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Maradona desde la mirada de un filósofo

Info7/20/2010
Hace unos dias lei un periodico local, y me di con una grata sorpresa, habia un articulo que hablaba de una de las figuras mas importantes del mundo, Diego Armando Maradona; a continuacion lo transcribire tal y como esta en dicho articulo, a muchos les costara leer, pero si son fans de El Diez, no pararan hasta el final. Maradona desde la mirada de un filósofo Autor: Guillermo Giacosa Ricardo Forster, doctor de Filosofía y profesor de la U. de Buenos Aires, ha escrito en Página 12 un profundo artículo sobre Maradona. Quisiera reproducirlo íntegramente pero es imposible. He aquí algunos conceptos: “Maradona es Villa Fiorito, los picados del pobrerío, la palabra rea, esa que nos ha dejado sentencias únicas, aquel que la rompió en la cancha de La Paternal, que se convirtió, para todo el pueblo napolitano, en un semidios, aquel que redimió a los pobres del sur italiano contra los siempre triunfadores habitantes del norte; fue el de las lágrimas de bronca en la final del 90, el de los tobillos reventados dando su último esfuerzo, el amado por los humildes y el odiado por los dueños del negocio. También fue el de la caída, el de una vida privada saqueada por la brutalidad amarillista de los medios de comunicación, el de una adicción que le robaba su palabra y le ofrecía el rostro espantoso de la desolación. Fue eso y mucho más. El triunfo deparado a los olímpicos, a los elegidos de los dioses y el que pagó el precio terrible de ser quien fue y quien es. Maradona lleva a cuestas el peso de ser Maradona y, eso creo, lo hace con una dignidad que muy pocos tienen; lo hace con la integridad de los que han conocido el cielo y el infierno, las máximas alturas del éxito y de los elogios rutilantes y su contracara, la caída en abismo, la soledad, la venganza de los mediocres que nunca han dejado de maltratar a Maradona en sus momentos de inquietante debilidad o en circunstancias signadas por la derrota, la futbolera y, peor todavía, la de la vida”. “Maradona ha sido el del milagro que le permitió reconstruirse, ese mismo que desmintió a los agoreros que se solazaban con su derrumbe. En él, en su travesía extrema y extraordinaria por una cancha de fútbol y por el laberinto de la vida, metabolizó lo impensado de quien ha sabido revertir sus propias ausencias. Hay algo de todos nosotros en el zigzagueo maradoniano, algo de ese juego con los extremos que ha venido marcando la vida argentina desde siempre. Una gramática del exceso, un fervor por el que se paga un altísimo precio cuando llega la hora de la derrota, pero que nos ha permitido disfrutar con una intensidad única cuando llegaron los días del júbilo. Arrepentirse de esa trama profunda que nos constituye me resulta algo vacuo, insustancial e indeseable”. “Somos, qué duda cabe, la ilusión y la frustración, el empeño por hacernos cargo de lo mejor de una historia pigmentada por sueños a veces inalcanzables y la imperiosa necesidad de hacernos cargo de nuestras imposibilidades”. “Algo de lo extremo, de eso que siempre acompañó a Diego, parece dar cuenta de nuestras vicisitudes, como si no nos convinieran el equilibrio ni el consenso. Todo o nada. El itinerario de Maradona se entrelaza con el del país, juega en espejo y nos muestra imágenes de nosotros mismos. Sus éxitos y sus derrotas no parecen ser muy distintos a los que nos acompañaron a lo largo de la historia”. “Sus éxitos y sus derrotas no parecen ser muy distintos a los que nos acompañaron a lo largo de la historia. Supimos de momentos espléndidos, de mundos populares alcanzando cotas de equidad, que dejaron sus huellas en lo más profundo de la memoria colectiva (y el Maradona de los suburbios populares, el amasado en los potreros del pobrerío, el del lenguaje reo, el que siempre estuvo más cerca de Garrincha que de Pelé, representa una parte no menor de esa memoria de un pasado mejor); supimos, también, de descensos al infierno, de horrores dictatoriales y de masivas destrucciones de nuestros sueños en distintas circunstancias de nuestra travesía como nación”. “Conocimos la esperanza y supimos del desencanto, tocamos los resortes más íntimos de la ilusión y nos descubrimos en medio de la pesadilla. Como país tuvimos –y tenemos– algo maradoniano, imposible, loco, entrañable, inesperado, que no sabe de puertos intermedios, de maquinarias que siempre funcionan de la misma manera. Conocimos la improvisación genial y el desastre de la improvisación. Jugamos en equipo y nos embelesamos ante la aparición del genio que resolvía partidos. Tal vez nuestro problema radique en no lograr que se crucen más y mejor ambos caminos”. “Tal vez ese fue el error de Maradona en este Mundial: imaginar que Messi era como él, que los mitos se repiten y que las epopeyas están a la vuelta de la esquina. A Messi, como a la historia argentina, le pesa la sombra del mito, el recuerdo de lo maravilloso perdido que, sin embargo, sigue insistiendo. Todos, sabiéndonos portadores de una vana ilusión, soñábamos el sábado en medio de lo que parecía un desastre, con la jugada maradoniana hecha por Messi, con esa gambeta increíble reproducida 24 años después. Claro, descubrimos que los acontecimientos inolvidables son únicos y no se repiten o, al menos, no cuando los esperamos”. “Messi no es Maradona, no puede serlo. Su vida, el itinerario que lo llevó, siendo un chico, desde su Rosario natal hacia Barcelona no tiene nada que ver con los pasos seguidos por Diego. En Maradona hay todavía un resto de otro país, la saga mutilada de viejas historias populares, el camino desde la pobreza hacia la cumbre, la fidelidad a los orígenes que siempre se denuncia en sus momentos de arrebato, allí donde suele cincelar frases filosas y memorables como aquella que para siempre nos recordó 'que la pelota no se mancha’. Messi, que es un buen chico, humilde pese a ser quien es, tiene más que ver con el fútbol espectáculo, con Europa, con las canchas armónicas y prolijas, de esas que parecen mesas de billar y que nada tienen que ver con las nuestras”. “Sin embargo, Messi guarda en sus genes aquello mismo que hizo posible un Maradona. Quizás, como en una antigua tragedia griega, su hora solo podrá llegar cuando la sombra del otro dios le deje ocupar su propio lugar bajo el sol. ¿Será dentro de cuatro años?”. Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/maradona-desde-mirada-filosofo1/2010-07-12/279780 Soy peruano, pero admiro a Maradona como si me hubiese criado en Villa Fiorito, este articulo me gusto porque creo que traduce lo que muchos no entienden de la admiracion que se tiene por el, ya que muchos buscan la perfeccion, el lado mas puro, el lado mas impecable, mas intocable que puede existir, pero no se dan cuenta que la perfeccion no es eso, para muchos la perfeccion es particular, para mi por ejemplo no se basa solo en lo inmaculado de las cosas, sino en el conjunto de posibilidades, somos humanos, y como tales es mas logico que la perfeccion sea la supremacia ante la adversidad, tener esa luz que opaca nuestra oscuridad, no se si me dejo entender, pero bueno, de repente exagero al hablar de perfeccion, pero si estoy seguro que es inigualable. PD. Hay un extracto que dice "el que siempre estuvo más cerca de Garrincha que de Pelé" yo entiendo que se refiere a la humildad. PPD. No uso tildes porque me da flojera Saludos!
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