Israel seguirá reprimiendo la nueva “intifada” según su propio modo de entender las cosas, respondiendo siempre a los palestinos con un nivel de dureza superior al ataque que haya sufrido. Contra piedras, balas o metralletas desde los tanques. Contra balas, cohetes y bombas desde helicópteros o aviones de combate.
Contra bombas o cohetes o lanzagranadas serán seguramente misiles, y así sucesivamente.
Esto va a crear una espiral de violencia que no va a poderse parar de ningún modo. Máxime cuando sólo los EEUU son el mediador válido para Israel, puesto que ha rechazado cualquier otra intervención mediadora, con lo que será imposible encontrar una salida dialogada al
conflicto.
Recordemos que Israel es el único país del mundo que no ha cumplido todas las resoluciones de la ONU, y nadie lo ha sancionado, con lo que ante el mundo entero y especialmente ante el llamado tercer mundo queda claro que el “nuevo orden” tiene dos varas de medir; la normal la que se aplica a Irak y a los demás países y la especial que se le aplica sólo a los amigos de los EEUU, con lo que se vulnera el elemental principio de justicia de que todos somos iguales ante la ley.
Este ha sido el gran error de las naciones occidentales. Han dado por buena la mediación exclusiva de los EEUU y han dejado de lado a la ONU, y a los países del mundo. Lo que pase a partir de ahora será culpa de todos, no tanto por acción sino por omisión.
Al estar los territorios palestinos en guetos dentro del Estado de Israel, no tienen ninguna salida contra los ataques, ni ninguna posibilidad de defensa, lo que hará que el número de bajas palestinas que hoy, 17 de febrero del 2.001 son de más de 400 desde la nueva intifada, se dispare alarmantemente, convirtiéndose en verdaderas masacres.
Israel puede además cortar el suministro de agua y electricidad a los territorios palestinos, con lo que situación puede convertirse en dramática.
Ya hay un 40% de paro entre la población palestina, y Israel se ha negado a traspasar los millones de dólares a los que se comprometió en la cumbre de Oslo de 1.993, con lo que su situación económica es alarmante.
Esto dará como resultado que en el mundo árabe se cree un sentimiento de venganza justificada por la desproporción entre la provocación palestina y la respuesta israelí.
Las masas árabes exigirán a sus gobiernos que se castigue a Israel, y al final los dirigentes de esos países se verán obligados a declararle la guerra a Israel.
La guerra del Golfo donde EEUU y los aliados de la Otan atacaron a Irak, demostraron que el mundo Occidental está al lado de Israel, y eso lo tiene muy claro el pueblo árabe. Los únicos que no atacaron Irak fueron los rusos y los chinos, que se opusieron siempre al ataque.
Antes de declarar la guerra contra Israel, negociarán con Rusia, firmando un acuerdo militar de mutua defensa, que obligará a Rusia a intervenir en favor de sus aliados árabes, (dueños del petroleo mundial), con los que pactarán unas condiciones muy favorables de acceso a ese bien escaso y caro que llamamos petróleo.
Rusia por su parte frente a la división clara del mundo en dos bandos, (o con los israelitas o con los árabes), negociará y conseguirá el apoyo de los chinos, que cuentan con un ejército de 220 millones de hombres.
(En el Apocalipsis de San Juan 9,16 se dice textualmente: “El número de los soldados a caballo era de doscientos millones”, una cifra que hace 2.000 años no se podía ni imaginar Juan el apóstol, ni nadie de su época).
De otra parte ante el cariz que tomarán los acontecimientos, Israel firmará un acuerdo de mutua defensa con los EEUU y por ende con la Otan, con lo que todo el mundo estará implicado en el conflicto.
Para Orson Welles y para muchos estudiosos de la Biblia siete años es el periodo de tiempo que debe pasar desde un acontecimiento importante hasta el fin del mundo y es que 1.290+1.335 suma 2.625 días y dividido por 365 nos da la cifra de 7 años dos meses y 9 días.
Por ello Orson Welles sostiene en su película “La extinción del planeta tierra” que siete años después de la firma de ese acuerdo de paz entre Israel y EEUU y la Otan, sucederá el Holocausto mundial. O siete años después de la destrucción de la mezquita de Omán en Jerusalén. El problema es que desconocemos si ese acuerdo de mutua defensa ya se ha firmado, o existe ya tácitamente.
El resto de acontecimientos nos los relata el apóstol Juan en el Apocalipsis, mejor que nadie.
Escribo estas líneas en navidad del año 2.000, Bush ha sido nombrado presidente de los EEUU, no por los electores americanos, sino por un tribunal supremo de justicia compuesto de 10 miembros, que ha decidido que fuera él y no Al Goore. Que primaba más el tiempo que los votos.
Ese presidente “especial” va a seguir con la guerra de las galaxias, y con las intervenciones de fuerza de los EEUU donde le convenga, guste o no a sus aliados de la Otan. Cuando escribí esto Bush no había hecho todavía ninguna chulería militar.
Tenemos tiempo de ver cómo se desestabiliza la paz mundial, y cómo basándose en el amparo ficticio de la guerra de las galaxias, que le da la falsa seguridad de que es invencible, EEUU va a seguir con su política de apoyo incondicional a Israel, en contra del mundo árabe.
Hasta que se produzca la III Guerra Mundial, que empezará de este modo:
Basta con que cualquier país árabe cercano a Israel dispare algún misil contra territorio judío para que se inicie el conflicto. Será como consecuencia de la gran persecución del pueblo palestino explicada anteriormente.
La reacción será furibunda y desproporcionada, como siempre; los israelitas devolverán ciento por uno, con lo que militarmente ganarán, pero su imagen ante el mundo árabe, y por ende ante el resto del mundo no occidental, se verá cada vez más negativa, quedando muy dañada, hasta el punto que para los integristas será demoníaca. Esto hará que otros países por solidaridad ataquen también a Israel con algún tipo de misil. Y hay varios países que le tienen muchas ganas a Israel, por ejemplo Libia, Siria, Egipto, Irán, Iraq, y Sudán.
Luego están los ahora moderados del Magreb, que les puede costar muy poco alzarse en armas contra la Casa Negra (como Sadam Husein llama a la Casa Blanca, refiriéndose a Bush y al pueblo americano), incendiarse y unirse a los primeros, puesto que no tienen nada que perder, Argelia, Túnez, Marruecos y luego el resto de países musulmanes, incluido Pakistán.
El siguiente paso es simple.
EEUU atacará a cualquier país que dispare contra Israel desde sus bases en el Mediterráneo.
Pero, al revés de lo que hasta ahora está acostumbrado, éstos responderán a los ataques con más ataques, pero esta vez contra los países donde EEUU tenga sus bases, (España, Italia, Grecia), con lo que un conflicto regional pasará a ser mundial en pocos días.
La guerra en lugar de bajar de intensidad irá aumentando de suerte que en poco tiempo los países del Mediterráneo estarán todos en guerra, los del norte contra los del sur, y entonces vendrá la invasión a la que también alude Nostradamus en sus profecías.
Los argelinos, tunecinos y marroquíes invadirán España, Francia e Italia desde el mar, (Nostradamus dice que eso sucederá en el 2.006, yo creo que será antes), provocando una guerra a gran escala.
Invadirán Barcelona, Génova, Marsella y las principales ciudades de estos países, que por miedo a llegar a la guerra nuclear, lucharán con los medios convencionales.
Tecnología occidental contra decenas y decenas de miles de hombres motivados por la fe en el Islam y con fusiles de asalto, que no tienen nada que perder salvo la vida, y eso significa para ellos le entrada en el Edén.
Esta invasión procedente del norte de África vendrá acompañada por la invasión rusa de Europa desde el norte, con lo que la defensa de nuestros países occidentales tendrá dos frentes, el ruso y el integrista. Atacarán a la vez por el norte y por el sur de Europa, dos frentes imposibles de detener.
Los rusos invadirán Alemania, Francia, Suiza e Italia, preparándose para atacar a Israel desde los países occidentales mediterráneos ocupados.
Más tarde, los rusos junto con los chinos y todos los países árabes atacarán Israel, y por ende a todos los países occidentales, con un ejército de más de doscientos millones de hombres, hasta que después de batallas muy cruentas con decenas de millones de muertos, llegará la hora de las armas nucleares de medio alcance, (las bolas de fuego y
azufre descritas por el apóstol Juan, que caen desde el cielo), y los que no mueran en el momento desearán estar muertos.
Poco después vendrán los misiles con cabezas múltiples nucleares de largo alcance. El apóstol Juan en el Apocalipsis nos describe la muerte de todo el género humano como consecuencia de la radiación nuclear, cinco meses después de las explosiones nucleares no quedará nadie vivo, salvo los elegidos por el Señor.
Y se extinguirá la especie humana como especie, hasta que dentro de mil años, si Dios lo quiere, le de al hombre una nueva oportunidad para intentar hacerlo mejor sobre el planeta tierra, que para entonces volverá a ser un hermoso planeta azul, vivo, sin contaminación i un maravilloso lugar para vivir. Y empezará de nuevo el proceso de la evolución de los genes, el milagro de la vida.
¿Suena como de Ciencia Ficción no?, ¿cómo una película de Hollywood?, pero es otro extracto del libro "Profecías Ocultas de la Sagrada Biblia" del año 2001, que narra el como sera la 3ª Guerra Mundial, que mirando el panorama Mundial actual, no estaría tan equivocado con todo lo que está ocurriendo, y ¿Qué opinan Ustedes de todo esto?