Si alguna vez ha visto un mini jardín concebido con todos sus detalles, entenderá la razón por la que en algunos países de habla inglesa les denominen Fairy Gardens, o jardines de hadas en castellano, ya que casi pueden recrear a un cuento infantil de fantasía o proponer universos personales mágicos; eso sí, en miniatura.
Por esta razón, al momento de decidir hacer el suyo (requerirá pocos instrumentos que además puede fabricarse usted mismo), debe pensar también en los elementos arquitectónicos y de paisajismo que deberá incorporar. Así, es necesario adquirir o realizar pequeñas sillas o bancos como los que hay en los parques; improvisar un farol; disponer de pequeños botijos de arcilla e incluso de casas en miniatura y quizás hasta algún duendecillo asome su presencia en el ambiente. Por esto, estos mini jardines, son también especiales para quienes gustan de escenografías, espacios fantásticos en los que reproducir el mundo real en alguna medida, con un toque de diversión.
Los conocimientos sobre plantas, claro está, son esenciales, los que estarán presentes incluso en la elección de los ejemplares y tamaño de los recipientes. Tal como explica el biólogo venezolano William Goitía, docente e investigador en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez ([email protected]), se deben escoger ejemplares de crecimiento lento y preparar un substrato "que incorpore elementos de drenaje como arena y pequeñas piedras. Es necesario seleccionar una maceta que tenga cierto grado de profundidad, que permita tanto el desarrollo de raíces como también que la planta no quede al ras del suelo, para preservarla de la humedad, sobre todo en el caso de cactus y suculentas".
Añade Goitía que la idea es que "que la superficie se mantenga relativamente seca, lo que garantiza salud para la planta, simulando un poco, como en el caso de los jardines botánicos, áreas para xerófitas". Por esta razón, es habitual que en los minijardines se coloquen piedrecitas o arena gruesa, tanto en la parte inferior de la maceta, para que si se produce un exceso de humedad (sobre todo si el envase no tiene huecos de drenaje), no se pudran las raíces, como en la parte superior.
Riego, fertilización y substrato
En la mayoría de los casos, se recomienda un riego controlado, preferiblemente con un rociador, para lo que bastan dos veces por semana. Al igual que las plantas en formato grande, éstas requieren algo de abono para mantenerse (como lo esencial es su parte verde, necesitarán una fórmula con más cantidad de nitrógeno que potasio (flores) y fósforo (frutos) para mantener su follaje, pero sin excesos, ya que si crecen demasiado deberá sacarlas y trasplantarlas a otro lugar, para no romper la armonía.
La composición del substrato para los cactus puede contener arcilla procedente de bloques partidos o molidos, en una cantidad de 40 por ciento, 40 de arena y 40 de tierra, combinado con piedras pequeñas para el drenaje. En algunos ‘jardines de hadas" se coloca musgo, pero como éste elemento mantiene mucha humedad, o bien se limitan los riegos o se disponen en ciertas partes de la composición en donde no esté en contacto directo con cactus, por ejemplo. Los cactus no requieren tierra negra pero los pequeños aloes (sábilas), sí la necesitan, sobre todo cuando están comenzando a crecer.
Para el mantenimiento deberá improvisar pequeñas herramientas, pero que están al alcance de su mano: un tenedor puede servir de rastrillo para quitar materia orgánica que se deposite sobre el suelo; requerirá también pinzas largas si lo realiza en un bote profundo, por ejemplo, para arreglar desperfectos sin dañar el resto. Recuerde que regularmente deberá podar también sus plantitas.
Agrega Goitía que "no debe olvidarse de la luz y más aún si siembra plantas xerófitas, habituadas a condiciones de luz y poca humedad", por lo que deberá colocarlas donde les llegue luz solar.
Si busca que su oasis en miniatura se mantenga un tiempo largo con las mismas plantas, vaya al vivero y adquiera aquellas que les garanticen que son de muy lento crecimiento; no cometa el error de colocar un ejemplar que es de tamaño pequeño porque todavía no se ha desarrollado, pues en poco tiempo deberá sacarlo del conjunto.
Paisajes de ensueño
Según recomiendan los expertos del portal jardinplantas.com, el recipiente se debe escoger lo suficientemente ancho para que permita la plantación de al menos un par de ejemplares pequeños y añadir algunos elementos decorativos.
Antes de terminar de definir el paisajismo que se impondrá en el jarrón, luego de colocar el substrato, se deben marcar los puntos donde se quiera plantar, haciendo un ligero agujerito para marcar la ubicación y luego proceder a sembrar.
Si tiene facilidad para la artesanía, fabrique elementos decorativos para complementar la composición, pero si no es así, puede adquirir algunos detalles en jugueterías, tiendas para arquitectura o en los mismos viveros. Las arenas y piedras de colores son un bello y económico recurso a emplear. En las redes encontrará cientos de sugerencias para crear este universo de fantasía.