Se vienen abajo como si fuese una metafora de la educación.
Las escuelas se derrumban porque derrumbarse es la manera que tienen los edificios de gritar que todo está mal.
* Emergencia edilicia
* Peligro de desprendimiento de techos paredes, inundaciones cuando llueve, falta de gas, baños en pésimas condiciones, etc.
* Falta de profesores a capacitación de los mismos. Vaciamiento de la CePA.
* Vamos al colegio sin ningún sentido, falta algo primordial: docentes. Hay alumnos que no cursan materias durante un año.
* Precarización del trabajo docente.
Nuestros edificios no pueden hacer todas las idas y venidas burocráticas que nosotros hacemos para salvarlo del desastre. No pueden mandarle cartas al ministerio de educación, ni suplicarle a los responsables que se hagan responsables, no pueden escribir petitorios ni esperar años para recibir una licitación de obra. Sin embargo lo que tienen nuestros edificios no es una enfermedad terminal. Simplemente nadie se hace cargo de curarlos. Es por eso que hoy los estudiantes salimos a la calle para exigir por nuestra educación. Nosotros, los que estamos en peligro de derrumbe edilicio y de derrumbe intelectual y cultural nos plantamos magullados, con goteras, sin picaportes, con aulas inhabilitadas, con la terrible angustia que nos da, pero no queriendo rendirnos, ni permitiéndoles que nos rindan.
Los estudiantes nos resistimos a asistir al funeral de la educacion
MACRI ANDATE!
Zonal de caballito