Registrate y eliminá la publicidad! FUENTE:http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/ocio/otro_contenido/concurso_davidhelfgott.html link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=QsNyYQjhhqY David Helfgott es el personaje de 'Shine'. No hay mejor manera de identificar a este pianista que vivió más de una década en el interior del túnel de una enfermedad mental. Un conflicto muy grave con su padre alteró un equilibrio emocional que ya era precario y le envió a un sanatorio en el que fue dado de alta e ingresado de nuevo en numerosas ocasiones. Los médicos dirán que salió de la oscuridad debido al tratamiento. Él está convencido de que lo hizo gracias a la música y a su actual esposa. Ella le rescató de un bar donde se ganaba la vida tocando 'El vuelo del moscardón' en un arreglo para piano. Para entonces ya se había identificado de tal manera con la música de Rachmaninov que la sentía como si fuese su autor. Luego, su interpretación del torrencial, técnicamente diabólico e hiperromántico concierto Nº 3 del ruso en el filme de Scott Hicks le convirtió en una estrella en todo el mundo link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=9ovpL-jWPVo -¿Qué ha hecho la película 'Shine' por usted? -Me ha dado una mayor conciencia de mí mismo y confianza y me ha proporcionado seguridad económica. Me ha hecho famoso en todas partes y es maravilloso ser reconocido cuando viajo por el mundo. ¡La gente es tan amable conmigo! También una de las mejores cosas que ha tenido la película es que ha ayudado a mucha gente que se ha encontrado, o se encuentra, perdida mentalmente a tener más coraje y fuerza para hacer frente a sus problemas. Recibo constantemente correos electrónicos de gente que me habla de sus sentimientos y sus problemas de forma tan confiada y directa que me hace sentir muy próximo a ella. -¿Se identifica como el personaje de la película o lo ve como algo ajeno? -Me identifico mucho con el personaje de la película. He reído y he llorado con lo maravilloso que ha sido Geoffrey Rush y creo que a mí también me ha entusiasmado. Ciertamente se merecía el Oscar por el retrato que hace de mí. De hecho, la película capta de forma extraordinaria la esencia de mi vida. Scott Hicks pasó mucho tiempo hablando conmigo, con mi familia y con mis amigos, y ha hecho un gran trabajo al captar los distintos aspectos de mi vida. La felicidad -¿Es usted más feliz ahora, célebre en todo el mundo, o cuando era mucho menos conocido? -Han cambiado muchas cosas. Fui a estudiar al Royal College of Music de Londres, en 1966, y pasé allí tres años muy buenos, gané concursos, etc. Me sentía muy bien, pero mi salud empezó a convertirse en un problema y volví a Australia. Tuve un par de años razonablemente buenos, pero los doce siguientes estuve entrando y saliendo de sanatorios mentales, por lo que no fue una época muy agradable. En 1983 empecé a tocar en el bar Ricardo y conocí a mi futura esposa, Gillian. -¿Fue ese el punto de inflexión? -A partir de ahí todo fue distinto. Cuando volví al mundo de los conciertos profesionales en 1984, las cosas empezaron a mejorar y conseguí de nuevo un cierto reconocimiento del público, lo que fue muy bueno. Había disfrutado de la fama en mi adolescencia y era muy excitante ser reconocido otra vez. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=aeikQLqJpko Luego llegó la película... -Sí. Cuando se hizo 'Shine', en 1996, me hice famoso en todo el mundo y era maravilloso que la gente me reconociese allá por donde iba. Fue un gran contraste con la etapa de mi estancia en las instituciones de salud mental y me sentía maravillosamente feliz. Que la gente me hablase por la calle, en los aeropuertos y en todas partes me hacía sentirme amado y cuidado. 'Shine' me dio conciencia de mí mismo. Compartir mis antiguos problemas fue una lección, y ése es uno de los beneficios que ha tenido para mí la película. Hoy en día toco en las grandes salas de conciertos de todo el mundo y viajo a muchos países diferentes. Me siento muy privilegiado de tener esta maravillosa carrera, que además me da seguridad económica para el resto de mi vida. -Y, ya dentro de su carrera, ¿cuánto debe a Rachmaninov? -Aprendí el concierto de Rachmaninov cuando tenía 15 años, y se convirtió en mi pieza favorita. Luego estudié en Londres con Cyril Smith en el Royal College, quien a su vez había estudiado con Rachmaninov, por lo que llegó a ser todavía más especial. Mi interpretación de la obra en 1969 fue la mejor, y recibí muchos elogios por ello. ¡Es un recuerdo tan feliz para mí! Aunque también tengo otros maravillosos recuerdos de interpretaciones de este concierto, especialmente la de 1997 en el Royal Albert Hall, en la que recibí una larga ovación. -¿Por eso está siempre presente este compositor en sus conciertos? -Mi amor por Rachmaninov hace que me sienta muy próximo a su espíritu y a su música. Me siento muy feliz al saber que voy a tocar su famosa Segunda Sonata en España. Es una pieza muy importante, un reto tan grande como el de la vida, pasando de la ascensión de una montaña a la serenidad y belleza de un río. Fluye como la vida misma. -Durante su etapa de graves problemas de salud, ¿la música fue un refugio o la tabla de salvación? -Las dos cosas: refugio y salvación. Ha sido la música la que me ha ayudado a superar todos los años difíciles. Es mi gran compañera en la vida y llena mi vida. Cuando fui por primera vez al hospital, los médicos no me dejaban tocar el piano ya que creían que había contribuido a mi enfermedad. ¿Cómo puede la música herir a alguien? Ha sido realmente mi salvación durante los años difíciles y no tengo duda de que sin ella no habría sobrevivido. Todos deberíamos incluir la música en nuestras vidas ya que nos nutre de belleza. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iUxzpNaBXAU Pianista atípico -¿Pensó en algún instante, durante el largo tratamiento, que tendría que abandonar la música? -Nunca, nunca. ¿Cómo podría haber abandonado la que es mi gran pasión y mi compañera? La música me llena de vida y todo el día la música recorre mi mente. ¡Y qué agradable es! Tengo todo el día conectada la radio a una emisora de música clásica. Si me quitaran los conciertos, mi vida sería muy triste. -¿Siente alguna afinidad por Schumann, también pianista y aquejado de una grave enfermedad psíquica? -Schumann compuso algunas de las músicas más bellas de todos los tiempos aunque sufrió mucho a lo largo de su vida. Siento mucho ese dolor y cuando voy a Bonn visito el hospital en el que fue encarcelado, y eso me pone muy, muy triste. Me siento como él. -De no haber sido pianista, ¿a qué se habría dedicado? -No puedo imaginar la vida sin música. Mi profesor del Royal College me dijo una vez: "David, debes tener éxito con la música porque creo que no vas a valer para otra cosa". Por eso pienso que tengo la gran suerte de ganarme la vida con lo que es mi pasión. No hay mucha gente que tenga tanta suerte. Así que creo que todo ha terminado bien. -Los críticos le califican de 'pianista atípico'. ¿Se ve usted así? -Yo soy yo. No son las notas sino el alma y el espíritu los que son importantes en mi música. Me siento uno con la música y no me separo de ella. Soy uno con ella y ella es mi vida. Si uno piensa demasiado en la música puede robarle su esencia mágica. -Por lo menos atípico sí es que mientras toca en público cante y hable. ¿Lo hace para liberar tensiones? -No, no. No me cansa ni me pone tenso tocar. De hecho, sólo cuando toco me siento como un ser humano completo. Me siento lleno y feliz. Lo que digo es la expresión espontánea de mis ideas y sentimientos. Creo que estoy pensando en alta voz, pero es así como me sale. Lejos del piano soy como un pequeño ratón, pero cuando estoy tocando salto como un león. -Su repertorio se ciñe al romanticismo. ¿Por qué? -Me gustan las bellas melodías y me siento como en mi casa con las obras románticas. Creo que mucha de la música moderna es un poco punzante y con falta de melodía, por lo que no me atrae. Tampoco me entusiasman mucho las obras muy nacionalistas ya que pueden producir divisiones entre pueblos. -¿Cuál es su pianista favorito, al que más admira? -De los antiguos,mis favoritos son Horowitz y Rubinstein. De los actuales, Kissin. Hay muchos grandes pianistas, pero me atraen más los antiguos de una época más romántica. Tocaban con gran personalidad, color y pasión. Creo que los actuales concursos de piano han creado jóvenes pianistas que tienen demasiado cuidado de no tocar una mala nota. A Artur Rubinstein, cuando escuchaba a un joven pianista, le preocupaba que no cometiesen errores ya que creía que se limitaban demasiado. Hoy en día es mucho más difícil distinguir a los pianistas, mientras que en otros tiempos uno podía distinguir a Horowitz, Richter, etc. También Alicia de Larrocha interpretaba música española de tal forma que siempre se sabía que ella era la que tocaba por la magia que creaba. -En su concierto tocará también obras de Falla y Granados. ¿Le gusta la música española? -Sí, y soy muy feliz tocándola. Sus obras están llenas de color, pasión y fuego y le dan a uno una gran sensación de vida y de alegría. Deseo incluir mucha más música española en mi repertorio en el futuro. Es muy excitante tocarla ya que es muy evocadora. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=DQFNIDNcPig
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