InicioInfoSplinterCell: Conviction


Sam Fisher vuelve. Lo hace con unas cuantas canas más, pero con la juventud que le da sentirse como una pantera que busca venganza por la muerte de su hija. Ubisoft Montreal nos descubre la otra cara del ex agente de Third Echelon. Más agresivo, más contundente pero igual de táctico que siempre. El sigilo y la acción se dan la mano en un videojuego donde el personal estilo de Fisher lo impones tú.

Después de varios retrasos y cambios de concepto, Ubisoft Montreal está ya preparada para devolvernos a un héroe dolido, vengativo y con la convicción de que detrás de la muerte de su hija durante el pasado videojuego (Splinter Cell: Double Agent) no se esconde un terrible accidente, sino una auténtica conspiración.

Nuevos aliados y enemigos, así como viejos conocidos, se reúnen de este modo en una trama que va a proporcionarnos la otra cara de Sam Fisher, que aunque siga conservando parte de su estilo sigiloso, esta vez no tendrá la presión de ser un agente al amparo del gobierno. Ya no hay órdenes ni reglas que valgan, y menos mal, porque a pesar de que le noten las canas, Sam está más agresivo que nunca. No obstante, no será algo que le impida convertirse en una auténtica pantera -rápida y espectacular- que no dudará en acabar con todo lo que obstaculice su camino hacia la verdad.

¿Sigilo o acción? Tú eliges…
Por tanto, no podemos esperar un videojuego que sea únicamente de sigilo. Ubisoft Montreal ha preferido que para Splinter Cell: Conviction nuestro protagonista Sam aborde también la acción en forma de mamporros, violentos interrogatorios y todo aquello que podría relacionarse con el típico agente que ha madurado en la calle.

Ahora el ex agente Fisher dispone de doble rasero, y recaerá directamente sobre el jugador el hecho de hacerse invisible a los ojos enemigos o de optar por superar misiones llamando a sus puertas. En palabras de Andreane Meunier (Product Manager del videojuego), “queremos que el sigilo no sea una obligación en el juego, sino una herramienta opcional que puedas usar cuando te apetezca. En Splinter Cell: Conviction puedes optar tanto por la acción como por el sigilo más absoluto”.

Y así es cómo lo pudimos comprobar en la demo que el equipo español de Ubisoft nos preparó para la ocasión.

Abordando la misma misión (situada en Malta) que ilustra nuestra vídeoentrevista (Click ahí para Ver), descubrimos algunas de las nuevas características jugables de un producto que, a la vez que intenta proponernos situaciones más tensas y realistas que en el pasado, va a procurar incentivar la llegada de nuevos jugadores a la franquicia Splinter Cell.

El nuevo mundo de Sam Fisher
En esta nueva entrega seguimos viendo a Sam desde una perspectiva en tercera persona. Los escenarios también gozan de la generosa libertad de acción de pasados videojuegos, pero lo primero que sorprende es la lograda ambientación de los entornos, con conversaciones de transeúntes, enemigos que sospechan de nosotros y una complejidad de diseño que nos va a permitir llegar a un mismo punto siguiendo diferentes tácticas de avance.
Para ilustrarlo, quepa nombrar algunas de nuestras posibilidades de interacción con los entornos (tanto exteriores como interiores): disparar al cielo para sembrar el pánico entre una muchedumbre, activar la alarma de un coche para distraer a los enemigos, acertar a una lámpara lejana para que nadie nos vea, apagar manualmente las luces desde su interruptor si es que somos más vagos, disparar a un objeto para crear un señuelo…

El grado de interactividad aumenta en Splinter Cell: Conviction, puesto que además de aprovechar las sombras del escenario y de practicar duros interrogatorios sobre los rivales (empotrándolos contra todo lo que encontremos a nuestro paso), Sam Fisher va a emular a Altair en Assassin’s Creed para escalar tantos muros de edificios como le sea posible. Así no sólo podrá encontrar entradas alternativas a lugares cerrados a cal y canto, sino también practicar alguno de los nuevos movimientos de ejecución disponibles, como un espectacular salto desde el aire.

Marcar y ejecutar
Todas estas acciones, incluida la de cubrirse, por supuesto, están al alcance de un botón, que normalmente se nos mostrará en pantalla cuando la interacción sea posible. Sí, parece que este nuevo Splinter Cell nos va a poner las cosas más fáciles, pero todo sea por premiar la imaginación del usuario y recompensar su ingenio a la hora de afrontar un determinado problema.

A este respecto, Ubisoft nos presentó la técnica de “marcar y ejecutar“, una forma de interacción tan sencilla como entrar en una habitación, estudiar a los oponentes, ponerles un marcador rojo, y a continuación presionar el botón de ejecución para que automáticamente Sam descargue las balas oportunas. Encima, se priorizan los objetivos, de manera que si marcamos un foco y dos enemigos, Sam querrá acabar antes con la iluminación para ejecutar acto seguido a sus objetivos.

Pero que no pongan el grito en el cielo los detractores de los automatismos. Cierto es que en Splinter Cell: Conviction muchas acciones se basan en la presión de un único botón, pero más cierto es aún que herramientas como “marcar y ejecutar” no son más que una ayuda para aquellos que quieran utilizarlas. La libertad de acción de Sam es más elevada de lo que se podría pensar en un principio. Estamos ante un videojuego ideado para buscar nuevas estrategias cuando algo salga mal, lo cual es a su vez una causa de que no se nos penalice por ser abatidos o descubiertos en plena misión. Por el contrario, se nos obliga a repetir sólo la parte que no hayamos superado.

Cargando… la historia
No se terminan aquí los elementos atractivos de Splinter Cell: Conviction, y es que, dentro de la estrategia de Ubisoft por conseguir una fusión de artes (díganse cine y videojuegos), los de Montreal van a poner en funcionamiento con esta obra una estrategia narrativa muy innovadora.
Como nos comentó Andreane Meunier, “hasta cuando el videojuego está cargando aprovechamos para contarte la historia del juego”, integrando las tradicionales “intros” dentro de la interfaz, de manera que estemos controlando a Sam y, mientras tanto, viendo alguna secuencia proyectada, por ejemplo, sobre la pared de un cuarto de baño. Y como todo está en la mente de nuestro agente, no hay excusa para protestar por la presunta inverosimilitud del recurso. Tal vez el reflejo de nuestro objetivo actual sobre el entorno sea algo ya más difícil de explicar, pero estamos seguros de que los letreros del tipo “accede a la mansión” (sobre la fachada del edificio) crearán tendencia algún día.

Y es que a los chicos de Ubisoft Montreal se les nota el haber tenido tiempo para pensar hasta el último detalle de una superproducción electrónica que, para más detalles, nos va a traer algunos de los viejos juguetes de Sam -incluida la sticky camera-, además de la posibilidad de recoger todas las armas que gentilmente nos presten los cadáveres de nuestros oponentes abatidos.

Poder de convicción
La verdad es que todo esto está muy bien, pero un Splinter Cell necesita algo más, y en este caso va a venir por un aspecto que la compañía gala nunca ha descuidado en la saga: el apartado gráfico.
Splinter Cell: Conviction busca con esta entrega la excelencia visual y para ello no sólo realiza un sorprendente trabajo de iluminación (cuando estamos en la penumbra, el entorno pierde colorido), sino que también se aporta un nuevo y loable esfuerzo de animación materializado en la incorporación de movimientos procedentes de la disciplina Krav-Maga (defensa personal israelí). Todo ello gracias al uso de la tecnonología Motion Capture, pero también gracias a un equipo de animación que no nos ha dejado dudar de la calidad de su trabajo al contemplar que el cuerpo de ningún enemigo reaccionaba igual ante nuestros balazos.

Además, si a todo esto le sumamos que vamos a contar con música orquestada, con compositores como Kaveh Cohen y con un trabajo de ambientación completamente realista, entonces no debemos dudar de que este nuevo Sam Fisher va a volver a cautivar tanto a los fieles seguidores de la saga como a todo aquel que quiera vivir una gran historia repleta de acción, sigilo, y muchas sorpresas cuando a principios de 2010 llegue a Xbox 360 y PC.

Por ahora sólo conocíamos de la existencia de una nueva entrega de Sam Fisher por el anuncio de Microsoft en el X06 acerca de la exclusividad del quinto episodio de la saga para Xbox 360 y PC, pero en los últimos días hemos conocido los primeros detalles de su nueva aventura que va a alterar el devenir de la serie.
Ya Double Agent comenzó a introducir nuevos elementos jugables que aportaban algo de frescura a la experiencia Splinter Cell, ligeramente anquilosada tras tres entregas prácticamente idénticas; pero Conviction va a llevar todo un paso más allá, conservando las señas de identidad de la saga, pero volviéndola prácticamente irreconocible.
El rey del sigilo al descubierto
En Conviction, Sam Fisher descubre que su amiga y colaboradora Ana Grimsdottir está en peligro, y decide volver a colaborar con Third Echelon tras haber abandonado la compañía. Una vez dentro observa que las cosas no están en orden, y que algo falla en el interior de la agencia de inteligencia, descubre un peligroso complot político, y ahora es un fugitivo con conocimiento de peligrosos secretos que hacen de su muerte algo especialmente valioso.

Deberemos evitar a la policía y mezclarnos entre la multitud en misiones mayoritariamente diurnas, para aclarar la compleja trama que Ubisoft ha preparado para esta entrega. Se acabaron los objetivos de terrorismo internacional, Sam esta vez va a lo suyo, no rinde cuentas a nadie aparte de a sí mismo, y sus únicos objetivos son demostrar su inocencia y destapar la conspiración, de mucho mayor calado de lo que parecía en un principio.
Los lugares públicos van a ser muy frecuentes en Conviction, y la masa de gente que se desplaza por las grandes avenidas de las ciudades constituirá una suerte de cobertura en constante movimiento que nos permitirá hacer uso del sigilo más allá del desplazamiento por las sombras. Esta infiltración dinámica nos da una cierta sensación a lo Hitman en el sentido de tratar de pasar desapercibidos entre la masa; aunque en la quinta entrega de Splinter Cell también contaremos con las clásicas barras que mediante el uso de colores, nos indicarán si estamos demasiado expuestos o si nuestra cobertura es segura.

Tecnología Rústica
La situación ha cambiado pues notablemente, el cazador ahora es la presa, y los que le encargaban las misiones y ponían todo el equipamiento a su servicio están en su contra, y emplean toda la sofisticación de la que disponen para tratar de detenerle. Se acabó la comunicación directa con la agencia y se acabó la tecnología puntera a nuestro servicio, Splinter Cell 5 es el hombre contra el hombre, sin artilugios de por medio.

Los estudios de Montreal que se ocupan del desarrollo del juego ya han confirmado que para suplir esta falta de recursos Sam será capaz de coger, arrojar o utilizar todos y cada uno de los elementos del escenario, en lo que supone un avance tecnológico sin precedentes en juegos de estas características. Podremos emplear cada objeto que veamos tanto para llegar a sitios inaccesibles, como para ocultarnos, o bloquear una puerta con un mueble si nos persiguen, e incluso para golpear a los enemigos como se muestra en los art-works que han sido publicados. Según los estudios canadienses de Ubisoft, el apartado de físicas tanto de objetos como de personajes es una auténtica revolución, quizá no a la altura de Euphoria, pero si desde luego nada desdeñable, ya que dota de vida, interacción y veracidad en las reacciones a todos los objetos del juego.

Como Fisher es un tipo con escrúpulos, a pesar de estar rodeados de gente no será ético matar a inocentes, de modo que sólo podremos dejarlos inconscientes o emplearlos como cobertura. Los mercenarios y militares ya son otro cantar, y será donde Sam haga uso de toda la violencia de la que son capaces sus manos y las armas de fuego con las que también contaremos.

Splinter Cell ya no beberá únicamente del sigilo y la infiltración, con Conviction la saga da un paso más allá y alterna el acabar con objetivos en lugares públicos rodeados de gente al más puro estilo Hitman, con una sensación de huida y persecución contra todo y contra todos a lo Jack Bauer en 24.
Sam Fisher… El Grunge

El aspecto de Sam ha cambiado mucho desde el rapado militar de Double Agent; el nuevo y sorprendente look desaliñado del héroe americano casa más con el estilo jugable que aporta el nuevo juego. Pelo largo, rostro mal afeitado, sin ropa apropiada para la infiltración y con pinta de no haberse dado una ducha en semanas, Fisher se enfrenta sólo a una de las intrigas más desafiantes de su vida; precisamente la que cuestiona su propio honor y entrega.

Todavía no tenemos imágenes in-game para analizar el aspecto gráfico del juego, pero si tenemos en cuenta que en esta ocasión el juego ha sido realizado con Xbox 360 como plataforma base, y no con las versiones Next-Gen como revisiones “vitaminadas” de las consolas PS2 y Xbox como sucedió en Double Agent, podemos imaginar unos gráficos auténticamente prodigiosos.

Con un estilo de juego que revoluciona la saga Splinter Cell tal y como la conocemos, y con unos gráficos y una tecnología totalmente Next-Gen puestos al servicio del apartado jugable, Conviction se presenta como un verdadero imprescindible. Ubisoft todavía no ha facilitado una fecha orientativa de cuando verá la luz el juego en Xbox 360 y PC, pero los más optimistas ya señalan el último cuarto de este año como posible momento.























Fuente: http://www.3djuegos.com/
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