S

shikoale

Usuario (Chile)

Primer post: 14 sept 2009Último post: 14 sept 2009
2
Posts
5
Puntos totales
0
Comentarios
C
Crónica de acontecimientos que nos llevaran a la 3ª Guerra
InfoporAnónimo9/14/2009

Israel seguirá reprimiendo la nueva “intifada” según su propio modo de entender las cosas, respondiendo siempre a los palestinos con un nivel de dureza superior al ataque que haya sufrido. Contra piedras, balas o metralletas desde los tanques. Contra balas, cohetes y bombas desde helicópteros o aviones de combate. Contra bombas o cohetes o lanzagranadas serán seguramente misiles, y así sucesivamente. Esto va a crear una espiral de violencia que no va a poderse parar de ningún modo. Máxime cuando sólo los EEUU son el mediador válido para Israel, puesto que ha rechazado cualquier otra intervención mediadora, con lo que será imposible encontrar una salida dialogada al conflicto. Recordemos que Israel es el único país del mundo que no ha cumplido todas las resoluciones de la ONU, y nadie lo ha sancionado, con lo que ante el mundo entero y especialmente ante el llamado tercer mundo queda claro que el “nuevo orden” tiene dos varas de medir; la normal la que se aplica a Irak y a los demás países y la especial que se le aplica sólo a los amigos de los EEUU, con lo que se vulnera el elemental principio de justicia de que todos somos iguales ante la ley. Este ha sido el gran error de las naciones occidentales. Han dado por buena la mediación exclusiva de los EEUU y han dejado de lado a la ONU, y a los países del mundo. Lo que pase a partir de ahora será culpa de todos, no tanto por acción sino por omisión. Al estar los territorios palestinos en guetos dentro del Estado de Israel, no tienen ninguna salida contra los ataques, ni ninguna posibilidad de defensa, lo que hará que el número de bajas palestinas que hoy, 17 de febrero del 2.001 son de más de 400 desde la nueva intifada, se dispare alarmantemente, convirtiéndose en verdaderas masacres. Israel puede además cortar el suministro de agua y electricidad a los territorios palestinos, con lo que situación puede convertirse en dramática. Ya hay un 40% de paro entre la población palestina, y Israel se ha negado a traspasar los millones de dólares a los que se comprometió en la cumbre de Oslo de 1.993, con lo que su situación económica es alarmante. Esto dará como resultado que en el mundo árabe se cree un sentimiento de venganza justificada por la desproporción entre la provocación palestina y la respuesta israelí. Las masas árabes exigirán a sus gobiernos que se castigue a Israel, y al final los dirigentes de esos países se verán obligados a declararle la guerra a Israel. La guerra del Golfo donde EEUU y los aliados de la Otan atacaron a Irak, demostraron que el mundo Occidental está al lado de Israel, y eso lo tiene muy claro el pueblo árabe. Los únicos que no atacaron Irak fueron los rusos y los chinos, que se opusieron siempre al ataque. Antes de declarar la guerra contra Israel, negociarán con Rusia, firmando un acuerdo militar de mutua defensa, que obligará a Rusia a intervenir en favor de sus aliados árabes, (dueños del petroleo mundial), con los que pactarán unas condiciones muy favorables de acceso a ese bien escaso y caro que llamamos petróleo. Rusia por su parte frente a la división clara del mundo en dos bandos, (o con los israelitas o con los árabes), negociará y conseguirá el apoyo de los chinos, que cuentan con un ejército de 220 millones de hombres. (En el Apocalipsis de San Juan 9,16 se dice textualmente: “El número de los soldados a caballo era de doscientos millones”, una cifra que hace 2.000 años no se podía ni imaginar Juan el apóstol, ni nadie de su época). De otra parte ante el cariz que tomarán los acontecimientos, Israel firmará un acuerdo de mutua defensa con los EEUU y por ende con la Otan, con lo que todo el mundo estará implicado en el conflicto. Para Orson Welles y para muchos estudiosos de la Biblia siete años es el periodo de tiempo que debe pasar desde un acontecimiento importante hasta el fin del mundo y es que 1.290+1.335 suma 2.625 días y dividido por 365 nos da la cifra de 7 años dos meses y 9 días. Por ello Orson Welles sostiene en su película “La extinción del planeta tierra” que siete años después de la firma de ese acuerdo de paz entre Israel y EEUU y la Otan, sucederá el Holocausto mundial. O siete años después de la destrucción de la mezquita de Omán en Jerusalén. El problema es que desconocemos si ese acuerdo de mutua defensa ya se ha firmado, o existe ya tácitamente. El resto de acontecimientos nos los relata el apóstol Juan en el Apocalipsis, mejor que nadie. Escribo estas líneas en navidad del año 2.000, Bush ha sido nombrado presidente de los EEUU, no por los electores americanos, sino por un tribunal supremo de justicia compuesto de 10 miembros, que ha decidido que fuera él y no Al Goore. Que primaba más el tiempo que los votos. Ese presidente “especial” va a seguir con la guerra de las galaxias, y con las intervenciones de fuerza de los EEUU donde le convenga, guste o no a sus aliados de la Otan. Cuando escribí esto Bush no había hecho todavía ninguna chulería militar. Tenemos tiempo de ver cómo se desestabiliza la paz mundial, y cómo basándose en el amparo ficticio de la guerra de las galaxias, que le da la falsa seguridad de que es invencible, EEUU va a seguir con su política de apoyo incondicional a Israel, en contra del mundo árabe. Hasta que se produzca la III Guerra Mundial, que empezará de este modo: Basta con que cualquier país árabe cercano a Israel dispare algún misil contra territorio judío para que se inicie el conflicto. Será como consecuencia de la gran persecución del pueblo palestino explicada anteriormente. La reacción será furibunda y desproporcionada, como siempre; los israelitas devolverán ciento por uno, con lo que militarmente ganarán, pero su imagen ante el mundo árabe, y por ende ante el resto del mundo no occidental, se verá cada vez más negativa, quedando muy dañada, hasta el punto que para los integristas será demoníaca. Esto hará que otros países por solidaridad ataquen también a Israel con algún tipo de misil. Y hay varios países que le tienen muchas ganas a Israel, por ejemplo Libia, Siria, Egipto, Irán, Iraq, y Sudán. Luego están los ahora moderados del Magreb, que les puede costar muy poco alzarse en armas contra la Casa Negra (como Sadam Husein llama a la Casa Blanca, refiriéndose a Bush y al pueblo americano), incendiarse y unirse a los primeros, puesto que no tienen nada que perder, Argelia, Túnez, Marruecos y luego el resto de países musulmanes, incluido Pakistán. El siguiente paso es simple. EEUU atacará a cualquier país que dispare contra Israel desde sus bases en el Mediterráneo. Pero, al revés de lo que hasta ahora está acostumbrado, éstos responderán a los ataques con más ataques, pero esta vez contra los países donde EEUU tenga sus bases, (España, Italia, Grecia), con lo que un conflicto regional pasará a ser mundial en pocos días. La guerra en lugar de bajar de intensidad irá aumentando de suerte que en poco tiempo los países del Mediterráneo estarán todos en guerra, los del norte contra los del sur, y entonces vendrá la invasión a la que también alude Nostradamus en sus profecías. Los argelinos, tunecinos y marroquíes invadirán España, Francia e Italia desde el mar, (Nostradamus dice que eso sucederá en el 2.006, yo creo que será antes), provocando una guerra a gran escala. Invadirán Barcelona, Génova, Marsella y las principales ciudades de estos países, que por miedo a llegar a la guerra nuclear, lucharán con los medios convencionales. Tecnología occidental contra decenas y decenas de miles de hombres motivados por la fe en el Islam y con fusiles de asalto, que no tienen nada que perder salvo la vida, y eso significa para ellos le entrada en el Edén. Esta invasión procedente del norte de África vendrá acompañada por la invasión rusa de Europa desde el norte, con lo que la defensa de nuestros países occidentales tendrá dos frentes, el ruso y el integrista. Atacarán a la vez por el norte y por el sur de Europa, dos frentes imposibles de detener. Los rusos invadirán Alemania, Francia, Suiza e Italia, preparándose para atacar a Israel desde los países occidentales mediterráneos ocupados. Más tarde, los rusos junto con los chinos y todos los países árabes atacarán Israel, y por ende a todos los países occidentales, con un ejército de más de doscientos millones de hombres, hasta que después de batallas muy cruentas con decenas de millones de muertos, llegará la hora de las armas nucleares de medio alcance, (las bolas de fuego y azufre descritas por el apóstol Juan, que caen desde el cielo), y los que no mueran en el momento desearán estar muertos. Poco después vendrán los misiles con cabezas múltiples nucleares de largo alcance. El apóstol Juan en el Apocalipsis nos describe la muerte de todo el género humano como consecuencia de la radiación nuclear, cinco meses después de las explosiones nucleares no quedará nadie vivo, salvo los elegidos por el Señor. Y se extinguirá la especie humana como especie, hasta que dentro de mil años, si Dios lo quiere, le de al hombre una nueva oportunidad para intentar hacerlo mejor sobre el planeta tierra, que para entonces volverá a ser un hermoso planeta azul, vivo, sin contaminación i un maravilloso lugar para vivir. Y empezará de nuevo el proceso de la evolución de los genes, el milagro de la vida. ¿Suena como de Ciencia Ficción no?, ¿cómo una película de Hollywood?, pero es otro extracto del libro "Profecías Ocultas de la Sagrada Biblia" del año 2001, que narra el como sera la 3ª Guerra Mundial, que mirando el panorama Mundial actual, no estaría tan equivocado con todo lo que está ocurriendo, y ¿Qué opinan Ustedes de todo esto?

0
4
N
Nueva Teoría, Fin del mundo no es el 2012 sino el 2026
InfoporAnónimo9/14/2009

Hola amigos de T!, leyendo un libro llamado "Profecías Ocultas en la Sagrada Biblia" de José Villar, publicado en el año 2001, me llamo mucho la atención de un capítulo, el cual les voy a mostrar a continuación, espero que les llame la atención como a mi Cito textual: ========================================================================================== CAPITULO 3 Desciframos la clave Creo conocer cuando será el fin del mundo. Pienso que Dios ha indicado a la humanidad, a través de su profeta Daniel,cuándo va a suceder el fin del mundo y nos da en ello tres cifras encriptadas para descifrarlo. El hecho de ser tan simple ha provocado que nadie diera con ella hasta ahora. ¿Quizás estaba previsto así? Lo cierto es que numerosos estudiosos de la cábala y de la numerología han sumado las distintas combinaciones de números contenidas en la Biblia, obtenidos tras sustituir las letras de las palabras por números, sin lograr ningún resultado concreto, pese a utilizar los más potentes ordenadores para ello. La confusión ha sido y es enorme. De tan sencilla que resulta la resolución de las claves secretas contenidas en Daniel 12, parece poco razonable atribuirle ningún crédito. Pero sólo es una impresión superficial. A poco que se reflexione nos daremos cuenta de que puede ser cierta, y que la realidad internacional actual coincide alarmantemente con esta profecía. Por insólito que parezca nos da la fecha de julio del 2.026 como la más probable para el fin del mundo, aunque también pudiera ser, con mucha menor probabilidad la de julio del año 2.005. Lo más increíble de todo lo descubrí cuando, para completar este libro, estudié a fondo el libro de Jean-Charles Fontbrune, “Nostradamus 2.000-2.025, ¿Guerra o paz?”, (de editorial Robinbook, [email protected]). En él encontré las interpretaciones que da sobre las profecías de Nostradamus, y en ellas sostiene que finalizará el mundo en el 2.025. ¿Extraña coincidencia, no?. Las profecías de Nostradamus acaban en el 2.025. !!! . Temo que suceda en el 2.026. Como rareza añadida debo dejar constancia de la sorpresa que me produjo saber que Nostradamus, (médico y profeta del siglo XVI), señaló que a partir de la entrada del séptimo milenio, que comienza en el año 2.001, se iniciará una época de guerras que durarán 15 años y que harán que Rusia se alíe con China y con los países del Islam, formando un inmenso bloque contra los judíos, los EEUU y los aliados de la OTAN. Había escrito lo mismo sin conocer en detalle esas profecías hace dos meses. En este capítulo de Daniel hay tres cifras clave por descifrar para encontrar el número que denominaremos número mágico. (Daniel 12,7). Esto será dentro de un tiempo, dos tiempos y medio tiempo; (Daniel 12,11) mil doscientos noventa días y (Daniel 12,12), dichoso el que sepa esperar y llegue a mil trescientos treinta y cinco días La misma expresión figura sorprendentemente en el Apocalipsis de San Juan, en 12,14. “12,14 Pero a la mujer le dieron las dos alas del águila grande para que volara al desierto, al refugio en que, lejos de la serpiente, debe ser mantenida por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo”. Un periodo de tiempo, dos periodos de tiempo y medio periodo de tiempo, significa: si: ( tiempo = x) y ( incógnita = y). La incógnita es el resultado de sumar los tres tiempos entre si, (el tiempo que queda para un acontecimiento no lo podemos restar puesto que ya habría pasado). Tenemos que x + 2 x +1/2 x = y : 3 x + 1/2 x = y : 3,5 x = y con lo que y = 3,5 x Aquí tenemos el 3,5 al que llamaremos A. 3,5 es el resultado de una operación aritmética que resuelve la ecuación contenida en la primera cifra encriptada. La prueba de que el 3,5 puede ser un número “divino” y de que por lo tanto vamos “por el buen camino”, está en que figura también en el Apocalipsis de San Juan, en el capítulo 11, versículo 9, lo que es asombroso, porque figuran muy pocas cifras en el Apocalipsis: “ Y sus cadáveres quedarán expuestos a las miradas de los hombres de todos los pueblos, razas, lenguas y naciones durante tres días y medio y no dejarán que los sepulten”. También figura el 3,5 en el evangelio de Lucas 4,25: “Créanme que había más de una viuda en Israel en los tiempos de Elías, cuando durante tres años y medio el cielo no dio lluvia, y un hambre grande asoló todo el país”. Si sumamos los números que forman el mil doscientos noventa veremos que suman 12, 1.290 = 1+2+9+0 = 12; 12 = 1+2 = 3; tenemos el primer tres al que llamamos B. De igual modo si sumamos los números que forman mil trescientos treinta y cinco 1.335 = 1+3+3+5 = 12; 12 = 1+2 = 3; obtendremos el segundo tres al que llamaremos C. Hasta ahora tenemos un resultado matemático por cada una de las tres cifras herméticas. El 3,5, el 3 y el 3, a los que hemos llamado A, B, y C. Debemos encontrar un número que vincule la segunda con la tercera cifra hermética, porque las dos representan dos fechas, 1.290 y 1.335. Hemos sumado sus números entre sí. Si restamos las dos cantidades que representan tendremos otra cifra: 1.335 - 1.290 = 45; 4+5 = 9. La suma de sus números contemplados individualmente suma 3 y 3; 3 +3 = 6, la resta da 9; si sumamos 6+9 nos da 15 y 1+5 = 6. El 6 representa el número que nos vincula la 2ª con la 3ª cifras secretas o mejor herméticas. Ahora que tenemos vinculadas la segunda con la tercera cifra en clave de Daniel 12, debemos hallar un vínculo que relacione la primera, el 3,5 con la que vincula la segunda con la tercera, el 6. Si queremos vincular las tres cifras que son el resultado de operaciones aritméticas, multiplicamos 6 por 3,5 y obtendremos 21; 6*3,5 = 21 21 es el primer número, al que llamamos mágico, que nos vincula las tres cifras secretas entre sí. Curiosamente 21 es el 12 al revés. Y 21 + 21 = 42 cifra que aparece en el Apocalipsis de San Juan en el capítulo 11, versículo 2. Y en 13,5 cuando refiriéndose al Anticristo dice textualmente: “Le dieron una boca fanfarrona y blasfema, le dieron autoridad para actuar cuarenta y dos meses”. “11,2 No te preocupes en medir el patio exterior, porque fue entregado a los paganos, los cuales pisotearán la Ciudad Santa durante cuarenta y dos meses.” 21 es el número mágico que hará que multiplicado por los otros tres resultados entre sí, y por el resultado aritmético de sumar sus números (otro 3), hallemos la cifra que buscamos, y que Dios manifestó a Daniel, y que hasta ahora no se ha descubierto. Combinando entre sí los números que componen el que hemos denominado número mágico nos dará: 21 = 2 + 1 = 3, que llamaremos D, es el tercer 3 que nos faltaba para combinar la trinidad de treses que debemos multiplicar por el número mágico y por el resultado de la primera ecuación, 3,5. Estos números son los que nos darán la fecha en la que se producirá el fin del mundo, la cifra que buscamos desde hace más de 2.000 años. Para ello debemos recordar que ha salido el número 3 tres veces, el número 3,5 una vez y el número 21 una vez; y que todos son el resultado de una operación aritmética que vinculan las tres cifras de Daniel 12. Multiplicando entre ellos los números encontrados hallaremos la fecha que buscamos desde hace miles de años. Repasemos: x + 2x +1/2 x = y 3,5 x = y y = 3,5 x Al 3,5 le hemos llamado A 1335 = 1+3+3+5 = 12 = 1+2 =3; A este 3 le hemos llamado B 1290 = 1+2+9+0= 12 =1+2= 3; A este 3 le hemos llamado C 1.335 - 1.290 = 45; 4+5 = 9 3 + 3 + 9 = 15 = 1+5 = 6 6 por 3,5 = 21; Al 21 le hemos llamado número mágico 21 = 2+1 = 3 A este 3 le hemos llamado D Si multiplicamos todos los resultados entre sí, es decir si multiplicamos A por B por C y por D y por el número mágico nos da 1.984,5. 21 por 3 por 3 por 3 y por 3,5 = 1.984,5 En el capítulo 11, versículo 2 del Apocalipsis de San Juan aparece el número 42, si sumamos 1.984,5 + 42 nos da 2.026,5 “11,2 No te preocupes en medir el patio exterior, porque fue entregado a los paganos, los cuales pisotearán la Ciudad Santa durante cuarenta y dos meses.” También aparece el 42 en el Apocalipsis de San Juan en 13,5 cuando refiriéndose al Anticristo dice textualmente: “Le dieron una boca fanfarrona y blasfema, le dieron autoridad para actuar cuarenta y dos meses”. Si a 1.984,5 que es consecuencia de multiplicar entre sí los resultados obtenidos a partir de las tres cifras que figuran el capítulo 12 de Daniel, le sumamos 21 porque 1.984 ya ha pasado y no fue el fin del mundo, nos da el año 2.005,5, es decir, el fin del mundo puede producirse en julio del año 2.005, interpretando libremente el capítulo 12 del profeta Daniel. Otras curiosidades relacionadas con el capítulo 12 de Daniel. La prueba de que puede ser la cifra correcta es que figura en el capítulo 12 de Daniel (que por cierto también suma 3). 12 = 1+2 = 3, y que Jesús hace referencia a este capítulo de Daniel (12,11) en el Evangelio de Mateo en 24,15. “Cuando veáis entronizado en el lugar sagrado el ídolo abominable anunciado por el profeta Daniel (el lector que lo entienda)”. En Mateo 24,15 se hace referencia al profeta Daniel y a su capítulo 12, curiosamente 24,15 es igual a 2+4+1+5 = 12 = 1+2 = 3 21 es 12 invertido. La ecuación está en el versículo 7, 1.290 está en el versículo 11 y 1.335 en el versículo 12. Curiosamente 7 + 11 +12 = 30 = 3 + 0 = 3 También Daniel es un nombre compuesto de 6 letras; 6 = 3 + 3 21 por 21 por 21 = 9.261 = 9+2+6+1 = 18 = 9 = 3+3+3 21*21 = 441=4+4+1= 9 = 3+3+3 441*441 = 194.481 = 9 = 3+3+3 Además en el Apocalipsis de San Juan en 11, 3 aparece la cifra 1.260. 1.260 = 1 + 2 + 6 + 0 = 9 9 = 3+3+3 En el capítulo 21 versículo 16 del Apocalipsis del apóstol San Juan nos dice que la nueva ciudad de Jerusalén, en el cielo, como si fuera lo que ahora llamamos un Ovni, tenía 12.000 estadios de lado, y era un cubo resplandeciente como un brillante, con igual ancho, largo y alto. (Doce mil estadios de lado significan 2.400 kilómetros de ancho, 2.400 Km de alto y 2.400 Km. de largo, realmente impresionante). 12.000 = 1+2+0+0+0 = 3 2.400 = 2+4+0+0 = 6 = 3++3 La muralla medía 144 codos, 21,17, 1+4+4 = 9 =3+3+3 Siempre la trinidad, la tríada, el tres, la trilogía están presentes en estos capítulos de la Biblia dedicados a explicarnos los acontecimientos futuros. Tengo un amigo, Andrés, que cuando comentamos hasta qué punto podía ser cierta mi interpretación sobre la profecía sellada, se quedó tan asombrado con el número 21 (12 al revés como dice él), que estuvo dándole vueltas a la cabeza hasta que descubrió a modo de entretenimiento que 21 * 21 = 441 y que 441 * 441 = 194.481. 194.481 se puede escribir 1944 + 81 y curiosamente da 2.025 la cifra cercana al propuesto 2.026. La misma sugerida por Nostradamus en el siglo XVI. Si contamos desde las 00 horas del año 0 como año cero, o como año uno vemos que 2.025 puede ser igual al 2.026. Con lo que tenemos otro argumento a favor del 2.026. Finalmente en ese capítulo Dios da a la humanidad 3 cifras para descifrar a través de su profeta Daniel. La trilogía, incluso la trinidad, está presente en todas y cada una de las manifestaciones directas o indirectas del capítulo 12 de Daniel, y del Apocalipsis de San Juan. Por ello la fecha más probable para que suceda el fin del mundo no será el año 2.005 sino julio del 2.026. Porque hay que volver a sumar el número mágico una segunda vez para que aparezca tres veces. Así 21*3,5*3*3*3 = 1.984,5 + 21 = 2.005,5 + 21 = 2.026,5 Combinamos la cifra 21, 3 veces, la primera multiplicando y la segunda y tercera sumando. Pero además, como ya hemos explicado anteriormente, coincide también con el resultado de sumar 1.984,5 con 42 , (la cifra de Apc. Juan.11,2), suma 2.026,5. 1.984,5 + 42 = 2.026,5. También coincide con la cifra hallada en el Apocalipsis de San Juan en 13,5 cuando refiriéndose al Anticristo dice textualmente: “Le dieron una boca fanfarrona y blasfema, le dieron autoridad para actuar cuarenta y dos meses”. Como prueba de la multiplicación si dividimos 42 meses por 12 meses que tiene un año nos da el número 3,5. Sorprendente, ¿verdad?. Además es el tercer argumento a favor del 2.026. De este modo 2.026 será probablemente si no lo remediamos la fecha del próximo fin del mundo, aunque existe la posibilidad de que sea también en el 2.005. También es bastante probable que la Tercera Guerra Mundial comience en el 2.001 y acabe en el 2.026, (Nostradamus dice que durará 25 años), hasta que todo se acabe y venga la paz de Dios y su Juicio Final. O sea, tenemos hasta finales de junio o principios de julio del 2.026 para arreglar lo que debamos arreglar, y aquí cada cual con su conciencia. Está demasiado cerca pero podemos entre todos intentar hacer algo para evitarlo; siempre nos quedará la tranquilidad y el orgullo de haberlo probado, y si después de intentarlo por todos los medios no se ha podido salvar el mundo, podremos salvar nuestra alma, con lo que ganaremos seguro un mundo mejor. Este momento es crucial para que los países del mundo tuvieran claro que el destino de la humanidad está en sus manos, y que avisados como estamos de que el fin del mundo está cercano, cambiaran el rumbo de la política internacional, convirtiendo la tierra en un lugar habitable por todos, haciendo un mundo más solidario, más justo, más espiritual. Un mundo donde la doctrina de Cristo, que es casi idéntica en sus principios básicos a la de Mahoma, o a la budista, fuera nuestro camino a seguir, nuestra meta a alcanzar en nuestra andadura por esta vida física. El problema es que el demonio nos ha seducido de tal modo que todo lo que no sea adorar al becerro de oro, el dinero, (el dios dinero, como dice Jesús en los Evangelios), no tiene sentido para casi nadie; con lo que hemos creado una sociedad atea, donde no existe el temor de Dios, ni se considera su existencia, ni por tanto se actúa según sus principios. Lo que antes era Dios, patria, justicia, educación, solidaridad, justicia social, temor de Dios, espiritualidad, etc, nos lo han sustituido por poder, por la carrera para tener más dinero, mejor posición social, más que el vecino, pasando por encima de todo. Se mide a las personas por su dinero, no por su valía. Se intenta, y se consigue, llenar con palabras vacías a las masas controladas y aborregadas, mentalmente dispersas permanentemente. Nos preocupamos de nuestros problemas domésticos sin que nos demos cuenta de a dónde va la humanidad. Tenemos una sociedad vacía de valores espirituales y morales, codiciosa y egoísta, carente de contenido espiritual. La televisión es la reina de la información, y por tanto de la mediocridad. Desinforma permanentemente; es más fácil ver la televisión que leer, por eso el hábito de la lectura se está perdiendo, y además es más fácil ver la tele que pensar en la realidad que nos rodea, o en el prójimo o en nuestra vida espiritual. Nuestros cerebros tienden a la dispersión antes que a la concentración, por eso es más fácil mirar la tele, con una actitud de encefalograma casi plano, que no leer un libro que requiere atención y concentración. En cuanto a nuestros ídolos, los protagonistas de las películas de la tele, ninguno cree en Dios, ni les hace falta Dios para nada. Los sociólogos y los productores saben que eso crea moda. Por eso nuestra juventud no cree en Dios. A nuestros héroes del cine Dios no les hace falta porque son tan fuertes y poderosos que ellos solos vencen a los malos, o incluso al maligno como en el caso de la película “el Final de los Días”, donde el protagonista mata al diablo solito. !En fin!. El hombre como Dios. O peor todavía, en la película “Pactando con el demonio” con el actor Al Pacino, no sólo el diablo se presenta como un ser poderoso rodeado de lujo, vicio, sexo, dinero y poder, sino que aparece al final de la película como ganador en la batalla entre los ángeles y los demonios, argumentando que Dios no hace nada por los hombres y él si. Nadie hace películas donde se promueva la urbanidad, la buena educación, los buenos principios, el rezar; parece reaccionario y antiguo, por eso la juventud vive de espaldas a Dios. Nos estamos cargando a la naturaleza, estamos arruinando los recursos naturales, que son patrimonio de las generaciones futuras, pero no nos importa. Contaminamos nuestras aguas, el cielo, la capa de ozono, pero no importará demasiado pues seguimos contaminando. Recientemente se reunieron los países del mundo para limitar la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y no hubo acuerdo. Los países más ricos del mundo los denominados G7, EEUU, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, reunidos en La Haya a final del año 2.000, no quisieron limitar sus emisiones contaminantes; pretendían comprar su cuota de emisión a los países pobres con su dinero, (el becerro de oro), menos mal que éstos afortunadamente se opusieron. Ahora la humanidad debería encontrar el camino correcto, deberíamos optar entre buscar la espiritualidad y la solidaridad real, (no de boquilla), la paz real entre los pueblos; o seguir con el materialismo destructor que ahora nos condena a la extinción como especie, sin que casi nadie se de cuenta de ello. El cambio climático, la enfermedad de las vacas locas, el Sida, el cáncer, los innumerables desastres naturales que sufrimos cada semana en el planeta tierra, ¿no son ya los dolores del parto que anunciaba Jesús al final de nuestros días?. A todo esto la Iglesia sigue junto al poder, le va el fasto, el lujo, la adoración del becerro de oro, da la sensación que el mundo está dominado por gente sin fe, sin verdadero temor de Dios, ni amor por Él. Jesús se pregunta en Lucas 18,8, cuando llegue el Hijo del Hombre ¿HALLARÁ FE EN LA TIERRA?. !Y no será que no nos han avisado!. ========================================================================================== Bueno, espero que les haya gustado y les haya llamado la atención, sé que es un poco latero leerlo, pero, para los que creen que el fin del mundo es el 2012, aquí les doy un poco más de esperanza que no será esa fecha, sino un poco después. Además seguiré leyendo ese libro y si encuentro otras partes interesantes y que creo que se puedan compartir, lo postearé sin dudarlo. Bueno hasta pronto amigos de T! ESPERO QUE COMENTEN

5
51
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.