuestro Consejo Federal de Educación propuso un examen para los egresados del secundario escuelas públicas y privadas; aprobar este examen sería indispensable para quienes desearan continuar sus estudios universitarios, pero nadie se ocupó de concretar esta iniciativa tan positiva ni se piensa más en ella. La difusión de los resultados de este examen por escuela sería un acicate para mejorar la calidad de las deficientes.
En muchos países existe desde hace tiempo este tipo de prueba y corresponde a naciones bien ubicadas en las comparaciones internacionales o que vienen superándose en el tiempo. Mientras tanto en Argentina no sólo no existen exámenes generales de evaluación de la enseñanza universitaria como en Brasil, sino que tampoco existen exámenes al concluir el ciclo secundario, como existen en Brasil, Chile y en muchos países europeos y asiáticos.
Además, y a contramano del resto del mundo que procura difundir toda la información para conocimiento de la comunidad educativa estudiantes, profesores y padres, nuestra Ley de Educación, insólitamente, establece en su artículo 97:
“La política de difusión de la información sobre los resultados de las evaluaciones resguardará la identidad….de los institutos educativos, a fin de evitar cualquier forma de estigmatización….”. La evaluación de calidad y rendimiento escolar es indispensable para mejorar la enseñanza.
Pero esta información debe ser difundida y transparente, ya que es esencial para conocer si el funcionamiento de la escuela es adecuado. Mientras en Chile y Brasil, así como en el resto del mundo se enfatiza la difusión de la información acerca de la enseñanza de cada establecimiento, aquí se oculta por mandato nada menos que del Congreso Nacional. De esta manera no se reconoce el derecho a la información de los directamente interesados en el proceso educativo, comenzando por las familias.
En el capítulo X, guadagni desarrolla las cinco propuestas de una política universitaria más eficaz:
Las propuestas se fundan en el diagnóstico de la situación de la educación en Argentina, que puede sintetizarse en las siguientes ocho cuestiones:
1. En la última década se registra un gran aumento en la escolarización secundaria, este incremento cuantitativo no fue acompañado por una mejora cualitativa de la enseñanza.
2. Creciente desigualdad en la calidad educativa entre las provincias y entre el área estatal y privada.
3. Significativo incremento en la proporción de alumnos que se matriculan en escuelas privadas, consolidando así una estructura dual en nuestro sistema educacional, con sectores medios y altos por un lado y familias pobres por el otro en escuelas públicas sin recursos para asegurar la igualdad de oportunidades.
4. Declinación de la calidad educacional, con un significativo retroceso relativo incluso en América Latina.
5. Incumplimiento permanente del calendario escolar, perjudicando principalmente a las familias pobres que tienen como única alternativa la escuela publica.
6. Son muy pocos los alumnos que asisten a escuelas con jornada extendida.
7, La asignación de fondos para la educación está muy determinada por factores de oferta por ejemplo, número de docentes y no de demanda número de alumnos, particularmente de alumnos pobres. Tampoco se toman en cuenta factores vinculados a la calidad educativa, no existiendo incentivos eficaces para su mejora.
8. Los graduados universitarios no tienen el perfil profesional requerido por el desarrollo del país.
A partir de este diagnostico es que se proponen las siguientes cinco acciones de gobierno en el nivel universitario.
1. Becas y préstamos a estudiantes de pocos recursos para que concluyan sin demoras sus estudios universitarios.
Estas ayudas tienen que estar concentradas en las carreras universitarias prioritarias para el desarrollo de nuestro país, orientadas a los alumnos de pocos recursos y que hayan demostrado un buen desempeño en el examen de fin de ciclo ver 2.
Esto significa ampliar el actual Programa Nacional de Becas Bicentenario para Carreras Científicas y Técnicas, que viene implementando el Ministerio de Educación desde el año 2009. Aprovechar la experiencia del Fondo de Solidaridad Universitaria del Uruguay.
2. Examen general al finalizar el ciclo secundario como requisito para ingresar al nivel universitario público o privado. Difusión de los resultados de este examen anual agrupados por escuela. Aprovechar la experiencia de la PSU de Chile y la ENEM del Brasil.
3. Desbloquear la imposibilidad que las familias pudientes contribuyan al sostenimiento de la universidad pública que educa a sus hijos.
Las familias de altos ingresos y cuyos hijos asistan a universidades públicas contribuirán a su sostenimiento con un adicional en el impuesto a las ganancias que se transferirá directamente a la respectiva facultad; estarán excluidos de esta contribución quienes cursen carreras científicas y tecnológicas consideradas prioritarias.
Los graduados de la universidad pública también aportaran a sus facultades a través de una contribución recaudada por los consejos profesionales de su matrícula profesional. Aprovechar la experiencia del Uruguay en este tipo de contribución..
4. Examen general y obligatorio para los egresados universitarios; este examen anual será rendido por quienes egresan de las facultades públicas o privadas. Sus resultados serán periódicamente considerados para la acreditación de los títulos habilitantes de estas facultades.
El resultado del examen no será tenido en cuenta para la graduación del alumno, ya que su objetivo es apreciar la calidad de la universidad y no del graduado, por lo tanto los resultados se publicaran agrupados por facultad. Aprovechar la experiencia del ENADE del Brasil.
5. Establecer colegios universitarios administrados por las provincias y municipios con carreras cortas de naturaleza técnico-profesional, esto ayudaría a mejorar la relación graduados-alumnos en las universidades tradicionales, y a fortalecer el sistema terciario educacional orientado al mundo del trabajo y la producción.
Hay una creciente necesidad de orientar la educación hacia el empleo, lo cual exige una alternativa adicional a las profesiones universitarias generalistas, con una expansión de competencias profesionales más específicas según los requerimientos laborales.
Es que la Universidad juega un rol central en determinar las posibilidades de cada nación, particularmente de los nuevos países emergentes, de construir una sociedad no solamente prospera económicamente sino también socialmente inclusiva y equitativa, explica.
04/02/2010
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