En 1863, John Henry Pepper, director del Royal Polytechnic Institute de Londres, presentó un ingenioso aparato diseñado para producir el efecto de que los actores se relacionaban con fantasmas en el escenario. La ilusión, basada en la propiedad “divisora del haz” del cristal, se conseguía gracias a los avances en la técnica del vidrio pulido. Se colgaba una luna a un ángulo de 45º, con la base cerca del proscenio y la parte superior extendida hacia el público. Con el escenario iluminado y la platea a oscuras, el cristal resultaba invisible. En el foso, debajo del cristal, el fantasma estaba escondido sobre una tarima inclinada. Cuando una potente lámpara situada en el foso iluminaba al fantasma, su reflejo aparecía mágicamente ante el público, erguido, transparente y a la misma distancia que los actores, que no podían verlo pero debían comportarse como si lo tuvieran delante
La siguiente ilustración de 1871 muestra el truco del fantasma de Pepper excepto por un detalle: el actor que hacía de fantasma tenía que recostarse en una plataforma inclinada para que pareciese que estaba de pie sobre las tablas
La ilusión del fantasma de Pepper, como pasó a llamarse, apareció en cinco espectáculos londinenses a lo largo del año. No era fácil ser fantasma. El foso se ganó el apodo de el horno debido a las calurosas luces y las cortinas negras que se necesitaban para que la zona permaneciese oculta a los ojos del público. En La muerte del pequeño Jim, un niño debía subir al cielo en el momento indicado, pero se durmió en el foso, y cuando se encendió la luz, parecía estar buceando en la dirección contraria. En otra obra humorística, se hacía subir a un miembro del público al escenario, donde una sensual fantasma de Pepper (invisible para él) le hacía gestos provocativos.
Fuente
https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/EntsUMlHAzs
https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/pB5SQSSEGlE
La siguiente ilustración de 1871 muestra el truco del fantasma de Pepper excepto por un detalle: el actor que hacía de fantasma tenía que recostarse en una plataforma inclinada para que pareciese que estaba de pie sobre las tablas
La ilusión del fantasma de Pepper, como pasó a llamarse, apareció en cinco espectáculos londinenses a lo largo del año. No era fácil ser fantasma. El foso se ganó el apodo de el horno debido a las calurosas luces y las cortinas negras que se necesitaban para que la zona permaneciese oculta a los ojos del público. En La muerte del pequeño Jim, un niño debía subir al cielo en el momento indicado, pero se durmió en el foso, y cuando se encendió la luz, parecía estar buceando en la dirección contraria. En otra obra humorística, se hacía subir a un miembro del público al escenario, donde una sensual fantasma de Pepper (invisible para él) le hacía gestos provocativos.
Fuente
https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/EntsUMlHAzs
Explicación de como montar un fantasma de Pepper (Ingles)
https://ugc.kn3.net/s/http://www.youtube.com/v/pB5SQSSEGlE