La investigación se encamina hacia quién hackeó a los científicos y no hacia la manipulación de los datos
El escándalo del Climagate ha generado una reacción inesperada entre las autoridades abocadas al tema del cambio climático: mientras la ONU defendió a los científicos cuestionados, el presidente del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), Rajendra Pachauri, sostuvo que se investigará a quienes "accedieron de manera ilegal a comunicaciones privadas". Resulta vergonzoso cómo tanto autoridades como medios de comunicación intentan desviar la atención sobre el punto central del escándalo: el cambio climático existe, pero se adjudican sus causas a la acción del hombre manipulando las cifras y acallando
Mientras se desarrolla la Cumbre del Cambio Climático en Copenhague, el escándalo del climagate parece no haber calado hondo entre las autoridades, aún cuando numerosos activistas están reclamando investigaciones. De hecho, la única investigación que parece estar realmente en marcha es la que se llevará a cabo contra quienes publicaron los mails de los científicos acusados de tergiversar los datos para ajustarlos a su modelo de cambio climático antropogénico.
Así, a pesar de que la ONU prometió investigar el caso, que tiene a varios científicos británicos y de USA cuestionados por llevar adelante un plan de manipulación de datos para ajustarlos a su modelo científico, defendió a sus expertos y desestimó las denuncias. Aún cuando en los mails los científicos confiesan abiertamente haber manipulado cifras, ocultado estadísticas o censurado a disidentes, el debate sigue centrado en la necesidad de tomar cartas en el asunto para reducir las emisiones de carbono a la atmósfera.
Y no es que el calentamiento global no sea una verdad o que no sea necesaria el detener la contaminación galopante en todo el planeta, pero lo que sí es necesario advertir es que las causas del tan mentado calentamiento a causa de la acción del hombre no son tan reales ni tan consensuadas como pretenden hacer creer los calentólogos más acérrimos. Las pruebas de sus mentiras siguen publicadas en Internet.
Científicos de distintas partes del mundo fueron acallados en las publicaciones de ciencia más populares por obra y gracia de los calentólogos, según ellos mismos confiesan en sus mails. Y precisamente esos científicos acallados son los que han alimentado la teoría de que el calentamiento global tiene su principal causa en la actividad solar y los rayos que llegan desde el espacio, que alteran la nubosidad de nuestro planeta.
Altos cargos de Naciones Unidas temen que quede desprestigiado el prolijo informe elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en 2007 sobre las consecuencias del calentamiento global a la luz de la información divulgada en los correos.
El presidente del IPCC, Rajendra Pachauri, aseguró que ese organismo “no investigará, sino que analizará” el contenido de los correos publicados por un hacker a un científico británico. En rueda de prensa, Pachauri matizó que el término “investigación” alude a “que se ha hecho algo malo”, mientras que el IPCC sólo quiere “recabar datos” y “analizar la cuestión”.
“No nos planteamos realizar una investigación y tampoco nos lo ha pedido nadie”, manifestó.
En la inauguración de la cumbre, el presidente del IPCC criticó a quienes “recurren a acciones ilegales” para desacreditar los trabajos de los científicos que exponen las consecuencias del cambio climático.
Hoy insistió en que la única “ilegalidad” en ese asunto —que la prensa ha nombrado Climagate— la cometieron quienes accedieron a las “comunicaciones privadas” de esos científicos, por lo que la policía británica y la Universidad de East Anglia ya han abierto sendas investigaciones.
Es claro que Pachauri está encubriendo a quienes manipularon la información y mucho más claro aún que está concentrado en desviar la atención sobre el tema.
Pero no es el único. Los medios de prensa de todo el mundo, salvo raras excepciones, han centrado su agenda en la publicación de datos sobre lo real que es el calentamiento global (algo que nadie duda) pero nada acerca de la tergiversación de datos por parte de los científicos para ajustarlos al modelo de cambio climático de origen antropogénico.
Y el centro de la cuestión es ese realmente. Varios teóricos que estudian el proceso de globalización en el planeta denuncian que el modelo de cambio climático de origen antropogénico justificaría la imposición de una tasa al uso del aire (o emisión de gases de efecto invernadero), convirtiendo a cada ser humano por nacer practicamente en esclavo de un impuesto a respirar.
Sin embargo esto parece no preocupar a la ONU, cuyo secretario general, Ban Ki-moon, restó hoy importancia a las consecuencias para la cumbre de Copenhague del llamado escándalo del "climagate".
"Nada de lo que ha salido a la luz pública como resultado del robo de estos correos electrónicos pone en duda el mensaje científico fundamental de que el cambio climático avanza a un ritmo más rápido del que pensábamos y que los humanos somos los principales responsables", dijo Ban en un encuentro con la prensa antes de entrar a una reunión del Consejo de Seguridad.
El máximo responsable de Naciones Unidas reiteró su confianza en los estudios del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC). Otra vez, parece que la mentira y la manipulación son del agrado de los organismos internacionales.
Aseguró que se siente "optimista y animado" por el desarrollo de las negociaciones de la cumbre que se inauguró el lunes en la capital danesa y que se prolongará hasta el próximo 18 de diciembre.
La pelea política
El conflicto que plantea el origen del cambio climático tiene una realidad en su interior que oculta una pelea política orientada a reorganizar los poderes en el mundo.
"La línea clásica transcurre entre los alarmistas y los escépticos", resume el analista climático Hans von Storch. "Unos hablan de "catástrofe climática". Los otros aseguran que es todo mentira". Von Storch se sitúa más bien en medio. "Claro que existe un problema, el CO2 cambia el clima. Pero la verdadera envergadura del cambio climático es muy discutida".
Para Von Storch detrás de las posiciones extremas se esconden intereses políticos. "Ambas formas son un método para rechazar o imponer una extensa política medioambiental", con unas implicaciones mayores o menores para el día a día de las personas. Para alcanzar ese objetivo, se intenta controlar a los científicos.
También los detractores climáticos con conocimientos científicos debaten regularmente en los correspondientes portales de Internet. En los blogs escépticos Climate Audit, The Air Vent y el blog RealClimate, impulsado por varios investigadores climáticos, hay mucho debate. Constantemente se añaden comentarios a los que responden decenas de personas.
Una y otra vez se alude al controvertido gráfico del "palo de hockey" que muestra la evolución de las temperturas en el último milenio. El nombre responde a la curva fuertemente ascendente que se produce en el siglo XIX. Los escépticos dudan de los datos que fundamentan la curva y de la exactitud de este trabajo... sobre todo después de la publicación de los correos en los que dos científicos hablan de cómo manipular los datos al estilo del modelo "palo de hockey" mencionado.
"Real Climate es el megáfono del cártel que defiende el gráfico del 'palo de hockey', un moderno órgano central", explica Hans von Storch. Los comentarios críticos no son bien recibidos aquí. El mismo puso hace poco en marcha el blog Die Klimazwiebel (La cebolla climática).
Y así la discusión continúa. Pero, ¿qué mueve a los escépticos a argumentar tan apasionadamente, en voz alta y tan extensamente? Para Hans von Storch el debate ha adquirido características casi religiosas. "Antes era el amor hacia Dios, que castigaba a la humanidad con una marea muy alta. Hoy se dice que la naturaleza se venga y que nosotros nos lo merecemos".
Muchas personas se sienten tuteladas por la política y no tienen intención de tolerarlo. "Se trata de una mezcla altamente explosiva que sigue el lema de "o estás conmigo o estás contra mí", afirma el investigador. "Poco tiene que ver eso con la ciencia independiente y ponderada".
FUENTE: http://www.urgente24.com/index.php?id=ver&tx_ttnews[tt_news]=133571&cHash=ce6e7ae2d3
Fuentes citadas: