Las afecciones degenerativas de la médula espinal son normales con el paso del tiempo y el envejecimiento, el dolor cervical y de espalda son síntomas que muchas veces se vuelven insoportables y necesitan de un tratamiento efectivo para aliviar estas molestias. La hernia de disco o hernia discal se origina cuando una parte o todo el disco de la columna es forzada a pasar por una zona debilitada del disco; lo que ejerce presión sobre la medula espinal o nervios cercanos, causando mucho dolor. Siendo necesario un tratamiento para la hernia de disco que ayude a aliviar las molestias y mejorar la calidad de vida.
Cuando vamos envejeciendo los discos de la columna vertebral pierden elasticidad y flexibilidad, además los ligamentos que rodean los discos son más frágiles y se desgarran con facilidad. Los principales síntomas de esta dolorosa condición son dolor en el cuello provocando irradiación del dolor al hombro, brazo y hormigueo en la mano. Además el dolor puede ser intenso y difícil de localizar o bien puede ser un dolor agudo y bien localizado; pero la principal molestia de los pacientes que tienen una hernia de disco es un dolor cortante y agudo, el que empeora cuando baja por la pierna afectada.
Tratamiento para la hernia de disco y diagnóstico
El tratamiento para la hernia de disco es conservador, al seguirlo cerca del 50% al 90% de los pacientes mejoran, donde las pautas básicas a seguir son; paracetamol y antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno, de forma opcional los relajantes musculares pueden ayudar pero no se deben tomar por más de 15 días. El reposo en cama es opcional y este no debe superar los dos días, además otros tratamientos para la hernia discal son; infiltraciones de facetas articulares, ultrasonido, fisioterapia, compresas calor-frío y bloqueos nerviosos con corticoides epidurales y anestésicos.
En algunos casos el tratamiento para la hernia de disco requiere de cirugía, esto generalmente cuando el tratamiento tradicional fracasa y el dolor es incapacitante, no respondiendo al tratamiento médico durante 4 semanas; otra causa de una cirugía es una lesión provocada por una pérdida aguda o progresiva de fuerza. La técnica quirúrgica consiste en la extracción de un ligamento con la extirpación del disco afectado, pero si además existe una inestabilidad vertebral se realizará una fijación de los niveles que están alterados.
Los tratamientos naturales también pueden ayudar a aliviar los síntomas de una hernia discal, como una infusión de cola de caballo, tomillo y orégano, la que ayuda a calmar los dolores, teniendo propiedades astringentes, antiinflamatorias y anti infecciosas; para prepararla se necesita medio litro de agua, una pizca de tomillo y una pizca de hierba de cola de caballo, se hierven las plantas a fuego lento por 5 minutos, se deja reposar por 10 minutos y se filtra para beber.
Para el diagnóstico de una hernia discal se necesita un reconocimiento médico completo de los brazos, columna vertebral y extremidades inferiores; el médico examinará la columna vertebral del paciente para comprobar la flexibilidad, el movimiento y las señales que demuestren que la hernia de disco está efectando a la médula espinal o raíces nerviosas. Además el médico puede solicitar que el paciente complete un diafragma donde señale la precisión de su dolor, hormigueo, entumecimiento y debilidad, donde la solicitud de rayos X o de una resonancia magnética también es posible.
Factores de riesgo y prevención de la hernia de disco
El envejecimiento y el deterioro general de la columna vertebral aumentan las posibilidades de tener una hernia discal, además de las actividades repetitivas o una lesión en la columna vertebral. Esto hace que su prevención sea muy importante, debiendo mantener una vida saludable y tener cuidados especiales en el hogar y trabajo, los que se relacionan con evitar esfuerzos excesivos, es necesario evitar excesos al levantar objetos o al hacer fuerzas.
Controlar la obesidad también ayuda a prevenir la hernia discal, ya que el sobrepeso agrega esfuerzos en la parte baja de la espalda y debilita los músculos; por eso es necesario equilibrar el peso con una alimentación sana y la práctica de ejercicios físicos y en el caso de estar embarazada es bueno controlar el peso para no aumentar kilos excesivamente.
Mantener hábitos saludables ayuda a cuidar la salud y prevenir enfermedades como la hernia discal, por eso es recomendable evitar el cigarrillo, ya que al estar compuestos de una gran cantidad de químicos disminuyen la habilidad del cuerpo para absorber nutrientes; esto a su vez provoca que los discos estén frágiles y estén más propensos a sufrir hernias.