Los libros de texto no dejan lugar a la discusión: el primero en
descubrir el continente americano fue Cristóbal Colón en 1492. Sin
embargo, una serie de historiadores, arqueólogos y
antropólogos "heterodoxos" aseguran que Colón no fue el primero,
sino más bien todo lo contrario. Apoyándose en diversas evidencias
arqueológicas proponen que algunos pueblos de la antigüedad -entre
ellos los judíos- llegaron antes al Nuevo Mundo.
Corría el año 1947. Tan sólo habían transcurrido dos años desde el
final de la 2ª Guerra Mundial cuando el explorador Thor Heyerdahl
decidió demostrar al mundo entero que su teoría no era sólo una idea
descabellada. Heyerdahl pretendía probar que antiguos habitantes del
Perú habían podido entrar en contacto -a pesar de la gran distancia
que los separaba- con pobladores de Polinesia. Así, construyó una
rudimentaria balsa a la que bautizó como Kon-Tiki y partió del
puerto de Callio (Perú) acompañado por cinco compañeros. El viaje
fue largo y duro, pero tras 8.000 Km y 101 días Heyerdahl y sus
acompañantes lograron su objetivo.
En la actualidad, diversos estudiosos toman la hazaña de Heyerdal
como referencia para plantear una polémica hipótesis: ¿llegaron a
América pueblos de la antigüedad antes que Cristóbal Colón? Entre
los historiadores "oficiales" parece existir una gran aversión a
aceptar esta idea. El que pobladores de antiguas civilizaciones
mediterráneas tuvieran la sufienciente sofistificació n técnica y
marítima para cruzar el atlántico es considerado como algo
totalmente absurdo. Sin embargo, si tomamos en cuenta la proeza de
Heyerdahl, parecen abrirse algunas puertas a esta posibilidad: desde
el estrecho de Gibraltar hasta las costas de América central existe
una distancia de 7.000 Km, casi mil kilómetros menos que los
recorridos por el audaz explorador en 1947.
Un misterio grabado en la roca
Aunque la mayor parte de los estudiosos rechazan la idea de
un "descubrimiento" antes de Colón, existen algunas notables y
honrosas excepciones. Ese es el caso del Dr. Cyrus Gordon,
prestigioso historiador de antiguas civilizaciones que defiende la
posibilidad de que antiguos pueblos del viejo continente -entre
ellos los judíos- podrían haber llegado el Nuevo Mundo. Gordon no es
el único; otros estudiosos defienden ideas parecidas. Y al parecer,
es posible que tengan bastante razón. A lo largo de los últimos dos
siglos diversas piezas arqueológicas halladas en distintos lugares
del continente parecen confirmar sus teorías.
Una de estas piezas, quizá una de las más importantes y destacadas,
se encuentra al sur de Alburquerque (Nuevo México) en un pequeños
pueblo llamado Los Lunas. En las cercanías de esta localidad
norteamericana existe una montaña conocida como Mystery Mountain (la
montaña del misterio) entre los habitantes del lugar. Fue
precisamente a los pies de esta pequeña montaña donde se encontró
una roca "decorada" con una serie de extrañas inscripciones. Dichos
restos de escritura han sido catalogados por algunos arqueólogos
como muestras de escritura paleo-hebrea que recogen una versión
condensada y resumida del decalogo o Diez Mandamientos. Una de las
personas que más y mejor ha estudiado la roca de Los Lunas es el
profesor Frank Hibben, un historiador local y arqueólogo de la
Universidad de Nuevo México. Tras exaustivos estudios y análisis,
Hibben está convencido de que se trata de una inscripción auténtica,
realizada por antiguos judíos que llegaron hasta Nuevo México siglos
antes de que lo hicieran los españoles.
Hibben asegura que vio la inscripción por primera vez en 1933,
aunque la suciedad y la pátina hacían muy difícil una lectura y
observación detallada. Además, Hibben fue acompañado hasta ese lugar
por un guía local, quien ya había visto la misteriosa roca cuando
era un niño, en la década de 1880. Estos testimonios refuerzan la
posibilidad de que la pieza sea auténtica, ya que los estudios y
conocimientos sobre escritura paleo-hebrea eran casi nulos a finales
del siglo XIX, lo que echaría por tierra la teoría de una
falsificación en tiempos recientes.
A todos estas circunstancias hay que añadir que la roca que contiene
las inscripciones está situada en una zona de la montaña rica en
restos petroglíficos. Otro investigador, David Deal, descubrió un
curioso e interesante dibujo en uno de estos petroglífos. Al parecer
el grabado representaba una especie de mapa astronómico en el que se
pueden verse representadas la posición de planetas y constelaciones
en el transcurso de un eclipse de Sol. Tras varios análisis, Deal
determinó que aquel eclipse había tenido lugar el 15 de septiembre
del 107 a.C., curiosamente una fecha que coincidía con una
importante fiesta judía.
Las tablas de la Ley en Ohio
Aunque podría parecer que la enigmática roca encontrada en Los Lunas
no deja de ser una molesta anomalía para los historiadores
ortodoxos, ésta no es la única pieza de este tipo hallada en suelo
americano.
En 1860 David Wyrick, un vecino de Newark (Ohio) encontró una piedra
con unas inscripciones ilegibles en un monte situado a escasos
kilómetros de su ciudad. La piedra estaba tallada en todas sus
caras -y al igual que en el caso de Los Lunas- los investigadores
han descifrado en las inscripciones una versión reducida de los Diez
Mandamientos. Además de los restos de escritura, en la parte frontal
de la pieza aparece representada una figura humana provista de barba
y que los estudiosos han identificado con una representació n de
Moisés y las tablas de la ley. Algunos historiadores, como David
Deal y James Trimm aseguran que la piedra fue una pieza judía de la
época del segundo templo, mientras que el Dr. Gordon defiende que se
trata en realidad de una mezuzah samaritana. Sea como fuere, ambas
posibilidades supondrían un fuerte apoyo a la teoría de la presencia
de judíos en el continente americano. Siempre y cuando la pieza
fuese auténtica...
Un hecho que ha sembrado la duda es que Wyrick ya había encontrado
una pieza de similares características tan sólo unos meses antes, en
junio de ese mismo año. La pieza, una piedra en forma de punta de
flecha, es popularmente conocida como Keystone y presenta también
inscripciones que se corresponderí an con el hebreo utilizado hacia
el 200-100 a.C. Los arqueólogos más escépticos han considerado
falsas ambas piezas, argumentando que parecía demasiada casualidad
que una misma persona encontrase dos piezas tan similares en ese
pequeño espacio de tiempo. Según ellos, el fraude habría sido
cometido por el propio Wyrick. Sin embargo, existe un hecho que
parece desechar esa posibilidad.
Un año después de los hallazgos, en 1861, Wyrick publicó un panfleto
en el que reproducía las inscripciones. De 256 letras que
transcribió, al menos 38 de ellas contenían errores significativos
que hacían ilegible el texto. Los defensores de la autenticidad de
las piezas apostillan que de haber sido un fraude realizado por
Wyrick, no habría cometido tales fallos. En uno de los dibujos,
Wyrick reprodujo las letras HWRH YHWH, cuando realmente las
inscripciones recogen los siguiente: TWRT YHWH o Torath YHWH, que
significa "La Ley de Dios".
Treinta años después de los hallazgos de Wyrick, en 1889, un grupo
de personas pertenecientes al Smithsonian´s Mound Survey Project
encontraban otra curiosa piedra al este de Tenesse. De nuevo, y como
en las anteriores ocasiones, la piedra presentaba una serie de
extrañas inscripciones sobre su superficie.
En 1971, el Dr. Cyrus Gordon logró identificar las letras de la
piedra como muestras de paleo-hebreo, datadas aproximadamente en
torno al primer o segundo siglo d.C. Según el estudio realizado por
Gordon, las cinco primeras letras (empezando por la izquierda)
tenían una significado bastante claro: LYHWD ("para Judea". Pero
quizá el dato más destacado llegaría algunos años después, en 1988,
cuando algunos fragmentos de madera encontrados junto a la piedra
fueron sometidos a la prueba del Carbono 14. Los resultados fueron
coherentes con la fecha dada para la inscripción: aquellos trozos de
madera databan entre el 32 d.C. y el 769 d.C.
Monedas judías... en Kentucky
Pero no todas las piezas que apuntan a una presencia de judíos en
América corresponden a piedras grabadas con inscripciones. En 1952,
un comerciante de Clay City (Kentucky) llamado Robert Cox encontró
una llamativa moneda en un campo cercano al pueblo. Una vez puestas
en manos de expertos, las monedas fueron fácilmente catalogadas. El
Dr. Ralph Marcus de la Universidad de Chicago la identificó como
perteneciente al periodo de la segunda revuelta de los judíos frente
a Roma, hacia el 132-135 d.C. En una de las caras de la moneda
aparece representada la fachada del segundo Templo de Salomón, que
fue destruido por las tropas romanas durante los enfrentamientos del
año 70 d.C. En su reverso, aparece la siguiente leyenda: "Año
segundo de la libertad de Israel", que corresponderí a con el 133 d.C.
A pesar de la aparente importancia del descubrimiento, el análisis
realizado por Yaakov Meshorer -un experto en monedas judías-
utilizando una fotocopia realizada a una fotografía de la moneda,
dictaminó que se trataba de simples réplicas realizadas en el siglo
XX, y que habitualmente eran compradas por turistas que visitaban
Tierra Santa. Aún así, los defensores de su autenticidad se
preguntan como pudo llegar hasta un campo de Kentucky una réplica
tan buena de una moneda judía del siglo II de nuestra era. La
polémica aún sigue abierta...
Incomodas evidencias
La teoría de que los judíos llegaron a América antes de que lo
hiciera Colón no es patrimonio exclusivo del siglo XX. Hace siglos,
diversos autores mostraron su convencimiento de la presencia de
tribus hebreas en distintos puntos del continente. Para "probar" sus
afirmaciones se apoyan, por ejemplo, en las similitudes lingüisticas
de las tribus americanas con el idioma utilizado por el pueblo
judío. En su obra Compedio y descripción de las Indias Occidentales,
el cronista Antonio Vázquez de Espinosa asegura que los otavaleños,
antiguo pueblo de Ecuador (ver MÁS ALLÁ nº148) eran descendientes de
alguna de las Tribus Perdidas de Israel: "la nación de los Puruaes
junto al río Bamba, los de Otabalo y otras provincias del distrito
de Quito al padre llaman Abbá, que es vocablo syriaco, del cual
usaban los hebreos por haber vivido entre los syrios. Otros
innumerables vocablos hay hebreos que por excusar prolijidad no los
refiero, que denotan con certeza proceden los indios de las diez
Tribus".
Por su parte, el lider judío portugués Menasseh Ben Isarel, en su
libro Orígen de los Americanos (1650), citaba 24 libros hebreos y
multitud de autores griegos, árabes y latinos para demostrar que las
Diez Tribus fueron los primeros pobladores de América. Parece claro
que los judíos no fueron los primeros pobladores de América, sin
embargo, los datos apuntados por Espinosa o Ben Isarel apoyan otra
posibilidad: que los judíos visitaron el continente americano,
dejando su huella en los pueblos que poblaron esas tierras tiempo
después.
Pese a todo, una cosa parece clara: las evidencias recogidas por
historiadores y arqueólogos apuntan a que quizá debamos
replantearnos ciertos hechos históricos que hasta ahora parecían
innamovibles. Por desgracia, actualmente muchas de las piezas
mencionadas y otras similares se conservan escondidas en los fondos
de museos repartidos por distintos puntos de América, catalogadas
como precolombinas o coloniales y consideradas como
incómodas "molestias" de la historia.
El Tetragrammaton, en el decálogo de Los Lunas
Como ya dijimos, las inscripciones grabadas en la piedra de Los
Lunas parecen recoger una especie de Decálogo resumido y condensado.
Dentro de ese decálogo aparece en varias ocasiones (hasta tres) el
llamado Tetragrammaton, vocablo compuesto por las cuatro consonantes
hebreas YOD, HE, WAW y HE, y que se refieren al nombre divino. Sólo
en el Antiguo Testamento -la parte exclusivamente hebrea de la
Biblia- este vocablo aparece recogido en más de 6.800 ocasiones.
La importancia de la presencia del tetragrammaton en esta roca de
Nuevo México sería muy grande, ya que de demostrarse su
autenticidad, estaríamos ante el ejemplo de tetragrammaton más
antiguo de los conservados. Algunos investigadores han comparado el
tetragrammaton de Los Lunas con otras representaciones del mismo en
diversas inscripciones y escrituras de distintas épocas y las
semejanzas resultan más que evidentes.
Además de la ya famosa piedra, existe otra pequeña inscripción
encontrada al sur de la Mystery Mountain, realizada sobre una roca
que algunos han identificado como un primitivo altar. En ella
también se encuentra el tetragrammaton, y en él puede
leerse: "Jehová, nuestro señor".
Links a todas las partes
1 http://www.taringa.net/posts/info/7426045/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-1-Judios.html
2 http://www.taringa.net/posts/info/7426279/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-2-Musulmanes.html
3 http://www.taringa.net/posts/info/7426453/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-3-Polinesios.html
4 http://www.taringa.net/posts/info/7426655/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-4-Troyanos.html
5 http://www.taringa.net/posts/info/7426824/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-5-Chinos.html
6 http://www.taringa.net/posts/info/7426926/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-6-Templarios.html
7 http://www.taringa.net/posts/info/7427037/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-7-Egipcios.html
descubrir el continente americano fue Cristóbal Colón en 1492. Sin
embargo, una serie de historiadores, arqueólogos y
antropólogos "heterodoxos" aseguran que Colón no fue el primero,
sino más bien todo lo contrario. Apoyándose en diversas evidencias
arqueológicas proponen que algunos pueblos de la antigüedad -entre
ellos los judíos- llegaron antes al Nuevo Mundo.
Corría el año 1947. Tan sólo habían transcurrido dos años desde el
final de la 2ª Guerra Mundial cuando el explorador Thor Heyerdahl
decidió demostrar al mundo entero que su teoría no era sólo una idea
descabellada. Heyerdahl pretendía probar que antiguos habitantes del
Perú habían podido entrar en contacto -a pesar de la gran distancia
que los separaba- con pobladores de Polinesia. Así, construyó una
rudimentaria balsa a la que bautizó como Kon-Tiki y partió del
puerto de Callio (Perú) acompañado por cinco compañeros. El viaje
fue largo y duro, pero tras 8.000 Km y 101 días Heyerdahl y sus
acompañantes lograron su objetivo.
En la actualidad, diversos estudiosos toman la hazaña de Heyerdal
como referencia para plantear una polémica hipótesis: ¿llegaron a
América pueblos de la antigüedad antes que Cristóbal Colón? Entre
los historiadores "oficiales" parece existir una gran aversión a
aceptar esta idea. El que pobladores de antiguas civilizaciones
mediterráneas tuvieran la sufienciente sofistificació n técnica y
marítima para cruzar el atlántico es considerado como algo
totalmente absurdo. Sin embargo, si tomamos en cuenta la proeza de
Heyerdahl, parecen abrirse algunas puertas a esta posibilidad: desde
el estrecho de Gibraltar hasta las costas de América central existe
una distancia de 7.000 Km, casi mil kilómetros menos que los
recorridos por el audaz explorador en 1947.
Un misterio grabado en la roca
Aunque la mayor parte de los estudiosos rechazan la idea de
un "descubrimiento" antes de Colón, existen algunas notables y
honrosas excepciones. Ese es el caso del Dr. Cyrus Gordon,
prestigioso historiador de antiguas civilizaciones que defiende la
posibilidad de que antiguos pueblos del viejo continente -entre
ellos los judíos- podrían haber llegado el Nuevo Mundo. Gordon no es
el único; otros estudiosos defienden ideas parecidas. Y al parecer,
es posible que tengan bastante razón. A lo largo de los últimos dos
siglos diversas piezas arqueológicas halladas en distintos lugares
del continente parecen confirmar sus teorías.
Una de estas piezas, quizá una de las más importantes y destacadas,
se encuentra al sur de Alburquerque (Nuevo México) en un pequeños
pueblo llamado Los Lunas. En las cercanías de esta localidad
norteamericana existe una montaña conocida como Mystery Mountain (la
montaña del misterio) entre los habitantes del lugar. Fue
precisamente a los pies de esta pequeña montaña donde se encontró
una roca "decorada" con una serie de extrañas inscripciones. Dichos
restos de escritura han sido catalogados por algunos arqueólogos
como muestras de escritura paleo-hebrea que recogen una versión
condensada y resumida del decalogo o Diez Mandamientos. Una de las
personas que más y mejor ha estudiado la roca de Los Lunas es el
profesor Frank Hibben, un historiador local y arqueólogo de la
Universidad de Nuevo México. Tras exaustivos estudios y análisis,
Hibben está convencido de que se trata de una inscripción auténtica,
realizada por antiguos judíos que llegaron hasta Nuevo México siglos
antes de que lo hicieran los españoles.
Hibben asegura que vio la inscripción por primera vez en 1933,
aunque la suciedad y la pátina hacían muy difícil una lectura y
observación detallada. Además, Hibben fue acompañado hasta ese lugar
por un guía local, quien ya había visto la misteriosa roca cuando
era un niño, en la década de 1880. Estos testimonios refuerzan la
posibilidad de que la pieza sea auténtica, ya que los estudios y
conocimientos sobre escritura paleo-hebrea eran casi nulos a finales
del siglo XIX, lo que echaría por tierra la teoría de una
falsificación en tiempos recientes.
A todos estas circunstancias hay que añadir que la roca que contiene
las inscripciones está situada en una zona de la montaña rica en
restos petroglíficos. Otro investigador, David Deal, descubrió un
curioso e interesante dibujo en uno de estos petroglífos. Al parecer
el grabado representaba una especie de mapa astronómico en el que se
pueden verse representadas la posición de planetas y constelaciones
en el transcurso de un eclipse de Sol. Tras varios análisis, Deal
determinó que aquel eclipse había tenido lugar el 15 de septiembre
del 107 a.C., curiosamente una fecha que coincidía con una
importante fiesta judía.
Las tablas de la Ley en Ohio
Aunque podría parecer que la enigmática roca encontrada en Los Lunas
no deja de ser una molesta anomalía para los historiadores
ortodoxos, ésta no es la única pieza de este tipo hallada en suelo
americano.
En 1860 David Wyrick, un vecino de Newark (Ohio) encontró una piedra
con unas inscripciones ilegibles en un monte situado a escasos
kilómetros de su ciudad. La piedra estaba tallada en todas sus
caras -y al igual que en el caso de Los Lunas- los investigadores
han descifrado en las inscripciones una versión reducida de los Diez
Mandamientos. Además de los restos de escritura, en la parte frontal
de la pieza aparece representada una figura humana provista de barba
y que los estudiosos han identificado con una representació n de
Moisés y las tablas de la ley. Algunos historiadores, como David
Deal y James Trimm aseguran que la piedra fue una pieza judía de la
época del segundo templo, mientras que el Dr. Gordon defiende que se
trata en realidad de una mezuzah samaritana. Sea como fuere, ambas
posibilidades supondrían un fuerte apoyo a la teoría de la presencia
de judíos en el continente americano. Siempre y cuando la pieza
fuese auténtica...
Un hecho que ha sembrado la duda es que Wyrick ya había encontrado
una pieza de similares características tan sólo unos meses antes, en
junio de ese mismo año. La pieza, una piedra en forma de punta de
flecha, es popularmente conocida como Keystone y presenta también
inscripciones que se corresponderí an con el hebreo utilizado hacia
el 200-100 a.C. Los arqueólogos más escépticos han considerado
falsas ambas piezas, argumentando que parecía demasiada casualidad
que una misma persona encontrase dos piezas tan similares en ese
pequeño espacio de tiempo. Según ellos, el fraude habría sido
cometido por el propio Wyrick. Sin embargo, existe un hecho que
parece desechar esa posibilidad.
Un año después de los hallazgos, en 1861, Wyrick publicó un panfleto
en el que reproducía las inscripciones. De 256 letras que
transcribió, al menos 38 de ellas contenían errores significativos
que hacían ilegible el texto. Los defensores de la autenticidad de
las piezas apostillan que de haber sido un fraude realizado por
Wyrick, no habría cometido tales fallos. En uno de los dibujos,
Wyrick reprodujo las letras HWRH YHWH, cuando realmente las
inscripciones recogen los siguiente: TWRT YHWH o Torath YHWH, que
significa "La Ley de Dios".
Treinta años después de los hallazgos de Wyrick, en 1889, un grupo
de personas pertenecientes al Smithsonian´s Mound Survey Project
encontraban otra curiosa piedra al este de Tenesse. De nuevo, y como
en las anteriores ocasiones, la piedra presentaba una serie de
extrañas inscripciones sobre su superficie.
En 1971, el Dr. Cyrus Gordon logró identificar las letras de la
piedra como muestras de paleo-hebreo, datadas aproximadamente en
torno al primer o segundo siglo d.C. Según el estudio realizado por
Gordon, las cinco primeras letras (empezando por la izquierda)
tenían una significado bastante claro: LYHWD ("para Judea". Pero
quizá el dato más destacado llegaría algunos años después, en 1988,
cuando algunos fragmentos de madera encontrados junto a la piedra
fueron sometidos a la prueba del Carbono 14. Los resultados fueron
coherentes con la fecha dada para la inscripción: aquellos trozos de
madera databan entre el 32 d.C. y el 769 d.C.
Monedas judías... en Kentucky
Pero no todas las piezas que apuntan a una presencia de judíos en
América corresponden a piedras grabadas con inscripciones. En 1952,
un comerciante de Clay City (Kentucky) llamado Robert Cox encontró
una llamativa moneda en un campo cercano al pueblo. Una vez puestas
en manos de expertos, las monedas fueron fácilmente catalogadas. El
Dr. Ralph Marcus de la Universidad de Chicago la identificó como
perteneciente al periodo de la segunda revuelta de los judíos frente
a Roma, hacia el 132-135 d.C. En una de las caras de la moneda
aparece representada la fachada del segundo Templo de Salomón, que
fue destruido por las tropas romanas durante los enfrentamientos del
año 70 d.C. En su reverso, aparece la siguiente leyenda: "Año
segundo de la libertad de Israel", que corresponderí a con el 133 d.C.
A pesar de la aparente importancia del descubrimiento, el análisis
realizado por Yaakov Meshorer -un experto en monedas judías-
utilizando una fotocopia realizada a una fotografía de la moneda,
dictaminó que se trataba de simples réplicas realizadas en el siglo
XX, y que habitualmente eran compradas por turistas que visitaban
Tierra Santa. Aún así, los defensores de su autenticidad se
preguntan como pudo llegar hasta un campo de Kentucky una réplica
tan buena de una moneda judía del siglo II de nuestra era. La
polémica aún sigue abierta...
Incomodas evidencias
La teoría de que los judíos llegaron a América antes de que lo
hiciera Colón no es patrimonio exclusivo del siglo XX. Hace siglos,
diversos autores mostraron su convencimiento de la presencia de
tribus hebreas en distintos puntos del continente. Para "probar" sus
afirmaciones se apoyan, por ejemplo, en las similitudes lingüisticas
de las tribus americanas con el idioma utilizado por el pueblo
judío. En su obra Compedio y descripción de las Indias Occidentales,
el cronista Antonio Vázquez de Espinosa asegura que los otavaleños,
antiguo pueblo de Ecuador (ver MÁS ALLÁ nº148) eran descendientes de
alguna de las Tribus Perdidas de Israel: "la nación de los Puruaes
junto al río Bamba, los de Otabalo y otras provincias del distrito
de Quito al padre llaman Abbá, que es vocablo syriaco, del cual
usaban los hebreos por haber vivido entre los syrios. Otros
innumerables vocablos hay hebreos que por excusar prolijidad no los
refiero, que denotan con certeza proceden los indios de las diez
Tribus".
Por su parte, el lider judío portugués Menasseh Ben Isarel, en su
libro Orígen de los Americanos (1650), citaba 24 libros hebreos y
multitud de autores griegos, árabes y latinos para demostrar que las
Diez Tribus fueron los primeros pobladores de América. Parece claro
que los judíos no fueron los primeros pobladores de América, sin
embargo, los datos apuntados por Espinosa o Ben Isarel apoyan otra
posibilidad: que los judíos visitaron el continente americano,
dejando su huella en los pueblos que poblaron esas tierras tiempo
después.
Pese a todo, una cosa parece clara: las evidencias recogidas por
historiadores y arqueólogos apuntan a que quizá debamos
replantearnos ciertos hechos históricos que hasta ahora parecían
innamovibles. Por desgracia, actualmente muchas de las piezas
mencionadas y otras similares se conservan escondidas en los fondos
de museos repartidos por distintos puntos de América, catalogadas
como precolombinas o coloniales y consideradas como
incómodas "molestias" de la historia.
El Tetragrammaton, en el decálogo de Los Lunas
Como ya dijimos, las inscripciones grabadas en la piedra de Los
Lunas parecen recoger una especie de Decálogo resumido y condensado.
Dentro de ese decálogo aparece en varias ocasiones (hasta tres) el
llamado Tetragrammaton, vocablo compuesto por las cuatro consonantes
hebreas YOD, HE, WAW y HE, y que se refieren al nombre divino. Sólo
en el Antiguo Testamento -la parte exclusivamente hebrea de la
Biblia- este vocablo aparece recogido en más de 6.800 ocasiones.
La importancia de la presencia del tetragrammaton en esta roca de
Nuevo México sería muy grande, ya que de demostrarse su
autenticidad, estaríamos ante el ejemplo de tetragrammaton más
antiguo de los conservados. Algunos investigadores han comparado el
tetragrammaton de Los Lunas con otras representaciones del mismo en
diversas inscripciones y escrituras de distintas épocas y las
semejanzas resultan más que evidentes.
Además de la ya famosa piedra, existe otra pequeña inscripción
encontrada al sur de la Mystery Mountain, realizada sobre una roca
que algunos han identificado como un primitivo altar. En ella
también se encuentra el tetragrammaton, y en él puede
leerse: "Jehová, nuestro señor".
Links a todas las partes
1 http://www.taringa.net/posts/info/7426045/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-1-Judios.html
2 http://www.taringa.net/posts/info/7426279/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-2-Musulmanes.html
3 http://www.taringa.net/posts/info/7426453/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-3-Polinesios.html
4 http://www.taringa.net/posts/info/7426655/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-4-Troyanos.html
5 http://www.taringa.net/posts/info/7426824/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-5-Chinos.html
6 http://www.taringa.net/posts/info/7426926/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-6-Templarios.html
7 http://www.taringa.net/posts/info/7427037/Realmente-Colon-descubrio-America_-Parte-7-Egipcios.html

