Llamamiento del 18 de Junio
El Llamamiento del 18 de junio es el nombre que recibe el discurso que el general De Gaulle pronunció en la BBC, Radio Londres, el 18 de junio de 1940 (grabado hacia las 18 horas, transmitido el mismo día a las 22.00 y retransmitido al día siguiente hacia las 16.00). Desde ese día, esta alocución radiofónica se cuenta entre las más célebres de la Historia de Francia.
Este discurso es un llamamiento a la resistencia del pueblo francés tras la derrota y la invasión por la Alemania nazi; supone igualmente una reacción a la petición de armisticio por parte del general Pétain, el 17 de junio de 1940.
Un discurso con escaso auditorio, pero fundador y emblemático, ya que permitió a Charles de Gaulle presentarse como el jefe de la Francia Libre, ante el régimen colaboracionista de Vichy.
El Gobierno británico intentó oponerse, ya que la situación respecto de Francia y de Alemania distaba de estar aclarada, pero Churchill le apoyó. Y la BBC no juzgó el acontecimiento como poseedor de la suficiente entidad como para grabar la alocución y para realizar una fotografía; lo que contribuyó a su confusión con el discurso (de mucha mayor audiencia) del 22 de junio.
En 2005, el llamamiento del 18 de junio fue incluido por la Unesco en el Programa Memoria del Mundo, en el que se recogen desde 1997 los documentos del patrimonio documental de interés universal, para garantizar su protección. La inscripción, propuesta conjuntamente por el Institut national de l'audiovisuel (INA) por Francia y por la British Broadcasting Corporation (BBC) por el Reino Unido, se refiere a cuatro documentos considerados como los testimonios clave del acontecimiento: el manuscrito del texto del llamamiento radiodifundido el 18 de junio, la grabación radiofónica del llamamiento del 22 de junio, el manuscrito del cartel del 3 de agosto y el propio cartel.
En una carta del 26 de junio de 2006 dirigida al abogado del general Jacques Le Groignec, la Orden de la Liberación indica "haber realizado investigaciones" y "efectivamente constatado que el texto del cartel no era exactamente conforme" (sic) con el que ese día se había emitido por radio.
Efectivamente, el principio del llamamiento fue considerado por los británicos como demasiado severo para con los jefes franceses, ya que no se sabía todavía si no se tendría que negociar con ellos en el futuro. Fue pues modificado a petición del Gobierno inglés (lo que De Gaulle siempre ha negado pero que prueban los archivos británicos) para su emisión radiofónica. Pero puesto que ese principio tenía un significado político importante para De Gaulle, maniobró para que la versión original fuese recogida para la edición en papel y con posterioridad para los carteles.
Con Francia ocupada por los nazis, un importante número de franceses han decidido negarse a colaborar con el gobierno colaboracionista de Pétain. El líder de este movimiento,Subsecretario de Estado de Defensa nacional y de la Guerra desde el 5 de junio de 1940, el General de Gaulle, tras conocer la dimisión del Presidente del Consejo, Paul Reynaud, el 16 de junio, decide partir "por la mañana" hacia Inglaterra para proseguir la lucha.
El General de Gaulle, acompañado únicamente por su ayudante de campo, el Teniente Geoffroy de Courcel, llega a Londres en la madrugada del 17 de junio de 1940. Instalado provisionalmente en el 7-8, Seymour Grove, redacta el texto del Llamamiento que pronuncia al día siguiente, el 18 de junio de 1940, a las 20 horas, por las ondas de la B.B.C. En sus Memorias de Guerra el General expone las circunstancias que rodearon el Llamamiento.
"Lo primero que debía hacerse era izar los colores. La radio se ofreció a ello. La tarde del 17 de junio, expuse mis intenciones al Sr. Winston Churchill. Náufrago de la desolación en las costas de Inglaterra, ¿qué hubiese podido hacer sin su ayuda? Me la prestó desde el principio y, para empezar, puso la B.B.C. a mi disposición. Convinimos que podía utilizarla hasta que el Gobierno Pétain pidiese el armisticio. Justamente, esa misma noche supimos que ya lo había hecho. Al día siguiente, a las 18 horas, leí ante el micrófono el texto que ya conocemos".
El discurso pronunciado fue
Los jefes que, desde hace varios años, están al mando del ejército francés, han formado un gobierno. Ese gobierno, alegando la derrota del ejército, estableció comunicación con el enemigo para cesar los combates.
Por supuesto, hemos estado, y estamos hundidos por la fuerza mecánica, terrestre y aérea del enemigo.
Infinitamente, más que su número, son los tanques, los aviones, la táctica de los alemanes lo que nos hace retroceder. Son los tanques, los aviones, la táctica de los alemanes los que han sorprendido a nuestros mandos, al grado de llevarlos a la situación en la que hoy se encuentran.
Pero, ¿se ha dicho la última palabra? ¿La esperanza debe desaparecer? ¿La derrota es definitiva? ¡No!
Créanme, a mí que les hablo con conocimiento de causa y les digo que nada está perdido para Francia. Los mismos medios que nos han vencido pueden darnos un día la victoria.
¡Pues Francia no está sola! ¡No está sola! Tiene un vasto imperio de su lado. Puede formar bloque con el Imperio Británico que domina el mar y continúa la lucha. Puede, como Inglaterra, utilizar sin límites la inmensa industria de los Estados Unidos.
Esta guerra no se limita al triste territorio de nuestro país. Esta guerra no se decidió en la Batalla de Francia. Esta guerra es una guerra mundial. Todos los errores, todos los retrasos, todas los sufrimientos no impiden que haya, en el universo, todos los medios necesarios para aplastar un día a nuestros enemigos. Aplastados hoy por la fuerza mecánica, podemos vencer en el futuro con una fuerza mecánica superior. El destino del mundo está ahí.
Yo, el General De Gaulle, actualmente en Londres, invito a los oficiales y a los soldados franceses que se encuentren en territorio británico, o que ahí vinieran a encontrarse, con sus armas o sin ellas; invito a los ingenieros y obreros especialistas de la industria de armamento que se encuentren en territorio británico, a ponerse en contacto conmigo.
Pase lo que pase, la llama de la Resistencia Francesa no debe apagarse y no se apagará.
Mañana, igual que hoy, hablaré en la Radio de Londres.
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Llamamiento_del_18_de_junio
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http://saberesdebalde.blogspot.com/2010/06/llamamiento-del-18-de-junio.html