Registrate y eliminá la publicidad! Hola queridos taringueros!!! Aquí comparto estas cartas de un gran hombre...disfrutenlas Carta de Ernesto Guevara a sus hijos Marzo 1965 A mis hijos, Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto: Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre ustedes. Casi no se acordarán de mí y los más chiquitos no recordarán nada. Su padre ha sido un hombre que actúa como piensa y, seguro, ha sido leal a sus convicciones. Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario. Hasta siempre hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un gran abrazo de Papá Carta de Ernesto Guevara a sus padres Marzo 1965 Queridos viejos: Otra vez siento bajo mis talones el costillar de Rocinante, vuelvo al camino con mi adarga al brazo. Hace de esto casi diez años, les escribí otra carta de despedida. Según recuerdo, me lamentaba de no ser mejor soldado y mejor médico; lo segundo ya no me interesa, soldado no soy tan malo. Nada ha cambiado en esencia, salvo que soy mucho más consciente, mi marxismo está enraizado y depurado. Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dirán aventurero, y lo soy, solo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades. Puede ser que ésta sea la definitiva. No lo busco pero está dentro del cálculo lógico de probabilidades. Si es así, va un último abrazo. Los he querido mucho, sólo que no he sabido expresar mi cariño, soy extremadamente rígido en mis acciones y creo que a veces no me entendieron. No era fácil entenderme, por otra parte, créanme, solamente, hoy. Ahora, una voluntad que he pulido con delectación de artista, sostendrá unas piernas flácidas y unos pulmones cansados. Lo haré. Acuérdense de vez en cuando de este pequeño condotieri del siglo XX. Un beso a Celia, a Roberto, Juan Martín y Patotín, a Beatriz, a todos. Un gran abrazo de hijo pródigo y recalcitrante para ustedes. Ernesto El “Che” por América Latina Lima, Mayo de 1952 Mi querida Tita: Seguramente le asombrará asistir a este nuevo milagro de la resurrección representado por la carta que tendrá entre manos dentro de algunos días, sin embargo, hace mucho tiempo que hubiera querido escribirle, y si no lo hice antes fue porque a un cúmulo de factores, digamos psico tiempo, se unía en gran proporción el factor económico, ya que mi desesperante situación económica hace que el sol de la estampilla se sienta inmensamente en el presupuesto (no es esto preámbulo de ningún pechazo). Afortunadamente encontramos en Lima, junto con un maestro de la lepra un espíritu comprensivo como es el Dr. Hugo Pesce, que ha solucionado la mayoría de nuestros problemas más apremiantes ($$-$$, etc.) De paso le diré que las ideas de este señor se parecen mucho a las suyas pero no es tan romántico como Ud. Creo que le interesará saber cómo diablos estoy en esto que ampulosamente se llama la Ciudad de los Virreyes, de modo que me voy a historiar: De Córdoba me fui al sur siguiendo amorosamente el camino veraniego de mi cara aspiración que descansaba en Miramar de su agitada vida invernal (observe qué claro queda el hecho paradójico de que vaya al norte por el sur, a la luz del materialismo histórico). Después de babear abundantemente, mi compañero de viaje, Alberto Granado, me arrancó del palacio de Ciprisy nos largamos a conocer el sur argentino, que será muy lindo y todo lo que quiera pero que está demasiado cerca para que ejercite mis dotes periodísticas. En Chile, a donde entramos con la rueda izquierda, estrellamos la moto cuando no habíamos recorrido un tercio total de su longitud, de modo que a partir de un pueblo llamado Los Ángeles, demostramos el gran talento dramático que poseemos a dúo. Hasta Valparaíso llegamos por el discutido y siempre eficaz método del “dedo”, pero en puerto, Satanás metió el rabo y nos introdujo la idea de viajar de polizones; el resultado fue que nos metimos en un barquito llamado San Antonio y permanecimos día y medio en los baños. Cuando alguien se acercaba a abrir la puerta una voz cavernosa le decía: ocupado, al siguiente una meliflua vocecilla: no se puede; y cuando no había moros en la costa pasábamos al baño vecino para repetir alternadamente la contestación. A nadie se le ocurría hacer una estadística para ver quien era el ocupante de modo que podíamos haber estado 15 días cómodamente, pero Gandhi ha muerto! A las tres de la tarde del día siguiente a la partida, el capitán, despidiendo fuego por los ojos nos mandaba respectivamente a pelar papas y limpiar letrinas; desgraciadamente yo era el segundo término y la sanidad del buque estaba profundamente resentida debido al hecho demostrado de que hacía tiempo que faltaba un polizón. Al tercer día de viaje, cómodamente instalados, discutíamos de temas varios con la oficialidad sin mover un dedo y al llegar a puerto (Antofagasta) fuimos despedidos con la habitual forma “cariñosa” de los chilenos que consiste en agarrarse un peludo macanudo. Desde ese puerto fuimos hasta uno de los yacimientos de cobre más grande del mundo, Chuquicamata; y realmente nos impresionó el rigor de la vida del obrero y su falta de defensa contra las contingencias de un trabajo peligroso como es ese. La grandeza de la planta minera está basada sobre los 10 mil cadáveres que contiene el cementerio más los miles que habrán muerto víctimas de neumoconiosis y sus enfermedades agregadas. Cuando le pregunté a un empleado de la compañía cuánto se pagaba por accidentes que costaran la vida al obrero, su repuesta fue un encogimiento de hombros, cuyo significado exacto no pudimos precisar porque nadie conoce exactamente las leyes obreras y su aplicación, pero me imagino que no quería decir nada bueno para la familia del trabajador en esas condiciones. La policía chilena poco tiene que hacer por iniciativa propia ya que recibe directamente órdenes de los jerarcas de la compañía que fueron las encargadas de autorizar nuestra entrada al pueblo, no digamos al terreno de la mina, y en general la prensa chilena presenta el panorama minero con un desconocimiento de la realidad y una falsía que invitan realmente a reflexionar. La persecución es encarnizada e indiscriminada; tuvimos oportunidad de conversar con algunos obreros, de la más baja condición intelectual, gente que no podía ser peligrosa en ningún momento y que sin embargo deambulaba de un lado para otro sin poder conseguir trabajo porque tiene el estigma de haber pertenecido a un movimiento huelguístico declarado ilegal y sofocado por el gobierno. Las minas de salitre, sin llegar al extremo de Chuquicamata, presentan un parecido aspecto de sumisión hacia el gran capital que vuelve odiosa todas las gigantescas obras construidas en los desiertos de la región. A Perú entramos por Tacna y de allí en línea quebrada fuimos por Puno en el lago Titicaca hasta el Cuzco, que es realmente una de las cosas importantes que queda en América del pasado precolombino. A pesar del sistemático saqueo que los conquistadores españoles primero, y los conquistadores yanquis después, ejercieron sobre sus monumentos públicos y reliquias artísticas, todavía quedan edificios que dan cuenta del extraordinario adelanto de esa civilización, hay una serie de detalles técnicos e históricos –anecdóticos que sería muy largo referirle ahora–, pero queda en pie una invitación a que conozca esa región en cuanto pueda. Cuzco mismo presenta la ansiada revancha de Viracocha sobre Jesucristo, ya que las iglesias levantadas sobre los cimientos de los antiguos templos y edificios públicos incaicos se han venido abajo vergonzosamente, durante el terremoto de 1950, mientras su base permanece indemne. Es curioso el hecho de que los aviones de la Ayuda Social que volaron aquí en esa época han hecho más por los vínculos argentino-peruanos –transcribo párrafos de un entusiasta cuzqueño– que la obra de todos los gobiernos anteriores. El hecho es que el nombre argentinos nos abre todas las puertas sin grupo. Conocimos también Macchupicchu, que es una ciudad perdida, recién localizada hace pocos años y donde los cuatro últimos incas trataron de hacer una guerra de guerrillas contra los españoles, guerra que acabó con el martirio del último de ellos en la plaza del Cuzco. Es muy interesante porque, salvo los techos, se conserva completa y permite estudiar bien el sistema de distribución de las viviendas, los adoratorios, etc., cosa que en las ruinas cercanas a Cuzco no se puede apreciar porque el saqueo fue tan grande que sólo dejaron diseminado lo inservible para las construcciones de los españoles, de modo que eso es un matete sin pies ni cabeza. De esta región nos encaminamos, siempre por el centro del país, a visitar un leprosario que queda a unos doscientos kilómetros de la ciudad, para seguir rumbo a la montaña, que aquí se llama así a la región de la selva; estuvimos pocos días en esa región y vinimos a dar con nuestros huesos en esta gran aldea, donde hemos encontrado gente de mucho valor y donde pensamos estar una semana más. De aquí iremos hacia el “nororiente” a la región boscosa limítrofe con Colombia y Brasil, donde se encuentra el más importante de los leprosarios del país, para seguir a través de una serie de ríos colombianos hasta puerto Leguísamo, y de allí, por tierra hasta Bogotá. Me gustaría mucho tener noticias suyas en esa ciudad, donde estaré dentro de un mes y medio, aproximadamente. Ahora, Tita, viene la sección pechazos: Le incluyo la dirección de un médico peruano que es anátomo-patólogo y tiene interés en las clasificaciones del sistema nervioso de Pío del Río Ortega. Yo creo que su amigo Polack hizo una modificación y me gustaría que Ud. la consiguiera; si así no fuera, haga lo siguiente: hable a 71-9925, que es la casa de Jorge Ferrer, gran amigo mío y le dice que busque en casa esa clasificación, es un folleto que Ud. debe conocer. Si por cualquier causa fallara ese puede llamar a mi hermano Roberto, 72 -2700 y encargar que manden el librito, lo más pronto posible a Dr. Anselmo Pineda M. Jirón Pichis 307 Lima, Perú, con una tarjeta mía. Bueno, Tita, por supuesto que me dejo en el tintero —la cinta— mucho de lo que hubiera podido conversar con Ud. sobre este viaje que nos está resultando muy interesante pero hay limitaciones de tiempo en el uso de la máquina, y escribirle a mano en papel transparente sería perder el tiempo porque no me entendería nada; sólo me resta pedirle disculpas en nombre de la ignorancia por toda las faltas de ortografía* que no dudo habrá a montones y darle un fuerte abrazo de despedida epistolar; tal vez en agosto pueda conversar en Buenos Aires con Ud., pues estaría allí en esa fecha en un desesperado intento por no perder el año y recibirme de una vez. Hasta la vista, entonces. A Bogotá escríbame al Consulado, Argentino, si quiere, por supuesto. Extra: El asesinato de Ernesto “Che” Guevara El 9 de octubre de 1967, un día después de ser capturado por el ejército boliviano, el “Che” Guevara fue asesinado en la localidad de La Higuera, Bolivia. Lo que sigue es la carta que dirigió Juan Domingo Perón al Movimiento peronista al confirmarse la caída en combate del guerrillero. Fuente: Revista Sala 2, Año 1, Nº 5. Compañeros: Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable pérdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación. Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que, en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación. Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apátridas apuntaladas por militares títeres del Pentágono mantienen a los pueblos oprimidos. Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven más extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto “Che” Guevara. Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazó, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir. He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo que fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿qué edad tenía entonces? Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Yrigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía. Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el “Che” los enmendó! En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno popular de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente di instrucciones a la cancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salió hacia México. Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina. No faltarán quienes pretendan empalidecer su figura: el imperialismo, temeroso del enorme prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, está en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender, ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas. La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquías y de los monopolios inversionistas del imperialismo. Las revoluciones socialistas se tienen que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre sí todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre sí los usufructuarios del privilegio. La mayoría de los gobiernos de América Latina no van a resolver los problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos. Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a las nuestras, pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste. El peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto “Che” Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica. Juan Domingo Perón Madrid, 24 de octubre de 1967 GRACIAS... ESPERO LES HAYA GUSTADO ESTE APORTE
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