Aquí ya se ha escrito en alguna ocasión sobre cómo solemos equivocarnos al asignar la etiqueta de grande sólo a aquellas personas que destacaron por lo bueno. Y a veces rozando el absurdo tratamos de achacar una absoluta falta de buenas cualidades en aquellos que pasaron a la historia como malos. Del mismo modo, a los buenos se les perdona todo tipo de faltas, todas son veniales y convenientes por cuanto formaron a ese personaje digno de recuerdo.
Lewis Carroll pasó a la historia entre otras cosas por el extraordinario “Alicia en el país de las maravillas”. Ese libro es un hito en la historia de la literatura. Pero eso no quita que Lewis Carroll fuera un pederasta.
Sin embargo existe una inexplicable campaña de limpieza de su nombre. Su pedofilia (ahora volveremos sobre esto) se menciona en el artículo de la Wikipedia italiana, pero no en el muchísimo más extenso en inglés. El artículo español tiene una sección de “controversias e incógnitas” pero tampoco menciona este hecho.
Como le debemos mucho a Carroll no podemos sino preocuparnos de su memoria. Sea o no cierta. No estamos hablando de una guerra con vencedores y vencidos, o de un rumor que no se sostenga en pruebas. Es un hecho conocido del que me ha sorprendido que hubiera tan pocas referencias.
Los fans inundan la red con cientos de miles de datos sobre Lewis Carroll y su magnífica obra, y también se encargan de enterrar el mito de su pedofilia. Hay una página dedicada exclusivamente al llamado mito.
Los hechos, según tengo entendido, con la dificultad de encontrar fuentes veraces son los siguientes:
* Lewis Carroll escribió su Alicia en el País de las Maravillas pensando en su vecina Alice Liddell. Podía estar o no enamorado de ella, pero es indudable que le gustaba mucho.
* A Lewis Carroll le encantaba hacer fotografías de niñas desnudas. También vestidas. Sobre todo fotografiar niñas. Y cuando paró con esto, se dedicó a pintarlas, también desnudas.
* Lewis Carroll tenía una enorme colección personal de fotografías de niñas desnudas. Destruyó la mayoría antes de su muerte.
* De acuerdo a la legislación española actual, a Lewis Carroll habría que meterlo en la cárcel varios años, tras airearlo un poco por los telediarios.
Los términos pederastia y pedofilia aunque tienen significados muy diferentes recuerdan a aquel chiste en que un amigo le dice al otro:
- Tío, que soy gay.
- ¿Gay? ¿Tú tienes un ferrari?
- Pues no.
- ¿Y tienes un chalet?
- Pues no.
- ¿Tienes alguna cuenta en un banco suizo?
- Tampoco.
- Tú entonces eres maricón.
Cuando el culpable es el hijo de puta anónimo se trata indudablemente de un pederasta. Si es una persona que merece algún tipo de justificación, entonces es un pedófilo. Como Lewis Carroll.
La defensa a capa y espada de Carroll lleva a veces a párrafos delirantes. Esto viene de los puritanos Estados Unidos:
¿Pero fue Carroll un pedófilo? Según puede verse en la exposición ”Reflections in a Looking Glass: A Lewis Carroll Centenary Exhibition,” organizada [...] en el centenario de su muerte acaecida en 1898 [...], la cuestión es irrelevante. Lo más sorprendente y atractivo de sus retratos de niñas no es qué veía él en ellas sino qué veían ellas en él.
”Lewis Carroll . . . vino a nuestra casa de campo para fotografiarnos a los niños,” escribió Dymphna Ellis, una de las niñas que Carroll fotografiara. Y añade: “Estoy segura de que fui su ‘favorita’. Él hacía a cada niño sentirse así. Revelaba las fotografías en el sótano…Recuerdo la mezcla de desorden y misterio…Nos echamos a llorar cuando se marchó…no le teníamos ningún miedo. Sentimos que él era uno de nosotros, que estaba de nuestro lado, no en el de los adultos.”
Estas no parecen las palabras de una víctima de seducción hacia niños. Pero todavía hay algo en ellas que nos parece alarmante: sótano, desorden, misterio, falta de miedo. Estas palabras te hacen pensar que no importa lo que Carroll y sus pequeñas modelos hicieran, era excitante y seductor a todas luces. Ellos eran co-conspiradores.
Cuánto nos recuerda todo esto al buenazo de Polanski.
Por cierto, otro personaje al que se le perdonan sus deslices fue Michelangelo Merisi, Caravaggio. Aquí ya estamos hablando de palabras mayores, por cuanto se trata de un asesino en serie.
Alabados sean sus crímenes que inspiraron tan gratas obras.
El Beso de Lewis y Alicia
Más allá de lo que se puede criticar a Carroll lo cierto es que fue un gran artista tanto en fotografía como literalmente, con una vida solitaria iluminada por momentos por esas pequeñas amigas. Sin duda su caso es muy controversial al igual que Michael Jackson en tiempos modernos, diré nunca se le demostró nada y ambos son grandes artistas. Llevando su arte a una extraña sensualidad llena de extravagancia, diferenciando la época entre antes de ellos y después. Lo cierto es que en el caso de Carroll su libro seguirá siendo presentado a muchas más generaciones por mucho más tiempo en diferentes presentaciones.
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