Hola a todos! aca les dejo más objetos fuera de lugar...
Si quieren ver la parte 1
Denominada como la "piedra rosseta de las américas", esta fuente encontrada muy cerca de las orillas del lago Titicaca en 1950, en las proximidades de las ruinas de Tiahuanaco, y considerada inicialmente como una burda falsificación, ha atraido cada vez más la atención de distintos investigadores que en gran número, han defendido su autenticidad y generando una tremenda controversia. La clave para la polémica estriba principalmente en la presencia de escritos en dos lenguas que absolutamente nada tienen que ver con el punto geográfico de su localización, como son la escritura cuneiforme sumeria y la semítica; dichas escrituras lo ubicarían cronológicamente entre el 3.000 al 3.500 A.C. Del mismo modo tanto los grabados como el estilo que acompañan a los textos estan en perfecta consonancia con las tradiciones mesopotámicas.
Este objeto fue guardado en un museo, hasta que en el año 2000, veinte años después, un equipo de Discovery Channel arribó a Bolivia para filmar un documental llamado “La Atlántida en los Andes”, Y entonces fue que descubrieron con asombro que dicho cuenco estaba grabado con ESCRITURA CUNEIFORME, la misma que utilizaban los antiguos sumerios, considerada las más antigua civilización de la historia…
ESTE DESCUBRIMIENTO, BUATIZADO POR LOS ARQUEOLOGOS COMO “FUENTE MAGNA”, PUEDE REESCRIBIR TODA LA HISTORIA CONOCIDA HASTA HOY.
Algunos renombrados investigadores habían planteado en su momento la hipótesis de que primitivos barcos de caña hubiesen salido de Bolivia, HACE 10.000 AÑOS, a través del Río de la Plata, cruzado el Océano Atlántico, rodear el cabo Buena Esperanza (Sudáfrica) y vía el Océano Indico entrar al golfo Pérsico y al mar Rojo para fundar las civilizaciones de la Mesopotamia y Egipto. Como no contaban con evidencia física para fundamentar esto, los acusaron de simples fabuladores.
PERO A PARTIR DE ESTE DESCUBRIMIENTO sus hipótesis pueden convertirse en realidad: estos investigadores también han descubierto en su momento que:
- Los sistemas de medidas de las primeras civilizaciones (codos, manos, yardas, etc, que se utilizaron para construir, por ejemplo, monumentos como las pirámides egipcias) serían originarios de una cultura “perdida” originaria de Perú y Bolivia.
- Los barcos de los sumerios eran de caña, IGUALES A LOS BARCOS bolivianos de aquel entonces.
- EN LA CIUDAD DE CARAL, EN EL PERU, SE HAN DESCUBIERTO RECIENTEMENTE PIRAMIDES QUE DATAN DEL 2600 A. C., PREVIAS A LAS PIRAMIDES EGIPCIAS.
- Y SE HAN DESCUBIERTO MOMIAS EN CHILE, QUE DATAN DE 8000 AÑOS ANTES DE CRISTO ¡MAS VIEJAS QUE LAS MOMIAS EGIPCIAS!
- Por otra parte, se han hallado vestigios de coca en momias egipcias.
- Un científico boliviano ha demostrado que el aymará es un lenguaje de “computadora” ideal que facilita la traducción de un idioma a otro. También se demostró que el dios sumerio del mar, llamado ENKI, deriva del inca, que significa GRAN SEÑOR. Y se descubrió evidencia lingüística que demuestra una conexión entre las lenguas aymará y sumeria.
Esto demostraría que no solo había escritura en la antigua Sudamérica, sino que además desbarata la afirmación de que en Bolivia no existió civilización alguna sino hasta el 1200 A. C.
¡LA DATACION DEL ESTE CUENCO, DENOMINADO “FUENTE MAGNA”, RETROTRAE LOS ORIGENES DE LA CIVILIZACIÓN SUDAMERICANA A UNA ÉPOCA MÁS ANTIGUA, QUE LA EGIPCIA Y LA SUMERIA!
Fuente 1
Fuente 2
El Santo Grial de la criptografía
Pocos manuscritos hay en la historia más misteriosos e intrigantes que el manuscrito Voynich, un libro que fue escrito hace unos quinientos años en un extraño idioma (al que se le ha denominado como voynichés) y que a día de hoy todavía no ha podido ser descifrado por ninguno de los muchos expertos que lo han intentado. Si esto es poco, el libro está repleto de ilustraciones de diversa temática, que van desde la botánica, la astrología y la cosmología, hasta la biología y la farmacéutica.
Hasta aquí podría parecer un antiguo tratado sobre conocimientos varios de los muchos que existen de dicha época, a no ser porqué los dibujos del manuscrito Voynich nos muestran una serie de plantas, animales y situaciones cotidianas desconocidas en nuestro planeta. Se podría decir que es como un “manual de botánica y ciencia de otro planeta”. A parte, en el manuscrito se representan una serie de instrumentos que bien podrían ser microscopios y lentes de aumento rudimentarias, junto con ilustraciones de lo que podrían ser células y bacterias, algo bastante inusual si se tiene en cuenta que alguna de las teorías de su autoría lo sitúan en el siglo XIII.
Arriba, microscopios del siglo XVIII, abajo artefacto similar del Voynich que algunos dicen que eran tarros para guardar las hierbas.
Arriba, ilustración del Voynich. Abajo, microscopio siglo XVII
El Voynich está considerado por muchos como el Santo Grial de la criptografía histórica. A lo largo de su existencia ha sido objeto de intensos estudios por criptógrafos profesionales y aficionados, pues todas sus páginas se están disponibles y se pueden estudiar en la red. Pero ninguno ha logrado descifrar ni una sola palabra del libro, en este punto son muchos los que opinan que el manuscrito es un engaño, un fake medieval que alguien escribió por motivos desconocidos y que todo su texto no es más que una secuencia azarosa sin ningún sentido.
Sin embargo, pese a que parece ser que en diversas páginas se repiten los mismos signos, todo el manuscrito cumple la ley de Zipf, que viene a decir que en todas las lenguas conocidas la longitud de las palabras es inversamente proporcional a su frecuencia de aparición. Esto hace pensar que el texto está redactado en un lenguaje concreto y natural, ya que en lenguajes artificiales creados a propósito, como los élficos de Tolkien o el Klingon de Star Trek no se cumple esta regla.
Esto es debido a que la explicación a esta ley se basa en la economía lingüística: las palabras que más utilizamos son más cortas y así requieren menos energía, por ello es el uso de una lengua el que acaba por imponer esta ley. Es prácticamente imposible que el autor del manuscrito Voynich conociera la ley de Zipf, enunciada muchos siglos después, y por tanto que la aplicase a una lengua inventada por él.
Ilustraciones de botánica de plantas de las que no se conoce su existencia.
En muchas de las ilustraciones se pueden observas baños conjuntos de mujeres desnudas en extrañas piscinas y tubos…
El manuscrito debe su nombre a Wilfrid M. Voynich, quien encontró el libro en 1912 en una biblioteca jesuita del colegio de Mondragón, cerca de Roma, donde parece ser había sido donado por Athanasius Kircher (criptólogo alemán) a finales del siglo XVII, quien a su vez lo habría conseguido de Johannes Marcus Marci, rector de la universidad de Praga en aquella época y que a su vez lo habría conseguido de Georgius Barchius, alquimista que trabajo en la corte de Rodolfo II, el que ha su vez lo habría conseguido de Jacobus Horcicky de Tepenecz, también alquimista, quien se habría apoderado del manuscrito tras la muerte de Rodolfo II, a quien pertenecía el libro hasta el 1622. Es posible que el libro llegara hasta la biblioteca del sacro emperador romano de manos de Johannes Kepler, quien entre los años 1584 y 1588 vivió en la corte de Rodolfo. Kepler, gran aficionado a la alquimia, matemáticas, astrología y astronomía, era un gran admirador del trabajo de Roger Bacon y atesoraba muchos de sus manuscritos originales. Es por este motivo que el manuscrito Voynich se atribuye por muchos al tal Roger Bacon, quien supuestamente lo habría escrito casi cuatro siglos antes. Roger Bacon fue un monje franciscano y alquimista del que se dice habría creado un código para camuflar sus investigaciones sobre la piedra filosofal y el elixir de la vida.
Extracto del texto de una página cualquiera
Como veis, el manuscrito Voynich se pierde en una marea de manos de personajes más que curiosos en el que es difícil seguir el hilo de su historia. Las teorías sobre su origen son muchas y variadas. Están los partidarios sobre la atribución real a Roger Bacon, quien fuera el inventor de la lupa y con el que se especula sobre la invención de microscopios y telescopios mucho antes de su invención reconocida. Están los que opinan que el manuscrito fue obra de Johannes Marcus Marci, que junto a Raphael Missowsky habrían creado el manuscrito para poner en ridículo a Athanasius Kircher, quien ya había sido estafado con un texto fraudulento por el orientalista Andreas Mueller.
Otra teoría pone en el tablero a dos nuevos personajes que también residieron en la corte de Rodolfo II (personalmente es la que más me convence). Estos personajes son Francis Bacon, escritor y aficionado a todos los temas ocultos y su buen amigo, Cornelis Drebbel, quien fuera jefe alquimista en la corte de Rodolfo II en la época en la que supuestamente aparece por allí el manuscrito. Curiosamente, Drebbel era un gran aficionado a los microscopios y telescopios y él mismo los fabricaba y vendía. Francis Bacon escribió un libro titulado “La nueva Atlántida” en 1626, donde los paisajes, lugares y costumbres descritas coinciden más que sorprendentemente con las ilustraciones del Voynich. Es más que probable que el manuscrito fuese escrito por Drebbel a modo de apoyo para el libro de Francis Bacon. Como una biblia de la nueva Atlántida que envolvería la obra de Bacon como algo real, no fictício, y que impulsaría su éxito.
Supuestas ilustraciones de vida celular
Resumiendo. No se tiene ni idea de quién fue el verdadero autor del manuscrito, no se sabe si su texto es falso o en realidad tiene algún sentido. No se sabe en qué época fue escrito ni por qué motivos… Interesante ¿Verdad?
Actualmente el manuscrito Voynich se encuentra en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale, catalogado como el ítem MS408.
Se utilizó pluma de ave para escribir el texto y dibujar las figuras con pintura de colores; según se puede apreciar, el texto es posterior a las figuras, ya que en numerosas ocasiones el texto aparece tocando el borde de las imágenes, algo que no ocurriría si éstas hubiesen sido añadidas posteriormente.
El libro tiene alrededor de 240 páginas de pergamino, con vacíos en la numeración de las mismas lo que sugiere que unas 28 páginas se habían extraviado ya antes de su compra por Voynich.
Ilustraciones sobre astrología.
Fuente
En la orilla de uno de los dos Lagos de los Amantes (uno de agua dulce y otro de agua salada), ubicado en la falda del monte Baigong y a 40 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Delingha, se levanta una pirámide de unos 50 metros de altura, conectada mediante varios tubos metálicos al lago salado.
En la parte frontal de la pirámide, hay tres cuevas con entradas de forma triangular. De las tres entradas, la del medio es la más grande y la única accesible, puesto que las dos de los laterales, los huecos de entrada son mas pequeños y están derrumbados.
La cueva central tiene aproximadamente seis metros de profundidad y dentro de ella hay un tubo de aproximadamente 40 centímetros de diámetro que se adentra en el interior de la pirámide, siendo visible únicamente la parte superior de este.
En la entrada de la cueva hay una docena de tubos de distintos diámetros (de 10 a 40 centímetros) que se dirigen hacia el interior del monte. Todos los tubos son rojos parduscos, del mismo color que las de rocas circundantes.
Aproximadamente a unos 80 metros de las cuevas, sobre la arena de la orilla sur del lago salado, hay un gran número de restos de metal oxidado, piedras y restos de tubos de diversos diámetros (de 2 a 4'5 centímetros) distribuidos de forma extraña y orientados en dirección este-oeste, habiendo inclusive, algún tubo tan fino como un mondadientes, siendo extraño también que, después de tanto tiempo junto a la arena del lago, ninguno de ellos esté obstruido o taponado.
Más extraño es, que también algunos de estos tubos se internen en el agua del lago desde la orilla, desconociendo por ahora la profundidad alcanzada por estos y su finalidad.
Según Qin Jianwen, jefe del departamento de publicidad del gobierno de Delingha, se recogieron muestras de los tubos para realizar un análisis sobre su composición.
El resultado muestra que los tubos están compuestos de un 30 % de óxido de hierro, un alto porcentaje de dióxido de silicio así como de óxido de calcio. Pero lo más curioso de este análisis realizado a los tubos, es que el 8% del contenido no podía ser identificado, es decir, el tubo está compuesto de un material que no existe en la Tierra.
El que los tubos contengan gran cantidad de dióxido de silicio y óxido de calcio es el resultado de una larga interacción entre el hierro y la arena de la orilla del lago, con lo que se deduce que los tubos deben ser muy antiguos, dijo Liu Shaolin, el ingeniero que realizó el análisis. Liu Shaolin dató la edad de los tubos en unos 5.000 años de antigüedad, algo excepcional si, como sabemos, el hombre empezó a trabajar con aleaciones de metal tan sólo hace 3.000 años.
El resultado de los análisis, el hecho de que el entorno sea inhóspito y desierto, no halla industria moderna en todo el área y que las únicas personas que pasan por la zona sean unos pastores migratorios del norte de las montañas, hacen este descubrimiento aun más misterioso.
El área de la pirámide está situada a 2.200 metros de altitud, con un aire fino y transparente, ideal para la astronomía.
De hecho, la Academia de Ciencias de China construyó el Observatorio de la Montaña Púrpura a menos de 70 kilómetros de la zona.
Fuente
Bueno espero que les haya gustado, personalmente este tema me causa mucha curiosidad...
Saludos!
Si quieren ver la parte 1
La fuente magna - ¿Hubo contacto entre las culturas sudamericanas y de la Mesopotamia?


Denominada como la "piedra rosseta de las américas", esta fuente encontrada muy cerca de las orillas del lago Titicaca en 1950, en las proximidades de las ruinas de Tiahuanaco, y considerada inicialmente como una burda falsificación, ha atraido cada vez más la atención de distintos investigadores que en gran número, han defendido su autenticidad y generando una tremenda controversia. La clave para la polémica estriba principalmente en la presencia de escritos en dos lenguas que absolutamente nada tienen que ver con el punto geográfico de su localización, como son la escritura cuneiforme sumeria y la semítica; dichas escrituras lo ubicarían cronológicamente entre el 3.000 al 3.500 A.C. Del mismo modo tanto los grabados como el estilo que acompañan a los textos estan en perfecta consonancia con las tradiciones mesopotámicas.
Este objeto fue guardado en un museo, hasta que en el año 2000, veinte años después, un equipo de Discovery Channel arribó a Bolivia para filmar un documental llamado “La Atlántida en los Andes”, Y entonces fue que descubrieron con asombro que dicho cuenco estaba grabado con ESCRITURA CUNEIFORME, la misma que utilizaban los antiguos sumerios, considerada las más antigua civilización de la historia…
ESTE DESCUBRIMIENTO, BUATIZADO POR LOS ARQUEOLOGOS COMO “FUENTE MAGNA”, PUEDE REESCRIBIR TODA LA HISTORIA CONOCIDA HASTA HOY.
Algunos renombrados investigadores habían planteado en su momento la hipótesis de que primitivos barcos de caña hubiesen salido de Bolivia, HACE 10.000 AÑOS, a través del Río de la Plata, cruzado el Océano Atlántico, rodear el cabo Buena Esperanza (Sudáfrica) y vía el Océano Indico entrar al golfo Pérsico y al mar Rojo para fundar las civilizaciones de la Mesopotamia y Egipto. Como no contaban con evidencia física para fundamentar esto, los acusaron de simples fabuladores.
PERO A PARTIR DE ESTE DESCUBRIMIENTO sus hipótesis pueden convertirse en realidad: estos investigadores también han descubierto en su momento que:
- Los sistemas de medidas de las primeras civilizaciones (codos, manos, yardas, etc, que se utilizaron para construir, por ejemplo, monumentos como las pirámides egipcias) serían originarios de una cultura “perdida” originaria de Perú y Bolivia.
- Los barcos de los sumerios eran de caña, IGUALES A LOS BARCOS bolivianos de aquel entonces.
- EN LA CIUDAD DE CARAL, EN EL PERU, SE HAN DESCUBIERTO RECIENTEMENTE PIRAMIDES QUE DATAN DEL 2600 A. C., PREVIAS A LAS PIRAMIDES EGIPCIAS.
- Y SE HAN DESCUBIERTO MOMIAS EN CHILE, QUE DATAN DE 8000 AÑOS ANTES DE CRISTO ¡MAS VIEJAS QUE LAS MOMIAS EGIPCIAS!
- Por otra parte, se han hallado vestigios de coca en momias egipcias.
- Un científico boliviano ha demostrado que el aymará es un lenguaje de “computadora” ideal que facilita la traducción de un idioma a otro. También se demostró que el dios sumerio del mar, llamado ENKI, deriva del inca, que significa GRAN SEÑOR. Y se descubrió evidencia lingüística que demuestra una conexión entre las lenguas aymará y sumeria.
Esto demostraría que no solo había escritura en la antigua Sudamérica, sino que además desbarata la afirmación de que en Bolivia no existió civilización alguna sino hasta el 1200 A. C.
¡LA DATACION DEL ESTE CUENCO, DENOMINADO “FUENTE MAGNA”, RETROTRAE LOS ORIGENES DE LA CIVILIZACIÓN SUDAMERICANA A UNA ÉPOCA MÁS ANTIGUA, QUE LA EGIPCIA Y LA SUMERIA!
Fuente 1
Fuente 2
El Manuscrito Voynich

El Santo Grial de la criptografía
Pocos manuscritos hay en la historia más misteriosos e intrigantes que el manuscrito Voynich, un libro que fue escrito hace unos quinientos años en un extraño idioma (al que se le ha denominado como voynichés) y que a día de hoy todavía no ha podido ser descifrado por ninguno de los muchos expertos que lo han intentado. Si esto es poco, el libro está repleto de ilustraciones de diversa temática, que van desde la botánica, la astrología y la cosmología, hasta la biología y la farmacéutica.
Hasta aquí podría parecer un antiguo tratado sobre conocimientos varios de los muchos que existen de dicha época, a no ser porqué los dibujos del manuscrito Voynich nos muestran una serie de plantas, animales y situaciones cotidianas desconocidas en nuestro planeta. Se podría decir que es como un “manual de botánica y ciencia de otro planeta”. A parte, en el manuscrito se representan una serie de instrumentos que bien podrían ser microscopios y lentes de aumento rudimentarias, junto con ilustraciones de lo que podrían ser células y bacterias, algo bastante inusual si se tiene en cuenta que alguna de las teorías de su autoría lo sitúan en el siglo XIII.

Arriba, microscopios del siglo XVIII, abajo artefacto similar del Voynich que algunos dicen que eran tarros para guardar las hierbas.


Arriba, ilustración del Voynich. Abajo, microscopio siglo XVII

El Voynich está considerado por muchos como el Santo Grial de la criptografía histórica. A lo largo de su existencia ha sido objeto de intensos estudios por criptógrafos profesionales y aficionados, pues todas sus páginas se están disponibles y se pueden estudiar en la red. Pero ninguno ha logrado descifrar ni una sola palabra del libro, en este punto son muchos los que opinan que el manuscrito es un engaño, un fake medieval que alguien escribió por motivos desconocidos y que todo su texto no es más que una secuencia azarosa sin ningún sentido.
Sin embargo, pese a que parece ser que en diversas páginas se repiten los mismos signos, todo el manuscrito cumple la ley de Zipf, que viene a decir que en todas las lenguas conocidas la longitud de las palabras es inversamente proporcional a su frecuencia de aparición. Esto hace pensar que el texto está redactado en un lenguaje concreto y natural, ya que en lenguajes artificiales creados a propósito, como los élficos de Tolkien o el Klingon de Star Trek no se cumple esta regla.
Esto es debido a que la explicación a esta ley se basa en la economía lingüística: las palabras que más utilizamos son más cortas y así requieren menos energía, por ello es el uso de una lengua el que acaba por imponer esta ley. Es prácticamente imposible que el autor del manuscrito Voynich conociera la ley de Zipf, enunciada muchos siglos después, y por tanto que la aplicase a una lengua inventada por él.

Ilustraciones de botánica de plantas de las que no se conoce su existencia.

En muchas de las ilustraciones se pueden observas baños conjuntos de mujeres desnudas en extrañas piscinas y tubos…

El manuscrito debe su nombre a Wilfrid M. Voynich, quien encontró el libro en 1912 en una biblioteca jesuita del colegio de Mondragón, cerca de Roma, donde parece ser había sido donado por Athanasius Kircher (criptólogo alemán) a finales del siglo XVII, quien a su vez lo habría conseguido de Johannes Marcus Marci, rector de la universidad de Praga en aquella época y que a su vez lo habría conseguido de Georgius Barchius, alquimista que trabajo en la corte de Rodolfo II, el que ha su vez lo habría conseguido de Jacobus Horcicky de Tepenecz, también alquimista, quien se habría apoderado del manuscrito tras la muerte de Rodolfo II, a quien pertenecía el libro hasta el 1622. Es posible que el libro llegara hasta la biblioteca del sacro emperador romano de manos de Johannes Kepler, quien entre los años 1584 y 1588 vivió en la corte de Rodolfo. Kepler, gran aficionado a la alquimia, matemáticas, astrología y astronomía, era un gran admirador del trabajo de Roger Bacon y atesoraba muchos de sus manuscritos originales. Es por este motivo que el manuscrito Voynich se atribuye por muchos al tal Roger Bacon, quien supuestamente lo habría escrito casi cuatro siglos antes. Roger Bacon fue un monje franciscano y alquimista del que se dice habría creado un código para camuflar sus investigaciones sobre la piedra filosofal y el elixir de la vida.

Extracto del texto de una página cualquiera
Como veis, el manuscrito Voynich se pierde en una marea de manos de personajes más que curiosos en el que es difícil seguir el hilo de su historia. Las teorías sobre su origen son muchas y variadas. Están los partidarios sobre la atribución real a Roger Bacon, quien fuera el inventor de la lupa y con el que se especula sobre la invención de microscopios y telescopios mucho antes de su invención reconocida. Están los que opinan que el manuscrito fue obra de Johannes Marcus Marci, que junto a Raphael Missowsky habrían creado el manuscrito para poner en ridículo a Athanasius Kircher, quien ya había sido estafado con un texto fraudulento por el orientalista Andreas Mueller.
Otra teoría pone en el tablero a dos nuevos personajes que también residieron en la corte de Rodolfo II (personalmente es la que más me convence). Estos personajes son Francis Bacon, escritor y aficionado a todos los temas ocultos y su buen amigo, Cornelis Drebbel, quien fuera jefe alquimista en la corte de Rodolfo II en la época en la que supuestamente aparece por allí el manuscrito. Curiosamente, Drebbel era un gran aficionado a los microscopios y telescopios y él mismo los fabricaba y vendía. Francis Bacon escribió un libro titulado “La nueva Atlántida” en 1626, donde los paisajes, lugares y costumbres descritas coinciden más que sorprendentemente con las ilustraciones del Voynich. Es más que probable que el manuscrito fuese escrito por Drebbel a modo de apoyo para el libro de Francis Bacon. Como una biblia de la nueva Atlántida que envolvería la obra de Bacon como algo real, no fictício, y que impulsaría su éxito.



Supuestas ilustraciones de vida celular

Resumiendo. No se tiene ni idea de quién fue el verdadero autor del manuscrito, no se sabe si su texto es falso o en realidad tiene algún sentido. No se sabe en qué época fue escrito ni por qué motivos… Interesante ¿Verdad?
Actualmente el manuscrito Voynich se encuentra en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale, catalogado como el ítem MS408.
Se utilizó pluma de ave para escribir el texto y dibujar las figuras con pintura de colores; según se puede apreciar, el texto es posterior a las figuras, ya que en numerosas ocasiones el texto aparece tocando el borde de las imágenes, algo que no ocurriría si éstas hubiesen sido añadidas posteriormente.
El libro tiene alrededor de 240 páginas de pergamino, con vacíos en la numeración de las mismas lo que sugiere que unas 28 páginas se habían extraviado ya antes de su compra por Voynich.

Ilustraciones sobre astrología.
Fuente
Los tubos de Baigong
En la orilla de uno de los dos Lagos de los Amantes (uno de agua dulce y otro de agua salada), ubicado en la falda del monte Baigong y a 40 kilómetros al sudoeste de la ciudad de Delingha, se levanta una pirámide de unos 50 metros de altura, conectada mediante varios tubos metálicos al lago salado.
En la parte frontal de la pirámide, hay tres cuevas con entradas de forma triangular. De las tres entradas, la del medio es la más grande y la única accesible, puesto que las dos de los laterales, los huecos de entrada son mas pequeños y están derrumbados.
La cueva central tiene aproximadamente seis metros de profundidad y dentro de ella hay un tubo de aproximadamente 40 centímetros de diámetro que se adentra en el interior de la pirámide, siendo visible únicamente la parte superior de este.
En la entrada de la cueva hay una docena de tubos de distintos diámetros (de 10 a 40 centímetros) que se dirigen hacia el interior del monte. Todos los tubos son rojos parduscos, del mismo color que las de rocas circundantes.
Aproximadamente a unos 80 metros de las cuevas, sobre la arena de la orilla sur del lago salado, hay un gran número de restos de metal oxidado, piedras y restos de tubos de diversos diámetros (de 2 a 4'5 centímetros) distribuidos de forma extraña y orientados en dirección este-oeste, habiendo inclusive, algún tubo tan fino como un mondadientes, siendo extraño también que, después de tanto tiempo junto a la arena del lago, ninguno de ellos esté obstruido o taponado.
Más extraño es, que también algunos de estos tubos se internen en el agua del lago desde la orilla, desconociendo por ahora la profundidad alcanzada por estos y su finalidad.
Según Qin Jianwen, jefe del departamento de publicidad del gobierno de Delingha, se recogieron muestras de los tubos para realizar un análisis sobre su composición.
El resultado muestra que los tubos están compuestos de un 30 % de óxido de hierro, un alto porcentaje de dióxido de silicio así como de óxido de calcio. Pero lo más curioso de este análisis realizado a los tubos, es que el 8% del contenido no podía ser identificado, es decir, el tubo está compuesto de un material que no existe en la Tierra.
El que los tubos contengan gran cantidad de dióxido de silicio y óxido de calcio es el resultado de una larga interacción entre el hierro y la arena de la orilla del lago, con lo que se deduce que los tubos deben ser muy antiguos, dijo Liu Shaolin, el ingeniero que realizó el análisis. Liu Shaolin dató la edad de los tubos en unos 5.000 años de antigüedad, algo excepcional si, como sabemos, el hombre empezó a trabajar con aleaciones de metal tan sólo hace 3.000 años.
El resultado de los análisis, el hecho de que el entorno sea inhóspito y desierto, no halla industria moderna en todo el área y que las únicas personas que pasan por la zona sean unos pastores migratorios del norte de las montañas, hacen este descubrimiento aun más misterioso.
El área de la pirámide está situada a 2.200 metros de altitud, con un aire fino y transparente, ideal para la astronomía.
De hecho, la Academia de Ciencias de China construyó el Observatorio de la Montaña Púrpura a menos de 70 kilómetros de la zona.
Fuente
Bueno espero que les haya gustado, personalmente este tema me causa mucha curiosidad...
Saludos!