
Este es un tema en el cual hasta los mismos Cristianos tienen controversias entre sí. Behemot y Leviatán son dos criaturas que describe la Biblia y que para sorpresa de otros tantos Creyentes y Ateos, muchos Cristianos los consideran ejemplos de Dinosaurios mencionados en la Biblia.
Behemot aparece nueve veces en el AT (Dt. 32.24; Job 12.7; 40.15; Sal. 49.12, 20; 50.10; 73.22; Jer. 12.4; Hab. 2.17) y en todas las ocasiones el significado que se le asigna es “bestias”, “fieras”, “animales”, o “ganados” excepto en una (Jer 12,4). Pero es en Job 40,15-17 donde se describe mejor esta criatura:
Job 40,15-18
15 He aquí ahora behemot, el cual hice como a ti; Hierba come como buey.
16 He aquí ahora que su fuerza está en sus lomos, Y su vigor en los músculos de su vientre.
17 Su cola mueve como un cedro, Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
18 Sus huesos son fuertes como bronce, Y sus miembros como barras de hierro.
Pareciera que se quiere sugerir algún animal específico, y generalmente se considera que el plural aquí tiene sentido intensificador, “gran bestia”. Para la gran mayoría de los estudiosos Bíblicos Behemot es el término utilizado para describir a un animal semejante al “Hipopótamo”. Se ha sugerido una derivación sobre la base de un hipotético término egp. p<.ih.mw ‘el buey del agua’, pero el hecho de que el egipcio tiene otras palabras para hipopótamo hace que esto resulte improbable. La LXX usa aquí la palabra griega ktenos que significa “Bestia”. Si se fijan la versión Reina Valera 1960 utiliza en todas las citas la palabra “Bestia” a excepción de el Job 40,15 aunque la palabra original sea la misma. (hebreo: בהמות)
Hipopótamo = Behemot
Leviatán es transliteración de una voz hebrea que sólo aparece en cinco pasajes del AT. Generalmente se cree que deriva del hebreo לִוְיָתָן, liwyatan que significa “enrollado.”, ‘torcer’ ‘retorcer’. Su sentido literal sería entonces “entrelazado”, o sea, “que se junta en pliegues”. Algunos eruditos han sugerido que puede ser una palabra tomada de un idioma extranjero, posiblemente de origen babilónico. El contexto en que se usa en el AT indica algún tipo de monstruo acuático. En el Sal. 104.26 se trata claramente de un animal marino, y generalmente se piensa en la ballena, aunque también se ha sugerido el delfín. Dos veces se lo usa simbólicamente en Is. 27.1, con referencia a los imperios de Asiria (la “serpiente veloz” es el Tigris, de rápida corriente) y Babilonia (“la serpiente tortuosa” es el Éufrates). En el Sal. 74.14 lo vemos aplicado al faraón y al éxodo en paralelo con el término hebreo tannéÆn (Tannin), ‘monstruo marino o fluvial’. Esta voz aparece nuevamente en Ez. 29.3-5 como símbolo de faraón y los egipcios; allí la descripción de sus escamas y su quijada muestra claramente que se refiere al cocodrilo.
Cocodrilo = Leviatán
El libro de Job menciona dos veces al leviatán. En 3.8 generalmente se interpreta como el dragón que, de acuerdo con la mitología popular de la antigüedad, provocaba eclipses cuando se envolvía alrededor del sol. La más larga de las descripciones de Leviatán se encuentra en Job 41.1–34, y la mayor parte de los eruditos estima que la criatura allí mencionada es el cocodrilo . Algunos han objetado afirmando que no se habría descrito al cocodrilo como una criatura a la que nadie se podía acercar, y que no hay referencia en el AT a la existencia de cocodrilos en Palestina, Sin embargo, el autor probablemente pensaba en el cocodrilo del Nilo, y la descripción de la invencibilidad de este animal es retórica. También es posible encontrar referencias a Leviatán en el apócrifo Libro de Enoc. Durante la Edad Media los demonólogos identificaban a Leviatán como un monstruo acuático que poseía a los humanos haciendo muy difícil exorcisarlos. El judaísmo por su parte, hace mención a Leviatán como un dragón capaz de adoptar la forma de hombre o mujer, y mientras adoptó su forma masculina sedujo a Eva y en su forma femenina sedujo a Adán.
Como vemos amigos lectores, los términos Behemot y Leviatán se refieren o bien a animales que existían y atemorizaban a los antiguos Israelitas o a seres Mitológicos.
Ahora ¿De donde sacaron algunos Cristianos la estrafalaria idea de que estos animales eran Dinosaurios?
La principal razón de estas desquiciadas teorías es el empeño de algunos creacionistas y literalistas Bíblicos que intentan congeniar las evidencias fósiles de los Dinosaurios con las palabras bíblicas. Entre todas las incoherencias que suelen tomar como “evidencias” sobre esto está el versículo de Job 40,17 donde según sus interpretaciones el Behemot tenía “una cola del tamaño de un árbol de Cedro” por lo tanto debería de ser un animal gigantesco y asumen que ese animal es un Dinosaurio. Veamos que dice exactamente el versículo Bíblico:
Job 40,17
17 Su cola mueve como un cedro, Y los nervios de sus muslos están entretejidos.
Vemos que la interpretación de los Creacionistas es exagerada. El versículo no dice que la cola es del tamaño de un Cedro, sino que “se mueve” como un Cedro; lo cual es muy diferente. De verdad es asombroso que por una sencilla interpretación algunos creyentes asuman tantas cosas verdaderamente pasmosas.
Leamos ahora algunas de las afirmaciones de estas ideas que hacen algunos Creyentes:
Además de mencionar en general cerca de treinta veces a estos reptiles gigantes a lo largo del Antiguo Testamento, la Biblia describe una pareja de criaturas de manera tal, que algunos estudiosos creen que los escritores deben haber estado describiendo a los dinosaurios. Se dice que behemot era la más poderosa de todas las criaturas de Dios, un gigante cuya cola se movía como un árbol de cedro (Job 40:15-17). Algunos estudiosos han tratado de identificar a behemot como un elefante o un hipopótamo. Otros señalan que los elefantes y los hipopótamos tienen colas muy delgadas, nada comparado a un árbol de cedro. Por otro lado, los dinosaurios como los brontosaurios y los diplodocos tenían enormes colas las cuales fácilmente podrían ser comparadas con un árbol de cedro.
Además de la cantidad sustancial de evidencias antropológicas e históricas, para la coexistencia del dinosaurio y el hombre, hay otras evidencias físicas, como las huellas fosilizadas de humanos y dinosaurios encontradas juntas en lugares de Norte América y en la parte Centro-Oeste de Asia.
Por tanto, ¿hay dinosaurios en la Biblia? El asunto está lejos de resolverse. Depende de cómo interpreta las evidencias disponibles y cómo ve al mundo alrededor suyo. Aquí creemos en una interpretación de que la tierra no es muy antigua y aceptamos que los dinosaurios y el hombre coexistieron. Creemos que los dinosaurios murieron en algún momento luego del diluvio, debido a una combinación de cambios dramáticos medioambientales y el hecho de que fueron cazados despiadadamente por el hombre para exhibición.
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De esta manera concluimos: Behemot y Leviatán que son mencionados en la Bibla solo eran animales o quizá símbolos mitológicos. No hay nada sensato que nos indique que fueron Dinosaurios. También podemos concluir que algunos Creyentes buscan cualquier excusa para apoyar sus pretensiones de colocar Dinosaurios jugando con los humanos. Claro, todo esto asumiendo que ambas palabras y descripciones no tengan errores de traducción o alguna manipulación al ser copiada posteriormente. Cuando leemos cualquier cosa en la Biblia, debemos tener esto siempre presente.
FUENTE:
ATEISMO PARA CRISTIANOS
http://ateismoparacristianos.blogspot.com/2010/04/behemot-y-leviatan-dinosaurios-en-la.html
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