
Los eructos de las vacas contienen elevadas cantidades de metano, lo cual contribuye al efecto invernadero.
En este momento la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) calcula que el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero que el sector transporte. Esto es debido a que el ganado es un importante productor de metano. El problema es tan alarmante que se estima que en algunos países el 30% de las emisiones totales de gases contaminantes están generadas por los bovinos.
El metano daña el medio ambiente
La producción de metano es una parte natural del proceso digestivo de algunos rumiantes – vacas, bisontes, ovejas y cabras-, ya que se ha demostrado que cuando la vaca digiere la comida las bacterias que están presentes en su estómago realizan un proceso de fermentación, por el cual descomponen el material en nutrientes. A partir de este proceso químico se generan dos subproductos: dióxido de carbono y metano.