“Me ha tocado la mala suerte de tener que decirte que los muchachos no te quieren en el grupo, Peter -murmuró Brian Epstein- …eso es todo” y desvió la vista de su estupefacto interlocutor.
El 16 de agosto de 1962, Pete Best escuchaba estas palabras a través del manager de la banda, informándole que estaba siendo despedido de Los Beatles, el grupo musical que se convertiría en el más famoso e importante de la historia del rock, justo antes que se desatara la explosión “beatlemaniaca” por todo el mundo.
Peter no dijo nada en ese momento porque no tenía carácter para discutir, lo que hizo, en cambio, se resume en las palabras que dijo a un periodista en una entrevista posterior: “Crucé la calle y tomé cinco whiskies, después me fui a casa a llorar”.
Probablemente, esa inercia entraba en los cálculos de sus socios cuando decidieron deshacerse de él, pero, con todo, no es una justificación suficiente para aceptar el patético destino de Peter Best, quien nunca recibió una explicación real y completa de los motivos de esta resolución.
Luego de haber tocado con The Beatles por poco más de dos años, ese otoño el baterista de Liverpool, de 21 años, fue expulsado del grupo de cuatro desenfrenados adolescentes que habían transitado por los nombres de The Quarrymen y The Silver Beatles, antes de encontrar el nombre y el estilo que los llevaría al alto cielo de la celebridad, precisamente con la ayuda del rechazado Peter.
Peter Best, el hijo de la dueña del club Casbah en la ciudad inglesa de Liverpool, donde los Quarrymen podían ensayar tranquilos y tocaban asiduamente, fue invitado en 1960 a desempeñarse como baterista en la banda, ya llamada The Silver Beatles, sólamente un día antes de que salieran a Hamburgo, Alemania, a una gira de conciertos. Permaneció con la banda hasta la primera audición del grupo con el sello musical EMI en 1962, pero en agosto de ese año fue reemplazado por Ringo Starr, semanas antes de que The Beatles grabaran su primer sencillo, “Love me do”.
Para esa fecha, George Martin se había convertido en el productor musical del grupo y no estaba conforme con su modo de interpretar la batería, así que contrató a la banda con la condición de que se reemplazara a Pete Best. Lo que ya no está tan claro son los motivos, que si se llevaba mal con el resto, que si era de carácter muy taciturno, que si no encajaba su imagen con el grupo…
Siempre se ha especulado mucho sobre aquel período de la existencia Beatle -Hamburgo, las jornadas de 8 horas- pero el punto álgido siempre resulta Pete Best y su salida del cuarteto. No es de extrañar que Ringo relevara a Pete como baterista si tomamos en cuenta que hacía ya bastante rato, desde que alternaron con Ringo y Rory Storm and The Hurricanes, John, Paul y George fueron arrobados por la carismática personalidad de Ringo que era todo lo contrario al callado Pete. A ello habría que agregar la evidente falta de compromiso de Best con el grupo, pues mientras Lennon, McCartney y Harrison, junto con Stuart Sutcliffe, permanecían juntos después de los ensayos, Best se iba muy orondo a casita y prefería estar solo. Se creía además que el éxito de Pete entre las seguidoras del grupo provocaba celos a los otros miembros.
Lo más notorio fue la actitud de Best de no seguir la onda del grupo, como por ejemplo, cuando los demás adoptaron el corte de cabello con flequillo (“Mop Top” o Principito).
Al parecer, el carácter reservado de Pete molestaba a John a quien le encantaba armar “jaleo” cada vez que se subían a un escenario. Queda claro en impresiones posteriores de todos los Beatles -incluyendo a Pete Best- que Pete no era muy participativo en esos menesteres y que esto les perturbaba, sobre todo a John.
Tomemos también en cuenta que Pete Best entró en los primerísimos Beatles como “batería alquilado” en 1960. Un representante les ofreció la posibilidad de recorrer Alemania, con la condición de que agregaran un baterista al conjunto. Peter Best fue la sexta y última prueba que tuvieron que hacer entre los aspirantes. Ese viaje sirvió de trampolín hacia la segunda etapa del grupo, medio año más tarde, cuando regresaron a Liverpool, las ocho horas diarias de trabajo que habían soportado en la gira redituaron en una inesperada madurez y popularidad.
Si a eso le sumamos el talento compositivo del resto del grupo, la personalidad fuerte de John, el perfeccionismo de Paul, etc., parece muy normal que Pete tuviera ese carácter tan introvertido. Lo que no quiere decir que tenga un carácter extraño o difícil; ademas la madre de Pete tenia un buen local donde ensayar, practicar y donde poder estar tranquilos en esas fases “semiprofesionales” y sin broncas de los papás.
Desde el Olimpo, los Beatles siempre contestaron, invariablemente, esquivando esta pregunta. Menos requerido por la prensa, maniático en su desconsuelo, Peter Best arriesga, en cambio, su interpretación: “Creo que fue por envidia -afirma- y porque temían el crecimiento de mi popularidad personal”.
Para abril de 1961, los Beatles consiguieron instalarse en The Cavern ganando 100 dólares por noche, una cantidad que dependía casi exclusivamente del apuesto y enigmático baterista, por quien las muchachas deliraban de entusiasmo.
“No sabía que pudiera molestar en nada a los otros muchachos -recuerda Peter-, vivieron en mi casa hasta el final de nuestra amistad y nunca me hicieron ningún reproche. Sin embargo, cuando terminó todo, me di cuenta de que lo habían planeado durante meses”.
Más que eso, los Beatles jugaron entonces una carta decisiva, cuando Ringo Starr ocupó el lugar de Peter el conjunto estuvo a punto de naufragar en el fracaso. “Queremos a Peter”, aullaban las adolescentes, quienes llegaron a agredir físicamente al reemplazante. Sin embargo, cuando los discos comenzaron a extender la fama del grupo mucho más allá de Liverpool, el grito de guerra de los fanáticos (“¡Peter Forever, Ringo Never!”), repetido como una letanía durante meses, se calló definitivamente.
Inmediatamente después de separarse del conjunto, Best se unió a la banda Lee Curtis & The All Stars, que luego se transformó en Pete Best & The All Stars. Lanzaron un sencillo que no tuvo gran repercusión.
Luego se mudó a Estados Unidos, donde encabezó conjuntos que no obtuvieron gran éxito. Una de las causas fue el lanzamiento de un álbum llamado “Best of The Beatles”, en un confuso juego de palabras entre su apellido y la mundialmente famosa banda. El lanzamiento decepcionó a muchos compradores, que esperaban una recopilación de éxitos del grupo.
Trabajó de panadero y fue funcionario público en Liverpool, hasta que su suerte empezó a cambiar. Comenzó a dar entrevistas a los medios, a escribir sobre su experiencia con The Beatles y a asesorar a canales de televisión que emitían series sobre la época.
En 1988, momento en el que decidió volver al ámbito musical, formó una banda, The Pete Best Band, con la que sigue presentándose en vivo con cierto éxito, tocando algunos clásicos de Los Beatles. Según “El Beatle perdido” (como lo llamó el periodista Arthur Whitman), no guarda rencor a Los Beatles y le gustaría juntarse algún día con Paul para conversar de los viejos tiempos… ¿Querrá arreglar viejas cuentas?
Pete Best más bien era un chico tímido y reservado. Era (y es) muy querido en Liverpool. Su carácter callado hizo que no encajase con los otros tres Beatles, que tenían personalidades más expansivas (sí, incluso George Harrison).
Best ha estado casado por más de 40 años con Kathy Best, con quien tiene dos hijas y cuatro nietos.
Sin duda el Beatle con más mala suerte, que no fue y que se quedó a las puertas del Olimpo…

El 16 de agosto de 1962, Pete Best escuchaba estas palabras a través del manager de la banda, informándole que estaba siendo despedido de Los Beatles, el grupo musical que se convertiría en el más famoso e importante de la historia del rock, justo antes que se desatara la explosión “beatlemaniaca” por todo el mundo.
Peter no dijo nada en ese momento porque no tenía carácter para discutir, lo que hizo, en cambio, se resume en las palabras que dijo a un periodista en una entrevista posterior: “Crucé la calle y tomé cinco whiskies, después me fui a casa a llorar”.
Probablemente, esa inercia entraba en los cálculos de sus socios cuando decidieron deshacerse de él, pero, con todo, no es una justificación suficiente para aceptar el patético destino de Peter Best, quien nunca recibió una explicación real y completa de los motivos de esta resolución.
Luego de haber tocado con The Beatles por poco más de dos años, ese otoño el baterista de Liverpool, de 21 años, fue expulsado del grupo de cuatro desenfrenados adolescentes que habían transitado por los nombres de The Quarrymen y The Silver Beatles, antes de encontrar el nombre y el estilo que los llevaría al alto cielo de la celebridad, precisamente con la ayuda del rechazado Peter.
Peter Best, el hijo de la dueña del club Casbah en la ciudad inglesa de Liverpool, donde los Quarrymen podían ensayar tranquilos y tocaban asiduamente, fue invitado en 1960 a desempeñarse como baterista en la banda, ya llamada The Silver Beatles, sólamente un día antes de que salieran a Hamburgo, Alemania, a una gira de conciertos. Permaneció con la banda hasta la primera audición del grupo con el sello musical EMI en 1962, pero en agosto de ese año fue reemplazado por Ringo Starr, semanas antes de que The Beatles grabaran su primer sencillo, “Love me do”.

Para esa fecha, George Martin se había convertido en el productor musical del grupo y no estaba conforme con su modo de interpretar la batería, así que contrató a la banda con la condición de que se reemplazara a Pete Best. Lo que ya no está tan claro son los motivos, que si se llevaba mal con el resto, que si era de carácter muy taciturno, que si no encajaba su imagen con el grupo…
Siempre se ha especulado mucho sobre aquel período de la existencia Beatle -Hamburgo, las jornadas de 8 horas- pero el punto álgido siempre resulta Pete Best y su salida del cuarteto. No es de extrañar que Ringo relevara a Pete como baterista si tomamos en cuenta que hacía ya bastante rato, desde que alternaron con Ringo y Rory Storm and The Hurricanes, John, Paul y George fueron arrobados por la carismática personalidad de Ringo que era todo lo contrario al callado Pete. A ello habría que agregar la evidente falta de compromiso de Best con el grupo, pues mientras Lennon, McCartney y Harrison, junto con Stuart Sutcliffe, permanecían juntos después de los ensayos, Best se iba muy orondo a casita y prefería estar solo. Se creía además que el éxito de Pete entre las seguidoras del grupo provocaba celos a los otros miembros.
Lo más notorio fue la actitud de Best de no seguir la onda del grupo, como por ejemplo, cuando los demás adoptaron el corte de cabello con flequillo (“Mop Top” o Principito).
Al parecer, el carácter reservado de Pete molestaba a John a quien le encantaba armar “jaleo” cada vez que se subían a un escenario. Queda claro en impresiones posteriores de todos los Beatles -incluyendo a Pete Best- que Pete no era muy participativo en esos menesteres y que esto les perturbaba, sobre todo a John.
Tomemos también en cuenta que Pete Best entró en los primerísimos Beatles como “batería alquilado” en 1960. Un representante les ofreció la posibilidad de recorrer Alemania, con la condición de que agregaran un baterista al conjunto. Peter Best fue la sexta y última prueba que tuvieron que hacer entre los aspirantes. Ese viaje sirvió de trampolín hacia la segunda etapa del grupo, medio año más tarde, cuando regresaron a Liverpool, las ocho horas diarias de trabajo que habían soportado en la gira redituaron en una inesperada madurez y popularidad.
Si a eso le sumamos el talento compositivo del resto del grupo, la personalidad fuerte de John, el perfeccionismo de Paul, etc., parece muy normal que Pete tuviera ese carácter tan introvertido. Lo que no quiere decir que tenga un carácter extraño o difícil; ademas la madre de Pete tenia un buen local donde ensayar, practicar y donde poder estar tranquilos en esas fases “semiprofesionales” y sin broncas de los papás.

¿Por qué se produjo la ruptura?
Desde el Olimpo, los Beatles siempre contestaron, invariablemente, esquivando esta pregunta. Menos requerido por la prensa, maniático en su desconsuelo, Peter Best arriesga, en cambio, su interpretación: “Creo que fue por envidia -afirma- y porque temían el crecimiento de mi popularidad personal”.
Para abril de 1961, los Beatles consiguieron instalarse en The Cavern ganando 100 dólares por noche, una cantidad que dependía casi exclusivamente del apuesto y enigmático baterista, por quien las muchachas deliraban de entusiasmo.
“No sabía que pudiera molestar en nada a los otros muchachos -recuerda Peter-, vivieron en mi casa hasta el final de nuestra amistad y nunca me hicieron ningún reproche. Sin embargo, cuando terminó todo, me di cuenta de que lo habían planeado durante meses”.

Más que eso, los Beatles jugaron entonces una carta decisiva, cuando Ringo Starr ocupó el lugar de Peter el conjunto estuvo a punto de naufragar en el fracaso. “Queremos a Peter”, aullaban las adolescentes, quienes llegaron a agredir físicamente al reemplazante. Sin embargo, cuando los discos comenzaron a extender la fama del grupo mucho más allá de Liverpool, el grito de guerra de los fanáticos (“¡Peter Forever, Ringo Never!”), repetido como una letanía durante meses, se calló definitivamente.
Inmediatamente después de separarse del conjunto, Best se unió a la banda Lee Curtis & The All Stars, que luego se transformó en Pete Best & The All Stars. Lanzaron un sencillo que no tuvo gran repercusión.
Luego se mudó a Estados Unidos, donde encabezó conjuntos que no obtuvieron gran éxito. Una de las causas fue el lanzamiento de un álbum llamado “Best of The Beatles”, en un confuso juego de palabras entre su apellido y la mundialmente famosa banda. El lanzamiento decepcionó a muchos compradores, que esperaban una recopilación de éxitos del grupo.

Trabajó de panadero y fue funcionario público en Liverpool, hasta que su suerte empezó a cambiar. Comenzó a dar entrevistas a los medios, a escribir sobre su experiencia con The Beatles y a asesorar a canales de televisión que emitían series sobre la época.
En 1988, momento en el que decidió volver al ámbito musical, formó una banda, The Pete Best Band, con la que sigue presentándose en vivo con cierto éxito, tocando algunos clásicos de Los Beatles. Según “El Beatle perdido” (como lo llamó el periodista Arthur Whitman), no guarda rencor a Los Beatles y le gustaría juntarse algún día con Paul para conversar de los viejos tiempos… ¿Querrá arreglar viejas cuentas?
Pete Best más bien era un chico tímido y reservado. Era (y es) muy querido en Liverpool. Su carácter callado hizo que no encajase con los otros tres Beatles, que tenían personalidades más expansivas (sí, incluso George Harrison).
Best ha estado casado por más de 40 años con Kathy Best, con quien tiene dos hijas y cuatro nietos.
Sin duda el Beatle con más mala suerte, que no fue y que se quedó a las puertas del Olimpo…

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