En Venezuela hay un secuestro cada dos días
GRUPOS GUERRILLEROS y paramilitares, unidos a bandas delincuenciales son, según expertos, los culpables de que el secuestro se haya convertido en todo un negocio en el país vecino, sobre todo en los últimos nueve años.
El secuestro se convirtió en toda una industria en Venezuela. De acuerdo con un informe reciente publicado por la prensa local, durante los últimos nueve años se ha presentado un plagio cada dos días, sin tener en cuenta los denominados exprés, que ocurren a diario y cuya cantidad es difícil de calcular.
Este ilícito se inició en Venezuela en la década de los 70 y originalmente se presentó en la región fronteriza con Colombia y los ganaderos y uno que otro agricultor y comerciante fueron las primeras víctimas. Sin embargo, en la última década esta práctica "se profesionalizó cuando la guerrilla se comenzó a asociar con bandas delictivas para secuestrar en las ciudades", según aseguró en una entrevista a una agencia de prensa Marcos Tarre, de la ONG Venezuela Segura.
La afirmación del experto coincide con el análisis de la Federación de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), gremio que le hace seguimiento al ilícito y que maneja las cifras de secuestro que ocurren en el país. Un funcionario de un organismo de seguridad reconoció que las cifras de los ganaderos son las más acertadas, ya que desde 2004 no hay reportes oficiales sobre este delito en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).
Igualmente, este ilícito se sofisticó como lo indica un reportaje reciente de la revista Poder, de Venezuela, según el cual hay un grupo de secuestradores que utilizan moderna tecnología y que secuestraron por lo menos a dos hombres de negocios por quienes se pagaron rescates millonarios en dólares y en euros. Miembros de las Farc sirvieron de intermediarios para la liberación de uno de ellos, de acuerdo con uno de los expertos que conoció la operación.
Aparte de esta banda que utiliza moderna tecnología, también se han conformado otras integradas por personas más diestras que en general superan los 30 años de edad y que han estado vinculadas a grupos de asaltos a bancos o robo de blindados y que cuentan con fuentes de información en las redes de datos de las aseguradoras, los bancos, compañías de teléfonos, hospitales y hasta la propia Policía, de acuerdo con un estudio de expertos locales.
La ONG Paz Activa señala en un documento que es imposible hacer un cálculo del costo de un secuestro, pero que puede estar alrededor de 120.000 dólares y el promedio de tiempo en cautiverio de la víctima en poder de los plagiarios puede llegar a ser de 12 días.
En una charla con Luis Cedeño, un sociólogo vinculado a esta ONG, el analista dijo que el Cicpc hace lo que puede a pesar de sus limitaciones y que aunque trabajan con las uñas han logrado resultados importante algunas veces.
Otro conocedor del tema, Fermín Marmol García, sostiene que los secuestros exprés en este país son cometidos por personas que han estado vinculadas al negocio de venta de droga en la calle, el robo de vehículos, algunos ex funcionarios policiales destituidos e incluso algunos activos, porque les resulta menos riesgoso y más rentable.
Desde la cárcel delinquen
Un ex policía estudioso del tema añadió que también se coordinan secuestros desde las propias cárceles por reos que se mantienen al frente de sus bandas y que es muy poco lo que las autoridades han podido hacer para evitarlo. Además de los delincuentes comunes y ex funcionarios policiales, también secuestran en Venezuela ex guerrilleros, guerrilleros y paramilitares.
El presidente de Fedenaga, Manuel Cipriano Heredia, le dijo al diario El Universal que en 4.745 días, contabilizados hasta el 30 de junio pasado, han ocurrido 2.676 secuestros, lo que significa que durante el gobierno del presidente Hugo Chávez han plagiado una persona cada dos días. Estas cifras no incluyen el denominado secuestro exprés.
Aunque se tramitó una ley para hacer más duros los castigos a los secuestradores, aún no se conoce de ningún caso en el cual se hayan impuesto sentencias fuertes a quienes han sido detenidos por este delito. De acuerdo con el diario caraqueño, así lo confirma un miembro del Cicpc. De hecho, algunos de quienes son detenidos cuando practican un secuestro son dejados en libertad en poco tiempo.
En este país es ilegal contratar seguros contra el secuestro, pero a pesar de ello hombres de negocios y millonarios hacen acuerdos con aseguradoras internacionales en dólares y euros para conseguir una especie de póliza. Intermediarios locales sirven de puente para concretarlos, reconoció una de las personas que se dedica a esa labor.
Ha aumentado de tal manera este ilícito que cualquiera puede ser víctima. Según el informe de El Universal, "el secuestro ocurre hasta en los barrios más pobres de todo el territorio nacional, las víctimas preferidas son los estudiantes y las estadísticas no paran de crecer". Sólo en 2009 se reportaron 688 secuestros en el país, de acuerdo con el propio director del Cicpc, el comisario Wilmer Flores Trosel.
Algunos grupos de delincuencia común que no tienen la infraestructura para mantener a sus víctimas se las ofrecen a la guerrilla o a los paramilitares. Las autoridades y los expertos en el tema coinciden en que cuando los plagiados están en manos de estos delincuentes corren mayor peligro porque poco les importa su integridad.
En las principales ciudades la situación se torna tan difícil que se ha desarrollado la industria paralela del blindaje y hasta vehículos de gama media como el Yaris, Corsa o Focus, así como los taxis para ejecutivos, ahora son transformados en talleres que ofrecen diferentes precios que dependen de las características que se solicita.
Un familiar de un secuestrado, que ahora se trasladó a Caracas procedente de la zona rural, dijo que una de las soluciones en las que había creído fue trasladarse a vivir en la ciudad mientras dejaba a algún encargado para el cuidado de sus fincas, pero tampoco encontró la seguridad que esperaba aquí.
"Esto es todo un negocio, una industria en todo el país", finalizó.
GRUPOS GUERRILLEROS y paramilitares, unidos a bandas delincuenciales son, según expertos, los culpables de que el secuestro se haya convertido en todo un negocio en el país vecino, sobre todo en los últimos nueve años.
El secuestro se convirtió en toda una industria en Venezuela. De acuerdo con un informe reciente publicado por la prensa local, durante los últimos nueve años se ha presentado un plagio cada dos días, sin tener en cuenta los denominados exprés, que ocurren a diario y cuya cantidad es difícil de calcular.
Este ilícito se inició en Venezuela en la década de los 70 y originalmente se presentó en la región fronteriza con Colombia y los ganaderos y uno que otro agricultor y comerciante fueron las primeras víctimas. Sin embargo, en la última década esta práctica "se profesionalizó cuando la guerrilla se comenzó a asociar con bandas delictivas para secuestrar en las ciudades", según aseguró en una entrevista a una agencia de prensa Marcos Tarre, de la ONG Venezuela Segura.
La afirmación del experto coincide con el análisis de la Federación de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), gremio que le hace seguimiento al ilícito y que maneja las cifras de secuestro que ocurren en el país. Un funcionario de un organismo de seguridad reconoció que las cifras de los ganaderos son las más acertadas, ya que desde 2004 no hay reportes oficiales sobre este delito en el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).
Igualmente, este ilícito se sofisticó como lo indica un reportaje reciente de la revista Poder, de Venezuela, según el cual hay un grupo de secuestradores que utilizan moderna tecnología y que secuestraron por lo menos a dos hombres de negocios por quienes se pagaron rescates millonarios en dólares y en euros. Miembros de las Farc sirvieron de intermediarios para la liberación de uno de ellos, de acuerdo con uno de los expertos que conoció la operación.
Aparte de esta banda que utiliza moderna tecnología, también se han conformado otras integradas por personas más diestras que en general superan los 30 años de edad y que han estado vinculadas a grupos de asaltos a bancos o robo de blindados y que cuentan con fuentes de información en las redes de datos de las aseguradoras, los bancos, compañías de teléfonos, hospitales y hasta la propia Policía, de acuerdo con un estudio de expertos locales.
La ONG Paz Activa señala en un documento que es imposible hacer un cálculo del costo de un secuestro, pero que puede estar alrededor de 120.000 dólares y el promedio de tiempo en cautiverio de la víctima en poder de los plagiarios puede llegar a ser de 12 días.
En una charla con Luis Cedeño, un sociólogo vinculado a esta ONG, el analista dijo que el Cicpc hace lo que puede a pesar de sus limitaciones y que aunque trabajan con las uñas han logrado resultados importante algunas veces.
Otro conocedor del tema, Fermín Marmol García, sostiene que los secuestros exprés en este país son cometidos por personas que han estado vinculadas al negocio de venta de droga en la calle, el robo de vehículos, algunos ex funcionarios policiales destituidos e incluso algunos activos, porque les resulta menos riesgoso y más rentable.
Desde la cárcel delinquen
Un ex policía estudioso del tema añadió que también se coordinan secuestros desde las propias cárceles por reos que se mantienen al frente de sus bandas y que es muy poco lo que las autoridades han podido hacer para evitarlo. Además de los delincuentes comunes y ex funcionarios policiales, también secuestran en Venezuela ex guerrilleros, guerrilleros y paramilitares.
El presidente de Fedenaga, Manuel Cipriano Heredia, le dijo al diario El Universal que en 4.745 días, contabilizados hasta el 30 de junio pasado, han ocurrido 2.676 secuestros, lo que significa que durante el gobierno del presidente Hugo Chávez han plagiado una persona cada dos días. Estas cifras no incluyen el denominado secuestro exprés.
Aunque se tramitó una ley para hacer más duros los castigos a los secuestradores, aún no se conoce de ningún caso en el cual se hayan impuesto sentencias fuertes a quienes han sido detenidos por este delito. De acuerdo con el diario caraqueño, así lo confirma un miembro del Cicpc. De hecho, algunos de quienes son detenidos cuando practican un secuestro son dejados en libertad en poco tiempo.
En este país es ilegal contratar seguros contra el secuestro, pero a pesar de ello hombres de negocios y millonarios hacen acuerdos con aseguradoras internacionales en dólares y euros para conseguir una especie de póliza. Intermediarios locales sirven de puente para concretarlos, reconoció una de las personas que se dedica a esa labor.
Ha aumentado de tal manera este ilícito que cualquiera puede ser víctima. Según el informe de El Universal, "el secuestro ocurre hasta en los barrios más pobres de todo el territorio nacional, las víctimas preferidas son los estudiantes y las estadísticas no paran de crecer". Sólo en 2009 se reportaron 688 secuestros en el país, de acuerdo con el propio director del Cicpc, el comisario Wilmer Flores Trosel.
Algunos grupos de delincuencia común que no tienen la infraestructura para mantener a sus víctimas se las ofrecen a la guerrilla o a los paramilitares. Las autoridades y los expertos en el tema coinciden en que cuando los plagiados están en manos de estos delincuentes corren mayor peligro porque poco les importa su integridad.
En las principales ciudades la situación se torna tan difícil que se ha desarrollado la industria paralela del blindaje y hasta vehículos de gama media como el Yaris, Corsa o Focus, así como los taxis para ejecutivos, ahora son transformados en talleres que ofrecen diferentes precios que dependen de las características que se solicita.
Un familiar de un secuestrado, que ahora se trasladó a Caracas procedente de la zona rural, dijo que una de las soluciones en las que había creído fue trasladarse a vivir en la ciudad mientras dejaba a algún encargado para el cuidado de sus fincas, pero tampoco encontró la seguridad que esperaba aquí.
"Esto es todo un negocio, una industria en todo el país", finalizó.