InicioInfolenin y stalin: dos gigantes en la historia

lenin y stalin: dos gigantes en la historia

Info3/16/2010



El mes de enero y marzo de cada año, el proletariado internacional y todas las fuerzas avanzadas y revolucionarias del mundo recuerdan y rinden homenaje a dos gigantes de la Historia Universal: LENIN y STALIN. Estos nombres son inseparables porque ambos demostraron en la práctica el carácter científico de la doctrina de Marx y Engels, desarrollándola careadoramente en nuevas condiciones históricas. El imperialismo y todos los reaccionarios del mundo en su odio impotente, solo han alcanzado “refutar” esta teoría con argumentos pueriles y teorías peregrinas de corta duración, que son renovadas constantemente a causa de su inevitable fracaso, como lo ocurrido con la doctrina de la “desideologización”, del “postindustrialismo”, la teoría “del cambio social”, etc. etc.



Lenin, muerto el 25 de enero de 1924, tiene el mérito imborrable de haber desarrollado el marxismo en las condiciones del capitalismo monopolista y elaborado una serie de tesis que enriquecen las tres partes integrantes del marxismo: la filosofía, la economía política y el socialismo. En efecto, sus obras Materialismo y Empiriocriticismo, El Imperialismo Ultima Etapa del Capitalismo, El Estado y la Revolución, y otros importantes trabajos que se han publicado en más de 30 tomos, constituyen un auténtico desarrollo del pensamiento científico de Marx y Engels. Stalín ha definido al leninismo como el marxismo de la época del imperialismo y las revoluciones proletarias. Por eso tiene plena vigencia y ninguna de sus tesis fundamentales han perdido actualidad.

Mérito especial de Lenin es su aporte a la doctrina de la edificación del Partido proletario de nuevo y sus tesis sobre la revolución proletaria. No hay Partido de la clase obrera que en la actualidad pueda prescindir de este desarrollo del marxismo por Lenin. Su genial conducción política hizo posible el triunfo de la Gran Revolución de Octubre. Con sus célebres Tesis de Abril caracterizó con precisión la etapa y las tareas históricas de la revolución rusa después del derrocamiento de la autocracia zarista en febrero de 1917. La transformación de la revolución democrático burguesa en revolución socialista, siguiendo un curso ininterrumpido, fue prevista y planteada por Lenin en su “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática”. La práctica y el mismo desarrollo de los aconteciéndoos comprobaron la verdad de la teoría de Lenin y desmintieron categóricamente a Trotsky y su aventurera tesis de la revolución permanente, resumida en su consigna: “Sin Zar, pero con gobierno obrero”.

Después de la intervención de las potencias imperialistas y la guerra civil, Lenin gran teórico y estratega, tuvo el coraje de aceptar un repliegue impuesto por la situación ruinosa de Rusia. Fueron condiciones objetivas las que determinaron la instauración de la Nueva Política Económica (NEP), un capitalismo transitorio en una dictadura del proletariado; cuestión que algunos no entienden o no quieren entender, entre ellos los revisionistas de toda laya, como los que usurparon el Poder del Partido y del Estado en la URSS después de la muerte de Stalin. Muchas de las reformas que estos introdujeron para restaurar el capitalismo se sustentaron en la experiencia de la NEP; ocultando las advertencias de Lenin, poco antes de morir, sobre el carácter provisorio de esta economía. Estas fueron sus palabras en el último Congreso del Partido Bolchevique al que asistió:



“Durante un año hemos retrocedido. Ahora debemos declarar, en nombre del Partido: ¡Basta! El objetivo que perseguíamos con nuestro repliegue ha sido alcanzado. Este período toca a su fin o ha finalizado ya. Ahora pasa a primer plano otro objetivo: reagrupar las fuerzas”.



Le tocó a Stalin dirigir esa reagrupación de fuerzas y movilizar al pueblo en la difícil tarea de la construcción del socialismo en un inmenso país atrasado y cercado por las potencias imperialistas. En su difícil trabajo tuvo que enfrentar y derrotar a la oposición trotskista, tercamente empeñada en realizar trabajo fraccional, sin hacer planteamientos concretos sobre el desarrollo de la economía ni las medidas que debían tomarse para mejorar la situación de los trabajadores. El trotskismo centró sus ataques contra el la dirección del Partido con sus viejas acusaciones, obligando a Stalin a desenmascarar a Trotsky y a sus seguidores como representantes de una desviación pequeñoburguesa que pretendía usurpar el poder del Partido.

Stalin condujo la construcción del socialismo derrotando una oposición tras otra. A Trotsky le siguieron Zinoviev y Kamenev, después vino Bujarin. Las corrientes que estos representaban fueron derrotadas en debate abierto y frontal. Se trataba de fieros opositores a la edificación del socialismo, que en su loco afán de imponer al Partido sus tesis traidoras, se pusieron a órdenes de la Quinta Columna nazinipofascista, como lo demostraron los históricos procesos de Moscú de los años 1936-1938, presenciados por el embajador norteamericano Joseph Davis, autor del libro “Misión en Moscú”, hoy retirado de circulación por el imperialismo yanqui y todos los reaccionarios del mundo.

Tanto la fundación de la Unión Soviética el año de 1922, como la construcción del socialismo en la URSS están indisolublemente ligadas al nombre de Stalin. El 26 de diciembre de 1922, el X Congreso de los Soviets de toda Rusia aprobó por unanimidad la Resolución propuesta por Stalin sobre la necesidad de constituir la URSS. Fueron los Planes quinquenales stalinianos los que convirtieron a la vieja Rusia en la gran potencia socialista que salvó al mundo del flagelo nazifascista que lo amenazaba. La derrota de la Alemania nazi y todos sus aliados en la Segunda Guerra mundial es inseparable del nombre de Stalin. El surgimiento del campo socialista tampoco puede desligarse del nombre de Stalin. Si Lenin simboliza y representa el triunfo de la Gran Revolución de Octubre, Stalin representa y simboliza la construcción victoriosa del socialismo en la URSS, el triunfo de la Unión Soviética y sus aliados transitorios en la Segunda Guerra Mundial y el surgimiento del campo socialista. Esto explica el odio furibundo a Stalin de todos los reaccionarios y sus amos imperialistas.

Como gran teórico y destacado ideólogo del proletariado, Stalin nos ha legado obras de gran valor. En los Fundamentos y Cuestiones del Leninismo, sistematiza y compendia genialmente lo que es medular en la obra de Lenin. Es clásica su obra “El marxismo y el problema nacional”; su trabajo “Sobre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico”, es un resumen de valor extraordinario de los elementos básicos de la filosofía marxista, que los pone al alcance de todos los que se inician en su estudio y conocimiento. Stalin, en la etapa final de su vida, puso al desnudo el surgimiento del revisionismo contemporáneo que hizo su aparición, primero con Browder en el seno del Partido comunista de EE.UU. y después con Tito en Yugoeslavia.

Respetando la obra teórica de Stalin y sus enseñanzas en la edificación del socialismo, habría sido imposible el triunfo del revisionismo en la Unión Soviética. La banda de traidores, capitaneada por un intrigante sin principios, como Jruschov, se vio obligada a renegar del legado del gran sucesor de Lenin, condenar su gesta revolucionaria y declararla errónea. Solo así pudo emprender sus “reformas” que finalmente culminaron en la “Perestroika”, la liquidación de la URSS y la rehabilitación de Trotsky por un bufón: Gorvachov, acompañado por un alcohólico reblandecido: Yeltsin, quien, después de consumar su crimen, tuvo el descaro de comunicar por teléfono a sus amos de Washington: “duerman tranquilos, ya no existe Unión Soviética”.

Merece especial mención el trabajo “Problemas económicos del socialismo en la URSS” de Stalin, por su importancia en la lucha contra el revisionismo en la edificación del socialismo. Las tesis que sostiene y defiende Stalin fueron rechazadas por el revisionismo, poco después de su muerte. Oponiéndose al contenido de esa obra científica, Jruschov y sus seguidores restauraron el capitalismo en la Unión Soviética. Esta obra inmortal y de gran actualidad les sirvió de orientación en sentido negativo, porque siguieron el camino opuesto al trazado en ella. “Los Problemas Económicos del Socialismo en la URSS”. Es en esa obra que se puede ver con meridiana claridad el carácter reaccionario de las reformas económicas del revisionismo contemporáneo que condujeron a la restauración del capitalismo en la URSS y en la República Popular China.

Las grandes personalidades en la historia no son producto de “cultos”. El asunto es a la inversa; es el acontecer histórico el que pone “en la cresta de la ola”, a personajes con cualidades excepcionales y capacidad para otear el futuro y plantear los objetivos y tareas que deben cumplirse para impulsar el desarrollo histórico. En este sentido, “el culto” como admiración e identificación con un líder, es producto del mismo acontecer histórico social. Pero el cretinismo revisionista pretendió hacer creer que la gran admiración y cariño que el pueblo soviético tuvo por Stalin, era producto de un “culto” que el mismo había creado y estimulado. A su muerte, un bellaco y mediocre con conocimientos de marxismo leninismo que tiene todo “zapatero remendón”, según Molotov, quiso crear su propio culto. El infeliz Nikita terminó tristemente en una “dacha”, regando sus claveles. De nada sirvieron las películas, afiches, banderolas, pinturas, etc., alabando su pobre personalidad.

Para dar respaldo doctrinario a sus traidoras reformas, los revisionistas jruschovianos se presentaron como leninistas y acusaron a Stalin de haberse apartado de las enseñanzas de Lenin. En su abyecto “Informe secreto”, Jruschov acumuló un montón de mentiras y calumnias contra Stalin y la construcción del socialismo en la URSS, desenmascarándose como un contrarrevolucionario astutamente infiltrado en el Partido Comunista Bolchevique. Ese “Informe secreto” fue ampliamente divulgado por la prensa burguesa, casi inmediatamente, realizado a mediados del mes de febrero de 1956 y calificado por el revisionismo internacional como un “gran acontecimiento histórico, de” trascendencia universal”. A excepción del Partido del Trabajo de Albania, no hubo otro partido de la clase obrera con la firmeza necesaria para discrepar abiertamente con el viraje tan radical al reformismo que representaban tanto la línea general como las tesis aprobadas por tan desventurado Congreso. Los aplausos y felicitaciones de Thorez, Togliati, Ibarruri, Codovilla, Arismendi, Corvalán, etc., etc., fueron calurosos e inmediatos. Como buenos oportunistas, esperaban ansiosos este viraje que dio comienzo a la degeneración del movimiento comunista internacional y a la desaparición del campo socialista, surgido como resultado del triunfo de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial.



Son conocidas las tesis revisionistas de los Congresos XX y siguientes del PCUS: la renuncia a la lucha armada en la toma del poder, con el nombre de vía pacifica; la renuncia a la lucha contra el imperialismo y sus política de agresión y guerra, con el nombre de “coexistencia pacifica”, la renuncia a la dictadura del proletariado con el nombre de Estado de todo el pueblo, y la renuncia al partido de la clase obrera con el nombre de partido de todo el pueblo. Para aprobar este aberrante “desarrollo creador” del marxismo leninismo, Nikita y Cia tenían necesidad de disfrazarse de leninistas y atacar rabiosamente a Stalin y su obra, llegando al extremo de utilizar la leyenda negra sobre “los crímenes del stalinismo” inventada por Hitler para denigrar al gran sucesor de Lenin. Nadie ignora que la construcción del socialismo en la URSS se llevó a cabo venciendo toda clase de dificultades y enfrentando una feroz oposición de las clases explotadoras que conspiraban día y noche para recuperar el Poder que perdieron en el Gran Octubre de 1917. La respuesta de la dictadura del proletariado no podía ser otra que el castigo severo a los contrarrevolucionarios. Stalin tiene el mérito de haber aplastado a la Quinta Columna que se preparaba para entregar la URSS a los hitlerianos, como en España, Francia y los otros países derrotados y ocupados por el Ejército de la Alemania nazi.

En la actualidad, todos los reaccionarios del mundo capitaneados por el imperialismo internacional, centran sus fuegos contra Stalin y su obra. En esta ofensiva tienen como aliados incondicionales a los trotskistas y revisionistas de toda laya, a falsos socialistas y diversas corrientes fascistoides que hoy proliferan en el mundo. No es erróneo, por eso, afirmar que el anticomunismo contemporáneo tiene un nombre: antistalinismo. Esta corriente reaccionaria sabe que atacando a Stalin y toda su obra política y teórica, ataca al mismo tiempo a Marx, Engels y Lenin. El revisionismo en su etapa de la “Perestroika”, demostró, en la práctica, que detrás de su antistalinismo enfermizo se encontraba su antimarxismo leninismo militante junto a su anticomunismo furibundo.

Se han cumplido 84 años de la muerte de Lenin y 55 desde que Stalin nos dejó. Y ambos se yerguen en la historia como dos gigantes, jefes y maestros de las grandes masas de explotados y oprimidos que, tarde o temprano, desterraran para siempre la explotación del hombre por el hombre, instaurando una sociedad sin clases opresoras y oprimidas, ricas y pobres. Esa sociedad tiene un nombre: comunismo, espanto de todos los reaccionarios y sus sirvientes. Se equivocan cruelmente los que piensan y creen que, con la sociedad capitalista ha terminado la historia y que la desaparición de la Unión Soviética es prueba de que el socialismo, como primera etapa del comunismo, es una utopía irrealizable. No deberían olvidar que el revisionismo contrarrevolucionario tardó 30 años en destruir el socialismo en la sexta parte del mundo y que su restauración es inevitable.



Lenin y Stalin son inmortales. Ante los dos inclinamos reverentes nuestras banderas, jurándoles lealtad absoluta, ahora y siempre. Gloria eterna a ellos.

fuente
Datos archivados del Taringa! original
25puntos
4,505visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

m
maroelgrande🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts34
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.