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World of Warcraft - Personajes (parte 6)

Info6/21/2009

Hola Gente
Este post es una recopilación de: http://www.rolcraft.net/wiki/index.php?title=Portada
Actualmente no esta en funcionamiento, pero pude rescatar algo de información, se las dejo aki, para ke los fanáticos (como yo) de warcraft no se pierdan de toda esta info

Si alguien sabe de otra página, foro, blog o lo ke sea de wacraft, xfavor avisenme y con mucho gusto lo revisare y posteare, saludos

Ahora si ... los personajes mas importantes de World of Warcraft (en orden alfabetico):
-- Sexta Parte --


Maiev Shadowsong



Genero: Femenino
Raza: Elfo Nocturno
Clase: Guardiana, Guerrera, Pícaro
Afiliación: Las Vigilantes, Elune
Ocupación: Antes carcelera - y ahora prisionera - de Illidan Stormrage
Estado: Viva
Parientes: Jarod Shadowsong (hermano menor), otros parientes asesinados durante la Guerra de los Ancestros

Maiev Shadowsong era una sacerdotisa de la Hermandad de Elune cuando estalló la Guerra de los Ancestros. Ella tiene un hermano menor, Jarod Shadowsong. Ambos jugaron papeles claves en la batalla contra la Legión de Fuego, y posteriormente Jarod se convirtió en capitán de la Guardia de Suramar, mientras que Maiev fue nombrada la carcelera de Illidan Stormrage y tomo el mando como líder de las Vigilantes. La familia Shadowsong no era una familia de sangre noble, y ambos hermanos tuvieron que alcanzar sus posiciones por sus propios méritos y logros. Lady Shadowsong reside ahora en el infernal Valle Shadowmoon, atrapada en la prisión conocida como “La Jaula de la Guardiana”, en una celda resguardada por carceleros y lacayos Illidari, Sirvientes de Illidan, como también por Akama y guardianes a sus órdenes pertenecientes a los Ashtongue Deathsworn

BIOGRAFÍA:
La Guerra de los Ancestros
Maiev estaba asignada a un templo al Noroeste de Kalimdor justo antes de que estallara la Guerra de los Ancestros. Como el resto de la hermandad, Maiev se levanto en armas contra la Legion de Fuego al comienzo de la invasión, uniéndose a la resistencia bajo Kur’talos Ravencrest, comandante de los defensores elfos nocturnos. Conduciendo al ejército de sacerdotisas a la batalla, la Suma Sacerdotisa Dejahna fue herida mortalmente, y nombro a Tyrande Whisperwind como su sucesora. Como una de las maestras mas antiguas de la hermandad, Maiev se decepciono amargamente. Tyrande, quien tan solo era una iniciada en ese tiempo, había sido claramente bendecida por Elune, dotada con magnificas habilidades curativas. Sin embargo, Tyrande carecía de la experiencia de Maiev, quien opinaba que Tyrande gastaba mucho tiempo meditando sobre el amor de la diosa y sus aspectos pacíficos. En tiempos de guerra, Maiev pensaba que Tyrande habría hecho mejor el papel de sanadora que de líder militar. Una descontenta Maiev surgió en la oposición, sin embargo no podía negar los poderes de Tyrande, ya que aún sin convicción acepto a la nueva Suma Sacerdotisa y siguió sus órdenes. Luego de la desaparición de Tyrande y la muerte de Marinda, su sucesora, Maiev fue elegida Suma Sacerdotisa como consecuencia. Esto la reunió con su distante y lejano hermano Jarod.

No fue ésta la única sorpresa de Maiev durante la guerra, puesto que en el curso de los enfrentamientos contra la Legión Ardiente, su hermano Jarod fue de improviso catapultado al liderazgo de los ejercitos. Cuando Lord Kur’talos Ravencrest fue asesinado, Desdel Stareye tomo el liderazgo, al cual Maiev se oponía pero no tomo ninguna acción por miedo a dividir las tropas. Ella constantemente presionaba a su hermano para que hiciera algo, pero el no la escuchaba. Luego de que Stareye cayó en combate, Jarod rápidamente dio un paso al frente y mostró grandes dotes para la táctica militar. Este gesto glorioso de Jarod lo convirtió en el nuevo comandante, ante el asombro de su envidiosa hermana Maiev.

Maiev continúo sirviendo con distinción, y descontento luego de retirarse del cargo de Suma Sacerdotisa al retorno de Tyrande, Maiev fue elegida como segunda a la orden de Tyrande en la hermandad. Para el final de la guerra, Jarod había terminado con muchos honores. Incluso Maiev, que había sido una gran crítica de su hermano en el pasado, no pudo negar su heroísmo.

Acompaño a los líderes de los sobrevivientes Elfos Nocturnos a la inspección de la cumbre del Monte Hyjal. Ahí descubrieron un antiguo y puro lago que había sido transformado en un nuevo Pozo de la Eternidad por Illidan Stormrage. Indignados y furiosos, los Elfos Nocturnos se apresuraron a aprehender al traidor.

Durante la captura, Illidan desató fuerzas arcanas para resistir el arresto con lo cual casi termina con las vidas del grupo, dejando a Dath’remar Sunstrider y Jarod comatosos. Solo los esfuerzos de Tyrande, Shandris y la esposa de Dath’remar lograron mantener las cosas en orden hasta que llegara Malfurion, quien con ayuda de Cenarius derrotaría y capturaría a Illidan poniendo fin a la batalla. Tremendamente enfurecida, Maiev tomó su arma y se dirigió a ejecutar a Illidan por haber herido a su hermano, pero Tyrande la detuvo y le recordó que Jarod aún seguía con vida. Jarod otorgó a Malfurión el derecho de decidir el destino de Illidan, y de esta manera fue sentenciado al encarcelamiento, hecho prisionero en un vasto túmulo bajo Felwood, interconectado con Barrow Deeps, un sitio de hibernación druídica, donde debía permanecer encadenado y debilitándose hasta el fin de los tiempos.

La creación de las Vigilantes
Aunque Maiev respetaba profundamente a Malfurion, su misericordiosa desición no pudo satisfacer a Maiev. Ella se ofreció como carcelera de Illidan, cuyo ataque sobre sus camaradas elfos nocturnos había terminado con la paciencia de Maiev. La mayoría de los elfos nocturnos empezaron a ver en ese momento a Illidan como un imprudente, y a la vez poderoso. Nunca olvidaron que Illidan había decidido servir a Sargeras, y nunca creyeron en el juramento que hizo, cuando dijo que solo quería obtener poder suficiente para derrotar a la Legión. Malfurion acordó que los elfos nocturnos no debían descuidar y dejar a Illidan sin vigilancia en un tan largo periodo, por lo que pidió a Maiev que reclutara voluntarias de la Hermandad de Elune. Junto a Maiev, otras sacerdotisas guerreras se convirtieron en guardianas de Illidan que no le permitirían escapar. Maiev formó una nueva orden independiente de la Hermandad de Elune, que se hizo conocer como las Vigilantes. Como líder de la nueva orden, Maiev tomo el cargo de Guardiana, titulo que ella más tarde concedió a algunas pocas escogidas elegidas por ella misma que habían demostrado habilidades expecionales como guerreras, con grandes capacidades de supervivencia y una fortaleza y disciplina extraordinarias. Las Vigilantes, estaban dedicadas solamente al encarcelamiento del Traidor y la vigilancia de Barrow Deeps. Cenarius colocó a uno de sus hijos, Califax, y algunas bestias domadas para ayudarlas en su labor. Cuando Jarod desapareció una noche, Maiev se sorprendió de que el no hablara con ella para comunicarle su inmediata partida. En su ausencia, las Vigilantes se volvieron la única compañía de Maiev. Cuando los años se hacían siglos y los siglos milenios, ella comenzó a ver a las Vigilantes como su única familia.

La Tercera Guerra
Desde el encarcelamiento de Illidan, la misión principal de las Vigilantes fué permanecer en su eterna vigilia sobre él. Sin embargo, los deberes de las Vigilantes aumentaron con el tiempo, y entre sus obligaciones se incluyó capturar, y encarcelar -haciendo todo lo necesario -a todos aquellos que ellas consideraron criminales peligrosos. Estas nuevas misiones llevaban a algunas Guardianas a tierras muy lejanas durante períodos muy largos, con tal de perseguir y capturar un criminal.

Luego de 10 000 años de seguridad, la Legión de Fuego invadiría Azeroth por segunda vez. Tyrande Whisperwind, luego de enfrentarse en una batalla perdida contra los Agentes de La Legión de Fuego, se aventuró en Barrow Deeps junto a Malfurion y una gran escolta. Su objetivo inicial era despertar a los Druidas de la Garra de su estado de hibernación, pero cuando Tyrande se topó con la entrada a la prisión de Illidan, ella y sus centinelas del se separaron de Malfurion y su grupo de druidas y dríades, desafiando las órdenes directas de este, y liberando a Illidan, esperando alistarlo como apoyo para derrotar a la Legión de Fuego. Tyrande y sus seguidoras estaban tan desesperadas por tener a Illidan que cruelmente masacraron a las Vigilantes de Maiev y asesinaron a Califax, y por ese acto Maiev nunca perdonaría a Tyrande. Tyrande nunca encontró a Maiev en la prisión, ya que ella se encontraba en una misión fuera de Barrow Deeps en ese momento.

Cuando Illidan se corrompió consumiendo la Calavera de Gul’dan, se convirtió en un mitad demonio y fue exiliado de las tierras de los elfos nocturnos por su hermano. Aunque Illidan habia contribuido en la batalla al asesinar al Señor del Terror Tichondrius, Maiev concluyó que la Calavera de Gul’dan lo hacia todavía mas inestable y furiosa por la imprudente desición de Malfurion de dejarlo libre, ella juro cazarlo y aprisionarlo nuevamente bajo cualquier costo.

La persecución de Illidan
Llena de furia, Maiev reunió a todas las Vigilantes restantes y, junto a su fiel lugarteniente Naisha, comenzó la busqueda y rastreo de Illidan por Kalimdor. Maiev y sus tropas persiguieron a Illidan por el bosque de Ashenvale, donde combatieron contra el improvisado ejército de sátiros y otras criaturas corruptas, manteniendo a Maiev a raya de esta manera.

Illidan huyó a la villa pesquera de Nendis, en la región de Azshara que se ubicaba en las costas del este del Monte Hyjal. Invoco un poderoso hechizo que desperto a los Naga, criaturas con forma de serpiente que una vez fueron elfos nocturnos de la nobleza, pero que mutaron al quedar sepultados bajo la implosión del Pozo de la Eternidad. Atravesaron las aldeas elfas que Illidan había arrasado y consiguieron llegar a los puertos élficos de Nendis, derrotando a sus repugnantes naga, liderados por Lady Vashj para perseguirlo junto con las Vigilantes por mar, en barco.

Se detuvieron cuando inesperadamente se encontraron con unas islas que no estaban en los mapas, las Islas Quebradas. Maiev rápidamente reconoció que eran los restos de Suramar, antigua ciudad elfa antes de la implosión del Pozo del Sol. Luego se enteraría que las islas habían sido alzadas antiguamente en la Segunda Guerra por el brujo orco Gul’dan mediante un poderoso hechizo. Naisha reparó en que las islas ocultaban algo oculto y poderoso y que con la presencia de Illidan era algo muy peligroso. Maiev concluyó que Illidan quería apoderarse de un poderoso artefacto, el Ojo de Sargeras el cual se encontraba en la Tumba de Sargeras

Armando un campamento base las Vigilantes persiguieron a Illidan luchando contra los naga hasta la Tumba de Sargeras. Cuando ellas se enfrentaron a él, Illidan ya había conseguido su objetivo, había recuperado el artefacto mágico que perseguía: el Ojo de Sargeras.

Illidan no había olvidado el largo encarcelamiento. Al contrario, en lugar de aprender de su castigo, Illidan había aprendido a odiar a Maiev por haber cumplido su promesa con Malfurión. Así, Illidan utilizó el poder del Ojo de Sargeras, derrumbando parte de las criptas de la tumba, inundando los pasadizos del laberinto y atrapando a Maiev y sus Vigilantes dentro. Naisha convenció a Maiev para que escapase utilizando sus poderes, puesto que ella era la única que podía huir de la tumba para continuar con la caza de Illidan. Maiev logró escapar, pero prometió a Naisha y a sus hermanas que vengaría sus muertes a manos de Illidan. En un solo instante, Illidan había casi aniquilado a la orden de las Vigilantes justicieras de Maiev. Con su campamento base asediado por los naga y Lady Vashj, quien estaba a las ordenes de Illidan, Maiev envió una mensajera a Malfurión, advirtiéndole que Illidan era libre de nuevo, y que se había hecho con el control de una magia peligrosa.

Malfurión y Tyrande acudieron apresuradamente de inmediato a las Islas Quebradas y ayudaron a Maiev a rechazar la ofensiva de los naga siervos de Illidan, pero él consiguió huir hacia el este, hacia Lordaeron. Aunque Maiev agradeció a Malfurión por haber venido a rescatarlas en persona, no pudo perdonar a Tyrande, y le echó en cara la culpa de la fuga de Illidan y de la matanza de sus Vigilantes, expresándole que debería estar encerrada en una jaula como lo estaba Illidan antes. Tyrande respondió que ella hizo lo que era correcto en aquel momento. Ambas se enzarzaron en una violenta discusión, hasta que Malfurión ordenó a las dos guardar silencio y ocuparse del asunto de Illidan, más tarde podrían ajustar sus cuentas. Los tres dirigieron sus tropas contra los naga venciéndoles, desafortunadamente Lady Vashj y muchos de sus naga junto con Illidan lograron escapar hacia el continente del este, Lordaeron. De esta manera continuarían la persecución de Illidan en aquellas tierras.

Arribaron en las costas del Bosque Silverpine. Mientras Malfurión entraba en comunión con la tierra para descubrir el paradero de su hermano, Maiev y Tyrande siguieron el rastro de Illidan juntas, y en su búsqueda se encontraron con el Príncipe Kael'thas Sunstrider, quien les informo que Illidan podría estar probablemente en las ruinas de Dalaran. Kael'thas dirigía un grupo de elfos de sangre hacia un lugar. Maiev y Tyrande decidieron acompañar a Kael, y protegerle a el y su caravana de los ataques del Azote. A cambio, el príncipe y sus elfos de sangre prometieron ayudarlas a localizar a Illidan y derrotarlo.

Una fuerza descomunal de muertos vivientes del Azote los persiguió hasta la rivera del Río Arevass, y en el puente, Tyrande arrogantemente los detuvo alegando que la diosa era su escudo, y lanzó su fuerza destructiva sobre las tropas de muertos vivientes aniquilándolas rápidamente, así fue que Maiev mientras custodiaba a la caravana para ponerse a resguardo se dio cuenta del poder que Elude había depositado en ella. Fue entonces cuando el puente ante tanta energía cedió y Tyrande fue barrida junto con su tigre blanco por la fuerza del río.

El primer instinto de Kael fue ir en rescate de Tyrande, pero con Illidan todavía en libertad, Maiev rechazó invertir un tiempo precioso en la búsqueda de la suma sacerdotisa, insistiendo en que Tyrande había hecho el sacrificio necesario. Con la ayuda de los elfos sanguinarios Maiev continúo en la busqueda de Illidan. Eventualmente, ella y los elfos sanguinarios irían al encuentro de Malfurión en las ruinas de Dalaran, donde Malfurion tuvo la visión de que Illidan preparaba un potente hechizo para sumergir el continente norteño de Northrend para aniquilar al rey Lich y sus fuerzas

El amor de Malfurión por Tyrande era muy conocido, y había durado durante miles de años. A pesar de su sabiduría, de la cual Maiev no tenía dudas, ella sabía que si le contaba la verdad a Malfurión, empezarían la búsqueda de la sacerdotisa perdiendo un tiempo importante. Sabía que Malfurión optaría por intentar rescatar a su amada, que probablemente ya estaba muerta o moribunda, en lugar de perseguir a Illidan, que era una clara amenaza para el mundo entero.

En consecuencia, Maiev dijo a Malfurión que Tyrande había caído en la batalla, asesinada por el Azote. Para el alivio de Maiev, un nuevo sentimiento de venganza, igual al de ella inspiró a Malfurion. Illidan pagaría por todas las muertes de las que era culpable.

Poco más tarde, Maiev, Malfurión y los elfos de sangre, rodearon a Illidan quien junto a los naga estaban canalizando un ritual sobre el Ojo de Sargeras, tan poderoso que podía desgarrar no solo Northrend, si no el mundo entero. Interrumpido el ritual, Illidan comenzó con las ya conocidas frases de inocencia, justificando sus actos. Pero Maiev no escuchó ni una sola palabra. Ella lo condenó a muerte allí mismo y se dirigió a ejecutar la sentencia.

Lamentablemente, la verdad sobre el destino de Tyrande surgió a la luz en ese mismo momento, cuando Kael confesó a Malfurión que Maiev le había mentido, y Tyrande podría seguir viva río abajo. Illidan, rápidamente, se ofreció para ayudar a rescatar a Tyrande. Sin poder rechazar la ayuda de lo naga y su malvado líder, Malfurión puso todo su odio y rabia sobre Maiev en lugar de Illidan. Invocó a las raíces de la tierra para enredarla e inmovilizarla, y así, Illidan pudo partir en busca de Tyrande.

Liberándose de las plantas que la sostenían y reuniendo a los pocos soldados que le quedaban, reanudó su búsqueda para descubrir que Tyrande había sido rescatada por Illidan, y que Malfurión y la sacerdotisa se estaban despidiendo de Illidan, de una forma que parecía incluso cariñosa.

Le estaban dejando marchar

Él era un demonio que había asesinado incontables inocentes, había extendido la corrupción y la locura entre las bestias del bosque, y casi había causado un daño irreparable a Azeroth. Jarod había otorgado a Malfurión la responsabilidad de determinar el destino de Illidan, pero Malfurión le estaba dejando escapar porque el demonio había salvado a su amada Tyrande.

Malfurión sentía que Illidan ya había limpiado sus manos de toda la sangre que había derramado. Maiev no estaba para nada de acuerdo. Las Vigilantes asesinadas habían sido olvidadas, habían sido traicionadas por su propio gobierno, traicionadas por Tyrande y Malfurion. Si aquel gobierno no vengaba las muertes de sus hermanas, entonces, entonces por Elune, Maiev se encargaría de vengarlas ella misma.

De esta manera, Illidan abrió un portal y se marchó hacia lo desconocido. Maiev y sus soldados lo siguieron sin siquiera pensarlo, ignorando las advertencias de Tyrande de que Illidan ya no constituía una amenaza. Furion, pudo contemplar en lo que Maiev se había convertido: Ahora ella era la venganza en persona

La Campaña de Draenor

Surgiendo del portal, Maiev y sus tropas se encontraron en la tierra desgarrada de Outlands, los restos del mundo orco de Draenor. Armó una base y comenzó su busqueda. Maiev y sus Vigilantes pronto descubrieron que Illidan había escapado solo, dejando a sus siervos naga en Azeroth. Enormemente superado en número, sus demoníacos poderes eran de poca ayuda para escapar de Maiev y sus soldados, el acero de la imponente armadura de Maiev era ya impenetrable, ella ahora era mucho más poderosa, e Illidan fue fácilmente derrotado.

La Guardiana Maiev transportaba a Illidan inconsciente en una jaula mágica, cuando de pronto fue atacada. Los naga habían llegado a Outlands, y ahora tenía nuevos aliados: los mismos elfos sanguinarios que Maiev ayudó a escapar del Azote. Maiev y sus tropas lucharon fervientemente contra los naga y sus traidores amigos elfos, pero el nuevo ejército superaba en número al suyo, y finalmente fue derrotada. Las fuerzas de Vashj y el príncipe Kaen recuperaron la jaula de Illidan y lo liberaron. Maiev reorganizó sus fuerzas una y otra vez para capturar a Illidan hasta que ella y pocas de las Vigilantes que habían sobrevivido fueron capturadas.

Desde entonces, Illidan y sus aliados han tenido poca o ninguna comunicación con los habitantes de Azeroth. Su breve vuelta a Azeroth y su derrota por Arthas Menethil es desde luego conocida públicamente, pero el destino final de Maiev ha quedado en incógnita para los habitantes de Azeroth.

La carcelera hecha prisionera
Maiev fue hecha prisionera por Illidan y actualmente se encuentra encarcelada en La Jaula de la Guardiana, localizado en el Valle Shadowmoon, perteneciente a Outlands. Su permanente cautividad ha sido asignada a Akama, líder del clan Ashtongue Deathsworn, antiguos Draeneis que por la corrupción que la Legión de Fuego dejó en Draenor han sido deformados fisicamente en los Corrompidos. Aunque parece ser que por recientes conversaciones entre Maiev y Akama, este último pueda estar organizando una traición a Illidan, y los más probable es que la Guardiana quede libre y ella misma dirija el ataque al Templo Oscuro y ella misma se encargue de ejecutarlo. Todas estas son conjeturas, solo el tiempo se encargara de revelar el destino que se le tiene reservado a Maiev Shadowsong.

CARACTERÍSTICAS PERSONALES:
Maiev ve el mundo en blanco y negro, y en años recientes ha empezado a creer en los conceptos de rehabilitación y redención en los que fue entrenada en el nombre de Elune. Ella no perdonara ninguna amenaza que esté atada a la Legión o que traiga daño a los demás, una como la de Illidan y la de Azhara que han causado miles de muertes.

Maiev es leal a sus camaradas y esta determinada a que no sufran daño alguno. Su furia a Illidan fue originalmente motivada por la desaprobación de sus actos relacionados a Azshara y el hecho de que estuvo a punto de asesinar a Jarod. Luego, es guiada al odio ciego luego de la muerte de Naisha y las otras Vigilantes.

Trazando su carrera primero como sacerdotisa, luego como Guardiana y finalmente como Vengadora, podemos ver como ha llegado a odiar a Illidan en particular. Su elección como carcelera de Illidan en realidad significa que ella se ha convertido en una prisionera como el, simplemente ocupan lados opuestos de las barras. Tomando eso en cuenta, su resentimiento y furia hacia Illidan es fácil de entender.

Su primera motivación fue castigar a Illidan por sus crímenes (que fue sentenciado por un tribunal Kaldorei, no por ella), luego detenerlo para que no matara a nadie más, y finalmente, pura venganza. Tristemente, poco queda de la antigua Maiev, la sacerdotisa que peleó en contra de la Legión.

Malfurion Stormrage



Raza: Elfo Nocturno.
Ocupación: Archidruida de los Elfos Nocturnos, Archidruida de Claro de la Luna. (Actualmente reemplazado por Fandral Staghelm).
Alineamiento: Las Centinelas, el Círculo Cenarion, los Grandes Aspectos, la Alianza, los Druidas.
Estado: Perdido en el Sueño Esmeralda.
Familia: Tyrande Whisperwind (Cónyuge), Illidan Stormrage (Hermano gemelo), Cenarius (Shan'do)

Introducción
De todos los druidas, Malfurion es el más poderoso, haciéndole uno de los más poderosos seres de Azeroth. Él es el hermano gemelo de Illidan Stormrage, y el amado de Tyrande Whisperwind. Malfurion comenzó la práctica del druidismo entre los Elfos Nocturnos bajo la tutela del Semidiós Cenarius. Tras el fin de la Guerra de los Ancestros, él se volvió Archidruida de los Kal'dorei. Algunas veces es llamado Shan'do, que significa honrado maestro. Sin embargo, algunos amigos, en ocasiones le llaman Furion o Mal, las acortaciones de Malfurion.

Personalidad
Leal, Sabio y Honrado son las palabras que mejor describen al Shan'do Stormrage. Él tiene claro su papel, salvaguardando a sus amados bosques y la santidad de la vida en Azeroth. La tarea de Malfurion es dura de soportar; él debe proteger los bosques de Kalimdor y el Sueño Esmeralda, un trabajo casi imposible. Malfurion debe en ocasiones mentalizarse que otros podrían ayudarle a soportar esa carga - Cenarius fue su maestro y los otros Druidas y Ancestros están más que dispuestos para ayudar a su Shan'do. La única cosa que Malfurion ama sobre la naturaleza y la vida es Tyrande, su amada - Vivir sin ella no es vivir.

Historia
La Guerra de los Ancestros
Malfurion fue el más dedicado de los discípulos de Cenarius. En el mundo antiguo, antes del Gran Cataclismo, Malfurion fue un respetado estudiante leal a su amada Reina Azshara. Él fue de los primeros en percatarse de las distancias que Azshara y los suyos mantenían de sus gentes, y él comenzó a sospechar que los poderes otorgados por el Pozo de la Eternidad no eran tan puros como creían. Aunque él no podía predecir lo que estaba pronto por suceder, Malfurion supo que los Kal'dorei cambiarían para siempre.

Azshara y sus Bien Nacidos estaban interesados en el Pozo y les ordenaron encontrar todo lo posible sobre el Pozo. Conforme pasaba el tiempo, los Bien Nacidos aprendieron como tomar poder del Pozo y manipular sus energías. Finalmente, el imprudente uso de la magia de Azshara atrajo la atención de Sargeras, Enemigo de Toda la Vida y Señor de la Legión Ardiente. Abriendo un Portal en el Palacio de Azshara, Los hechiceros Bien Nacidos de Azshara, guiados por el Alto Consejero Xavius, permitió a las hordas demoníacas entrar en Kalimdor, incluyendo a los comandante de la Legión, Archimonde, Mannnoroth y Hakkar el Houndmaster (No confundir con el Loa Troll), y ellos sembraron destrucción entre las tierras, destruyendo a los que se les oponían. Los Kal'dorei lucharon desesperadamente contra ellos, pero demasiados caían para poder detenerlos. La Legión Ardiente estaba ganando. Los Bien Nacidos incluso lograron conjurar un Portal mayor sobre el Pozo de la Eternidad para comenzar con la invocación de Sargeras.

Pero de entre las filas de desesperados Kal'dorei surgió Malfurion Stormrage. Convenciendo a su gemelo, Illidan, para olvidar el uso de la magia, Malfurion y su amor, Tyrande Whisperwind, Alta Sacerdotisa de Elune, rapidamente fueron a buscar al Semidiós Cenarius, esperando que él pudiera ayudar a su gente asediada.

Incluso con la ayuda de Cenarius y Alexstrasza la Reina Dragón, Malfurion supo que su gente no podría aguantar la constante descarga de los invasores demoníacos. Creyendo que el Pozo de la Eternidad era su puerta de entrada, Malfurion decidió que debería ser destruido. Sabiendo que su destrucción los volvería mortales y sin magia, los elfos nocturnos accedieron reticentemente a asediar el fuerte de Azshara y traer el fin de la invasión.

Sin embargo, Illidan, asediado por su adicción a la magia y su frustado amor por Tyrande, se negó a dar su poder, y abandonó a la resistencia para avisar a los Bien Nacidos. Sabiendo que Illidan llegaría rápidamente a ellos, Malfurion atacó inmediatamente para tener algo de sorpresa.

Azshara y sus Bien Nacidos estaban preparados, y sus caóticas magias hicieron trizas a las fuerzas de Furion. Pero fue la mirada de Tyrande callendo por las manos de los antiguos Bien Nacidos de Azshara, ahora vueltos Sátiros, que dieron a Malfurion la fuerza para un último golpe.

La batalla de Azshara contra malfurion alejó al Portal de su alineamiento mágico, y el vórtice se volvió inestable. Malfurion conjuró un hechizo para crear un gigantesco huracán que podía levantar a todos los demonios del suelo y los envió de un golpe al Pozo y al Torbellino del Vacío. El Pozo de la Eternidad comenzó a colapsarse en sí mismo, atrayendo a la tierra, el palacio de Azshara y la uinosa ciudad de Zin-Azshari hacia él. Aunque Sargeras sabía que el Portal se estaba cerrando, trató de hacer el inexplicable paso a través del Portal para entrar hacia Azeroth. El portal se colapsó y atrapó a Sargeras en él. El Pozo de la Eternidad explotó en una catastrófica erupción que dejó al mundo cambiado para siempre.

Sin embargo, Malfurion sobrevivió. Construyendo rudas barcas y navegando a lo que podría ser Kalimdor, Malfurion, Tyrande y Cenarius accedieron a guiar a su gente a un nuevo hogar.

Para su horror, un lago sobre el Monte Hyjal se volvió alterado por las mágicas energías del Pozo de la Eternidad, el que esperaban que hubiera desaparecido para siempre. Illidan, que había buscado preservar la magia arcana a la que era adicto, tomó siete viales de las aguas del Pozo y echó tres en el lago, creando un nuevo Pozo de la Eternidad. Sabiendo que la adicción de Illidan por la magia sería siempre un problema para la seguridad del mundo, Malfuron encerró a su hermano en las cavernas bajo Hyjal, las Barrow Deeps. Sin embargo, con el Cataclismo aún fresco en sus mentes, Malfurion y los Elfos Nocturnos no se atrevieron a destruir el nuevo Pozo.

Buscando el consejo de los Aspectos, Malfurion requirió la presencia de Azlexstrasza, Ysera, y Nozdormu, retornado de sus lugares escondedos, y les afectó escuchar que había un nuevo Pozo. Todos sospecharon que la Legión podría rasterar sus energías y encontrar Azeroth por segunda vez.

Malfurion aceptó, y todos decidieron proteger este Pozo. Para este fin ellos crearon el Árbol del Mundo, Nordrassil, al que formaron para protefer el Pozo de la Eternidad y a los Elfos Nocturnos. Alexstrasza, la Dadora de Vida, hizo crecer al árbol de una encantada semilla de G'Hanir. Nozdormu, el Guardián del Tiempo, situó un encantamiento sobre el árbol. Siempre que se mantuviera, los Kal'dorei nunca morirían de vejez o enfermedades. Ysera, la Soñadora, unió a Nordrassil con el Sueño Esmeralda. A través del árbol, ella podría lentamente reconstruir el mundo. Sin embargo, para mantener el sueño Esmeralda, ella necesitaba conocimientos para vagar por sus eternos senderos. Para sostenerlo, todos los Druidas aceptaron dormir durante siglos de una vez, a pesar de los años que perderían, y unirse al Sueño Esmeralda para siempre.

Malfurion y Tyrande ayudaron a su gente a reconstruir su sociedad entre los bosques de Vallefresno que rodeaban Hyjal. Cenarius les enseñó los caminos de la madera, y Malfurion creción sonsiderablemente en poder, a la vez que aprendía el camino del Druida, y se volvió un gran Archidruida, el primero entre su gente.

Aunque él hubiera deseado quedarse junto a Tyrande, Malfurion y sus druidas durmieron tranquilamente por muchos años hasta que fueron despertados por un ataque de Dath'Remar y los Bien Nacidos supervivientes. Él fue rápidamente atrapado, pero los druidas rechazaron destruirlos con tantas vidas ya perdidas, así que Malfurion deicidió que los Bien Nacidos fueran exiliados - Dath'Remar y sus seguidores se volvieron después los Altos Elfos. Aunque sufría en su corazón más allá de la creencia, Malfurion dejó a Tyrande para volver al Sueño Esmeralda, retornándole a su largo sueño en el Túmulo de Furion en la Isla Claro de la Luna.

En ocasiones, se sospecha que Malfurion y los otros druidas durmieron por diez milenios entre la Guerra de los Ancestros y la Tercera Guerra, despertando sólo en momentos de gran peligro. Sin embargo, otras fuentes dicen que había un ciclo, y los druidas despertaban cada pocos siglos para volver con sus esposas, hermanas e hijas. Este ciclo podía interrumpirse si era necesario, pero los druidas debían retornar al Sueño en la oportunidad más cercana.

La Tercera Guerra: El Fin de la Eternidad
Después de que Tyrande luchara contra los tres encantados Guardianes del Bosque (Relámpago, Fuego y Hielo), ella alcanzó el Cuerno de Cenarius. Malfurion despertó al sonido del Cuerno. Él podía sentir la corrupción y la muerte de su tierra, incluso en el Sueño Esmeralda, y cuando él despertó, envió Treants del bosque a destruir a los invasores No-muertos que se acercaban a su Túmulo.

Tyrande, responsable por su despertar, le dijo que Archimonde había retornado a Kalimdor, y él había traído a la Legión Ardiente consigo. Malfurion inmediatamente supo qué buscaba el brujo. Él asaltaría el Monte Hyjal, y trataría de drenar las místicas energías de Nordrassil. Su misión estaba clara: Ellos debían despertar a los druidas y detener a Archimonde.

Cuando Malfurion vio a las razas extranjeras batallando contra los No-muertos, pensó que quizás podrían hacer buenos aliados en el conflicto próximo. Pero Tyrande inmediatamente rechazó la idea, puntualizando que ellos mataron a Cenarius, y deseaba que lo que los no-muertos pudieran hacerles les ocurriera.

Esta salvaje naturaleza se volvió más frecuente cuando ellos trataron de despertar a los Druidas de la Garra, durmiendo en los Túmulos de la Garra en Cuna del Invierno. Tyrande encontró un grupo de Fulborgs, de los que trató de ayudar en Vallefresno, que estaban ahora corruptos por la sombra oscura. Las fuerzas de Tyrande los mataron a todos.

Elllos lucharon contra los no-muertos, con orcos y humanos peleando por cada lado, hasta que llegaron a los Túmulos, donde Malfurion hizo sonar el Cuerno de Cenarius. Los Druidas de la Garra despertaron, y prometieron ayudar a Malfurion a despertar a los druidas de la Zarpa en los Túmulos bajo Hyjal.

Tras entrar en las cavernas montañosas, Malfurion y Tyrande descubrieron gigantescas arañas y otras criaturas, mutadas por la corrupción maligna, incluso en la santidad de Hyjal. Pronto, ellos llegaron a una puerta que guiaban a los salones donde se mantenía encerrado el traidor hermano de Furion, Illidan. A pesar de las protestas de Furion, Tyrande entró a la prisión para liberar a Illidan. Malfurion continuó, y descubrió que los Druidas de la Zarpa se olvidaron a sí mismos, y abrazaron sus formas ferales de Oso al contrario que sus formas de Kal'dorei. Las mentes de los Druidas eran idénticas a las de los osos, haciéndoles imposibles de razonar. Pero con el Cuerno de Cenarius, Malfurion los liberó de este estado. Agradecidos de tener sus mentes restauradas, los Druidas de la Zarpa accedieron a pelear en la lucha contra la Legión.

Mientras, Tyrande liberó a Illidan, esperando que él pudiera hacer una contribución significante en la guerra. Todavía, después de tantos años, Malfurion rechazó confiar en Illidan por su traición. Illidan le recordó puntalmente que ellos lucharon contra los demonios una vez, pero Malfurion fue inflexible; él no tenía nada que ver con esto.

Illidan tomó una fuerza de Kal'dorei y fueron a los corruptos bosques de Felwood, y comenzaron a pelear contra Tirchondrius. Tyrande y Malfurion inmediatamente se dirigieron a reforzar a Illidan, pero cuando llegaron, él había conseguido la victoria ademas de una forma demoniaca.

Illidan clamó los poderes de la Calavera de Gul'dan para sí, logrando obtener el poder para asesinar a Tirchondrius. Malfurion y Tyrande no pudieron creer la horrible elección de Illidan, y Malfurion lo expulsó de los bosques para siempre. Illidan no trató de discutir con su hermano, y se fue por su propio pie.

Esa noche, Malfurion recibió una visión. Un gran cuervo apareció ante él y le dijo que llevara a Tyrande a la base del Monte Hyjal. Curioso, hizo lo que se mandó, y ellos conocieron a Jaina y Thrall, los líderes de las fuerzas extanjeras de Kalimdor.

Tyrande les reprochó sus actos y estaba apunto de pelear contra ellos cuando de pronto apareció el cuervo, y se reveló como Medivh, el último Guardián de Tirisfal. Medivh convenció a los Kal'dorei de unir fuerzas con los extranjeros en un último esfuerzo para detener a las fuerzas imparables de Archimonde en su asalto al Árbol del Mundo. Tyrande, reticente, aceptó.

Desde El Sacrificio en la cima del Hyjal, donde el Árbol del Mundo y el Pozo de la Eternidad se situaban, Malfurion formó un plan de ataque. Los defensores construyeron rápidamente fortificaciones en todo el camino a la montaña, y se prepararon para la ascensión de Archimonde. Malfurion sabía lo que tenía que hacer; para vencer a Archimonde, él tendría que desatar los poderes del árbol del mundo sobre el Señor Demoníaco.

Archimonde, ayudado por tres de sus más poderosos tenientes restantes, Rage Winterchill, un Lich, Azgalor, sucesor de Mannoroth de los Señores del Foso y Anetheron, sucesor de Tirchondrius asediaron Hyjal, atravesando las bases de Jaina y Thrall. Finalmente, llegó a la fortaleza de Tyrande, y en un momento, la destruyó en fragmentos, reventó las puertas encantadas, y comenzó su camino hacia el Árbol del Mundo.

Tyrande y Malfurion vieron que, conforme se acercaba, sin prestar atención a los Guardianes Ancestrales que estuvieron reuniéndose durante la batalla, a la base del Árbol del Mundo. La victoria de Archimonde sobre los desesperados defensores lo hicieron confiarse demasiado, y desconocía la trampa que le habían puesto.

Cuando Archimonde llegó al árbol, Malfurion hizo sonar el Cuerno de Cenarius. Los miles de Guardianes Ancestrales, despertados por la propia naturaleza, salieron de los árboles y atacaron a Archimonde, detonando en una explosión tan grande que deshizo a Archimonde e incineró los bosques sobre Hyjal, partiendo el Árbol del Mundo y acabando con la inmortalidad de los Elfos Nocturnos.

El Traidor y el Terror de las Mareas
Mientras vigilaban en Nordrassil un día, Malfurion y Tyrande fueron inesperadamente recibidos por un corredor de Maiev la Guardián, pidiendo asistencia contra Illidan. El antiguo Cazador de Demonios había vuelto y reclutado una raza de anfibios hombres-serpiente conocidos como Naga para ayudarle en sus planes, que habían llegado a incluir el intento de asesinar a Shadowsong y sus tropas. Malfurion inmediatamente fue con Tyrande para ayudarlos.

Malfurion trajo gigantes de la montaña con él para ayudar en la batalla, y ellos lucharon contra hordas de Naga para alcanzar a Maiev. Cuando ellos lo lograron, ella estaba enfadada con Tyrande porque la sacerdotisa mató a muchas de las Vigilantes de Maiev cuando ella liberó a Illidan. Malfurion detuvo la discusión entre las dos mujeres antes de que se fuera de control y les advirtió que mantuvieran lejos su rivalidad personal hasta que Illidan fuera atrapado. Ellos lucharon fieramente contra los Naga, hasta que ellos finalmente confrontaron a Illidan cuando él capturó a Tyrande. Pero la dejó ir con un aviso de que no lo siguieran, y escapó antes de que pudieran cogerlo. Ellos lo siguieron a través del mar, y llegaron a las costas de Lordaeron.

Preocupado por la corrupción de los bosques, Malfurion se internó en los árboles para comunicarse con los espíritus del bosque, pero comandó a Maiev y a Tyrande para que olvidaran sus diferencias por el tiempo que se ausentara durante la búsqueda de Illidan.

En cuanto se dirigió a los bosques, Malfurion sintió el dolor de la tierra, y él fue recibido por benevolentes espíritus del bosque que le dieron una visión de Northrend, que estaba partiéndose debido a la imprudente magia de Illidan con el Ojo de Sargeras. Malfurion temió por el mundo y resolvió detener a su hermano.

Pero cuando encontró a Maiev, él no pudo ver a Tyrande. Tristemente, Maiev dijo que Tyrande había caído en batalla. Furioso, Malfurion guió a sus fuerzas contra los Naga de Illidan, y con la ayuda de Maiev y su nuevo aliado, Kael'thas, vencieron a las fuerzas de Illidan y lo capturaron. Malfurion acusó a Illidan de causar la muerte de Tyrande, pero Kael intervino, diciendo que era prematuro asumir la muerte de Tyrande cuando sólo había sigo arrastrada por un río. Viendo que había sido engañado, Malfurion enraizó a Maiev y se fue a buscar a Tyrande, con Illidan ofreciendo a sus naga para explorar el río.

Cuando ellos encontraron a Tyrande, ella y un pequeño contigente de Centinelas estaban luchando desesperadamente contra los No-muertos. Illidan luchó para llegar a ella a través del río con sus Naga mientras Malfurión rechazaba a los atacantes no-muertos. Finalmente, ellos vencieron a las fuerzas no-muertas e Illidan rescató a Tyrande.

Cuando Illidan trajo a Tyrande de vuelta a Malfurion, él estaba agradecido. Decidió que Illidan había ganado su libertad, pero advirtió a su hermano que si volvía a molestar a los Kal'dorei, él no sería tan permisivo. Illidan accedió a esos términos, y abrió un Portal místico.

Mientras se retiraba, Maiev los alcanzó, y furiosa, maldijo a Tyrande y a Malfurion por permitir a Illidan marcharse. En un arranque de ira, ella y sus Vigilantes siguieron a Illidan a través del Portal. Tyrande trató de detenerla, pero Malfurion la dejó ir, sabiendo que nada que pudieran decir cambiaría su mente.

Con un pesado suspiro, Malfurion y Tyrande volvieron a su propio reino y gentes, allí aún quedaba trabajo por hacer.

Un nuevo Árbol del Mundo
Clamando que la inmortalidad de los Kal'dorei podía ser restaurada, el Archidruida Fandral Staghelm recientemente propuso hacer crecer un nuevo Árbol del Mundo, aunque los dragones rechazaron asistir en el proceso. Malfurion rotundamente se negó; argumentó que sin la bendición de los dragones, el árbol sería una abominación.

Cuando Malfurion cayó en un misterioso coma, Fandral se volvió el nuevo líder de los Druidas. Su primer acto fue persuadir al resto del Círculo Cenarion para hacer crecer el segundo Árbol del Mundo, al que llamaron Teldrassil (Corona de la Tierra). Al contrario que los deseos de Fandral, el nuevo Árbol no restauró la inmortalidad de los Kal'dorei.

Sueño sin Fin
La causa del estado de Malfurion está sin determinar. Tyrande fue la que descubrió a su comatoso cuerpo en su túmulo en Claro de Luna. Profundamente afectada, envió al Círculo Cenarion y a otras Hermanas de Elune. Los druidas informaron que Malfurion fue el último conocido que meditara, y que no había signo de que intrusos entraran.

Tras una investigación posterior, los druidas siguieron confundidos. La forma en el Sueño de Malfurion se separó de alguna forma de su cuerpo. El Círculo Cenarion ha tratado repetidamente, fallando, llamar a su espíritu para que regrese a su cuerpo físico. El Círculo incluso ha tratado de contactar con él en el Sueño Esmeralda sin resultado. Al final, los druidas apelaron a Ysera, pero ni ella pudo encontrarlo. Está claro que está perdido en el Sueño Esmeralda.

Las Hermanas de Elune no pudieron obtener ninguna información relevante del estado de Malfurion o un posible remedio. Sólo pudieron determinar que su cuerpo estaba perfectamente sano. Todo lo que pudieron hacer por él es usar encantamientos en su cuerpo para mantenerlo en buen estado mientras está en coma.

El Círculo Cenarion ha decidido que sería mejor dejar su cuerpo donde fue encontrado, en su Túmulo en Claro de la Luna. El consenso general es que el espíritu de Malfurion sería más capaz de encontrar su cuerpo si no es movido. Además, Claro de la Luna es más conductivo para la magia druídica que una gran ciudad como Darnassus.

Como líder de los Kal'dorei, Tyrande está la mayor parte de su tiempo en Darnassus. Sin embargo, ella visita secretamente el Claro de la Luna de tiempo en tiempo para visitar a Malfurion. El Círculo Cenarion y muchas sacerdotisas de Elune vigilan su cuerpo, pero su condición no parece mejorar. Para la mayoría, la dolencia misteriosa de Malfurion ha sido mantenido en secreto, exceptuando a los más altos miembros de las Hermanas de Elune y el Círculo Cenarion. Sin embargo, hay una gran cantidad de especulaciones, viendo su notable abstención del ojo público.

Malorne



Raza: Ancestro.
Alineamiento: Semidios.
Estatus: Asesinado por Archimonde, pero se dice que sigue vivo.
Relativos: Elune (amante), Cenarius (Hijo suyo y de Elune).

Malorne, o Apa’Ro es un enorme ciervo blanco que vaga por el mundo y es el protector de la Naturaleza. Su poder reside en la misma, y fue el responsable de la creación y consolidación de la Naturaleza en el mundo. Es el padre de Cenarius, quien heredó su dominio sobre todo lo Natural.

Historia Temprana
Se dice que Malorne es mucho mas antiguo que la propia Elune. La primera historia de la que se tiene constancia sobre Malorne es el mito tauren: “El Ciervo Blanco y la Luna”. En el se narra como Malorne, siendo cazado por los Taurens, hizo un trato con Elune a cambio de ayuda. Malorne aceptó la ayuda de Elune y la amó como parte de su trato. De esa relación, Elune dio a luz a Cenarius. Malorne, el guardián de caminos, se mostró para ayudar a los elfos de la noche cuando una gran crisis afectó a toda la civilización elfica. Aunque posee un gran poder mágico, nunca ha cambiado de forma. El ciervo previno dos guerras civiles entre los elfos de la noche simplemente haciendo su aparición ante los asombrados ojos de los elfos. Malorne fue un excelente diplomático, abriendo un dialogo entre las dos facciones, y pacificándolas. Malorne tenía la capacidad de pasar del mundo físico al Sueño Esmeralda y viceversa en cualquier momento, y percibía lo que sucedía en ambos lugares, como si poseyese omnisciencia en ambos planos. Hay rumores sobre un grupo de druídas que pueden obtener la forma de Malorne, que se hacen llamar “Druidas de la cornamenta”, pero no es seguro.

Relaciones
Según lo contado en el mito, Malorne era el amante de Elune, la madre de su hijo Cenarius. Posteriormente estuvo con el Aspecto de dragón Ysera, quien adoptó a Cenarius como su propio hijo. Esto ha conducido a especular que Ysera y Elune son la misma persona, pero esta teoría ha sido oficialmente denegada.

La muerte y resurrección de Malorne
Los elfos de la noche adoraron a Malorne por su gran disposición y ayuda durante la guerra de los ancestros contra la primera invasión de la Legión Ardiente donde perdió la vida en defensa del mundo de Azeroth. Cenarius se volvió loco viendo como Ursol y Ursoc, Aviana y Agamaggan morían. Cenarius machacó cientos de Guardias Fel y Cazadores Fel con su cornamenta y algunos otros quedaron empalados contra el lado espinoso del cuerpo inerte de Agamaggan cuando el furioso Cenarius los hacía retroceder hacia el. Finalmente, los demonios cayeron sobre Cenarius, y antes de que lo pudiesen matar, Malorne entró en la refriega, cegándolos con su majestuoso cuerpo blanco y veloz. Las poderosas pezuñas del semidiós destrozaron a cientos y cientos de demonios, mientras que su cornamenta empalaba a muchos otros. Malorne defendió a su hijo Cenarius, y con una sola mirada hacia atrás los elfos recibieron un mensaje telepático que ordenaba proteger a Cenarius, De lo que se ocuparon Jarod Shadowsong y unos pocos más. El poder de la furia de Malorne cambió las tornas, y la Legión ardiente notaba la ausencia de Archimonde. Un rayo negro golpeó la tierra alrededor de Malorne, quemándolo todo... Fuego verde salió de la tierra, sumergiendo a Malorne entre las llamas, y quemando su piel, mientras las rocas comenzaban a formar un inmenso cuerpo. Archimonde aumentó en tamaño hasta igualar al propio Malorne.

Malorne consiguió salir de la ardiente trampa de Archimonde, y cargó contra el con su poderosa cornamenta, causando terremotos y relámpagos, y todos los demonios y otras razas que contemplaban cerca la batalla, salieron empujadas por la fuerza, y cayeron de espaldas, incapaces de levantarse, en su asombro. Malorne y Archimonde combatieron durante mucho tiempo, hasta que, finalmente, Archimonde logró agarrar al ciervo blanco y, con un esfuerzo titánico, romperle el cuello. El bravo padre y salvador de Cenarius, inerte y sin vida, yacía muerto por Archimonde. Malfurion, sabiendo que Cenarius no tenía constancia todavía de la muerte de su padre, lanzó un hechizo que llenó todo el cuerpo de Archimonde con Raíces. El Archidemonio, analítico como siempre, decidió retirarse desapareciendo entre llamaradas verdes, las cuales consumieron las Raíces. Un tiempo después (De hecho, inmediatamente después), Alexstrasza, Ysera y Saridormi, se unieron a la guerra de los Ancestros. Ysera observó a su querido compañero y abrió muchísimo sus brillantes ojos de jade (una de las pocas veces que se recuerdan en la historia), para emitir un rugido de dolor ensordecedor. Enfurecida por la matanza de su querido amigo, comenzó a luchar contra los demonios. Miles de ellos salían despedidos por la fuerza de sus patas y coletazos, y continuaba luchando y abriéndose camino hacia su objetivo. Llegó, posó su barbilla sobre el rostro de Malorne, y comenzó a llorar. Los sollozos podrían haberse oído por todo el mundo, y La Soñadora, desconsolada, lloró por el final del Ciervo Blanco. Entre los elfos de la noche está la creencia de que la trascendente muerte de Malorne, y que volvió al lado de Elune, al Sueño Esmeralda.

Medivh



Género: Masculino
Raza: Humano, Eterno.
Edad: 70 años
Clase: Mago y posteriormente Brujo. Actualmente Guardián.
Afiliación: (cronológicamente) Orden de Tirisfal, Legión Ardiente y Antigua Horda, actualmente es Independiente.
Ocupación: Último Guardián de Tirisfal.
Estado: Derrotado y muerto en manos de Khadgar, resucitado posteriormente por Aegwynn. En la actualidad es inmortal.
Hogar: Paso su infancia en Ventormenta, después ocupo la Torre de Kharazan. Actualmente su situación se encuentra entre "las leyendas del pasado".
Relacionados: Magna Aegwynn (madre) y Nielas Aran (padre). Llane Wyrnn y Anduin Lothar (amigos de la infancia). Kadghar (pupilo). Moroes y Cook (sirvientes).

Historia:
Nacimiento e Infancia:
Medivh nació del amor entre la Guardiana de Tirisfal Magna Aegwynn y el Conjurador de Ventormenta Nielas Aran. Su nombre, de origen élfico, significa “Guardián de los Secretos”. Pero este nacimiento fruto del bien se encontraba bajo influencias oscuras, las influencias de Sargeras. Aegwynn había luchado tiempo atrás contra las maquinaciones del maligno señor de la Legión Ardiente, el Titán Oscuro. El diabólico ente, aprovechando su derrota en manos de esta y los dragones, transfirió su esencia al cuerpo de la Guardiana, que no sospechaba nada.

Sería 778 años despúes cuando un fruto en el vientre de la hechicera daría lugar al recién nacido Medivh, nuevo hogar de la esencia de Sargeras. Esta esencia convirtió al pequeño chaval en una inestable fuente de magia que repercutiría en extraños accidentes. Sin la presencia de su madre, que se encontraba en Tirisfal, el joven creció envuelto de nobleza y felicidad, entablando amistad con el príncipe Llane Wyrnn y Anduin Lothar.

El primer incidente, sucedido a corta edad, ocurrió en una de las muchas carreteras que llevan a Ventormenta. Medivh se encontraba jugando con otros amigos cuando un grupo de trolls, según se dice tres, asaltaron a los indefensos jóvenes. Estos resultaron heridos, no de gravedad afortunadamente, y sería Medivh, quien sin explicación posible, lanzo una vasta y brutal energía mágica contra los trolls sedientos de sangre, quedando calcinados. El joven guardián se desmayo poco después.

A los catorce años de edad, precisamente el día de su cumpleaños, agitadas y horribles pesadillas lo sacaron de su cama en mitad de la noche. Medivh, sudoroso y asustado, se dirigió a la habitación de su padre. No es seguro que ocurrió en aquel lugar, pero a la mañana siguiente Nielas Aran se encontraba muerto y el pequeño se encontraba inconsciente, cerca del cadáver.

Medivh caería en un coma profundo que lo dejaría inconsciente durante veinte años, al cuidado de su amigo Lothar y los clérigos de Villanorte.

Corrupción y la Primera Guerra
Medivh despertaría a los 34 años de edad, bajo la vigilancia de la corte y su madre, expectantes y preocupados. No se darían cuenta hasta que fue demasiado tarde que en esos veinte años de profunda inconsciencia Sargeras había retorcido y corrompido la mente y emociones del ya maduro hechicero. En la mente del futuro Guardián un deseo inexplicable de destrucción le consumía, la voz del Titán Oscuro le estaba empujando a un nuevo objetivo, destruir a la humanidad.

Después de su despertar Medivh se había convertido en un mago impredecible, su poder crecía exponencialmente cada día y su reciente ocupación de la misteriosa Torre de Kharazan no hacía sino vaticinar algún oscuro objetivo.

La Torre de Kharazan siempre fue un lugar extraño y siniestro, situado en el centro de un gigantesco cráter, irreales energías fluctúan a su alrededor, desorientando a los viajeros. La eterna y atemporal torre cuenta con una peculiar característica, y es que su existencia pervive en más de un tiempo a la vez, imitando un reloj de arena que posee dos lados iguales.

Sería en aquel oscuro escondite, auxiliado por ejércitos de sirvientes a las órdenes de Moroes, su mayordomo personal, y Cook, el jefe de cocina, en donde el Guardián entraría en contacto con la Legión de los Planos Inferiores, llamada también Legión Ardiente. Medivh buscaba un arma capaz de destruir a sus congéneres, y tras noches de meditación llenas de visiones el hechicero caído encontró Draenor. Ese día sería el comienzo de un conflicto que aún perdura, la guerra entre los humanos y los orcos.

El brujo Gul’dan y el Consejo de las Sombras entablo contacto con el poderoso Medivh y un pacto oscuro se entablo entre ambos, el hechicero les ofrecía la situación de la Tumba de Sargeras a cambio de su ayuda en la destrucción de la humanidad mediante la Horda. Medivh abrió el Portal Oscuro entre Azeroth y Draenor en las profundidades del pantanoso Morass Negro, la Primera Guerra había dado comienzo.

Sería entonces cuando Magna Aegwynn, dándose cuenta de lo que estaba sucediendo, intento hacer entrar en razón a su enloquecido hijo. Medivh, haciendo oídos sordos, y sumido en su corrupción, se enfrento a su madre en duelo mágico, derrotándola gracias a sus cada vez más imparables poderes. Nadie sabía que había ocurrido, excepto que el titulo de Guardián ahora lo portaba el mago más poderoso de todo Azeroth.

La desaparición de la guardiana hizo crecer las sospechas entre los más grandes archimagos de la ciudadela violeta de Dalaran, que dispuestos a conocer la verdad, enviaron al mejor de sus discípulos, Khadgar, que en enano significa “confianza”. El joven mago de diecisiete años se convertiría en el pupilo del Guardián, pero en la realidad no era más que un espía del Kirin Tor. Khadgar sería el descubridor de los planes de Medivh gracias a las visiones de la torre, a las que logro controlar. Aterrado, entro en contacto con un emisario de la Horda, Garona, una medio-orca que llevaba cierto tiempo entablando conversaciones con el mago, al que acabaría respetando, a pesar de ser humano, llegando incluso a iniciar una amistad. Khadgar, ayudado por Garona, huyo de la torre y advirtió al Rey Llane Wyrnn, que ordeno a su comandante, Anduin Lothar, detener al poseído Guardián.

Medivh fue derrotado por los tres héroes, con una daga en el corazón, clavada por Khadgar. Arrodillado y malherido, la espada de Lothar acabo con su vida cortándole la cabeza.
El Último Guardián había muerto.

El Profeta y la Tercera Guerra
No es seguro que sucedió con el Guardián durante los tortuosos años que desencadenaron en la desaparición de Khadgar y otros grandes herores en la Alianza en la misteriosa Draenor. La esencia de Medivh permaneció silenciosa e imperceptible, hasta que hara pocos años, Magna Aegwynn le hizo volver, ya separado de los designios y espíritu del Titán Oscuro, Sargeras.

Sería una lluviosa noche, en un campo de internamiento para orcos, en donde Thrall, hijo de Durotan del clan Lobo Gélido, tuvo un sueño. En él un mensaje de advertencia recayó sobre su mente, imágenes de conflicto entre humanos y orcos, y una sombra ardiente amenazante en el horizonte, los demonios, habían vuelto. Thrall debía salvar a su gente y llevarla a las lejanas tierras de Kalimdor, allí "el Profeta", un misterioso humano que había dejado atras su humanidad, le esperaría.

No mucho después, entre discusiones burocráticas y conflictos políticos, un cuervo negro como el azabache se adentro en la sala magna del palacio de Lordaeron , en donde el Rey Terenas Menethil escuchaba agotado y hastiado a los embajadores. El cuervo, escuchaba atento el discurso del embajador de Dalaran, que advertía de la Plaga venida de las heladas tierras del norte y ofrecía una solución, la cuarentena. Las palabras del emisario, menos llamativas que la presencia de un pájaro, que llamaba la atención del viejo rey, le despertarón, y así hicieron también con el ave, que mostro su autentica forma. Las advertencias del misterioso mago fueron repudiadas, le llamaron loco y el rey le ordeno marcharse, no sin antes oír las últimas palabras del extraño hechicero:

“ Le falle a la humanidad una vez… y no volveré a hacerlo. ”

Sordos fueron también el Archimago Antonidas de Dalaran y el hijo del rey, Arthas Menethil, que orgulloso y cegado, no quiso saber nada. Solo una persona escucho al extraño profeta, ante la visión del horror y la sangre que había dejado el joven príncipe entre los ardientes edificios de la condenada ciudad de Stratholme. Esa persona fue Jaina Proudmoore.

Ambos héroes llegaron a las lejanas y antiguas tierras de Kalimdor, en donde Jaina y Thrall encontrarían un nexo de unión para la Alianza y la Horda, un enemigo en común, la mayor amenza que caía sobre el mundo de Azeroth, la Legión Ardiente. Sería después, bajo la ayuda de los Elfos de la Noche que Archimonde sería vencido, y la Legión derrotada una vez más, una batalla victoriosa para la luz y el bien.

Parte 1: http://www.taringa.net/posts/info/2792373/World-of-Warcraft---Personajes-(parte-1).html
Parte 2: http://www.taringa.net/posts/info/2792515/World-of-Warcraft---Personajes-(parte-2).html
Parte 3:http://www.taringa.net/posts/info/2792599/World-of-Warcraft---Personajes-(parte-3).html
Parte 4: http://www.taringa.net/posts/info/2792810/World-of-Warcraft---Personajes-(parte-4).html
Parte 5: http://www.taringa.net/posts/info/2793006/World-of-Warcraft---Personajes-(parte-5).html
Parte 7: http://www.taringa.net/posts/info/2793294/World-of-Warcraft---Personajes-(parte-7).html
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