• 1 pollo (1,3 kg aproximadamente) en cuartos
• 250 g de arroz
• 1 cebolla picada
• 1 zanahoria cortada en discos
• 1 tallo de apio picado
• 2 pimientitos verdes
• 2 tomates maduros
• 200 g de guisantes
• 2 cucharadas de harina
• 1 ramito de perejil
• azafrán
• aceite de oliva
• sal
Paso 1:
Poner el pollo en una cazuela de fondo grueso y cubrirlo con 750 ml de agua. Añadir la cebolla picada, el apio y la zanahoria troceados y un ramito de perejil; sazonarlo con sal y cocerlo, tapado, a fuego medio, durante 30 minutos.
Paso 2:
Retirar el pollo y dejarlo escurrir sobre papel absorbente. Pasar el caldo por el chino, volverlo a poner en la cazuela y disolver en él unas hebras de azafrán. Cocerlo a fuego fuerte durante un par de minutos y reservarlo.
Paso 3:
Escaldar los tomates, quitarles la piel y las semillas y cortar la pulpa en trocitos menudos. Lavar los pimientos, quitarles las semillas y cortarlos en tiritas finas.
Paso 4:
Enharinar ligeramente los cuartos de pollo y freírlos en un poco de aceite hasta que estén dorados por todos los lados. Retirarlos y, en la misma grasa, rehogar el arroz, junto con los guisantes, los trocitos de tomate y las tiras de pimiento durante 2 minutos.
Paso 5:
Regarlo con el caldo de pollo hirviendo, unos 600 ml, cacerlo, tapado y a fuego fuerte, durante 10 minutos. Repartir los trozos de pollo sobre el arroz y continuar la cocción 8-11 minutos más, a fuego suave. Dejarlo reposar durante 10 minutos y servirlo.