La popular frase de que el mundo es muy pequeño deja de ser sólo un dicho para ser realidad. ¿Qué es la teoría de los Seis grados de separación?
Sí, así es. Según la teoría de los Seis grados de separación, cualquiera persona en la Tierra, puede estar conectado a otra a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco eslabones. En inglés se la llama small world effect, porque la sensación que produce es que el mundo es pequeño, muy pequeño.
La hipótesis fue inicialmente propuesta en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en una corta historia llamada Chains, según la cual, el número de conocidos crece exponencialmente con la cifra de enlaces en la cadena, y sólo un pequeña cantidad de vínculos son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.
En la década de 1950, Ithiel de Sola Pool, de MIT y Manfred Kochen, de IBM, se propusieron demostrar la teoría matemáticamente. Pero aunque eran capaces de enunciar la cuestión y luego de veinte años de intentarlo, no pudieron resolverlo.
Años más tarde, en 1967, el psicólogo estadounidense Stanley Milgram ideó otra forma de probar estos seis grados de separación. El experimento del pequeño mundo de Milgram consistió en la selección al azar de varias personas del medio oeste estadounidense, para que enviaran tarjetas postales a un extraño situado en Massachusetts, (varios miles de kilómetros de distancia).
Los remitentes conocían el nombre del destinatario, su ocupación y la localización aproximada. A ellos se les indicó que enviaran las tarjetas a una persona que conocieran (de forma directa) y que consideraran que fuera la que más probabilidades tendría de conocer al destinatario. Y así, repetir la cadena hasta que la carta llegase hasta las manos correctas.
Para sorpresa de muchos, que imaginaban que la cadena se formaría con cientos de intermediarios, la carta llegó luego de entre cinco y siete intermediarios.
En términos científicos, la teoría nunca fue considerada como válida y recibió varias críticas, pero sí inspiró una obra de teatro, una serie televisiva, una película, un libro, un juego online y también dio el nombre para una organización de caridad.
Por ejemplo, el dramaturgo John Guare popularizó título una de sus obras en relación a esta teoría, y en 1993 se estrenó la película estadounidense, dirigida por Fred Schepisi, llamada Six degrees of separation.
A su vez, Los Seis Grados de Separación se convirtieron en una idea bien aceptaba a partir del juego "The Oracle of Bacon at Virginia", que Brett Tjaden publicara en la web de la University of Virginia en 1996. Tjaden usó Internet Movie Database (IMDb) para documentar las conexiones entre diferentes actores.
Ahora, con el auge de las redes sociales online, esta teoría volvió a tomar color. En Facebook, hay un grupo creado para demostrarla. Quien empezó con esta iniciativa dice que quiere ver si es posible “ponerse en contacto con cada persona en Facebook”.
Siete pasos comprobados.
En Agosto de este año, por medio de un estudio, Microsoft confirmó que sólo seis eslabones nos separan de Angelina Jolie o Barak Obama. Bueno, en realidad, según el gigante informático son más siete pasos que seis: 6,6. Para demostrarlo, la empresa de software utilizó 30 mil conversaciones electrónicas de 180 millones de usuarios de Messenger.
El estudio, que usó datos de 2006, partió de la base que dos personas se conocían si habían intercambiado al menos un mensaje de texto.
Los investigadores descubrieron que cualquier par de usuarios estaba interconectado por una media de 6,6 eslabones, aunque en algunos casos eran necesarios hasta 29 para relacionar a dos personas.
En resumen y bien simple: la teoría de los seis grados de separación asegura que todos estamos conectados, como máximo, a través de seis personas y que la cantidad de conocidos crece de forma exponencial con el número de eslabones en la cadena.




Datos aparte de ¨Seis grados de separación¨[/b] 
Fuente: Wikipedia

Fuente: Wikipedia
Seis grados de separación es una teoría que intenta probar el dicho de "el mundo es un pañuelo", dicho de otro modo, que cualquiera en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de cinco intermediarios (conectando a ambas personas con sólo seis enlaces). La teoría fue inicialmente propuesta en 1929 por el escritor húngaro Frigyes Karinthy en una corta historia llamada Chains. El concepto está basado en la idea que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.
Historia
n la década de los 50, Ithiel de Sola Pool (MIT) y Manfred Kochen (IBM) se propusieron demostrar la teoría matemáticamente. Aunque eran capaces de enunciar la cuestión "dado un conjunto de N personas, ¿cual es la probabilidad de que cada miembro de estos N estén conectados con otro miembro vía k1, k2, k3,..., kn enlaces?", después de veinte años todavía eran incapaces de resolver el problema a su propia satisfacción.
En 1967, el psicólogo estadounidense Stanley Milgram ideó una nueva manera de probar la teoría, que él llamó "el problema del pequeño mundo". El experimento del mundo pequeño de Milgram consistió en la selección al azar de varias personas del medio oeste estadounidense, para que enviaran tarjetas postales a un extraño situado en Massachusetts, situado a varios miles de millas de distancia. Los remitentes conocían el nombre del destinatario, su ocupación y la localización aproximada. Se les indicó que enviaran el paquete a una persona que ellos conocieran directamente y que pensaran que fuera la que más probabilidades tendría, de todos sus amigos, de conocer directamente al destinatario. Esta persona tendría que hacer lo mismo y así sucesivamente hasta que el paquete fuera entregado personalmente a su destinatario final.
Aunque los participantes esperaban que la cadena incluyera al menos cientos de intermediarios, la entrega de cada paquete solamente llevó, como promedio, entre cinco y siete intermediarios. Los descubrimientos de Milgram fueron publicados en "Psychology Today" e inspiraron la frase "seis grados de separación". El dramaturgo John Guare popularizó la frase cuando la escogió como título de su obra en 1990. Sin embargo, los descubrimientos de Milgram fueron criticados porque éstos estaban basados en el número de paquetes que alcanzaron el destinatario pretendido, que fueron sólo alrededor de un tercio del total de paquetes enviados. Además, muchos reclamaron que el experimento de Milgram era parcial en favor del éxito de la entrega de los paquetes seleccionando sus participantes de una lista de gente probablemente con ingresos por encima de lo normal, y por tanto no representativo de la persona media.
Los seis grados de separación se convirtieron en una idea aceptada en la cultura popular después de que Brett C. Tjaden publicase un juego de ordenador en el sitio web de la University of Virginia basado en el problema del pequeño mundo. Tjaden usó la Internet Movie Database (IMDb) para documentar las conexiones entre diferentes actores. La Revista Time llamó a su sitio, "The Oracle of Bacon at Virginia"
, uno de los "Diez Mejores Sitios Web de 1996". Programas similares se siguen usando hoy en clases de introducción de ciencias de la computación con la finalidad de ilustrar grafos y listas.
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