Pasuchi99
Usuario (Argentina)
Hace unos dias lei un periodico local, y me di con una grata sorpresa, habia un articulo que hablaba de una de las figuras mas importantes del mundo, Diego Armando Maradona; a continuacion lo transcribire tal y como esta en dicho articulo, a muchos les costara leer, pero si son fans de El Diez, no pararan hasta el final. Maradona desde la mirada de un filósofo Autor: Guillermo Giacosa Ricardo Forster, doctor de Filosofía y profesor de la U. de Buenos Aires, ha escrito en Página 12 un profundo artículo sobre Maradona. Quisiera reproducirlo íntegramente pero es imposible. He aquí algunos conceptos: “Maradona es Villa Fiorito, los picados del pobrerío, la palabra rea, esa que nos ha dejado sentencias únicas, aquel que la rompió en la cancha de La Paternal, que se convirtió, para todo el pueblo napolitano, en un semidios, aquel que redimió a los pobres del sur italiano contra los siempre triunfadores habitantes del norte; fue el de las lágrimas de bronca en la final del 90, el de los tobillos reventados dando su último esfuerzo, el amado por los humildes y el odiado por los dueños del negocio. También fue el de la caída, el de una vida privada saqueada por la brutalidad amarillista de los medios de comunicación, el de una adicción que le robaba su palabra y le ofrecía el rostro espantoso de la desolación. Fue eso y mucho más. El triunfo deparado a los olímpicos, a los elegidos de los dioses y el que pagó el precio terrible de ser quien fue y quien es. Maradona lleva a cuestas el peso de ser Maradona y, eso creo, lo hace con una dignidad que muy pocos tienen; lo hace con la integridad de los que han conocido el cielo y el infierno, las máximas alturas del éxito y de los elogios rutilantes y su contracara, la caída en abismo, la soledad, la venganza de los mediocres que nunca han dejado de maltratar a Maradona en sus momentos de inquietante debilidad o en circunstancias signadas por la derrota, la futbolera y, peor todavía, la de la vida”. “Maradona ha sido el del milagro que le permitió reconstruirse, ese mismo que desmintió a los agoreros que se solazaban con su derrumbe. En él, en su travesía extrema y extraordinaria por una cancha de fútbol y por el laberinto de la vida, metabolizó lo impensado de quien ha sabido revertir sus propias ausencias. Hay algo de todos nosotros en el zigzagueo maradoniano, algo de ese juego con los extremos que ha venido marcando la vida argentina desde siempre. Una gramática del exceso, un fervor por el que se paga un altísimo precio cuando llega la hora de la derrota, pero que nos ha permitido disfrutar con una intensidad única cuando llegaron los días del júbilo. Arrepentirse de esa trama profunda que nos constituye me resulta algo vacuo, insustancial e indeseable”. “Somos, qué duda cabe, la ilusión y la frustración, el empeño por hacernos cargo de lo mejor de una historia pigmentada por sueños a veces inalcanzables y la imperiosa necesidad de hacernos cargo de nuestras imposibilidades”. “Algo de lo extremo, de eso que siempre acompañó a Diego, parece dar cuenta de nuestras vicisitudes, como si no nos convinieran el equilibrio ni el consenso. Todo o nada. El itinerario de Maradona se entrelaza con el del país, juega en espejo y nos muestra imágenes de nosotros mismos. Sus éxitos y sus derrotas no parecen ser muy distintos a los que nos acompañaron a lo largo de la historia”. “Sus éxitos y sus derrotas no parecen ser muy distintos a los que nos acompañaron a lo largo de la historia. Supimos de momentos espléndidos, de mundos populares alcanzando cotas de equidad, que dejaron sus huellas en lo más profundo de la memoria colectiva (y el Maradona de los suburbios populares, el amasado en los potreros del pobrerío, el del lenguaje reo, el que siempre estuvo más cerca de Garrincha que de Pelé, representa una parte no menor de esa memoria de un pasado mejor); supimos, también, de descensos al infierno, de horrores dictatoriales y de masivas destrucciones de nuestros sueños en distintas circunstancias de nuestra travesía como nación”. “Conocimos la esperanza y supimos del desencanto, tocamos los resortes más íntimos de la ilusión y nos descubrimos en medio de la pesadilla. Como país tuvimos –y tenemos– algo maradoniano, imposible, loco, entrañable, inesperado, que no sabe de puertos intermedios, de maquinarias que siempre funcionan de la misma manera. Conocimos la improvisación genial y el desastre de la improvisación. Jugamos en equipo y nos embelesamos ante la aparición del genio que resolvía partidos. Tal vez nuestro problema radique en no lograr que se crucen más y mejor ambos caminos”. “Tal vez ese fue el error de Maradona en este Mundial: imaginar que Messi era como él, que los mitos se repiten y que las epopeyas están a la vuelta de la esquina. A Messi, como a la historia argentina, le pesa la sombra del mito, el recuerdo de lo maravilloso perdido que, sin embargo, sigue insistiendo. Todos, sabiéndonos portadores de una vana ilusión, soñábamos el sábado en medio de lo que parecía un desastre, con la jugada maradoniana hecha por Messi, con esa gambeta increíble reproducida 24 años después. Claro, descubrimos que los acontecimientos inolvidables son únicos y no se repiten o, al menos, no cuando los esperamos”. “Messi no es Maradona, no puede serlo. Su vida, el itinerario que lo llevó, siendo un chico, desde su Rosario natal hacia Barcelona no tiene nada que ver con los pasos seguidos por Diego. En Maradona hay todavía un resto de otro país, la saga mutilada de viejas historias populares, el camino desde la pobreza hacia la cumbre, la fidelidad a los orígenes que siempre se denuncia en sus momentos de arrebato, allí donde suele cincelar frases filosas y memorables como aquella que para siempre nos recordó 'que la pelota no se mancha’. Messi, que es un buen chico, humilde pese a ser quien es, tiene más que ver con el fútbol espectáculo, con Europa, con las canchas armónicas y prolijas, de esas que parecen mesas de billar y que nada tienen que ver con las nuestras”. “Sin embargo, Messi guarda en sus genes aquello mismo que hizo posible un Maradona. Quizás, como en una antigua tragedia griega, su hora solo podrá llegar cuando la sombra del otro dios le deje ocupar su propio lugar bajo el sol. ¿Será dentro de cuatro años?”. Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/maradona-desde-mirada-filosofo1/2010-07-12/279780 Soy peruano, pero admiro a Maradona como si me hubiese criado en Villa Fiorito, este articulo me gusto porque creo que traduce lo que muchos no entienden de la admiracion que se tiene por el, ya que muchos buscan la perfeccion, el lado mas puro, el lado mas impecable, mas intocable que puede existir, pero no se dan cuenta que la perfeccion no es eso, para muchos la perfeccion es particular, para mi por ejemplo no se basa solo en lo inmaculado de las cosas, sino en el conjunto de posibilidades, somos humanos, y como tales es mas logico que la perfeccion sea la supremacia ante la adversidad, tener esa luz que opaca nuestra oscuridad, no se si me dejo entender, pero bueno, de repente exagero al hablar de perfeccion, pero si estoy seguro que es inigualable. PD. Hay un extracto que dice "el que siempre estuvo más cerca de Garrincha que de Pelé" yo entiendo que se refiere a la humildad. PPD. No uso tildes porque me da flojera Saludos!
Hola, por el titulo se daran cuenta que mostrare un poco (un poco no, bastante en realidad) de informacion acerca de la pelicula El Padrino, se que sera largo, pero si uno es fanatico como yo, no se aburriran, mas que nada porque los datos atrapan y dan ganas de conocer mas y mas, bueno empezemos entonces con los libros: El Padrino (novela) El Padrino es una novela de género criminal escrita por el escritor italoamericano Mario Puzo que originalmente publicó una de las mayores editoriales del país conocida como G. P. Putnam's Sons en 1969. Detalla la historia ficticia de una familia de la mafia siciliana asentada en Nueva York y que está encabezada por Don Vito Corleone, El gran jefe, la cual se convirtió en sinónima de la mafia italiana. La trama transcurre entre los años 1945 y 1955, y también proporciona el trasfondo de Vito desde su niñez, hasta su madurez. El libro introdujo términos italianos tales como consigliori, caporegime, Cosa Nostra, y omertà a la audiencia de habla inglesa. Formó las bases de una película homónima que se rodó en 1972. En 1974 y 1990 se rodaron dos nuevas secuelas, con nuevas contribuciones de Puzo. Ambas están ampliamente consideradas como unas de las mejores filmaciones cinematográficas de todos los tiempos. El Padrino. El regreso Mark Winegardner Una de las secuelas literarias más esperadas. El capítulo que faltaba en la mayor saga del crimen de la historia. Sinopsis: Hace treinta y cinco años que se publicó El Padrino de Mario Puzo y con ello nuestra visión del crimen organizado cambió para siempre. Ahora, en El Padrino. El regreso, el aclamado novelista Mark Winegardner explica el resto de la historia, la que no apareció en el bestseller de Puzo ni en las clásicas películas de Francis Ford Coppola. El autor retoma la historia de los Corleone manteniéndose fiel al estilo, los personajes y las tramas que hicieron famosa la serie de Puzo. Ahonda en las laberínticas relaciones entre los miembros de la familia, plantea nuevas intrigas, enlaza sucesos ficticios con reales y cuenta con algunos golpes de efecto realmente brillantes. El Padrino "La venganza" El Padrino: la venganza (titulada The Godfather´s Revenge en la edición original en inglés), es una novela publicada en España en el año 2007, continuación de la famosa saga de El Padrino del escritor Mario Puzo, llevada al cine con gran éxito. Esta novela fue escrita por Mark Winegardner con la autorización de Mario Puzo. Supone el tercer y último capítulo de la saga novelística, que no de la cinematográfica, de la que ya se exhibió una tercera parte (El Padrino III), que no coincide con el argumento de este tercer capítulo de la novela. Ahora vamos con la saga de el padrino: La "Saga de El Padrino" es una serie de películas dirigidas por Francis Ford Coppola,1 y escritas también por éste junto con el novelista Mario Puzo. Esta saga consta de tres películas, las cuales son: El Padrino, El Padrino II y El Padrino III. Las dos primeras fueron muy aclamadas por el público, además de haber ganado nueve premios de la academia. La tercera película no tuvo la misma repercusión de público y mostraba unos protagonistas un tanto cambiados. El Padrino III obtuvo 7 nominaciones; pero no consiguió ningún premio (no como las dos primeras películas). Desarrollo de la saga El Padrino Todo comenzó cuando Coppola quiso realizar una adaptación al cine de la novela de Mario Puzo. Ambos empezaron a escribir y desarrollar el guión para poder ser luego llevado a la gran pantalla. Coppola quiso realizar una película adaptada de la novela, debido a que la novela "El Padrino" tuvo un gran éxito en sus días de lanzamiento, llegando a conseguir más de un millón de ventas en su primera semana. Entonces Coppola (que era un director joven, pero ya con cierta experiencia) echó tiempo y dedicación al proyecto de adaptar una novela de mafiosos al cine, teniendo en ella a fabulosos actores como Marlon Brando,8 Al Pacino (del que ciertos productores desconfiaron por momentos), James Caan o Robert Duvall, a parte de otros actores que ya habían colaborado junto con Coppola en anteriores proyectos. La productora Paramount Pictures compró los derechos de la novela y confiaron en el talento de Coppola, que ya había elaborado el guión junto con Mario Puzo, del cual habían restado algunos fragmentos de la novela, o los habían redecorado un poco; pero el guión seguía siendo fiel al libro de Puzo. Una vez contando ya con todos los recursos, se comenzó el proceso de rodaje, que les llevaría unos 62 días, contando también los numerosos traslados que debían realizar (a Sicilia, a New York, a Las Vegas...). No sería fácil coordinar tantas tareas en tan poco tiempo que le dio Paramount Pictures a Coppola, al que le costó mucho poder realizar todo el trabajo en dos meses justos que le proponía la productora, y Coppola, por poco no paró el proceso de la película debido a que no tenía tiempo para conllevar todo el trabajo, que al final, se finalizaría con éxito. La película costó más de dos millones de dólares, ya que la película contaba con numerosos gastos como la idea de adaptar el argumento en los años 40 (que se discutió la idea de adaptar el argumento en la actualidad para gastar menos dinero, pero Coppola prefirió hacerlo así), o también los gastos que conllevaban los numerosos viajes, y otros asuntos que se fueron sumando a los gastos de la producción. Pero todo esto se contrarrestó cuando la película fue terminada y la película fue llevada al cine en el año 1972. La película tuvo un gran éxito entre el público de los años 70. Además, la película tendría 11 nominaciones a los Premios Óscar, y 3 ganadores, entre los cuales estaban Marlon Brando, que ganó el premio al mejor actor por su maravillosa interpretación de Vito Corleone), Francis Ford Coppola y Mario Puzo, que ganaron los premios al mejor guión adaptado, y finalmente, la película ganó el premio a la mejor película del año. El Padrino fue escogida como la tercera mejor película en la historia cinematográfica americana (detrás de Citizen Kane y Casablanca) por American Film Institute. Posteriormente, fue re-escogida en la segunda plaza tras Citizen Kane. También ha sido nombrada en la primera posición en listas elaboradas por Internet Movie Database, Film Affinity y Rotten Tomatoes, entre otras. El camino hacia una segunda parte Debido a este gran éxito cinematográfico, se pensó en realizar más tarde, una segunda parte; aunque Coppola se negó profundamente a realizarla. Pero finalmente, el director fue convencido por la afición y por sus amigos dedicados al cine. Coppola sería el director, guionista (de nuevo junto a Puzo) y productor; aunque éste dijo que tan solo quería ser el productor, y que él mismo ya buscaría a otro director que llevara la película (como Martin Scorsese), pero al final, todo se torció, y Coppola volvió a ser el director de la película de nuevo. Esta vez, Coppola y Puzo estaban escribiendo una historia yuxtapuesta, es decir, una historia paralela, con dos historias diferentes, una ambientada en los años 20, cuando Vito Corleone era joven, y la otra historia narraría la actualidad de la familia Corleone, en los años 50, cuando Michael Corleone es el "don" de la familia Corleone y viven en Nevada. Coppola escribiría la historia actual, y Puzo la antigua; aunque ambos también contribuían en ambas partes. Entonces, una vez elaborada la historia, se creó un pequeño problema... ¿quién se encargaría de interpretar al joven Vito Corleone? Se pensó en Marlon Brando (quien lo interpretó ya en El Padrino); pero éste se negó debido a unos problemas que originó con la productora Paramount Pictures, ya que Brando exigía más dinero del que le ofrecieron cuando hizo de Vito en la primera película. Entonces, se descartó la posibilidad de que Brando volviese a hacer de Vito, y entonces se pensó en otro actor. Coppola buscaba a alguien con un enorme talento, parecido al de Brando, ya que el personaje de Vito, tendría que ser muy realista. Entonces Coppola se fijó en un joven muchacho que ya había acudido a los castings de la primera película para hacer de Sonny Corleone. Ese joven era Robert DeNiro, quien todavía no era el considerado actor veterano que es actualmente. Robert DeNiro tenía cierto parecido físico a Brando, y tenía una gran capacidad de interpretación, la cual hacía falta para llevar el personaje de Vito Corleone. DeNiro se quedó con el puesto, e incluso llegó a trabajarse su aspecto físico para que llegara a ser idéntico al de Brando, cuando hizo de Vito en la primera película. Los demás actores que contribuyeron en la primera película, lo harían de nuevo en la segunda, como Al Pacino, Talia Shire, John Cazale, Robert Duvall o Diane Keaton y se contó con la presencia de nuevas caras como Lee Strasberg o Dominic Chianese. El proceso de rodaje fue más duro y largo que el de la primera película, este llevó 112 días de rodaje, y viajes a Nevada, Cuba o Sicilia. En total, llevaría una gran suma de dinero para poder financiar todo el proceso de rodaje. Finalmente, la película fue acabada y esta vez, el éxito fue mayor que el de la primera película. Esta vez la película obtendría 11 nominaciones a los Premios Óscar, y 6 premios, el del Oscar al mejor guión adaptado (Mario Puzo y Francis Ford Coppola), Oscar al mejor director (Francis Ford Coppola), Oscar al mejor actor de reparto (Robert DeNiro), Oscar a la mejor banda sonora (Nino Rota y Carmine Coppola), Oscar a la mejor dirección artística (Dean Tavoularis, Angelo Graham y George R. Nelson) y nuevamente el de Oscar a la mejor película. En resumen, el éxito de la primera película se duplicó considerablemente, y además, esta película llevó a la fama a actores como Al Pacino, Talia Shire, Robert Duvall, James Caan y otros muchos más. Esta vez Coppola se transformó en un considerado gran director de cine, y se sumó a la fila de otros muchos como Martin Scorsese, George Lucas o Steven Spielberg (los cuales son muy amigos de Coppola, y contribuyeron también mucho en la saga de El Padrino). Entonces todo el mundo pidió una tercera parte a gritos, pero Coppola esta vez sí se negó rotundamente. Decía que El Padrino II era una continuación de la primera, y que no se deberían hacer más continuaciones, es decir, meter más embrollos. Pero tal como se quedó la trama y el argumento en la segunda parte, no se podía dejar todo en los aires, pero Coppola seguía negando una tercera parte. La caída con la tercera parte Pasaron los años y Coppola realizó otros exitosos proyectos cinematográficos, como Apocalypse Now (película en la que volvió a trabajar junto con Marlon Brando y Robert Duvall) o Peggy Sue got married (Peggy Sue se casó), grandes películas; pero que le dejarían con un poco de vacío económico. Fue este vacío económico llegó al punto de la planteación de Coppola de realizar la tercera parte de El Padrino. Puzo y él lo pensaron y decidieron volver a escribir el guión para llevar al cine la tercera parte. Esta vez Coppola adentraría al reparto a su hija, Sofia Coppola, que interpretaría a Mary Corleone, la hija de Michael Corleone. Este papel fue pensado para la actriz Winona Ryder, pero ésta no pudo participar debido al cansancio que sufría y Sofia se quedó con el papel. En esta película, se contaría con la participación del Vaticano, que controlaría brevemente a la productora Paramount Pictures. El Vaticano también aparecería en el guión de la película, ya que aparece cómo Michael, contribuye a la iglesia con el fin de pedir perdón a Dios por el caos y violencia que él ha creado. En esta película, se muestra a un Michael más débil y anciano, y con falta de poder y decisión (todo lo contrario a lo que aparentaba en las dos anteriores películas). Esta nueva imagen afable de Michael Corleone no le agradaría nada al público, una de las razones por las que la película no obtuvo el éxito de las otras dos. Esta vez, el reparto contaría con la aparición de Andy García, que interpretaría a Vincent Mancini, el sobrino de Michael, e hijo ilegítimo de Sonny Corleone. También se cuentan con actores como Diane Keaton, Talia Shire y Joe Mantegna. El rodaje costó más de 10 millones de dólares, contando de nuevo los numerosos viajes a Roma, a Sicilia, a New York..., además de la subvención que tuvo que pagar Paramount Pictures al Vaticano, debido a que varias escenas se rodaron por sus interiores. La recaudación fue mayor que en las otras películas; pero el éxito fue mucho menor. El público esperaba algo más y a un Michael Corleone triunfante y astuto como en las dos primeras películas. Además, se criticó mal y duramente a Sofia Coppola como actriz, además las demás actrices que querían el papel de Mary decían que Sofia era una "Niña de Papá", ya que su padre era el director y la había "enchufado" al reparto. Después de estas numerosas críticas, Sofia decidió retirarse como actriz, y dedicarse a la dirección. Un duro golpe para los fanáticos de la saga; pero como se ha mencionado antes, se encuentran también aficionados que piensan que la tercera parte fue tan buena como las demás. Después de esto, Coppola decidió no volver a realizar ninguna película de El Padrino nunca más. El Padrino IV El Padrino IV sería la cuarta película de la saga de El Padrino de no haber sido por la muerte de su autor Mario Puzo. La película iba a ser dirigida por el anterior director de las tres películas (Francis Ford Coppola) y producida por Paramount Pictures, también productora de las tres anteriores películas. Tendría un guión parecido al de El Padrino II, siendo una historia yuxtapuesta, contando dos historias, la del auge de los Corleone al poder y, al mismo tiempo, con otra de la actual historia de la familia, continuando así donde acabó la tercera parte. Proceso de El Padrino IV A pesar de que el director de las anteriores películas no quería realizar una cuarta entrega de la saga, el guionista y autor de la novela Mario Puzo, escribió un pequeño argumento y los primeros bocetos del guión de lo que iba a ser la película. Habrían dos historias, una contaría cómo la familia Corleone llegaría a su ascenso al poder, contando con Sonny Corleone como protagonista, mostrando cómo se transformó en un asesino. Y la segunda historia sería la continuación de El Padrino III, con Vincent Mancini, el hijo de Sonny Corleone como protagonista, y mostraría cómo le va como nuevo don de la familia. En esta segunda historia se mostraría también el peligroso negocio con la droga en el que entra Vincent, y cómo al final de la película la familia Corleone acaba completamente destruida. Mario Puzo empezó a escribir el guión de esta película en 1999; pero nunca llegó a terminarlo, a causa de que empezó a tener problemas médicos y meses más tarde fallecería en su casa, sin poder haber acabado la historia que tanto le hubiese gustado escribir. Reparto idealizado Para reparto de la película se nombraron grandes caras de Hollywood como Leonardo DiCaprio, que interpretaría al joven Sonny Corleone de la primera historia y también contaría con Andy García, que volvería a interpretar a Vincent Mancini, que ya interpretó en El Padrino III. El reparto también contaría con actores que también aparecieron en anteriores películas, como Talia Shire. También contaría con un cameo de Al Pacino, que interpretaría a Michael Corleone en una escena que sería momentos antes de su muerte. Final de El Padrino IV La película iba a empezar a rodarse por los exteriores de Sicilia y Nueva York en 1999. Iba a ser dirigida por Coppola y escrita de nuevo por él y Puzo. Cuando la película ya iba a comenzar su proceso de rodaje, empezaron a surgir problemas con la salud del escritor, que tenía graves problemas de corazón desde hacía ya meses. Entonces la escritura del guión se suspendió hasta que Puzo se encontrara en un mejor estado; pero falleció el 2 de julio de 1999 en su casa debido a sus problemas de corazón y el guión de la película quedó en el aire. Sí había una parte del guión escrita del que muchos actores como Robert DeNiro o Al Pacino tienen copias cedidas por Puzo; pero de la historia moderna no se escribió nada, y por lo tanto, se canceló el proyecto de una cuarta parte, debido a que Coppola no tenía ganas de seguir con la producción. Rumores de una cuarta parte Muchas productoras han querido continuar con el proyecto de El Padrino IV; pero Paramount Pictures no ha accedido, ya que ellos continúan teniendo sus derechos de autor (junto con la familia de Puzo). Sí es posible que pudiera haber una cuarta entrega; pero de momento Coppola no ha afirmado su realización, ni piensa realizar una cuarta parte. Y por ultimo, solo hablemos de el personaje que mas m gusta en la pelicula y en los libros, obviamente, don Vito Corleone Vito Corleone Vito Andolini, llamado Vito Corleone (Corleone, 7 de diciembre de 1892 - Nueva York, 2 de agosto de 1955) es un personaje ficticio y uno de los protagonistas de la novela titulada "El Padrino", perteneciente al escritor italoamericano Mario Puzo. Además, el personaje ha aparecido en el cine en las dos primeras películas de la trilogía El Padrino y en una serie televisiva conocida como The Godfather Saga, que se basaron en la obra de Puzo y que fueron dirigidas por el productor y director cinematográfico Francis Ford Coppola entre 1972 y 1977. Vito Corleone, también conocido como Don Vito, refleja la viva imagen de numerosos personajes históricos de la mafia como Frank Costello.4 Así mismo, representa al capo de la mafia siciliana radicada en los Estados Unidos durante 1945 hasta 1955. A lo largo de la trama se desenvuelve como astuto, galán, divertido, y cruel; así como un exitoso hombre de negocios. Algunos críticos de literatura lo describen como: Don Corleone es un gran líder, bárbaro, un hombre que sitúa la amistad, la lealtad, y la familia en lo más alto de la lista de virtudes, que tiene un código de honor y decoro, que lo hace despreciar el tráfico de drogas, y que valora su palabra manteniéndose en una antigua moralidad sexual. Además, está considerado por algunos como la encarnación del sueño americano, que con el tiempo sufre una transformación y se convierte en justiciero de las masas y de los valores familiares. Cuando Puzo publicó la novela en 1969 se convirtió en su obra cumbre, permaneciendo 67 semanas como superventas en Estados Unidos, además de haber vendido aproximadamente más de 21 millones de copias a lo largo de los años. Igualmente, la primera película de Coppola, obtuvo ganancias que alcanzaron los $150 millones de dólares en el primer año de lanzamiento, convirtiéndose en uno de los filmes con los ingresos más altos de su época. Perspectiva Vito es un líder de la mafia por naturaleza, con la capacidad de manipular la sicología de sus adversarios y de reclutar nuevos aliados. A su lado sus socios son su pálido reflejo, parecen crueles, nimios, o triviales y brutos. Aun su hijo Michael, el más allegado, con sus tremendos éxitos, no sale bien parado de dicha comparación ya que le falta calidez y alegría por vivir. Tal vez como dijo Sollozzo refiriéndose a Vito, el viejo se está reblandeciendo y aún si eso fuese cierto y sólo sobrevive por pura casualidad al ataque de un asesino; posee toda la prestancia para ser el Padrino. Es sabio, inteligente, cognitivo, y mediante su elocuencia es capaz de convencer sin necesidad de balas. Su personal estilo de vida, el cual es su virtud más destacada, eclipsa a su hijo. Aunque es un criminal rudo y violento, también es un padre tierno y un esposo afectuoso. Su ternura es la paradoja que convierte a su personaje en un ser excepcional. En sus últimos años aparece relajado, juguetón, y hasta risueño. Ha tenido una vida rica y plena, ganándose un retiro en calma. En su juventud, cuando es representado por Robert de Niro, es afectuoso y atento pero también callado e intenso. A diferencia de Michael, no deja que esa intensidad lo consuma. Nunca se siente en conflicto por las dos acepciones de "familia" (la de la sangre y la del crimen), y nunca se siente atribulado por sus actividades. Sólo se sintió apenado cuando Michael asesinó a Sollozo. Es un hombre trabajador, aunque al final del día encuentra la oportunidad para pasar un rato en compañía de su familia. En resumen, es descrito como un padre ejemplar y un Padrino ideal, lo que lo convierte en un modelo difícil de imitar por sus hijos. Inspiración La fuente de inspiración principal que permitió crear a Vito Corleone fueron varias personalidades de la mafia y del crimen organizado de los Estados Unidos como: Meyer Lansky, Lucky Luciano y Bugsy Siegel. No obstante, se ha rumoreado que la fuente primordial de inspiración fue el criminal Frank Costello. En una entrevista, Puzo admitió que durante la creación de su novela realizó investigaciones en una biblioteca sobre todo lo referente al crimen y a la violencia en el Nueva York de inicios del siglo XX, así como también acerca de los conflictos y de la guerra entre las cinco familias más poderosas de la mafia en 1940. Existen numerosos paralelismos entre Frank Costello y Vito Corleone. Costello tenía la voz áspera debido a una operación de garganta que tuvo durante su juventud, característica parecida a la de Vito, el cual había recibido un disparo en la garganta y nunca llegó a recuperarse del todo. Marlon Brando declaró que intentó imitar la voz de Costello en su protagonización del personaje de Corleone, y que se basó en el juicio televisado de la comisión Kefauver, en donde el criminal realizó diversas declaraciones con voz carrasposa. Igualmente, cuando De Niro protagonizó a Vito, estudió reiteradamente la manera de hablar de Brando en la primera película de la saga con el objetivo de lograr una voz más grave y cercana a un susurro. Otra similitud que comparten ambos personajes es que su poder provenía de varios jueces, oficiales de policía, y políticos corruptos a los cuales tenían en el bolsillo y que manipulaban para obtener cualquier beneficio que concordase con sus propósitos criminales.4 Asimismo, Costello fue conocido como El Primer Ministro del Hampa y su mayor negocio fue el contrabando y el juego, teniendo máquinas ilegales a lo largo de todo el país, al mismo tiempo que varios intereses en casinos de Las Vegas. En la novela el mayor negocio de Vito Corleone era el juego, y de igual manera era considerado el jefe de la familia criminal de los Corleone, no sólo una de las más poderosas familias mafiosas de Nueva York, sino del país. Es descrito como un ambicioso inmigrante italiano que se muda a Hell's Kitchen y construye un imperio mafioso regido por un estricto código de honor de su autoría. Su hijo menor, Michael Corleone, se convierte en el Don tras su muerte al final del libro. Tiene otros dos hijos, Santino “Sonny” Corleone y Fredo Corleone; y también una hija, Connie Corleone, los cuales juegan un importante papel en la historia. También adopta otro hijo, Tom Hagen, quien crece y se convierte en el consigliere de la familia. Representaciones El personaje de Vito Corleone ha sido representado en tres ocasiones en la industria del cine. Inicialmente fue personificado por el actor estadounidense Marlon Brando en la primera película de la trilogía El Padrino en el año 1972, donde se relatan sus últimos años de vida. Posteriormente lo interpretó Robert De Niro en el filme El Padrino II, el cual trata sobre sus años de juventud, y en la misma película también fue interpretado por el actor italiano Oreste Baldini en el periodo de su niñez. Finalmente fue llevado a los hogares en la serie televisiva The Godfather Saga en 1977, la cual es un montaje en orden cronológico de las dos primeras películas de "El Padrino". En la segunda película se propuso a Brando que ejecutase algunas escenas como Vito, pero el actor demandaba un sueldo demasiado alto y la productora de cine estadounidense Paramount se negó a pagar dicha cantidad. De esta manera la presencia del viejo Don fue simbólica. Es el único personaje real o imaginario que ha conseguido que dos actores distintos sean acreedores del premio Oscar en la historia del cine. El primer premio de la academia cinematográfica fue para Marlon Brando en la categoría de mejor actor en la película original, y el segundo fue para Robert de Niro en la categoría de mejor actor de reparto en la secuela. Sin embargo, Brando no reclamó su premio en protesta de las violaciones de los derechos civiles de los aborígenes norteamericanos, convirtiéndole en el segundo y último actor en rechazar dicho galardón. Biografía Vito Corleone, originalmente llamado Vito Andolini, nació el 7 de diciembre de 1892, en el pequeño pueblo de Corleone, ubicado en la región de Sicilia, Italia. En el mundo real, el pueblo de Corleone, al igual que la ciudad costera de Castellammare del Golfo, están considerados por algunos como los lugares de procedencia de los más prolíficos mafiosos. De acuerdo con la cronología de la saga de "El Padrino", en el año de 1901, cuando Vito tenía nueve años, sufrió la pérdida temprana de su padre Antonio Andolini, el cual fue asesinado debido a que insultó y criticó a uno de los líderes locales de la mafia, llamado Don Ciccio. En esa época, Don Ciccio tenía el dominio de aquel territorio y decidió mandar a sus hombres a asesinar a Andolini. Después del trágico suceso, el hermano mayor de Vito, llamado Paolo, juró vengar la muerte de su padre, y huyó a las montañas con el motivo de matar a Don Ciccio; pero desafortunadamente murió en el intento a manos de los seguidores de éste. En ese momento de desesperación, la Signora Andolini, resolvió acudir a la residencia del verdugo de su esposo e hijo, para jurarle respeto y rogarle que no asesinase al único hijo descendiente con vida que le quedaba que era Vito. Don Ciccio no aceptó las súplicas de la viuda y madre desconsolada, argumentado que cuando Vito creciese y se fortaleciese iría a vengarse de él. Entonces, la Signora Andolini, al ver que Ciccio no tendría piedad con su hijo, llena de decisión sacó un cuchillo, lo agarró por sorpresa por la espalda poniéndoselo al cuello, al mismo tiempo que le gritaba a su hijo que corriese para que pudiese escapar de los sicarios del jefe de la mafia. Ciccio consiguió milagrosamente escapar del intento de homicidio de la Signora Andolini, pero sus guardaespaldas dispararon fatídicamente a la mujer. Finalmente, Vito salió corriendo asustado y logró huir de la persecución de los mafiosos. Emigración a América Después de haber escapado exitosamente de la residencia de Don Ciccio, se refugió en la casa de sus vecinos, quienes lo ocultaron de sus perseguidores. Los hombres de Ciccio iniciaron una profunda búsqueda en el pueblo para encontrarlo, y anunciaron a los habitantes que quien escondiese al niño tendría graves problemas. Los protectores del niño viendo su peligro inminente, no tuvieron más remedio que buscar la manera de que Vito saliese de Sicilia, y fue así como su vecino lo escoltó hasta un puerto, para que embarcase en un barco con rumbo a Estados Unidos. Vito viajó solo a América, con las manos vacías, y con el triste recuerdo de la desgracia acaecida a su familia. Cuando el joven Vito arribó a los Estados Unidos, una empresa encargada de supervisar a los inmigrantes que venían de otros países lo alojó en cuarentena en la Isla Ellis, en Nueva York, debido a que padecía de viruela y otras enfermedades. Seguidamente, pasó por el registro de inmigrantes y según la novela, Vito cambió intencionalmente su apellido de Andolini a Corleone, para mantener un recuerdo de su lugar de origen. Por el contrario, en la película el apellido fue sustituido erróneamente por el supervisor de inmigración. A partir de ese momento, inició una nueva vida con el nombre de Vito Corleone y después de tres meses de cuarentena en la isla fue trasladado a la casa de unos amigos de su familia. Se ha dicho que su infancia, especialmente su inmigración a América, comparte numerosos paralelismos con la vida de Giuseppe Battista Balsamo, quien en la vida real fue el primer capo de la mafia en los Estados Unidos. Primeros años en Nueva York Según la novela de Puzo, a Vito lo envían con unos amigos cercanos de su familia, de apellido Abbandando, los cuales estaban radicados en Nueva York, y tenían una droguería como negocio familiar. Los Abbandando vivían en el barrio Hell's Kitchen, ubicado en el vecindario de Manhattan. Con el transcurso del tiempo Vito logró integrarse efectivamente a su nuevo hogar, colaborando en la tienda como un empleado más, y llegando a considerar al señor Abbandando como un padre. Allí tuvo la oportunidad de conocer a su gran amigo, Genco Abbandando, quien era hijo del dueño de la tienda de comestibles, y que con el paso del tiempo se convirtió en su hermano honorario y en su consejero personal (en italiano consigliere).30 Años después, el puesto de mano derecha de Genco sería reemplazado por Tom Hagen, el hijo adoptivo de Don Corleone. Asesinato de Fanucci En 1910, contrajo matrimonio con una joven inmigrante procedente de Sicilia llamada Carmella, pero el estado económico en el que se encontraban ambos, no les permitió celebrar la ceremonia. Algunos años después, los recién casados tuvieron su primer hijo, llamado Santino Corleone. Según la novela el nacimiento ocurrió dos años después de la boda, no obstante la fecha indicada en la trilogía de películas es 1916, seis años más tarde.2 Posteriormente, nació el segundo hijo, llamado Fredo Corleone, quien a los pocos días de nacer, sufrió una grave neumonía, pero finalmente logró recuperarse. En esa época había un hombre poderoso, de origen italiano, que vivía en Hell’s Kitchen, conocido con el nombre de Don Fanucci y se rumoreaba que pertenecía a una derivación de la mafia italiana denominada Mano Negra. Habitualmente, se dedicaba a extorsionar los comercios de la zona, amenazando a sus respectivos dueños, y prometiéndoles seguridad a cambio de dinero. Una de las víctimas de los constantes chantajes, era el Señor Abbandando, quien pagaba una suma de dinero para mantener su negocio en funcionamiento. Un día, Fanucci pidió al padre de Genco que le diese un trabajo en el almacén a su sobrino, y éste no pudo negarse porque sabía que pondría en peligro su bienestar. De esta manera, el dueño de la tienda se vio obligado a despedir a Vito, debido a que no tenía los suficientes fondos para pagar un sueldo a tres trabajadores. A partir de ese momento, comenzó a sentir odio hacia Fanucci y se encontró en una compleja situación económica, a causa de que estaba desempleado y debía alimentar a toda su familia. Durante un tiempo consiguió un trabajo temporal en un ferrocarril regentado por irlandeses, hasta que un día un joven llamado Peter Clemenza se presentó de sorpresa en su casa, y le pidió que ocultase unas armas de fuego debido a que había sido detenido por la policía. Corleone, no dudó y le hizo el favor a su compatriota, obteniendo el agradecimiento del desconocido, el cual se dedicaba a la venta de diferentes productos obtenidos por medios ilegales. Cuando Clemenza recuperó la libertad, sabía que Vito se encontraba en una situación desesperada y lo invitó a que se integrara en sus negocios ilícitos. Ambos entablaron una buena amistad, y Corleone se unió a la sociedad comercial, en la que también participaba un hombre llamado Salvatore Tessio. El trabajo ofrecido por sus compatriotas consistía en desvalijar unos camiones que transportaban vestidos de seda, y luego vender la mercancía obtenida a un mayorista italiano, y a varios consumidores en sus respectivas residencias. De esta manera, Vito se inició en la vida oportunista y simplista de la calle, actuando como un ingenuo espectador de las acciones delictivas de sus socios. El negocio era rentable, hecho que llamó la atención de Fanucci, quien rápidamente exigió a los miembros de la banda que contribuyesen y compartiesen los beneficios comerciales con él. En un principió los tres integrantes pensaron en compartir las ganancias, y así evitar las amenazas, pero en última instancia, Vito desistió la idea de pagar una cuantiosa suma de dinero. Consecuentemente, Corleone ideó un plan y decidió mantenerlo en secreto, lo único que manifestó a sus compañeros fue que no se preocupasen por él, que resolvería el problema con Fanucci. Además pidió a sus colaboradores que le entregasen $50 dólares cada uno para cumplir el trato, aunque la cantidad estipulada por el mafioso era mayor. Vito solamente reveló a Tessio y a Clemenza que se reuniría con el susodicho y que "razonaría" hasta llegar a un acuerdo. Según la novela de Puzo, cada vez que Vito empleaba la palabra “razonar” en sus discusiones, quería decir que este era su último aviso para resolver algún asunto, y en ciertos casos también era el anuncio de un futuro derramamiento de sangre. Por consiguiente, Corleone en su mente, había planificado asesinar al extorsionador para acabar finalmente con las injusticias que sufrían sus compatriotas. Aprovechó la festividad de San Gennaro para reunirse con Fanucci en una cafetería y le ofreció los $100 dólares. El extorsionador, se enojó porque quería que le pagasen $200, pero finalmente se conformó con la oferta, y abandonó el establecimiento con aire triunfante. Seguidamente, Vito subió por los tejados del vecindario, para evitar ser visto por testigos, y se movilizó hasta el edificio donde residía Fanucci. Corleone ingresó al vestíbulo de la residencia del mafioso, y cuando éste abrió la puerta, lo sorprendió y le disparó tres veces. Una vez que Fanucci había muerto, se acercó al cuerpo inmóvil, le quitó la cartera y huyó de la escena de los hechos. Luego se deshizo del arma de fuego introduciéndola en uno de los respiraderos del tejado, y recuperó los $100 dólares que antes le había entregado a su víctima. A partir de este suceso, se convirtió en el héroe de la comunidad, y en la persona a la que acudían todos los vecinos cuando tenían algún problema. De esta manera, a los 26 años se transformó en el Don y en el Padrino. Algunos críticos de literatura han dicho, que "el asesinato de Fanucci se convirtió en un bien necesario para la sobrevivencia de la familia Corleone, asimismo para el bienestar del vecindario e inclusive la justicia". Negocio con el aceite de oliva En 1925 creó una empresa de importación de aceite de oliva de Corleone, con la marca Genco Pura de acuerdo con la novela, y Genco Olive Oil en la película; junto con sus socios Genco, Tessio y Clemenza. Corleone había invertido la mayor parte del capital monetario para esta nueva aventura comercial; sin embargo, su carácter modesto no permitió que el aceite llevase su nombre. Genco se encargó del almacenamiento de los productos en el antiguo establecimiento de su padre, mientras que Tessio y Clemenza se responsabilizaron de la venta del aceite. El Don tenía como meta establecer un monopolio y así controlar toda la demanda de aceite de oliva en los Estados Unidos, desplazando a la competencia del mercado. Uno de los métodos que utilizó para lograr su propósito, fue reducir hasta el mínimo el precio de venta del aceite, a pesar de que la calidad de éste no fuese lo suficientemente competitiva. Sin embargo, no logró su propósito utilizando la metodología de mercadotecnia y recurrió al uso de la fuerza. Según Coppola, "el hecho de que Vito vendiese aceite no fue el factor que causó que su estatus prosperase, al contrario, su situación mejoró debido a la virtud de su benevolente despotismo dirigido hacia los inmigrantes más débiles". Para poder exportar aceite de oliva de Corleone, necesitaba el consentimiento del jefe local, que no era otro que el asesino de su familia, Don Ciccio. La venganza de Vito Vito viajó en 1927 al pueblo de Corleone, su tierra natal, en compañía de su esposa Carmella, y sus hijos Santino, Federico, Constanzia y Michael. Además le acompañó Don Tommasino, que era un amigo cercano a la familia, de origen siciliano y perteneciente a la mafia. Según el Padrino, la finalidad del viaje era reunirse con el jefe de la región, mejor conocido como Don Ciccio, y recibir su bendición y permiso para poder exportar aceite de oliva a Estados Unidos. No obstante, el verdadero motivo que tenía Vito en mente consistía en asesinar al verdugo de sus padres y de su hermano mayor. Seguidamente, Tommasino concertó una cita para que Vito se entrevistase con el anciano Ciccio en su residencia, con la excusa de que le diese la aprobación de su negocio. Sin embargo, el jefe local no sabía que el joven que tenía delante era el hijo menor de los Andolini, inclusive ya lo había dado por muerto. Vito se acercó al mafioso y le dijo la siguiente frase: "El nombre de mi padre era Antonio Andolini… ¡Y esto es para ti!".36 Inmediatamente, el patriarca de la familia Corleone sacó un cuchillo y lo apuñaló en el pecho. Según los críticos de cine, "el crimen fue cometido con despiadada premeditación, ilustrando el lado salvaje de su naturaleza, la cual se esconde bajo una fachada civilizada y encantadora que cultiva constantemente". Asimismo Coppola ha dicho que, "esta acción demuestra que en la mafia italiana no existe concepción de culpa, únicamente venganza". Luego del violento suceso, se vengó también de los matones que en el pasado se encargaron de cumplir las órdenes de Ciccio, pero en el intercambio de balas, Tommasino recibió un disparo en una pierna. El Padrino huyó hacia un coche, y ayudó a su socio que se encontraba en estado grave a escapar de la escena del crimen. A partir del acontecimiento Tommasino quedó paralizado y postrado en una silla de ruedas. Crimen organizado Años después, se inició la Gran Depresión, y se estableció la ley seca, la cual prohibía la venta de bebidas alcohólicas en los Estados Unidos. El objetivo de esta nueva medida gubernamental era reducir el alcoholismo en la población, mejorar la productividad de los trabajadores, y promover la adaptación o americanización de los inmigrantes.39 Algunos contrabandistas de alcohol contactaron con Vito para que les facilitase unos camiones de distribución a cambio de una gran suma de dinero, y él aceptó la propuesta bajo ciertas amenazas, reduciendo así sus actividades comerciales con el aceite. Posteriormente, Corleone se vengó de los chantajes de sus socios contrabandistas, y comenzó a dirigir la distribución del licor en los Estados Unidos, sobornando a políticos, funcionarios estatales, y policías. De ese modo, Vito Corleone dio forma a una de las principales bandas del "crimen organizado" en 1930, cuyo eje central era la familia Corleone y donde estableció un rango de poderes entre sus colaboradores. Genco Abbandando se convirtió en su consigliere, que significaba consejero, y se encargaba de los asuntos de finanzas y demás. Además, para lograr una mejor administración de su imperio de corrupción, Vito nombró a Tessio y a Clemenza como caporegimes que es un título equivalente a un capitán encargado de recolectar el dinero de un número específico de trabajadores o soldados, y según la jerarquía de poderes de la mafia esta posición se encuentra en un nivel inferior al cargo de consigliere.40 Tessio se encargó del distrito de Brooklyn, mientras que a Clemenza se le comisionó la vigilancia del Bronx. Finalmente, su hijo Sonny recibió el título de subjefe o sottocapo, que significa que es el segundo al mando de la banda, y era el supuesto sucesor del jefe (o en italiano capofamiglia). En esa época, la gente que trabajaba para Vito, comenzó a denominarlo bajo el título de Don y de Padrino, que era un sinónimo de respeto y admiración. Las personas del vecindario "acudían a él en busca de ayuda. Le solicitaban de todo: recuperar la paz conyugal, encontrar un empleo para sus hijos, sacar a alguien de la cárcel, obtener un pequeño préstamo, interceder ante propietarios que pedían alquileres muy altos e inquilinos sin trabajo". El Don aceptaba todos los pedidos de sus protegidos, asegurando el futuro y el éxito de su organización criminal. Sin embargo, la ley de prohibición de consumo de licor fue abolida en 1933, afectando las ganancias de la familia Corleone. El Padrino se vio obligado a extender sus negocios, y decidió enfocarse en la administración de las apuestas ilegales, la usura, la prostitución, el juego, los sindicatos laborales y la lotería ilegal en el barrio de Harlem. Para lograr este propósito, se contactó con el recolector y jefe de esas actividades, que era un hombre llamado Salvatore Maranzano, y le propuso dividirse las ganancias, a cambio de protección y su influencia en los tribunales, pero este se negó. Este suceso causó una guerra entre los dos líderes más importantes del hampa en Nueva York, y finalmente Maranzano fue asesinado por Tessio. Vito salió triunfante y los Corleone se transformaron en una de las familias mafiosas más ricas y poderosas. Con el paso del tiempo, el imperio de Vito, alcanzó su auge, y la familia se trasladó a una residencia más lujosa, situada en Long Island. En la vida real, Salvatore Maranzano fue miembro del crimen organizado, y uno de los primeros jefes de de la sociedad mafiosa Cosa Nostra a principios del siglo XX en los Estados Unidos. Intento de asesinato En agosto de 1945, se celebró la boda de la hija de Vito, Constanzia Corleone, y durante la festividad numerosos allegados a la familia, siguiendo la costumbre, aprovecharon la ocasión para saludar al Padrino y pedirle favores. Ese mismo día, su amigo de siempre, Genco Abbandando falleció a causa del cáncer y el abogado Tom Hagen, quien era hijo adoptivo del Don, fue elegido como sucesor del cargo de consigliere de los Corleone. De esta manera, Vito rompió la tradición de la mafia italiana de seleccionar únicamente como consejeros a individuos de origen siciliano, ya que Tom, al contrario, tenía ascendencia germano - irlandesa. El hecho de que el nuevo consigliere no poseía sangre italiana generó algunas reacciones negativas entre los miembros de las cinco familias de la mafia de Nueva York y algunos de los seguidores del Padrino, a pesar de que Hagen había adoptado las costumbres y los códigos morales sicilianos. Días después de la boda de Connie, Virgil "El Turco" Sollozzo, un narcotraficante que trabajaba para la familia Tattaglia, planteó a Don Corleone una nueva propuesta comercial relacionada con el tráfico de drogas, y además pidió que se le diese protección policial y política, para que pudiese dirigir las actividades ilegales sin ningún inconveniente. Vito se negó, argumentando que las drogas eran un negocio sucio y peligroso, porque podía causar la pérdida definitiva de todos los contactos políticos que había cultivado a través de los años. Sollozzo se sintió ofendido, y por otro lado el jefe de los Tattaglia, al ver que no conseguiría efectuar los negocios con Corleone, ordenó a dos de sus hombres que lo asesinasen. Vito fue atacado mientras salía de su empresa "Genco Olive Oil", y recibió cinco tiros por la espalda, pero ninguno de ellos llegó a darle en alguna zona vital del cuerpo. Afortunadamente no murió, pero le dejaron en estado grave. Cabe mencionar, que en el momento de la agresión, Vito se encontraba sin guardaespaldas, debido a que el traidor de Paulie Gatto se había ausentado por una supuesta enfermedad, quedando únicamente en compañía de su hijo Fredo. Sin embargo, en el instante de los hechos, Fredo no pudo reaccionar y defender a su progenitor de los atacantes, quedando en un estado de paralización y conmoción, a tal punto que después de la transgresión permaneció llorando en la vereda de la calle. Éste suceso demostró su incapacidad para utilizar armas y enfrentar situaciones de extrema tensión. Según Coppola, a diferencia de la novela, la escena del atentado contra Vito está basada en el asesinato del mafioso Frank Scalice ocurrido en 1957. En la vida real, Scalice fue partidario de Salvatore Maranzano en la Guerra de los Castellammarenses y fue disparado fatídicamente en la garganta mientras compraba frutas en un establecimiento comercial del Bronx. Consecuencias del atentado El atentado contra Vito provocó que su hijo Sonny pasase a ser el encargado de dirigir los asuntos familiares, hasta que su padre se recuperase. Más tarde, se supo que la persona que denunció al Padrino ante sus enemigos, fue Paulie Gatto, un soldati de la familia Corleone. Seguidamente, por órdenes de Sonny, Clemenza envió a su subalterno Rocco Lampone, a asesinar al desleal Paulie, provocando una guerra de bandas entre las familias Corleone y Tattaglia. Michael se dirigió a ver a su padre al hospital, y se dio cuenta de que no había nadie acompañando a Vito, y que éste estaba solo, corriendo peligro de ser asesinado por los Tattaglia. Michael dedujo que el corrupto Capitán McCluskey había despejado toda la zona para que los matones de Sollozzo tuviesen el paso libre para matar a su padre. Cuando se enteró del suceso del hospital, Sonny se enfureció y asesinó al "subjefe" de los Tattaglia, Bruno Tattaglia, ocasionando un mayor enfrentamiento.49 Igualmente, Michael, el hijo por quien Don Vito sentía más cariño y para quien tenía planes diferentes, decidió que su deber moral era matar a Sollozzo y a McCluskey. Después de cometer los crímenes, se vio obligado a ausentarse por un tiempo, y marcharse a Corleone,el pueblo natal de su padre. Los eruditos de la obra de Puzo, han establecido un paralelismo entre Michael y el napolitano Vito Genovese, quien era un miembro de la mafia. Las similitudes radican en que Genovese también huyó a Italia, por su relación con un crimen, y luego regresó para ejercer como capo de la familia homónima. Mientras tanto en Estados Unidos, la familia de Vito pasó por uno de sus peores momentos, ya que no sólo continuaron en guerra con los Tattaglia, sino con el resto de las familias que se habían aliado entre sí. El Don retornó a su casa, y tuvo a la prensa pendiente de su recuperación. A pesar de su delicado estado de salud, y contrario a las recomendaciones de su doctor personal, Vito se reunió con Sonny, Tom, Tessio y Clemenza. Durante el consejo de guerra, se le comentó que Bruno Tattaglia había sido asesinado y sintió contrariedad por el suceso. También, supo que Freddie había sido enviado a las Vegas para que analizase la compra de un Hotel-Casino, y pudiese extender el negocio familiar. Sin embargo, la noticia que más afectó y entristeció al Padrino, fue cuando se enteró que su hijo Michael había asesinado a Sollozzo y a McCluskey. Después de haber visto el efecto negativo que le causaron las noticias recientes, Sonny decidió aislar a su padre de los negocios, hasta que se recuperase completamente de las heridas, y pudiese restablecerse nuevamente a sus actividades. Las lesiones sufridas no le permitieron dirigir la familia durante tres años. Vito siempre había deseado que su hijo menor redimiera la reputación de la familia y estuviese alejado de los negocios corruptos, ya que deseaba un mejor futuro para él. Incluso, había soñado en que Michael se convirtiese algún día en médico, profesor, senador, o que mantuviese algún cargo político respetable. Pero ahora no había marcha atrás, su hijo se había involucrado profundamente en los obscuros asuntos de la familia. Muerte de Sonny Después del tiroteo contra el Padrino, Sonny Corleone asumió la conducción de los negocios familiares mientras su padre estaba hospitalizado. En esta época, la guerra de las cinco familias inició numerosas matanzas que afectaron cada uno de los imperios criminales económica y moralmente. Uno de los afectados fue Carlo Rizzi, el yerno del Don, debido a que su negocio de apuestas tuvo que ser cerrado. Sonny era táctico pero carecía de la habilidad estratégica de su padre. El hijo mayor del Padrino, supuso que cuando su padre se recuperase, visualizaría todas las labores que había hecho por la familia, y consecuentemente podría ser considerado como un pretendiente al cargo de Don, el cual no era hereditario. Sin embargo, las cinco familias estaban cansadas de la costosa guerra, y decidieron buscar la manera de asesinar a Sonny, ya que el hijo mayor del padrino no era razonable. Sonny nunca había soportado que Carlo Rizzi maltratase físicamente a Connie, y su furia era tan enérgica que había decidido mejor no encontrarse con el susodicho, porque sabía que perdería los estribos. En una ocasión, Sonny viajó hacia la ciudad y descubrió a su hermana con varios golpes, la situación lo encolerizó y rápidamente buscó a su cuñado para propinarle una paliza. Este hecho, permitió que unos informantes de los Tataglia determinasen el patrón de comportamiento de Sonny, y utilizasen esta información para vengarse de los Corleone cuando tuviesen oportunidad. Es así, que tramaron con Rizzi un plan para provocar la ira de Sonny, de tal modo que el mayor de los hijos de Vito saliese sin escolta de su residencia, y pudiesen asesinarlo. Seguidamente, un día Rizzi fabricó una golpiza a su mujer, y ésta llamó a casa de su madre donde habló con Sonny quien al saber de lo acontecido salió de su residencia lleno de coraje y sin escolta dirigiéndose a la casa de su hermana. En el trayecto realizó una parada en una caseta de peaje donde sus enemigos lo sorprendieron en una emboscada y lo llenaron de balas. Tom Hagen se vio en el deber de dar la triste noticia a Vito, el cual sorpresivamente esa noche se había levantado por primera vez de su aposento desde que había sido herido. A partir del hecho fatídico, el Padrino tuvo que reanudar el dominio sobre su familia, y ordenó que no se realizasen investigaciones concernientes a la muerte de su hijo para que no se efectuase ningún tipo de venganza. Después del funeral de Sonny y todas las formalidades del duelo, el Don mandó a Hagen a que se contactase con Emilio Barzini, el segundo jefe más importante de la mafia en los Estados Unidos, y le ordenó que acordase una reunión con los líderes de todas las familias, la cual tuvo lugar en la sala de juntas de un banco de Manhattan, que era presidido por un amigo cercano de los Corleone. Reunión con las cinco familias A la reunión asistieron los Barzini, los Tattaglia, los Stracci, los Cuneo, y la familia Corleone. Vito renunció a cualquier tipo de venganza (en italiano, Vendetta) relacionada con la muerte de su hijo, ya que en aquel momento era como si hubiese perdido a todos sus hijos: Michael exiliado, Sonny muerto y Alfredo inútil. Consecuentemente buscaba pactar un acuerdo con las familias para que no existiese ninguna represalia contra su hijo Michael, y para que éste pudiese regresar a Nueva York. Además solicitó que se acabase la guerra entre familias y se estableciese la paz. De una forma sutil dio una ligera aceptación a las operaciones referentes a la droga, y manifestó que aceptaba todo esto por razonas egoístas, con el simple propósito de traer a Michael de vuelta de su exilio en Sicilia. Seguidamente, el Padrino pronunció uno de sus afamados discursos: Pero quiero que sepan que entre mis defectos se cuenta el de ser un hombre supersticioso. Es ridículo, lo sé, pero no puedo evitarlo. Y si mi hijo menor sufriera algún desgraciado percance, si algún policía lo matara accidentalmente, si lo encontraran colgado en su celda, si aparecieran nuevos testigos de cargo, mi superstición me haría creer que ello se había debido a la mala voluntad de alguno o algunos de los aquí presentes. Quiero decirles más; si mi hijo resulta herido de muerte por un rayo, culparé de ello a los aquí reunidos; si su avión cae al mar o su barco se hunde en las profundidades del océano, si contrae unas fiebres mortales o su automóvil es arrollado por un tren, mi ridícula superstición me hará creer que la culpa la tienen ustedes. Señores, esa mala voluntad, esa mala suerte, no podría perdonarla jamás. Aparte de eso les juro por el alma de mis nietos que nunca romperé la paz que hemos acordado. Cuando concluyó el discurso arregló todas sus diferencias con Philip Tattaglia, el jefe de dicha familia, y ambos se abrazaron. Vito prometió colaborar y así fue como formó una tregua entre las cinco familias de la mafia neoyorquina. Después de que la reunión acabó, el Padrino dedujo que había sido la familia Barzini la culpable de la muerte de su hijo, aunque todavía tuviesen rivalidad con los Tattaglia. Posteriormente, el Padrino se juntó con Hagen, Clemenza y Tessio para discutir sobre los acuerdos realizados con las cinco familias de Nueva York en su residencia. Vito manifestó que las familias no eran de fiar, pero que de todas maneras debían mantener la paz, hasta que Michael volviese sin ningún problema a Estados Unidos. Además les pidió que no indagasen más sobre la muerte de Sonny, ya que eso no solucionaría las dificultades. Asimismo les dijo que deseaba comprar los terrenos vecinos a su propiedad y construir una fortaleza, para alejarse de la ciudad y dedicarse a elaborar vino y al cuidado de su huerto. Les indicó que paulatinamente se alejaría de los asuntos de la familia, y les encomendaría ciertas actividades a cada uno, pero que lo principal era traer de vuelta a su hijo de Sicilia, ya que corría peligro debido a que el poder de Barzini se extendía hasta esas tierras. No obstante, pasaron unos meses y Barzini no cumplió con el pacto, había planificado un atentado contra Michael en Sicilia, en el cual murió su esposa Apollonia. Michael sucede a Vito como Padrino Según la novela, Vito esperó más de un año para que Michael pudiese regresar a Nueva York, hasta que se enteró que uno de los hijos de la familia de mafiosos Bocchicchio, llamado Félix, había cometido un asesinato e iba a ser ejecutado en la silla eléctrica dejando a sus hijos y esposa sin su amparo y protección. El Padrino, había sido contactado por los Bocchicchio para que intentase suspender la sentencia a pena de muerte, pero el Don había manifestado que eso era imposible. Sin embargo, les propuso que el les ayudaría financieramente a la viuda e hijos, si Félix declaraba ante los jueces que había sido el asesino de Sollozzo y McCluskey. Félix y su familia aceptaron la propuesta de Don Corleone, permitiendo que Michael retornase a los Estados Unidos y fuese liberado de cualquier cargo criminal. Cuando Michael Corleone volvió de Sicilia, el Padrino colocó a su hijo como socio y aprendiz de los asuntos familiares por un periodo de tres años.53 Durante ese tiempo, Michael aprendió la administración, el funcionamiento, la organización del negocio, y contrajo matrimonio con su novia Kay Adams. Debido a su larga experiencia en el mundo del hampa, Vito hizo de "consigliere" informal de su hijo. De este modo, Tom Hagen fue relevado de su antiguo cargo, y se le pidió que únicamente se fijara en los asuntos legales de la familia. Durante este periodo el poder de los Corleone se había debilitado, las otras familias habían perdido el respeto a Vito debido a que este había decidido no vengar la muerte de Sonny. Además, los caporegimes tenían menos soldados y sus zonas de control estaban expuestas al ataque constante de los Tattaglia y los Barzini. El Padrino no podía violar su promesa de mantener la paz, por lo que se encontraba impedido de atacar al enemigo. La solución más segura era desplazarse a otra ciudad. Michael viajó a las Vegas con su guardaespaldas Albert Neri y Hagen, para que se asentasen las bases de un proyecto de traslado de la mayoría de las operaciones comerciales de la familia a esta ciudad, dejando de lado el negocio del aceite de oliva. Consecuentemente, se entrevistó con Moe Greene y le propuso comprarle todas las acciones de su hotel y casino; sin embargo, éste se negó rotundamente a negociar. En el pasado, Greene, había recibido el capital necesario por parte del Don para que estableciese su hotel y casino. La negativa y las amenazas de Greene de vender sus negocios a los Barzini, determinaron su sentencia de muerte, y es así que ese mismo año fue asesinado. Una noche, Vito convocó a Michael, a Hagen, a Rizzi, y a sus dos caporegimes, y anunció que se retiraba de los negocios de la familia. Algunos de sus colaboradores no se sintieron felices con la decisión del Don, debido a que significaba que Michael pasaría a ser el nuevo Padrino. Inmediatamente Clemenza y Tessio solicitaron permiso para retirarse y poder formar sus propias familias, luego de que el Don se hubiese marchado. No obstante, Michael les pidió que permaneciesen durante un año bajo su mando, y les dijo que luego de que el tiempo transcurriese, tendrían la libertad de realizar lo que desearan. Posteriormente, Albert Neri y Rocco Lampone fueron electos como caporegimes de Michael. También se consideró a Willi Cicci para la posición pero se optó por la planificada banda de Clemenza. Fallecimiento Vito Corleone falleció el 2 de agosto del año 1955, a la edad de 62 años, por causas naturales. De acuerdo con la novela, a la hora de su muerte se encontraba en el jardín de su residencia y le dio un ataque cardiaco, falleciendo finalmente en brazos de su hijo Michael. Cabe destacar que este fue el final del libro, sin embargo en la película, el Padrino estaba jugando con su nieto en el huerto, y de pronto se derrumbó. Luego se le rindió un homenaje en su funeral, para despedir al gran hombre de familia y de negocios que había sido durante su vida. Días antes de morir le dijo a Michael que Barzini lo intentaría matar bajo el encubrimiento de un encuentro organizado para arreglar las cosas, y que éste usaría un miembro confiable de la familia Corleone como intermediario. En el funeral, Tessio le dijo a Michael que organizaría un encuentro en su territorio de Brooklyn, donde estaría presumiblemente seguro. Sin embargo, Michael se había anticipado a esto e hizo que matasen a Tessio antes de que llevase a cabo su plan. Después ordenó a sus hombres que matasen a Barzini y a Tattaglia, vengando así a su padre y a su hermano. A partir de la muerte de su padre, Michael trató de legitimar todos los negocios de la familia por medio de su inversión en los casinos de Las Vegas. Sin embargo, al final el nuevo Don prueba ser más maligno en sus actos violentos que lo que fue Vito cuando vivía, alejándose de los valores familiares que su padre le había inculcado. Espero les haya gustado, un saludo a todos y ojala comenten en buena jeje... fuentes: es.wikipedia.org loscorleone.com