EL PERIODISMO Y LA CENSURA SEGÚN CLARÍN
Abril 19, 2010 | Por didi | Claves: censura, clarín miente, Claudio Díaz, grupo clarín, ley de servicios de comunicación audiovisual, qué te pasa clarín | # Enlace permanente En estos días de incesantes debates y movilizaciones en apoyo a la LEY DE MEDIOS bueno es repasar lo sucedido con el periodista y escritor Claudio Díaz. Claudio Díaz, es autor de “Prensa Canalla”, “La ultraderecha argentina” y “Manual del antiperonista ilustrado”. Además, ha sido premiado en diversas oportunidades, entre ellas, cuando recibió el premio latinoamericano de periodismo José Martí y tres veces el Martín Fierro al servicio informativo de Radio Mitre. Siempre trabajó en el Grupo Clarín, pero luego de declaraciones que hizo en marzo de 2008 a la revista “Veintitrés” en las que criticó el modo de cubrir la polémica entre la patronal del campo y el Gobierno por parte del multimediático Grupo, desde el multimedia le prohibieron seguir escribiendo la página principal del suplemento zonal Morón/Ituzaingó y le quitaron los días de vacaciones que le adeudaban. Claudio Díaz no se quedó callado. Decidió denunciarlo y renunciar. Más tarde, con otros periodistas, creó el interesante blog www.quetepasaclarin.com. El Grupo Clarín recurrió a la Justicia para solicitar que el blog mencionado sea cerrado, porque según ellos, Claudio Díaz y los que lo acompañaban estaban utilizando la marca “Clarín” como propia, con fines de lucro. La “justicia” estuvo del lado del poderoso Grupo Clarín imponiéndole a sus creadores una multa diaria de $ 500 por cada día que el blog estuviese en la web. Claro que Claudio Díaz y sus colaboradores no tenían una intención de lucro, sino que la única intención era desenmascarar el doble discurso y la manipulación informativa del diario. Claudio Díaz, pese la “legal” censura no dejó de denunciar al Grupo y publicó “Diario de guerra. Clarín: el gran engaño argentino”, en el que revela los vínculos entre el Grupo Clarín, Kissinger, Rockefeller y Soros. Así se maneja el Grupo Clarín, así actúa el Grupo Clarín. Así entiende el periodismo Clarín y la censura. “El proceso de expansión y crecimiento del Grupo Clarín -explicaba Díaz en una entrevista concedida al periódico Buenos Aires Económico- tiene que ver con que, de alguna manera, formó parte de lo que fue la recomposición del capitalismo a escala global y particularmente en nuestro país con el modelo de José Alfredo Martínez de Hoz en adelante, cuando a la Argentina se la devuelve al esquema colonial, reconvirtiéndola en un país agrario, con muy poco desarrollo industrial, con la idea de que tenga un movimiento obrero muy dócil, que se bancara los modelos de ajuste. Clarín es, al principio, un socio menor en esto de asociarse con la dictadura pero a partir del momento en que con el diario La Nación interviene Papel Prensa, lógicamente pasar a formar parte de ese conglomerado, lo fue llevando a aferrarse cada vez más a ese modelo y, en la actualidad, a ser un protagonista importante. Hoy se puede hablar de una alianza financiera mediática sojera, de la cual Clarín es el principal representante“. La entrevista continúa -¿Y cómo entran en escena el secretario de estado norteamericano, Henry Kissinger y el millonario David Rockefeller? -No tengo el dato preciso de cuándo arrancó, pero es muy sospechoso que ya en los años de la dictadura, y en los primeros años de la democracia, Kissinger se convierte en columnista del diario. Se reunió en diversas oportunidades con Jorge Rafael Videla y Martínez de Hoz, después con Carlos Menem, y luego con el accionista del grupo, Héctor Magnetto. La información que circuló en algún momento desde la propia Bolsa de Comercio, cuando Clarín empezó a cotizar con acciones, es que una parte de su capital accionario estaba en manos de Kissinger, no en forma directa sino a través de un testaferro. Concluyó Claudio Díaz. Todo lo reseñado demuestra las poderosas razones que llevan a Clarín a convertirse en el principal vocero y operador de la resistencia a la implementación de la LEY DE MEDIOS. Sus poderosos intereses hacen que crea que puede seguir callando aquellas voces molestas, que puede invisibilizar a quienes piensan distinto. Precisamente, la censura en Democracia consiste en invisibilizar todo lo que molesta, taparlo que no se vea. Así actúa Clarín.
El Frente Grande repudió la censura del Grupo Clarín
8:02 Según expresaron autoridades del Partido del Frente Grande de la provincia “el corte de la transmisión de la señal local de Multicanal-Cablevisión, que forma parte del multimedios Clarín, sufrido entre las 21 y las 22 horas del día domingo 24 de enero de 2010 obedece a un acto de censura liso y llano de las declaraciones que el ex Presidente Néstor Kirchner realizó en el canal estatal, Canal 7 - La Televisión Pública-, durante la emisión del programa 6, 7, 8 y que ha privado a una parte de Resistencianas y Resistencianos del mas elemental derecho al acceso a la información”. Durante la emisión “el ex Presidente denunció las presiones que sufrieron él mismo y la actual Presidenta de la Nación por el representante del grupo empresarial Héctor Magnetto quién pretendía que el Poder Ejecutivo Nacional realizara lobby para que las acciones de la empresa Telecom fueran adquiridas por el Grupo Clarín”. “Néstor Kirchner, además hizo públicas conversaciones que mantuvo con empresarios del sector automotriz y el mismo grupo multimedios que objetaban la decisión de que Cristina Fernández sea la candidata a Presidenta por el Frente para la Victoria, esgrimiendo, entre otros argumentos, que era mujer. Además quedaron al descubierto los verdaderos intereses cuando Magneto ofrece al Gobierno Nacional “todo el apoyo mediático” a cambio de que tercie para que el Grupo Clarín se quede con las acciones de Telecom Argentina”. “La actitud del Grupo Clarín, evidenciada en el corte de señal que sufrieron los usuarios de Resistencia, deja en evidencia las intenciones de este grupo monopólico abiertamente opositor a la gestión presidencial. No nos extraña la ofensiva desatada desde el multimedio contra la gestión de Cristina Fernández quién ha sabido tomar medidas a favor del pueblo y que perjudican claramente los negocios de este grupo”. “El discurso que se enarbola por el mencionado Grupo Económico y otros multimedio y se repite hasta el cansancio es el pretendido derecho a la libertad de expresión, máscara que se cae y deja al descubierto el verdadero rostro de estos empresarios, que poco les importa el bienestar de los argentinos y argentinas, buscando siempre el beneficio propio”. Finalmente desde el Frente Grande expresaron “llamamos a los sectores sociales y políticas a expresarse claramente sobre la censura practicada por el Grupo Clarín en la ciudad de Resistencia e impulsaremos a través del Bloque Legislativo del Frente Grande que la Cámara de Diputados de la Provincia se expida en ese sentido”. Firman el comunicado el presidente del Partido del Frente Grande Chaco, Daniel Trabalón; secretario, Horacio Losas; secretario del partido en el orden nacional, Daniel San Cristóbal y Fabricio Bolatti.
Nuevo episodio de censura en La Nación: desaparece de la edición online la nota "Al borde del descontrol inflacionario", de Nicolás Salvatore
El matutino eliminó de sus contenidos la nota que, con sugestivo título, hubiera merecido duras críticas de parte de funcionarios del Gobierno Nacional. No pocos lectores de la edición online del matutino La Nación se sorprendieron en las primeras horas del día martes 9 de febrero cuando, al intentar acceder a una nota del articulista Nicolás Salvatore -experto en temas económicos- se encontraron con el mensaje: "Esta nota ha sido dada de baja". El titular ya había comenzado a atraer el interés de los lectores, quienes ya clickeaban repetidamente sobre el link para acceder a su contenido. La misma estaba convirtiéndose en uno de los dos textos más solicitados y llegó a ubicarse segunda entre las más leídas. Pero algo sucedió más tarde: nadie pudo acceder. Nicolás Salvatore -su autor-, había intitulado su escrito como "Al borde del descontrol inflacionario". De más está decir que su contenido se insinuaba revelador; al menos, esta es la característica del material que suele publicar Salvatore regularmente en las páginas del periódico. El link directo en cuestión era: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1231264, y el aviso de eliminación aún puede leerse. En la madrugada del miércoles 10, el autor publicó un nuevo texto ("Fondo del Bicentenario... o muerte". Pero no se ha vuelto a saber de su artículo anterior. Mientras tanto, El Ojo Digital intentó comunicarse con el medio, a los efectos de obtener algún tipo de respuesta, por la vía del correo electrónico. No existió réplica. ¿Se trató de un nuevo caso de autocensura de parte de la centenaria publicación? O, simplemente, se decidió la remoción del material a partir de las rispideces que aquel hubiese provocado con el Gobierno Nacional, que por estas horas se encuentra en medio de un vendaval de peleas internas entre funcionarios que opinan en forma desordenada e incoherente sobre el delicado tema? Vale la pena recordar el conflicto de proporciones que se ha montado en Balcarce 50, frente al problema inflacionario. Mientras el Ministro de Economía Amado Boudou negaba la existencia del fenómeno, tildándolo de un simple "reacomodamiento de precios", el Camionero Hugo Moyano se ocupó de contradecirlo, refiriendo que el incremento "no se puede negar". Es dable presuponer que los adalides del kirchnerismo duro se precipitarían con furia sobre los medios de prensa que pongan demasiado foco en el índice inflacionario, que fagocita cada vez con mayor rigor los salarios de los argentinos todos los meses. Más en un momento como el actual, con un Néstor Kirchner neutralizado a partir de su convalescencia, y que no puede "bajar línea" a sus soldados para que contesten a periodistas y opositores políticos. El barco circulaba sin destino, pero ahora ni siquiera tiene a su almirante en el puente. En cualquier caso, La Nación le debe una explicación a sus lectores que, según se observa, no han dejado pasar desapercibido este episodio. Resultan, cuando menos, curiosos, los modos que tiene la Edición del periódico a la hora de decidir qué debe ser leído y qué no. El siguiente es el texto completo que fuera eliminado de las páginas de La Nación -extraído de sitios web que pudieron registrarlo antes de su desaparición-: El Gobierno Nacional dio su diagnóstico sobre el principal problema macroeconómico argentino: no hay inflación, tan sólo un reacomodamiento de precios. El problema es entonces más grave de lo que pensábamos. Estamos ante un caso de falta de sentido de realidad. El fenómeno al que alude el Gobierno suele ocurrir cuando la economía sufre un shock "de una vez y para siempre". Por ejemplo, la megadevaluación de 2002 generó un reacomodamiento de precios que no fue seguido de un proceso de aceleración inflacionaria en años subsiguientes, detalles al margen. Los economistas llamamos a este fenómeno "cambio de precios relativos". Nada tiene que ver tal cosa con lo que estamos viendo actualmente: un proceso constante y sostenido de aumento de los precios, fenómeno que los economistas denominamos, simplemente, "inflación". Volvamos a la realidad. A la salida del escenario de "estanflación" (estancamiento con inflación) de los últimos dos años, una incipiente recuperación del PBI ha disparado en los últimos meses un veloz proceso de aceleración inflacionaria. Esto no sólo era predecible, sino también esperable. De eso se trata la estanflación, es una trampa. El problema no está en las características de la actual recuperación económica, sino en el escenario de estanflación previo. ¿Dónde estamos parados hoy? Decir la verdad es sano: a las puertas de un descontrol inflacionario. Según las estimaciones que llevamos adelante con Graciela Bevacqua en Buenos Aires City (UBA), la tasa de inflación muestra una marcada tendencia creciente, llegando en diciembre-enero a un alarmante ritmo de 25%-30% anual, y en aumento. Esta fatal espiral inflacionaria terminará de desestabilizar la macroeconomía y llevará a millones de argentinos a la pobreza. Por cierto, tal cosa no luce muy progresista. El gobierno puede, aún, detenerlo. ¿Cómo? Un buen primer paso sería reconocer el problema. Un buen segundo paso sería retirar la "patota del Indec", restituir en sus puestos a los que saben, y sincerar de una vez el severo problema inflacionario de manera de recuperar algo de la reputación perdida. Luego sería deseable que el Gobierno, ya más creíble, anunciara en forma categórica la implementación de un plan antiinflacionario integral, en el que estén involucradas todas las herramientas de política macroeconómica disponibles. Amado, Mercedes, no se trata de una receta "neoliberal", ni de un plan de ajuste. Les cuento. Se pueden establecer objetivos de desaceleración inflacionaria para los próximos tres años, hasta converger, por ejemplo, hacia un ritmo inflacionario de 10% hacia fines de 2012. El anuncio de dichas pautas será la señal de coordinación de expectativas para todos los formadores de precios y salarios. La adecuada utilización de las políticas fiscal, monetaria, cambiaria y de ingresos desacelerará paulatinamente la inflación, mientras el PBI crecerá dentro de un rango de 3% a un 5% durante estos años. Dicto clases de Macroeconomía I en la UBA. Lo que acabo de describir lo enseño en la primera clase. Es una de las piezas más añejas de la política macroeconómica, la disyuntiva entre desempleo e inflación. Todos los países del mundo tratan de lidiar cotidianamente con ambos problemas en forma simultánea. El gobierno argentino, desde 2006 en adelante, nunca logró comprender algo tan elemental. Amado, Mercedes, tengo escrito todo el plan. ¿No quieren que les pase los detalles por e-mail?
Ganó un premio y se lo quitaron por su postura política: ahora demanda al diario y la revista Clarín
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Carlos Aletto es marplatense (Buenos Aires, Argentina). En el año 2008 obtuvo el premio Clarín de Cuento por su obra “Atalaya”, premio que fué entregado por Marcela Noble Herrera (hija adoptiva de la dueña del Grupo Clarín). Resultó que el día antes de la entrega del premio, el escritor tuvo una charla informal con Leandro Passarello, el representante del multimedio, en el que luego de haber firmado contrato por la publicación de tres obras suyas, dió referencia a su postura poítica a a favor del gobierno nacional. A partir de ésto, desde el año 2008 hasta el día de hoy, no tiene sino pesares para que le reconozcan el premio y le publiquen su cuento. En primera persona, nos explica Carlos Aletto como se fueron sucediendo los hechos. Los hechos “Esta es una denuncia sobre el Multimedio Clarín y su actuar contra escritores e intelectuales. Mi nombre es Carlos Aletto, soy licenciado en letras y escritor (http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Aletto). Es sabido que Clarín maneja a las editoriales y a los intelectuales según su conveniencia. El año pasado obtuve el premio Clarín de Cuento (http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2008/09/30/_-01771207.htm). Según Clarín, el cuento ganador, “Atalaya”, relata una guerra entre chicos que se torna cruel y violenta. La temática le era útil al medio. Sin embargo, el día previo a la entrega, hablando informalmente con el representante del Multimedio (Leandro Passarello) y luego de haber firmado el contrato por la publicación de tres obras mías, referí mi postura política a favor del gobierno nacional. Si bien no hubo nada relevante, me llamó la atención como el mismo día de la entrega de premio fui un tanto marginado y el titular del diario fue: “Un marplatense ganó el primer concurso de cuentos de Clarín” y en la foto de la edición impresa estábamos todos los premiados y no sólo el primero como es costumbre del diario. El cuento había obtenido un premio en la bienal de la ciudad de Mar del Plata del 2000, pero no había sido editado (un requisito de las bases era que fuese inédito) por este motivo, aceptaron el cuento en el concurso, luego de averiguaciones. Sin embargo, una denuncia anónima al día siguiente de la entrega del premio alertaba que había una edición de una antología del premio en el que aparecía ya publicado mi cuento “Atalaya”. Luego de que el representante de Clarín consultara con un ex secretario de Cultura de Mar del Plata, Marcelo Marán, este recordó que se había hecho algo interno sin ningún requisito legal, sin ISBN, sin contrato de autorización, sin distribución, una especie de “muestrario interno del premio” y que estaba en la Biblioteca, pero aseguraba que no era una publicación, sino “algo interno”. De todas formas, Clarín aceptó ese objeto apócrifo e ilegal, para retirarme el premio. A todo esto ellos señalan en una nota que yo admito que el cuento no era inédito, con el título esta vez con mi nombre: “Carlos Aletto, el autor del cuento “Atalaya”, admite que no era inédito” (http://www.clarin.com/diario/2008/10/13/sociedad/s-01780356.htm) Ustedes advierten constantemente como manipulan la información. Titulan de una forma y en el cuerpo de la nota no se condice. Me habían pedido un descargo y yo sorprendido por la aparición de ese ejemplar escribí una nota al director de Ñ: ellos recortan una parte de la misma y señalan: “me confirmaron (en la Dirección de la Juventud) que nunca se había publicado tal libro, ni que jamás se había realizado el acto de entrega. Al parecer unos pocos libros fueron impresos por la Secretaría de Cultura, admite el escritor.” Como se ve no admito nada, solo digo “Al parecer…”, es más, tiempo después descubro que la Secretaría de Cultura de Mar del Plata no hizo esos pocos ejemplares. Un misterio. Quizá lo haya realizado la Dirección de la Juventud, de lo cual no hay asiento por lo poco importante del asunto. Además de haberme retirado el premio, sin ninguna carta documento, enterándome sólo a través de las páginas del diario, NO me devuelven el contrato que firmé por tres obras. Por lo tanto no puedo publicar. Esta persecución se ha visto agravada por administrar en Facebook un grupo de casi 30.000 miembros, llamado CINTA VERDE A FAVOR DE LA LEY DE RADIODIFUSION (http://www.facebook.com/home.php?#/group.php?gid=132104882829&ref=ts) En síntesis, por no comulgar con sus ideas político económicas me han desprestigiado e, incluso, a nivel académico y la única posibilidad que tengo de hacer escuchar mi voz es a través de ustedes y de otros medios virtuales. Gracias y los felicito por habernos enseñado a ver las noticias desde otro lugar, aunque de alguna forma también lo aprendí por haberlo sufrido en carne propia.” La Demanda Hoy me llega un correo de Carlos Aletto, luego de haberle comentado en el día de ayer que iba a publicar su historia. Ese correo me lo reenvía dado que iba dirigido a Juan Bedoian, editor de la Revista de Cultura Ñ y responsable de la publicación del cuento “Atalaya”. En ese correo, Carlos le manifiesta los perjuicios que le siguen ocasionando la descalificación del primer premio Clarín, por lo cual sus abogados habían comenzado una demanda al Diario y/o a la revista. Si bien aclara que su intención nunca fue llegar a éste punto, deja en claro que su nombre fue vapuleado desde octubre de 2008 a partir de una interna de Cultura de Mar del Plata, y ellos colaboraron a que se propague tal perjucio a través de distintas publicaciones. La siguiente carta documento será enviada el próximo lunes 18 de enero: Me dirijo por medio de la presente, en ocasión a lo sucedido con el primer puesto obtenido en el premio Clarín de Cuento (2008), otorgado legítimamente en virtud del cuento “Atalaya” de mi autoría. La entrega de premios del concurso de Cuento Clarín, (donde concursé entre 6660 participantes), tuvo lugar el día 29 del mes de septiembre del año 2008. Existió una selección previa, dentro de cuyos 20 autores, fui elegido. El jurado en “fallo inapelable” consideró otorgarme el primer puesto, con la consiguiente entrega pública de lo estipulado a tal fin, a saber: viaje a Mendoza, publicación del cuento en la Revista Ñ, seis botellas de vino Misterio de la Bodega Flichman y una estatuilla. En Capital Federal, lugar donde se concretó la entrega del premio, fui nombrado, formalizándose públicamente el acto. Tras 4 días de aquel evento (3/10/2008), el Sr. Leandro Pasarello me informó telefónicamente que el premio me era retirado ya que mi cuento no era “inédito”. Decisión apresurada e injusta por vuestra parte, puesto que al “objeto” que hicieron referencia para poder retirar el premio ya otorgado, no era una edición, por varios motivos: carece de I. S. B. N (Ley 22.399), de acuerdo con el articulado 1ª de esta ley “Todo libro editado en la República Argentina lo deberá llevar impreso”, y en el artículo 4º dicta: “La Dirección Nacional del Derecho de Autor requerirá la constancia de la asignación del número I.S.B.N. a todo editor que solicite el registro del contrato, según lo prescrito por la Ley 11.723”. También el objeto en cuestión carece de Copyright. Tampoco existe bajo ninguna forma o marco legal, variante de contrato del autor con los realizadores de la impresión ilegal, asimismo no existió difusión ni distribución de ejemplares ni a los premiados ni al público. Si nos atenemos a lo netamente semántico “inédito” para la Real Academia Española significa “Escrito y no publicado”. En cuanto a “publicado” (participio del verbo Publicar) Hay dos acepciones pertinentes: la primera de ella “Hacer patente y manifiesta al público una cosa”, hecho como es notorio no sucedió con el cuento en cuestión; la segunda —tercera acepción— es “Difundir por medio de la imprenta o de cualquier otro procedimiento técnico”, labor que está legislada por leyes que no se han cumplido y además no ha sido “difundido”. Por lo tanto desde el aspecto legal y semántico el cuento “Atalaya” es inédito. Si el espíritu de ambos concursos fue el de difundir, propagar, expandir a un autor desconocido, en este caso lo que han logrado, es un perjuicio claro contra la obra literaria, contradiciendo el art. 3 de de la Ley del Fomento y la Lectura (25.446) Es dable agregar que “el objeto impreso” carece del cumplimiento obligatorio (para entenderse “Editado”), de lo normado por la ley N º 11.723, de Propiedad Intelectual; no existió el depósito legal tal como reza el Art. N º 57 de la ley mencionada; no se dio cumplimiento a lo establecido por el Art. 62; no fue catalogado en La catalogación en fuente debe incluirse en la “página de legales” y su obligatoriedad se desprende del art. 21 de la Ley del Fomento del Libro y la Lectura (Ley 25.446); cabe recordar que el art. 22 agrega: “Se considerará infractor y no gozará de los beneficios legales, todo libro que no incluya los datos requeridos por el artículo precedente …”. Aún peor y respondiendo al contenido, el objeto hallado no cumple el Art N º 63 de la ley N º 11.723, que claramente narra en su texto: “…ante la ausencia del registro, se suspende el derecho de autor”. Se destaca que tampoco cumple, el “objeto tomado en cuenta por Vuestro medio para retirar el premio otorgado”, con los requisitos que exige la Ley Nº 25.446. A todo esto, no debería descalificar al ganador luego del fallo inapelable del jurado ya que si hubiese un reclamo posterior a la entrega del premio en el punto 9 de las bases del concurso “Clarín de cuentos” se señala que: “El AUTOR responderá con la totalidad de su patrimonio ante CLARÍN por la autoría y originalidad de la OBRA, como así también por ejercicio pacífico de los derechos sobre la misma y se compromete a mantener indemne a CLARIN frente a cualquier reclamo judicial o extrajudicial que pudiere hacerse en su contra por la autoría u originalidad de la OBRA y por incumplimiento a la legislación en materia de intimidad, honor, injurias, calumnias o expresiones que pudieren considerarse obscenas o difamatorias. Asimismo, en caso de corresponder, responderá penalmente.” Dejando en claro que es el autor —y no otro— quien deberá responder por si existiese cualquier ilícito, luego del “fallo inapelable” del jurado y luego de haber firmado los contratos correspondientes que nunca me han sido devueltos. Asimismo, respecto del premio obtenido en la III Bienal de Arte Joven 2000, el señor Leandro Pasarello había sido informado de tal circunstancia, es decir, Clarín ya estaba en conocimiento de lo antes dicho, para el momento en que mi cuento había quedado entre los veinte finalistas de Vuestro concurso, hecho que no iba en contra de las bases del mismo. A todo lo antes dicho se suma que fue falaz y malintencionado el titular descontextualizado y por Vosotros publicado, el cual indicó: “Carlos Aletto, el autor de “Atalaya” admite que su cuento no era inédito” 13/10/2008 reproducido por innumerables medios nacionales e internacionales. Por lo expuesto ut supra, tanto por su irregular, apresurado y erróneo proceder que siguen provocando inmensurables perjuicios laborales, personales y profesionales contra mi persona, intimo por un plazo único e improrrogable de 96 hrs. a publicar en la primera página impar de la Sección Sociedad del día lunes de vuestro diario, una explicación clara y exhaustiva, por parte de la redacción, explicando lo sucedido con el cuento “Atalaya”; que en dicha publicación se manifieste en forma detallada, todas y cada una de las irregularidades encontradas en el ejemplar hallado (objeto por el cual me retiraron el premio), tanto como una explicación correspondiente, debido a su falta de mérito para considerarlo “edición” y por consiguiente “editado”, lo cual constituye en un “impreso” totalmente desconocido por el público lector. Intimo por igual plazo y término que el anterior, a publicar el cuento “Atalaya” en la Revista Ñ. Lo expuesto se intima, bajo apercibimiento de iniciar todas las acciones de ley, con más el respectivo resarcimiento económico que me asiste, en su contra. Queda Ud. debidamente notificado. (Las palabras y frases resaltadas son del original) Finalmente Carlos deja en claro que, aunque ésta demanda tendrá curso, se encuentra muy dolido dado que el hubiese preferido el diálogo, pero las puertas se le fueron cerrando a medida que Clarín iban ensuciando su honestidad y transparencia. El reconoce que el grupo Clarín tiene la solución a su problema. Sería de un medio honorable reconocer lo sucedido, lo obscuro de ese impreso hallado en la biblioteca, las denuncias miserables que hizo el mismo grupo anónimo para que ustedes apresuraran un fallo erróneo. Desde ya siempre he sido un admirador de su labor cultural y lo sucedido y lo que sucederá no opaca esta mirada. Un abrazo, Carlos Aletto.
http://blogs.clarin.com/buenosairesfuria/2010/04/19/el-periodismo-y-la-censura-segun-clarin/
http://www.diariochaco.com/noticia.php?numero=49616
http://www.elojodigital.com/sociedad/2010/02/10/1899.html
http://descargadelaira.com.ar/principal/2010/01/17/gano-un-premio-y-se-lo-quitaron-por-su-postura-politica-ahora-demanda-al-diario-y-la-revista-clarin/