Emfermedades 2010
El síndrome de 'boreout'
¿Alguna vez ha pensado que uno de sus compañeros no trabaja?, ¿que se pasa las horas muertas en el puesto de trabajo? Puede ser que sea un vago, pero puede ser algo más preocupante: puede estar sufriendo el síndrome de 'boreout'. Y es que tan malo es el estrés por el exceso de trabajo como por el contrario. Pasar ocho horas diarias en un empleo en el que no hay nada que hacer puede resultar de lo más frustrante e incluso depresivo.
El concepto 'boreout' define a aquellos trabajadores agobiados porque no tienen tareas que hacer en el trabajo. Se podría traducir por algo como 'más allá del aburrimiento'. Tal es la importancia de este problema que el 15% del personal de las oficinas está en camino de padecer 'boreout'. Los suizos Philippe Rothlin y Peter R. Werder son los que han identificado este problema, considerado riesgo laboral por algunos expertos.
Un estudio realizado por Dan Malachowski revela que el 33% de sus 10.000 encuestados confesó que su trabajo no representa ningún desafío para él y eso les lleva a dedicar, de media, dos horas al día en actividades personales como resolver algún asunto familiar, navegar por redes sociales, chatear, planificar las vacaciones e incluso hacer compras online...
¿Cómo detectar el 'boreout'?: Las causas
Este síndrome tiene tres elementos básicos:
- Aburrimiento porque las tareas a realizar no suponen ningún reto lo que provoca desgana y desidia.
- Desinterés debido a una ausencia significativa de tareas y no se sienten satisfechos ni con el trabajo ni con la empresa.
- Infraexigencia ya que el trabajador podría rendir más de lo que lo hace y puede ser un problema del empleado o una mala organización de la empresa.
La causa más habitual es que sea responsabiliad de la empresa. Muchos jefes no saben delegar en sus equipo y asume de tal forma él o ella las cargas de trabajo que el resto de grupo no tiene nada que hacer o meramente son títeres de sus superiores a los que sólo dan las tareas rutinarias y más aburridas del día a día. Otra posible causa es que el propio trabajador haya elegido un empleo que no le guste ni le motive.
Efectos
El empleado pues llegar a caer en una depresión, poco a poco irá perdiendo confianza en sí mismo ya que no cree que sus jefes confíen en él para hacer el trabajo importante. Además los trabajadores que sufren 'boreout' tendrán que ingeniarselas para no ser descubiertos de sus 'tiempos muertos'.
Además en tiempos de crisis, como la que vivimos ahora en la que el trabajo brilla por su ausencia, estos trabajadores se conforman con la situación para conservar su empleo y lo mantienen en silencio. De otro modo, podrían tratar el tema con sus jefes para mejorar la situación, pero ahora el miedo a un posible despido les atenaza y empeora el problema y lo agudiza.
Con el 'boreout' planeando sobre la cabeza de un trabajador 8 horas al día, 365 días al año es muy probable que se llegue a tener una manía total y enfermiza al trabajo.
La psiquiatría incorpora nuevas enfermedades, como el atracón, y rechaza otras
Ya no habrá más diagnósticos de síndrome de Asperger, sino de un subtipo de autismo; los niños con excesivas e intensas rabietas y cambios de humor repentinos podrían sufrir una nueva enfermedad: trastorno de desregulación del temperamento con disforia; y la adicción a internet no se considerará un trastorno mental, a diferencia de la adicción al juego o los atracones compulsivos. Estas son algunas de las propuestas que la biblia de la psiquiatría ha puesto a debate público. La Academia Americana de Psiquiatría prepara una nueva edición, la quinta, de su Manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés), una guía que médicos especialistas de todo el mundo utilizan para diferenciar lo que se considera enfermedad de lo que no, y también para aplicar tratamiento.
Desde la última edición de 1994, nuevos estudios y descubrimientos han puesto en cuestión algunos diagnósticos y enfermedades mentales. Un ejemplo histórico de la importancia del DSM es la consideración de la homosexualidad como trastorno mental. No fue hasta la tercera edición, en la década de 1980, que esta condición dejó de tratarse como enfermedad por la medicina. El borrador de la quinta DSM propone, por ejemplo, que dentro de los trastornos del comportamiento se incluya la nueva enfermedad de desregulación del temperamento con disforia. Según la academia, así se podrá diferenciar mejor a los niños que padecen trastorno bipolar de los que tienen otro problema.
El diagnóstico del trastorno bipolar en menores es muy polémico. Básicamente, sólo se controla con medicamentos antipsicóticos que pueden provocar efectos secundarios importantes, incluidos cambios en el metabolismo. Parte de los psiquiatras cree que se ha estado diagnosticando a niños como bipolares cuando en realidad su enfermedad era otra. Varios estudios avalan esta hipótesis, explica José Manuel Menchón, jefe de la unidad de psiquiatría del hospital de Bellvitge. Por ejemplo, se ha descubierto que, en muchos niños diagnosticados con trastorno bipolar, los síntomas de la enfermedad desaparecían al llegar a la edad adulta, cuando este trastorno es de por vida. Además, el trastorno bipolar en adultos se da de forma casi proporcional en hombres y mujeres, mientras que en el caso de los menores se diagnostica básicamente en chicos. "Esto hace pensar que se trata de enfermedades distintas", indica Menchón.
El nuevo DSM también reconoce otros trastornos hasta ahora en la frontera de la enfermedad mental. Uno de ellos es el trastorno por atracón, que se daría cuando una persona come desmesuradamente al menos una vez a la semana durante tres meses seguidos y se siente mal por ello –al contrario de la bulimia, la persona no se somete a purgas–. En el caso de las adicciones sociales, la nueva guía propone incluir sólo la adicción al juego. En cuanto a la adicción a internet, se ha considerado que todavía se necesitan más estudios.
Por primera vez, y debido a los avances tecnológicos, la Academia Americana ha colgado en una web –www. dsm5.org– el borrador para que médicos de todo el mundo y la sociedad civil en general hagan sus aportaciones. Trece comités de expertos divididos por áreas discutirán los cambios, y en el año 2013 se publicará la versión definitiva. Aun así, el DSM no es la única guía de las enfermedades mentales –que deben adecuarse a la particularidad de cada país–. La Organización Mundial de la Salud también tiene la suya.
La salud que viene: nuevas enfermedades y el marketing del miedo
Nuestro estilo de vida está generando nuevas enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental. Además, se desarrollan otras patologías para aumentar los beneficios por la venta de vacunas y fármacos, entre otros productos. Es el negocio de crear temor para vender su tratamiento.
Portada Salud que vieneMiguel Jara es uno de los periodistas de investigación más críticos con el Sistema y comprometidos en destapar y denunciar “los hilos” (lobbys/grupos de presión) que se mueven detrás de las decisiones políticas respecto a nuestra salud.
Sus dos anteriores obras, “Traficantes de Salud: Cómo nos venden medicamentos peligrosos y juegan con la enfermedad“ y “Conspiraciones tóxicas: cómo atentan contra nuestra salud y el medio ambiente los grupos empresariales”, son realmente esclarecedores, y este nuevo libro, “La salud que viene: nuevas enfermedades y el marketing del miedo”, explica porqué en los últimos años, miles de personas están perdiendo la salud por patologías que antes no existían o que permanecían latentes y cuáles son los mecanismos de promoción de enfermedades, epidemias y pandemias que realmente no lo son.
Miguel Jara afirma y documenta que la Industria Farmacéutica está padeciendo una crisis económica porque próximamente se le acaban las patentes de los medicamentos más rentables sin haber encontrado nuevas moléculas que puedan compensar esa pérdida, y que por ello llevan décadas realizando una campaña de invención de enfermedades (disease mongering) en la que se patologizan procesos normales de la Vida y el concepto de enfermedad se expande para poder medicalizarlo casi todo.
Uno de los elementos clave es la “estrategia del miedo” para forzar a la población a medicarse o vacunarse y Miguel Jara cita como caso emblemático la vacuna contra el virus del papiloma humano del que han sembrado un clima de terror cuando la realidad es que en el 90% de los casos el virus se elimina naturalmente.
La gripe porcina hace unos años y actualmente la gripe A es otro ejemplo de esa estrategia, de cómo rentabilizar un medicamento a la baja como el Tamiflu y de las conexiones entre miedo y Bolsa y política e Industria Farmacéutica, que primero financia las campañas electorales en EEUU y luego se cobra sus favores.
Otros temas que se tratan son:
* Las enfermedades que la contaminación ambiental está expandiendo como la Sensibilidad Química Múltiple y sus patologías “asociadas”, la hipersensibilidad a los campos electromagnéticos o el Síndrome del Edificio Enfermo.
* Vacunaciones masivas, peligrosas e innecesarias
* Contaminación por mercurio
* El papel de campos electromagnéticos creados por antenas y teléfonos móviles, WiFi, líneas de alta tensión, transformadores eléctricos, etc., en la salud
* Introducción en el mercado de tecnología espía como la Identificación por Radiofrecuencias (RFID) y la geoingeniería, una nueva “ciencia” para modificar el clima y “combatir” el cambio climático
“La salud que viene“ es, por tanto, un libro de referencia junto a “Nuestra contaminación interna” para entender desde dos ámbitos diferentes hasta qué punto estamos rodeados de tóxicos y de mentiras, pero no para resignarnos con la sentencia victimista de “de algo hay que morir”, sino para tomar medidas que favorezcan nuestra salud, denunciar la situación actual y exigir responsabilidades y cambios.
Gracias a personas concienciadas y guerreras como Miguel Jara, Jörg Blech, Ray Moynihan, Philippe Pignarre, y tantos otros el terreno está más allanado.
Medicamentos y nuevas enfermedades
¿Qué tan racional y apropiadamente se usan medicamentos en la actualidad? ¿A qué se debe la inusitada proliferación de síntomas nuevos y de medicamentos para paliar o afrontar tales síntomas?
Unas décadas atrás, los países de la región andina, buscando contribuir a la salud de nuestros pueblos, decidieron luchar en forma conjunta contra algunas graves enfermedades comunes, en especial las infectocontagiosas. Con tal propósito firmaron en Lima el Convenio Hipólito Unanue. El nombre honra al famoso médico, prócer de la independencia del Perú. Los ministros de Salud de la región que integran el Organismo Andino de Salud (parte del Convenio Unanue) han formulado la Política Andina de Medicamentos. En ella se establece el carácter de “bien público del medicamento”, como parte del derecho a la salud, con cuatro bases estratégicas: 1. Acceso universal, 2. Calidad, eficacia y seguridad, 3. Uso racional y 4. Investigación y desarrollo.
Dentro de esta política han financiado, junto con el Fondo de Cultura Económica (México), la publicación de una obra destacable: La fabricación de nuevas patologías. De la salud a la enfermedad, del doctor Emilio La Rosa, director del Centro de Investigaciones y Estudios, Salud y Sociedad (con sede en París) y miembro del Comité Internacional de Bioética de la Unesco. El libro, entre otros temas, discurre sobre la racionalidad en el uso de los medicamentos.
Actualmente existe una tendencia exagerada a identificar nuevos síndromes (conjunto de síntomas que pueden caracterizar una enfermedad). En Estados Unidos, de una lista de 26 enfermedades mentales se ha subido en corto tiempo a 395 y peor aún en Europa, donde se ha llegado a la cifra de 895, cuando en años anteriores se registraban 26. Muchos médicos, con derroche de fantasía o prurito de figuración, describen una nueva enfermedad o síndrome. Y esto ha ofrecido la oportunidad a la gran industria farmacéutica para inventar nuevos medicamentos o modificar en algo la estructura química de los que ya están en el mercado, pese a ser escasa la ventaja terapéutica observable. Sin embargo, respaldada por millonarias campañas promocionales, la gran industria farmacéutica cosecha pingües ganancias.
Entre los tantos ejemplos mencionados en el libro está el del aumento del colesterol malo en la sangre, condición que se debe especialmente a una dieta rica en grasas saturadas y vida sedentaria. Un moderado aumento del colesterol malo en adultos jóvenes puede ceder con dietas apropiadas y ejercicios; lamentablemente, se tiende a la “medicalización” de las enfermedades y aun de la salud: en el ejemplo citado, el tratamiento medicamentoso cuesta miles de dólares. Lo mismo si se toma el aumento del colesterol como factor de riesgo de enfermedad coronaria, hay que considerar otros determinantes de la enfermedad, como sexo, genética, peso, sedentarismo, así que el tratamiento con medicamentos solo para bajar el nivel del colesterol no es apropiado, aunque sí muy efectivo para aumentar en millones las utilidades de la industria farmacéutica.
Nuevas enfermedades para incapacitarse!
Saludos queridas almas: Después de una semana de inactividad debido a incapacidad por enfermedad, este Chamuko vuelve a las canchas blogueras a seguir prendiendo fuego. Y lo de la enfermedad no es vara, estaba bien jodido, y no de acoso político ó anorexia, como los exdirigentes de SINTRAJAP. El día de hoy me referiré precisamente a este asunto.
Primero que todo, me alegra muchísimo que hayan quitado a Ronaldo Blear y a su junta de vagabundos sindicalistas, que con su doble discurso tratan de confundir al pueblo costarricense (que ya no somos una manada de idiotas) diciendo una cosa primero y luego cambiando la vara. veamos:
1) Cuando empezó el run rún de la concesión o privatización de los muelles de Limón, SINTRAJAP exigió el pago de una indemnización de MEDIO MILLÓN DE DÓLARES, entre otro montón de gollerías, como se publicó en La Nación.
2) Como no les dieron ese platal, sino que el gobierno ofreció una suma menor, pero aun así, nada despreciable, SINTRAJAP cambia de discurso y dice defender los puertos de Limón, que la indemnización es un pago de soborno, una mordida inmoral y un montón de mierdas más...Ah!!! pero si les hubieran dado el medio millón de verdes por cabeza que pedían, ahí se hubieran quedado tranquilos de la vida!
Y ahora estos putos salen con enfermedades imaginarias para justificar sus ausencias al trabajo ¿acoso político?¿ qué putas es eso? ¿Anorexia? Si se ven bien gorditos los cabrones! Los médicos irresponsables que se prestan al juego de estos mártires del sindicalismo mundial, deben ser castigados severamente por el Colegio de Médicos y la CCSS si no logran demostrar que estos señores de verdad están enfermos. ¡Qué enfermedad ni qué mi abuela! Incapacitados, pero ahi andan en reuniones, asambleas, armando despiches, jodiendo la vida, tomando guaro....para eso no están enfermos!
En este Infierno esperamos que pronto se termine este relajo y que de una vez por todas le den el aval a la concesión muellera en Limón. De todos modos, JAPDEVA no está produciendo ni mierda, con costos tiene para pagar los sueldo y su situación es muy crítica. Ya los limonenses están cansados de ver maes con uniforme de JAPDEVA tomando guaro en los bares del centro de Limón y jugando dominó EN HORAS LABORALES. Para terminar, les dejamos para su deleite, el Himno de SINTRAJAP!
Bueno aca termina el post espero que les haya gustado




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