Lost S06E16: What They Died For. Review
La grandeza ha vuelto a Lost. Tras la decepción de Across the Sea, sabíamos que la cosa volvería por buen cauce una vez volvieran a centrarse en nuestros losties y se dejaran de explicarnos la historia de Zipi y Zape y la Cueva de Bambi. What They Died For es un capitulazo, y tiene todo lo que le pedimos al episodio que precede a la gran finale, esta misma semana.
What They Died For no está centrado en ningún lostie en concreto, aunque podemos decir que, como va siendo habitual en esta recta final, son Jack Shephard y John Locke, grandes Matthew Fox y Terry O’Quinn, los protagonistas. Eso sí, por lo que vemos el episodio se centra también, inesperadamente, en dos personajes: Benjamin Linus, enorme Michael Emerson, que tiene un papel prominente en ambas realidades, y vuelve afortunadamente a estar en primer plano tras su paso discreto por los últimos capítulos, y sobre todo Desmond David Hume, inigualable Henry Ian Cusick, que demuestra definitivamente que es el centro de atención tanto en la Isla como en la realidad X, que todo gira alrededor de él. En resumen, todos los fans de Desmond estamos de enhorabuena, porque el escocés se ha convertido ya en la clave de la serie en todas las realidades posibles.
El título, por supuesto, hace referencia a las trágicas muertes de Sayid, Sun y Jin y tal vez Lapidus, y a que éstas han ocurrido por una razón. Sea como sea, está claro que el plantel de personajes está muy mermado, y el destino de la batalla final se va a dirimir entre unos pocos escogidos. Y, a no ser que haya cambios de última hora, tras What They Died For queda claro que los cuatro personajes clave para la finale van a ser Jack, Locke, Ben y Desmond. Es decir, lo mejorcito que queda en la serie. Congratulémonos.
En Los Angeles X las cosas realmente se ponen trepidantes, y la historia ha pegado un buen acelerón de cara al final. De todas formas, el comienzo del capítulo es más bien tranquilo, puesto que nos muestra una cálida escena familiar entre Jack, su hijo David y la recién instalada Claire. Se insiste en el concierto de David, al que asistirá la madre, a la que por fin conoceremos. Absolutamente todos mis votos van para la preciosa Juliet, por cierto. Esta escena no tendría más importancia si no fuera por dos inquietantes momentos: cuando Jack se despierta, con un habitual plano del ojo, lo primero que nota en el espejo es que la herida que se descubrió en LA X está volviendo a sangrar. Algo me dice que en breve vamos a ver esa misma herida en la Isla. El otro momento inquietante lo produce, cómo no, Desmond y su plan. Llama a Jack haciéndose pasar por empleado de Oceanic Airlines y le dice que han recuperado el cadáver de su padre Christian.
Desmond está ultimando su plan de reunirlos a todos, y tiene la desfachatez de plantarse en la escuela a la que Locke vuelve, recuperado. Por supuesto Ben lo reconoce y quiere proteger a John (muy irónico todo, desde luego), y lo que hace Desmond es decirle que no quiere hacer daño a Locke, sino ayudarlo a “let go”, dejarlo ir. Pero aún hace más: para que Ben recuerde la otra realidad, le propina una paliza como la de Dead Is Dead, y realmente el doctor Linus tiene flashes de esa otra vida. Los métodos del escocés son efectivos, pero un tanto brutos, la verdad.
Ben queda afectado por la experiencia, y Locke pretende llamar a la policía, pero Ben le dice que por alguna extraña razón cree lo que ha dicho Desmond, y le dice lo del “let go”, lo que deja estupefacto a Locke, ya que son las palabras que Jack le dijo en The Candidate. Y la comisaría que no acaba de recibir la llamada es, por supuesto, la de Sawyer y Miles, que están hablando del concierto de esa noche, por supuesto, y en ese momento reciben la visita del mismísimo Desmond, que se entrega por el atropello de Locke y la agresión de Ben. ¿Se ha vuelto loco el escocés? Ni mucho menos, porque sabe que sus compañeros de celda van a ser Sayid y Kate, a los que saluda con la mejor de sus sonrisas. Y tiene un plan.
Ben, por otra parte, tiene por fin su momento de suerte, ya que su adorada/adorable alumna, Alex, se preocupa por su estado y le presenta a su madre, que por supuesto es Danielle Rousseau, en un amable registro muy diferente del de loca de la Isla al que nos tenía acostumbrados. Lo invitan a cenar y Danielle le da las gracias por ser lo más parecido a una figura paterna que Alex ha tenido. La química se palpa en el ambiente, y algo nos dice que en esta realidad Ben va a poder construir una familia de verdad con Alex. Se lo merece, el pobre.
Mientras, Locke ha ido a visitar a Jack y le explica el incidente con Desmond, y cómo ve una relación entre todo lo que ha pasado y que estuvieran el mismo vuelo, el Oceanic 815. Por fin volvemos a ver la faceta mística de John, insistiendo en que hay una relación y no han sido coincidencias. Brutal cuando dice un “maybe this is happening for a reason”. Jack no lo ve tan claro, pero lo que importa es que ahora Locke sí que se nota dispuesto para operarse y volver a caminar. Genial, pero parece mentira que no quisiera hacerlo y al final con oír un “let go” ya dé un salto de fe. Tan rarito como siempre, el gran John.
Y para rematar la faena en Los Angeles X, tenemos una genial escena en la que Desmond es trasladado en furgón policial junto a Kate y Sayid, a los que propone que lo ayuden si consigue sacarlos de allí. Ellos piensan que está loco y aceptan, pero resulta que el furgón para y los libera ni más ni menos que… ¡Ana Lucia! La agente ha sido comprada para dejarlos marchar con un dinero que trae ni más ni menos que… ¡Hurley! Por lo visto Hugo está completamente confabulado con Desmond desde que vio la otra realidad en Everybody Loves Hugo, y se extraña de que Ana Lucia nos lo reconozca; genial cómo disimula luego. Hurley se lleva a Sayid para continuar el plan, y Desmond se va con Kate, que no entiende nada, y a la que ha comprado un vestido. ¿La razón? Pues que “we are going to a concert”. De nuevo, genial, parece que por fin va a reunirse todo el mundo en ese concierto y el irrepetible escocés va a ser el maestro de ceremonias.
En la Isla, amanece y Jack, Kate, Sawyer y Hugo se están reponiendo de la muerte de sus amigos. Lo que tienen claro es que hay que matar al Adversario por lo que ha hecho. Y Sawyer por supuesto está afectadísimo por lo ocurrido y se culpa, con razón, de las muertes. Pero la grandeza de Jack es tal que no sólo no lo acusa sino que le recuerda que en realidad ha sido obra del falso Locke. Queda claro que ahora el sureño va a seguir a Jack sin rechistar. Y el doctor tiene claro que lo primero es encontrar a Desmond en su pozo, ya que lo último que dijo Sayid es que lo necesitarían, puesto que el Adversario lo quiere muerto.
En el camino Hurley se encuentra con Jacob de niño, que le roba las cenizas y las lleva ante una hoguera, en la que aparece Jacob adulto, quien le dice que están muy cerca del fin. Eso sí, esta vez todos pueden verlo, porque mientras la hoguera con sus cenizas esté encendida podrá manifestarse ante ellos, los candidatos, y una vez se apague marchará para siempre, pero antes de que eso ocurra deberá haber un sucesor. Les explica que sus compañeros han muerto por algo, que los eligió a todos por una razón, encontrar al sustituto para proteger la Isla y reparar su error, especialmente la creación del Humo Negro que vimos en Across the Sea, que podría hacer que todos ellos y los que aman mueran.
Para que eso no ocurra, alguno debe ser su sustituto. Los escogió a ellos precisamente porque eran como él, estaban solos, tenían unas vidas destrozadas, y de hecho considera que sus vidas mejoraron gracias a la Isla, que los necesitaba tanto como ellos a ella: “I chose you because you needed this place as much as it needed you”. Cuánta razón tiene Jacob, la verdad. La única razón por la que Kate está tachada es porque al salir de la Isla se convirtió en una madre con Aaron, ya no estaba sola. Pero puede ser su sustituta si quiere, porque el tachón es sólo un línea de tiza. A los cuatro les ofrece lo que él nunca tuvo, como vimos: una elección. Pretende redimirse, ser mejor que su madre.
Sin embargo, lógicamente es Jack quien decide ser el candidato, el sustituto, el sucesor: “I’ll do it. This is why I’m here. This is… this is what I’m supposed to do”. No podía ser otro, de hecho. Jacob le explica que aquello que debe proteger, la Fuente de la luz, de la energía, está, precisamente, al lado del bosque de bambú donde despertó en la Isla. Tremendamente irónico que todo vaya a acabar donde todo empezó, en el lugar de la primera escena de Lost. Jacob, finalmente, realiza una ceremonia como la que su madre hizo con él, aunque con agua del río en lugar de vino (y una taza que Jack lleva en su mochilita en la que cabe todo), y traspasa su poder y su cargo a Jack, el nuevo Guardián de la Isla, preparado por fin para la batalla final.
Mientras, el grupo de Alpert, Miles y Ben, al que llevábamos perdida la pista varios capítulos, llega a Villa Dharma y toma explosivos C4 para volar el Ajira 316, y allí Ben observa el lugar donde está enterrada su queridísima Alex. Toman el C4 de la habitación secreta donde Linus invocaba al Humo Negro, o más bien, como él reconoce, donde el Monstruo le invocaba a él, y al salir se encuentran con Widmore y la pesada de Zoe, la única nerd que le queda, que les explica que él ya ha cargado el avión con C4, porque siempre va tres pasos por delante de Linus, según él, y han traído un misterioso equipamiento, seguramente relacionado con la misión de Desmond. Widmore dice que Jacob lo visitó tras el asunto del carguero y le hizo ver que sus métodos estaban equivocados. Cuando está a punto de hablar del plan que tiene a su yerno como eje, el Adversario llega al embarcadero. Sin Claire, que a saber dónde la ha dejado.
Widmore y Zoe se esconden en la habitación secreta, Ben y Alpert deciden quedarse a esperar al Adversario y Miles sale huyendo, aunque Ben le entrega un walkie talkie para mantener el contacto. Todo indica que Ben está maquinando uno de sus famosos planes. Alpert sale convencido de que si se entrega al Adversario ganarán tiempo, pero se sobrevalora, porque a éste no le importa ya nada reclutarlo, sino consumar sus planes, y nada más llegar en forma de Humo Negro aplasta a Alpert y lo envía bien lejos. ¿Habrá acabado así la vida del tinerfeño inmortal? Supongo que no, sería muy decepcionante, pero de momento no va a hacer mucho. Y es genial ver cómo Ben, atónito, se sienta a esperar su muerte de la manera más estoica pero a la vez aterrada posible. El falso Locke aparece y habla con Ben, que le dice que lo necesita para que mate a los candidatos por él. Linus acepta, lo que me extraña tras todo lo sucedido, y algo me dice que es parte de un plan para destruir al Adversario.
Eso sí, desde luego Ben no tiene ningún interés en proteger a su odiado Widmore, y desvela su paradero. El Adversario mata a la innecesaria Zoe despachándola de una cuchillada, y amenaza a Charles con matar a su hija Penny (¡no, Penny no!) cuando salga de la Isla si no le cuenta su plan. Widmore confiesa que su misión era traer Desmond a la Isla por sus cualidades especiales para usarlo como medida desesperada, y cuando explica al oído al falso Locke lo que significa esto, Ben lo mata de tres disparos. Está claro que no puede soportar la idea de que el hombre que mató a su hija pueda salvar a la suya propia, y acaba con su vida como venganza. Ben siempre nos sorprende, y al Adversario también, pero ya ha oído lo que quiere saber. Y Linus pregunta a quién hay que matar. O ha virado de nuevo al lado oscuro, o como he dicho más bien tiene un plan para destruir al Adversario, el hombre que lo engañó y utilizó, y de momento finge estar con él. Ojalá sea así.
Finalmente el falso Locke lleva a Ben al pozo donde está Desmond… O mejor dicho estaba, porque por lo visto Sayid no lo dejó abandonado con un bocadillo de jabalí, sino que lo ayudó a salir con una cuerda. O eso, u otra persona lo hizo, porque me extraña que Sayid dijera a Jack que lo encontrarían en el pozo si lo sacaba de allí. ¿Claire? ¿Alpert? ¿Rose y Bernard? ¿Vincent? De todas formas, el Adversario está contento, porque Widmore le ha confesado que Desmond es un mecanismo de seguridad, una medida de último recurso, para ser utilizado en el caso de que todos los candidatos mueran y no haya Guardián y evitar que escape. Y que de esa manera puede lograr lo único que él no puede: destruir la Isla. Así que sin duda el plan debe de ser llevar a Desmond a la Fuente, y que active la energía de tal manera que destruya la Isla. Aunque yo diría que los planes del escocés son realmente los que van tres pasos por delante de los demás, y nos tiene preparadas sorpresas en ambas realidades. Está claro que él es ahora la pieza clave de todo. Y yo que me alegro.
Hasta aquí el último capítulo normal de Lost. El último antes de la finale. Y desde luego no podría ser más adecuado. En Los Angeles X hemos tenido un acelerón de la acción, y el plan de Desmond está cada vez más cerca de su consumación, ya que parece que vamos a tener a todos los losties reunidos en el concierto benéfico. En la Isla, Jack ha sido por fin coronado por Jacob como nuevo Guardián de la Isla, y se encamina con Kate, Sawyer y Hurley a la Fuente, convenientemente situada donde empezó todo hace seis temporadas. Y tenemos al Adversario utilizando de nuevo a Ben como mano ejecutora, pero algo me dice que en esta ocasión el engañado va a ser él y tendremos un plan de Linus en todo su esplendor. Y por último, los tenemos a todos buscando a Desmond, la clave para destruir la Isla o salvarla. Uf, cuánta epicidad nos espera.
¿Lo veis? Ya os dije que no había que desesperar por el tropezón que supuso Across the Sea. Ahora que volvemos a estar centrados en nuestros losties, What They Died For se revela como un gran capítulo, digno de ser el último antes de la gran finale de nuestra serie favorita. Ahora hagamos un repaso de lo mejor y lo peor del episodio.
Lo mejor:
* Excelente preludio para la finale.
* El plan de Desmond en Los Angeles X está aceleradísimo.
* Jack inquieto por su herida.
* Desmond golpeando a Ben y haciéndole recordar.
* Locke sorprendido por el “let go” y decidido a dejarse operar, por fin.
* Que Locke X sea al fin un hombre de fe.
* Ben conoce a Danielle y parece que aquí sí que podrá formar una familia feliz con Alex.
* Desmond entregándose en comisaria y saludando a Sayid y Kate como si nada.
* La manera de escapar del furgón policial con la ayuda de Ana Lucia y total tranquilidad.
* Que Hugo sea la mano derecha de Desmond en su plan, y cómo disimula con Ana Lucia.
* El “we are going to a concert”. Y que todos se van a encontrar en ese concierto.
* En la Isla, ver a los losties deshechos y a Sawyer arrepentido, pero Jack consolándolo.
* Que Jacob en persona les explique por fin las cosas.
* Saber la razón de que ellos fueran los candidatos, y de que Kate estuviera tachada.
* Pensar que la Isla los necesita igual que ellos necesitan a la Isla, que sus vidas han sido salvadas.
* Ver que Jacob pretende darles elección y enmendar sus errores.
* Que por fin Jack es el nuevo Jacob, y ver cómo acepta su destino.
* Que todo vaya a acabar donde empezó, en el lugar en que Jack abrió los ojos hace seis temporadas.
* La resignada pero aterrada aceptación de Ben de su muerte, y su tenso diálogo con el falso Locke.
* Que Zoe haya sido despachada sin miramientos. Secundarios insulsos no tienen cabida en la finale.
* Que Ben se ha vengado de que Widmore matara a su Alex.
* Ben parece tener un plan, por fin.
* Ben vuelve a ser un personaje imprescindible.
* Desmond ya no está en el pozo y todo el mundo lo busca.
* Que de cara a la finale los cuatro protagonistas parece que van a ser los grandísimos Jack, Locke, Ben y Desmond.
* Desmond es la clave en ambas realidades y, como siempre he pensado, la va a liar parda.
Lo peor:
* Es el último capítulo normal de Lost.
* Que no tengamos aún ni idea de lo que pretende hacer Desmond, sobre todo en la realidad X. Pero bien pensado, mejor, más factor sorpresa.
* Que, visto lo grande que puede llegar a ser esta serie, hayamos perdido tanto el tiempo a inicios de temporada con cosas como el Templo.
* Que Penny ha perdido un padre y Desmond un suegro. Pero casi que mejor así, más tranquilos se van a quedar.
* Espero que Alpert no haya muerto de una manera tan absurda.
* Da miedo que en el fondo Desmond en la Isla vaya a hacer más daño que bien y el Adversario lo utilice. Aunque seguro que su plan va por delante.
* Ya puestos, el capítulo podría haber acabado con una sorpresa para ser el último cliffhanger de la serie. O con una escena a cámara lenta de todos encaminándose a su destino.
* Ya sólo falta The End.
La semana que viene… ¡Ah no, esta misma semana se emite el último capítulo de Lost! Bueno, aunque nosotros lo veremos lunes por la mañana. Pues sí, The End, el último episodio de Lost, es lo próximo que se avecina. Este What They Died For ha servido de excelente preludio para ese concierto que nos espera a todos, el final de esta magna obra del entretenimiento televisivo. Un concierto al que no va a faltar ninguno de nosotros. The End.
See you in another concert, brothas!
Fuente
LOST 6X17/18 "The end" Promo #1 (HD)