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¿Y si todo lo que sabemos de historia está mal?

Info2/20/2010

¿Qué pasaría si todo lo que te contaron fuera incorrecto?si nuestra ignorancia o nuestra confianza en lo que vemos, escuchamos, creemos o sabemos nos hiciera perder el rumbo real de nuestra historia.
A continuación les voy a mostrar unos objetos que desafían las ideas tradicionales de la historia. Son llamados Ooparts= objetos fuera de lugar.

El Jarrón de Dorchester




El objeto en cuestión es un pequeño jarrón con forma de campana en su base y con una pequeña apertura en su parte superior. Sus medidas son: 114 milímetros de altura, 165 milímetros de diámetro en su base, 65 milímetros en su boca y un espesor medio de unos 3 milímetros. El pequeño jarrón está realizado completamente en zinc y está decorado con incrustaciones en plata, en las que se pueden apreciar seis adornos florales en sus laterales y una especie de vid o corona en su parte inferior. El trabajo decorativo y la perfecta manufactura del Jarrón de Dorchester denotan que su creador fue algún artesano experto en el moldeado de este metal.

Hasta aquí todo parece normal, a no ser porque esta curiosa pieza fue descubierta en el interior de una roca estratificada de unos cien mil años de antigüedad.

La primera y prácticamente única referencia histórica sobre el Vaso de Dorchester data del 5 de junio del año 1852, en la publicación de la revista Scientific American. En la Wikipedia se dice que fue en 1851, pero ese es un dato incorrecto. En el artículo en cuestión se cuenta que el jarrón fue encontrado tras unas voladuras en una mina de Meeting House Hill, en Dorchester (Massachusetts). El jarrón estaba fraccionado en dos trozos y según el artículo, se hallaba incrustado en el interior de rocas estratificadas a casi cinco metros de profundidad y con unos cien mil años de antigüedad.

En el artículo se echa de menos una serie de información que, en principio, es suficiente para no tomar demasiado en serio este objeto. En principio, no queda demasiado claro que el jarrón estuviese realmente “incrustado” en el interior de esa roca. Cuando se hallaron los trozos estaban sueltos y separados de ella, con lo cual es muy posible que simplemente estuviese enterrado en algún estrato o quizás, en esa roca existiese algún hueco o recoveco en el que se encontrara el jarrón. Tras la voladura, claro está, todo esto no se pudo comprobar y se dio por sentado que el jarrón se encontraba “dentro” de la roca. Por otro lado, tampoco existe una referencia sobre la datación ni sobre quien la llevó a cabo y en todo momento, se habla sobre la datación de la roca en cuestión y no sobre la del objeto que, como se puede suponer, en aquella época no existían medios para realizarla.



Algunos botánicos sentenciaron que las especies vegetales que aparecen en
el jarrón de Dorchester desaparecieron de la tierra hace miles de años…
En fin, un artículo con muchas incógnitas en el que incluso al final, se hace una pequeña referencia a los Tuba Cain, los primeros pobladores de la zona a los que veladamente se les atribuye la manufactura de este jarrón, allá por comienzos del siglo XVII.

Ante un artículo tan enclenque, los arqueólogos y expertos de la época no pudieron más que sonreír y dar la espalda a este supuesto Oopart, que huérfano de defensores deambuló por diferentes museos hasta que desapareció en lugar y fecha inconcretos. Es una lástima que el objeto no haya perdurado hasta nuestros tiempos para que se le pudiera realizar un estudio exhaustivo y de ese modo disipar todas las dudas, porque quien sabe, quizás mis suposiciones sean erróneas y quizás, hace cien mil años, cuando sobre la tierra tan solo habían proyectos de seres humanos, alguien se dedicaba a realizar con gracia y esmero este tipo de manufacturas.



Las tablillas de Glozel




El yacimiento de Glozel

Glozel, aldehuela de la montaña Borbonesa, está situado en el municipio de Ferrieres/Sichon en el departamento de Allier a una veintena de kilómetros en el sureste de Vichy.

El 1° de marzo de 1924, en el campo Duranthon ( rebautizado más tarde campo de los muertos ), un joven agricultor de 17 años, Emile, y su abuelo, Claude Fradin, hacen un descubrimiento imposible que desencadena una de las más violentas polémicas arqueológicas del siglo XX porque pone en duda lo que se sabía sobre los orígenes de la escritura.



Al roturar un haza de terreno, unos de los bueyes tirando del carro cae en un hoyo, en el interior del cual Emile topa con huesos humanos. Con el descubrimiento de esta tumba, piensan haber encontrado un tesoro, las primeras excavaciones se hacen con pico y pala. Hallan varios objetos, urnas, vasos, hachas y tablillas grabadas. Rompen las urnas pero no contienen más que tierra, decepción, vuelven a tapar el hoyo y siembran la avena.

En el transcurso del verano, la Sociedad del Borbonesado se desplaza, saca muestras y las manda al Dr Capitán de Bellas Artes.
En aquella época, el Dr Capitán, el padre Breuil y el conservador del museo de los Eyzies, el Sr Peyroni, representaban el triunvirato ineludible de la prehistoria.

Mientras tanto, en 1925, Antonin Morlet, médico de Vichy, apasionado por la arqueología, se entera del descubrimiento y se persona en el lugar junto con su esposa. Fascinado por lo que encuentra, obtiene el derecho de publicación sobre los objetos que siguen siendo la propiedad de Emile Fradin.

13 meses después de recibir las primeras piezas, el Dr Capitán va allí. “Aquí tienen un yacimiento maravilloso..“, pide al Dr Morlet un informe detallado.

Pero en vez de mandar su informe, el Dr Morlet lo publica el 23 de septiembre de 1925 bajo el título “Nueva estación neolítica“. Furioso, Capitán convoca a Morlet, “… ponga mi apellido en vez del de Emile Fradin…”, ( hecho relatado y publicado por el canónigo Cote, “Glozel, 30 años después“, 1959 ; todas las personas “metidas” en el medio científico conocen la importancia de ver su apellido mencionado en una publicación ) ; Morlet se niega.
Luego el padre Breuil escribe un artículo a favor de Glozel pero sin mentar el apellido del Dr Morlet, quien a su vez se subleva y acusa al padre de querer arrogarse el descubrimiento.
El padre también se volverá en contra de Glozel.
¡ Estamos muy lejos de los argumentos científicos !



Los grandes mandamás de la prehistoria, en un principio muy favorables hacia Glozel, cogidos desprevenidos por este fabuloso descubrimiento, hallándose “fuera de juego“, se deciden en contra de Glozel.
Tanto más que el mismo periodo un epigrafista eminente, René Dussaud, acaba de publicar oficialmente que la escritura nació en Fenicia, 1 600 años antes de Jesucristo ( después del hallazgo del sarcófago del rey Ahiram de Byblos, cubierto de inscripciones ).
Ahora bien el Dr Morlet fecha las tablillas grabadas en 5 o 6000 años antes de Jesucristo.

Los dos descubrimientos se contradicen y esto va a desencadenar una verdadera guerra entre los hombres de ciencia. Los glozelianos y los antiglozelianos se afrentan, Glozel se convierte en el caso Dreyfus de la arqueología.

En esta guerra, todos los golpes ( bajos ) están permitidos, cartas anónimas, insultos, etc. ; algún día incluso el Dr Morlet sorprende a miss Garrod, secretaria del padre Breuil, en flagrante delito de falsificación durante una encuesta de la Comisión de indagaciones hecha in situ ( nombrada por el Dr. Capitán, ¡¡¡ imparcialidad cuando te apoderas de nosotros !!! ).
El Dr Morlet, Emile Fradin se ven arrastrados por los suelos, todo está aprovechado para deshonrarlos, “¡ calumnien, calumnien, siempre quedará algo !“

El Presidente de la Sociedad Prehistórica de Francia acude a Glozel, paga 4 francos de entrada al museo ( someramente organizado por Emile Fradin para satisfacer el número creciente de visitadores, curiosos de ver estos fantásticos objetos tan controversados ), luego pretende que le enseñan cosas falsas. Demanda contra X por “empresa pecuniaria para enseñar los productos de una mixtificación“.

El 25 de febrero de 1928, la policía de Clermont-Ferrand se presenta para indagar en casa de los Fradin ; su objetivo : encontrar el taller donde Emile fabrica sus objetos. Rompen las vitrinas, ciertos objetos, maltratan al pobre Emile y se llevan más de 200 objetos, con el pretexto de fecharlos a pesar de que en aquella época no se conocía ningún procedimiento para conseguirlo.

El 4 de junio de 1929, Emilio Fradin se ve inculpado de estafa, el juez de instrucción le va a sonsacar durante las 63 horas del interrogatorio.
Quieren que confiese haber fabricado estos objetos, pero este joven campesino del Borbonesado, ignorando todo de la prehistoria, tiene su conciencia para sí mismo, no ha fabricado estos objetos surgidos de la noche de los tiempos.

Su correo está abierto, la policía le vigila sin cesar para sorprenderlo en flagrante delito de fabricación y verificar si entierra los objetos él mismo.

Total, al cabo de dos años, la inculpación se termina por un sobreseimiento.
Por fin, Emile Fradin puede gozar de la vida, se casa y tiene familia.
El Dr Morlet sigue las excavaciones, siempre a costa suya, durante 16 años. Encontrará más de 3 000 objetos, hasta el año 1941 cuando la ley Carcopino fue votada. De ahora en adelante está prohibido excavar el suelo francés sin autorización del Estado. Esto pone fin a las excavaciones de Glozel.
El Dr Morlet muere en 1966, no verá el reconocimiento de Glozel.

En 1972, Henri François, ingeniero en la Comisaría de la Energía Atómica, visitando Glozel, saca muestras y las manda para fechado a 3 laboratorios extranjeros. Se utilizará el método de fechado al carbono 14 para los huesos grabados y la termoluminiscencia para las cerámicas y la terracota.
Para los tres laboratorios independientes, los resultados son claros e irrebatibles, ¡ Glozel es antiguo !
Henri François escribirá a Emile Fradin :
“…Sólos unos atrasados mal informados podrán pretender todavía que Vd es un falsario, las comprobaciones de medidas hechas con independencia en cada laboratorio son perfectas e indiscutibles…”



Los resultados son los siguientes :

* los huesos tienen entre 15 000 y 17 000 años,
* las cerámicas tienen 5 000 años,
* las tablillas grabadas tienen 2 500 años.

En 1974, un equipo del Centro de Investigación Nuclear de Grenoble analiza el emplazamiento con magnetómetro, demonstrando que todavía quedarían objetos ocultados.

En 1975, después de un congreso de arqueometría celebrado en Oxford, la autenticidad del sitio se pone en evidencia. El Estado reconoce la autenticidad de Glozel, pero la comunidad científica sigue dudando.

Desde 1983 hasta 1990, nuevas excavaciones fueron emprendidas, curiosamente, en varios kilómetros del campo de los muertos, luego, ningún resultado fue publicado ( ? ? ? ).

Entonces ¿ porqué ?
Cito al Sr Remy Chauvin, biólogo, “padre espiritual de los herejes en Francia“ :
“ … Si no publican puede que hayan encontrado cosas que les molestan, entonces ¿ por qué ?
¿ Qué es lo que temen ?
¿ Temen disgustar a algunos viejos profesores, temen arruinar las teorías vigentes ?
Pero ¿ es que las teorías científicas son monumentos religiosos ?
¿ Qué hay en Glozel para levantar un ataque tan violento ?
¡ Hagamos excavaciones metódicas y racionales en el sitio en donde Emile Fradin las hizo ! … “

Emile Fradin se vio proponer cantidades fabulosas por sus descubrimientos, pero no cedió ningún objeto.
El 16 de junio de 1990, recibió las Palmas Académicas.

En 1995, después de la difusión de una emisora televisada, el resumen provisional de las investigaciones precedentes se publica por fin, pero no revela nada, sino lo que ya se sabía, es que hay una gran disparidad en la edad de los objetos de Glozel.
Más de 3 000 objetos han sido hallados, vasijas, tablillas grabadas, piedras pulidas, joyas de hueso, puntas de flechas, agujas, y no parece que los signos escritos hayan sido superpuestos a grabados animalistos anteriores.



Todos los huesos, humanos ( no perteneciendo a esqueletos de hombre moderno ), y de animales ( transformados en herramientas, joyas, algunos de ellos llevando signos de escritura ), todos, presentan una fosilización avanzada.

Las hachas de piedra pulida tienen el filo poco usado y por consiguiente se supone que son votivas.

Los guijarros, grabados particularmente con espléndidos renos, producieron la admiración de los especialistas en arte prehistórico.

Los objetos de cerámica, ídolos, vasos mortuorios con máscaras extrañas desprovistas de boca y las famosas tablillas cubiertas de inscripciones todavía desconocidas, fueron fabricados en un horno ovalado que en principio fue confundido con una tumba.
Aún si no queda ninguna duda sobre la autenticidad del sitio, Glozel conserva todavía muchos misterios.



Efectivamente, debido sin duda a la fuertísima radioactividad natural de la región, los fechados son muy inconexos, y cuesta trabajo entender y a fortiori explicar la presencia en un mismo lugar, de objetos viejos de 17 000 años, 5 000 años, 2 500 años, 1 500 años ¡ e incluso de la Edad Media !

Queda también el enigma de la escritura que se encuentra en huesos grabados de 17 000 años, hasta ahora sin descifrar…
Presenta grandes semejanzas con :

* formas muy antiguas de la escritura fenicia.
* Pero también con cierto número de inscripciones alfabetiformes halladas en sitios magdalenienses, en Portugal, en Rumanía y en Francia.

¿ Acaso sería Glozel un antiguo lugar de culto, mágico, en donde estarían reagrupados objetos de diversas procedencias ?
Sólo se podrá levantar el velo del misterio estudiando seria y sistematicamente este lugar excepcional.



Huellas que no deberían existir


El coleccionista de fósiles William Meister no podía dar crédito a sus ojos, cuando una mañana de 1968, en compañía de su mujer e hijas, estas le mostraron un sorprendente hallazgo. Se hallaban de excursión en la comarca de Antelope Springs (Utah), recogiendo diversas muestras de trilobites (crustáceos prehistóricos), y al parecer una de sus hijas había hallado en una roca, las huellas petrificadas de dos pisadas de calzado humano. Las marcas perfectamente definidas pertenecían a un tipo de botas puntiagudas y al metro arrojaron las siguientes medidas;

32 cm de largo, 11,25cm de ancho y 7,5 cm de profundidad en su talón. Lo más curioso de la historia, detalle que dejo perplejo y desconcertado al Sr. Meister, es que el tacón del zapato izquierdo había aplastado precisamente un trilobites, y la huella al menos tuvo que ser impresa hace unos 440 millones de año (!). Hecho inconcebible según los expertos, pues la ciencia oficial cifra la aparición de la especie humana hace unos tres millones de años, y tan solo en unos 25000 años en la utilización de un primitivo tipo calzado.



En la imagen se señala el trilobites aplastado por el “calzado” prehistórico



Huella hallada en el rio Paluxi (Texas) y que parece estar efectuada claramente por algún tipo de calzado. Lo mas irritante son las huellas de dinosaurio a su alrededor…


En la zona de Glen Rose (Texas), se han hallado huellas de botas y de pies desnudos junto a huellas de dinosaurios (¡), las marcas estaban impresas sobre un estrato geológico de 60 millones de años. Pero estos vestigios no son los únicos que parecen indicar que alguien se paseaba por nuestro planeta en épocas pretéritas desafiando la antigüedad de nuestra especie humana. En el caso de estas huellas existe la posibilidad de que sean una falsificación realizada a principios del siglo XX.



Una de las polémicas huellas de pies humanos al lado de huellas de dinosaurios.


Otra misteriosa y polémica huella de calzado, con débiles señales de costuras, fue descubierta en una veta de carbón en el Cañón del Pescador, en Pershing County, Nevada. Dicha huella se asemeja también a nuestro calzado moderno y fue datada en unos 15 millones de años.



Una de las mas controvertidas pisadas fue hallada en Pershing County. Para muchos especialistas se trataría de solo una veta de a piedra.



Sorprendente fué el hallazgo efectuado por Mary Leakey, esposa del prestigioso antropólogo Louis Leakey. Sucedió en Tanzania en 1979, y sobre las ceniza volcánica del Sadiman, en Laetoli, la intrépida aventurera halló unas pisadas de al menos 3,6 millones de años de antigüedad. Se trataba de un espectacular grupo de huellas de tres individuos que andaban en hilera, y cuyas medidas oscilan entre 21 y 18 centímetros. Pese a que los pies que dejaron aquella impronta, se parecían sobremanera a los nuestros, los expertos determinaron que se trataba de las huellas de un homínido, posiblemente el Australopithecus. La teoría mas extendida y aceptada

En el mismo área de Nevada, mas concretamente en Lamos Cave, el profesor Luther S. Cressman, en 1938, encontró 200 pares de sandalias perfectamente tejidas y manufacturadas, que al aplicarseles el método del carbono-14 arrojaron la friolera cifra de 9.000 años de antigüedad.



El profesor Cressman. Su hallazgo fue repetido posteriormente en otros yacimientos de norteamérica.



Una de las “sandalias” halladas en Nevada

En 1959 en el desierto del Gobi una expedición paleontológica chinosoviética, a cuyo mando iba el Dr. Chow Ming Chen, realizaron otro imposible descubrimiento. Sobre una greda encontraron lo que a todas luces parecía una huella de un calzado con distintas marcas que la cruzaban, lo inexplicable, los millones de años que llevaba aquella pieza en la zona. En Italia, en el Valle de Susa, en las cercanía de Caprie, se han hallado unas antiquísimas pisadas de zapato hundidas en la roca, que son conocidas por los lugareños como las pisadas del Diablo.



Las sugerentes pinturas asutralianas disparan nuestra imaginación


Pero ¿quién calzaba hace millones de años estas botas para dejar sus pisadas en distintos lugares del mundo?, quizás la repuesta esté en unas pinturas rupestres descubiertas en una recóndita cueva en la cordillera de Kimberley (Australia), tal y como formulaba el notable investigador Andrew Tomas; “Las figuras retratadas en las cuevas presentan tocados o círculos luminosos alrededor de la cabeza, pero carecen de boca. Tienen sandalias en los pies, y esto en un país en que los indígenas caminan descalzos”…, en Val Camonica (Italia) son representados unos seres idénticos con unos extraños cascos luminosos en sus cabezas, juntos a estos sorprendentes dibujos hallamos perfiladas unas huellas de “sandalias” … ¿quienes eran estos hombres?, ¿seres procedentes del espacio?, ¿humanos exploradores procedentes del futuro?, ¿cómo se puede explicar la semejanza de estos frescos ubicados en lugares tan dispares?…, quizás estas misteriosas huellas estén relacionadas con todos los demás enigmas de nuestra antigüedad, piezas claves para recomponer nuestro desconocido y sorprendente pasado..



Bueno acá lo dejo porque el post se está haciendo muy largo... Si les gusta hago una segunda parte...
Saludos!

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